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El mapa de las 6.962 paradas: dónde se concentra la red de colectivos porteña

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Palermo lidera el ranking con 488 paradas. Balvanera, Recoleta, Villa Lugano y Caballito completan los primeros puestos. En conjunto, estos cinco barrios concentran casi una de cada cuatro ubicaciones relevadas.

La red de colectivos de Buenos Aires se extiende por toda la ciudad, pero sus paradas no están distribuidas de manera uniforme. El análisis de la base con 6.962 ubicaciones geográficas permite observar cuáles son los barrios con mayor cantidad absoluta y qué corredores explican esa concentración.

Palermo aparece claramente en el primer puesto, con 488 paradas: representa el 7% de toda la base porteña. Detrás se ubican Balvanera, con 328; Recoleta, con 300; Villa Lugano, con 293; y Caballito, con 286.

Entre los cinco reúnen 1.695 paradas, equivalentes al 24,35% del total. Es decir, casi una de cada cuatro ubicaciones registradas se encuentra dentro de este reducido grupo de barrios.

Palermo, el líder indiscutido

Con 488 registros, Palermo supera por 160 paradas a Balvanera, su perseguidor inmediato. La diferencia se explica tanto por su extensión territorial como por la cantidad de grandes corredores que lo atraviesan.

La avenida Santa Fe encabeza el listado interno del barrio con 57 paradas, seguida por General Las Heras, con 52; Luis María Campos, con 36; Costanera Rafael Obligado, con 28; y las avenidas Scalabrini Ortiz y Figueroa Alcorta, con 24 cada una.

También tienen una presencia importante Córdoba y Sarmiento, ambas con 23 registros dentro del barrio.

El resultado muestra un Palermo conectado por ejes que vinculan el centro con el norte porteño, además de corredores transversales y accesos relacionados con parques, áreas comerciales y centros de transbordo.

Balvanera y Recoleta: la fuerza del área central

Balvanera ocupa el segundo lugar con 328 paradas, el 4,71% del total. Su entramado está dominado por la avenida Pueyrredón, con 54 registros, seguida por Bartolomé Mitre, con 33; Rivadavia, con 25; y Corrientes y Jujuy, con 18 cada una.

La concentración refleja el peso de Once y de los corredores que rodean su estación ferroviaria, la terminal de ómnibus y las conexiones con las líneas de subte.

Recoleta aparece tercera con 300 paradas, equivalentes al 4,31% de la base. Allí vuelven a destacarse Santa Fe, con 50; Las Heras, con 46; Pueyrredón, con 37; y Córdoba, con 30.

La cercanía entre Balvanera y Recoleta y la repetición de algunos ejes muestran cómo ciertas avenidas trascienden los límites barriales y estructuran áreas completas de la ciudad.

Villa Lugano rompe el mapa esperado

El cuarto lugar de Villa Lugano es uno de los datos más interesantes del ranking. Con 293 paradas, supera a barrios tradicionalmente asociados con una mayor circulación de colectivos, como Caballito, Flores, Retiro, Constitución y Belgrano.

Sus principales concentraciones aparecen sobre Piedra Buena, con 29 registros; la autopista Dellepiane, con 28; Soldado de la Frontera, con 24; Castañares, con 19; y Eva Perón, con 13.

Su posición demuestra que la cantidad de paradas no responde únicamente a la centralidad. La superficie del barrio, sus conjuntos habitacionales y la necesidad de cubrir grandes distancias también generan una red extensa de puntos de ascenso y descenso.

Villa Lugano aporta el 4,21% de las paradas porteñas analizadas.

Caballito y el peso de Rivadavia

Caballito completa los cinco primeros puestos con 286 paradas, el 4,11% del total.

La avenida Rivadavia es su principal columna vertebral, con 49 registros dentro del barrio. Le siguen Acoyte, con 24; Pedro Goyena, con 18; Rosario, con 16; y José María Moreno y Patricias Argentinas, con 13 cada una.

La distribución refleja el carácter de Caballito como nodo central de la ciudad, atravesado por corredores que conectan el oeste con el microcentro y por avenidas transversales que vinculan distintos sectores porteños.

Los diez barrios con más paradas

El ranking completo de los primeros diez puestos queda conformado de la siguiente manera:

  1. Palermo: 488 paradas.
  2. Balvanera: 328.
  3. Recoleta: 300.
  4. Villa Lugano: 293.
  5. Caballito: 286.
  6. Flores: 280.
  7. Barracas: 265.
  8. Retiro: 258.
  9. Constitución: 221.
  10. Belgrano: 219.

Estos diez barrios reúnen 2.938 paradas, el 42,2% de toda la base. La lista muestra una combinación de zonas céntricas, grandes centros de transbordo, barrios extensos y corredores ubicados tanto en el norte como en el sur.

Las comunas también cuentan otra historia

Cuando las paradas se agrupan por comuna, la Comuna 1 aparece en primer lugar con 939 registros. Allí se encuentran Retiro, San Nicolás, Puerto Madero, San Telmo, Monserrat y Constitución.

En segundo lugar se ubica la Comuna 4, con 752 paradas, integrada por La Boca, Barracas, Parque Patricios y Nueva Pompeya.

Entre ambas concentran 1.691 ubicaciones, el 24,3% del total porteño. Después aparecen las comunas 15, con 531; 14, con 489; 9, con 478; y 12, con 475.

La comparación permite observar que la concentración no está limitada al eje norte-centro. El sur también gana protagonismo cuando se agrupan barrios conectados por avenidas extensas y recorridos que vinculan diferentes sectores metropolitanos.

Cantidad no significa necesariamente densidad

El ranking mide números absolutos de paradas, pero no determina cuál es el barrio mejor cubierto por el transporte público.

Palermo y Villa Lugano, por ejemplo, cuentan con superficies considerablemente mayores que otros barrios. Para calcular densidad sería necesario relacionar la cantidad de paradas con los kilómetros cuadrados, la extensión de la red vial o la población residente.

Tampoco una mayor cantidad de ubicaciones implica automáticamente mejores frecuencias, más líneas disponibles o menores tiempos de espera. Una parada puede recibir varios servicios, mientras otra puede estar asociada a una única línea de alta frecuencia.

Aun con esas limitaciones, el mapa ofrece una fotografía reveladora: la red porteña se concentra alrededor de grandes avenidas, estaciones ferroviarias, centros de transbordo y barrios cuya extensión obliga a desplegar más puntos de detención.

Metodología

El análisis se realizó sobre el dataset de ubicación geográfica de paradas de colectivo de la Ciudad de Buenos Aires. Se contabilizaron los 6.962 registros según el campo correspondiente al barrio y la comuna. Los resultados expresan cantidades absolutas y no densidad territorial.

Cuáles son los recorridos de colectivo más cortos y más largos de la Ciudad

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El ramal B de la línea 115, entre Retiro y Plaza Miserere, promedia apenas 6,5 kilómetros por sentido. En el extremo opuesto, el ramal D de la línea 28 une Puente Alsina con Ciudad Universitaria mediante un trazado de 41,1 kilómetros.

No todos los colectivos porteños recorren la misma Buenos Aires. Algunos funcionan como enlaces relativamente breves entre grandes centros de transbordo, mientras que otros atraviesan la Ciudad prácticamente de un extremo al otro.

El análisis de la referencia geográfica de los recorridos permite dimensionar esas diferencias. Después de seleccionar únicamente los servicios cuyas dos cabeceras están ubicadas dentro de CABA, aparecen 96 variantes correspondientes a 47 líneas.

Entre ellas, el recorrido más corto pertenece al ramal B de la línea 115, mientras que el más extenso corresponde al ramal D de la línea 28. Entre ambos existe una diferencia cercana a 34,6 kilómetros por sentido.

Línea 115: apenas 6,5 kilómetros entre Retiro y Once

El ramal B de la línea 115 conecta Retiro con Plaza Miserere mediante un recorrido promedio de aproximadamente 6,5 kilómetros.

La geometría registrada presenta cerca de 7 kilómetros en uno de los sentidos y 5,9 kilómetros en el otro. Esa diferencia responde a que la ida y la vuelta no necesariamente utilizan las mismas calles, especialmente en áreas centrales con abundantes manos únicas y accesos diferenciados.

A pesar de su reducida extensión, el servicio conecta dos de los nodos de transporte más importantes de Buenos Aires. Tanto Retiro como Plaza Miserere concentran líneas de colectivos, estaciones ferroviarias y conexiones con la red de subterráneos.

La corta distancia no implica, por lo tanto, una función menor. Se trata de un recorrido que puede actuar como vínculo transversal entre dos grandes puertas de entrada a la Ciudad.

Los recorridos porteños más cortos

El podio de los servicios más breves presenta una particularidad: tres de las primeras posiciones corresponden a conexiones entre Retiro y Plaza Miserere.

PosiciónLínea y ramalCabecerasPromedio por sentido
1115 BRetiro–Plaza Miserere6,5 km
2132 CPlaza Miserere–Retiro6,9 km
3101 CPlaza Miserere–Retiro7,4 km
4134 BVilla Devoto–Plaza Pueyrredón7,5 km
5160 NCiudad Universitaria–Plaza Italia8,9 km
6118 BPlaza Miserere–Barrancas de Belgrano8,9 km
7103 DCarlos Calvo y Azopardo–Primera Junta9,1 km
812 BConstitución–Plaza Falucho9,2 km

El ranking muestra que los recorridos cortos no siempre están concentrados en un único sector. Algunos conectan el centro con barrios cercanos, mientras que otros funcionan como servicios complementarios entre estaciones, plazas y centros de transbordo.

Línea 28: 41 kilómetros para atravesar Buenos Aires

En el otro extremo se encuentra el ramal D de la línea 28. Su recorrido une Puente Alsina con Ciudad Universitaria y alcanza un promedio aproximado de 41,1 kilómetros por sentido.

La ida mide alrededor de 41,4 kilómetros y la vuelta, cerca de 40,7 kilómetros. Completar ambos trayectos representa aproximadamente 82,1 kilómetros de circulación.

La línea 28 no solo ocupa el primer lugar: sus variantes dominan las cuatro primeras posiciones entre los recorridos con ambas cabeceras en CABA.

Los recorridos más extensos dentro de CABA

PosiciónLínea y ramalCabecerasPromedio por sentido
128 DPuente Alsina–Ciudad Universitaria41,1 km
228 EPuente Alsina–Estación Rivadavia34,9 km
328 BRetiro–Liniers34,2 km
428 LRetiro–Liniers, expreso30,5 km
5114 CBarrancas de Belgrano–avenida Roca y Saladillo26 km
676 ANueva Pompeya–Saavedra25,9 km
776 BNueva Pompeya–Saavedra25,9 km
847 BFederico Lacroze–Autódromo25,6 km
947 AFederico Lacroze–Autódromo24,7 km
1050 ATerminal Buenos Aires–avenida Eva Perón y General Paz24,4 km

La presencia de cuatro servicios de la línea 28 en la parte superior confirma su papel como una de las redes internas más extensas y diversificadas de la Ciudad.

Una diferencia de más de seis veces

La comparación entre ambos extremos permite resumir la diversidad de la red porteña:

  • Línea 115, ramal B: 6,5 kilómetros por sentido.
  • Línea 28, ramal D: 41,1 kilómetros por sentido.
  • Diferencia: aproximadamente 34,6 kilómetros.
  • Relación: el recorrido de la 28 es 6,4 veces más largo.
  • Ida y vuelta: cerca de 12,9 kilómetros para la 115 y 82,1 para la 28.

Sin embargo, la extensión geográfica no permite determinar por sí sola qué servicio tarda más, cuál transporta más pasajeros o cuál posee mayor complejidad operativa. Para responder esas preguntas sería necesario cruzar los trazados con cantidad de paradas, frecuencias, velocidad comercial y niveles de tránsito.

Un servicio corto puede circular por calles congestionadas y detenerse numerosas veces. Uno más largo puede utilizar avenidas rápidas, carriles exclusivos o sectores con mayor distancia entre paradas.

Dos formas diferentes de moverse por Buenos Aires

El contraste entre las líneas 115 y 28 representa dos funciones diferentes dentro del transporte porteño.

La 115 ofrece una conexión breve entre nodos centrales. La 28, en cambio, desarrolla un recorrido transversal que enlaza sectores muy alejados dentro de la misma jurisdicción.

Entre ambos extremos se despliega buena parte de la lógica del colectivo en Buenos Aires: servicios cortos que refuerzan conexiones estratégicas y grandes recorridos que atraviesan la Ciudad durante decenas de kilómetros.

Una red en la que un viaje puede terminar después de apenas 6,5 kilómetros o continuar durante más de 41 sin abandonar los límites porteños.

Nota de Redacción:

Las distancias son aproximadas y fueron calculadas sobre la geometría de los recorridos. Para el ranking se utilizó el promedio entre ida y vuelta y se consideraron únicamente las variantes cuyas dos cabeceras figuran dentro de CABA.

La transición al GNC divide a los empresarios: quién gana y quién pierde con el premio del 30% que analiza la Provincia

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La transición energética del transporte público abrió una nueva disputa entre las empresas de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires. Cuatro cámaras empresarias presentaron una nota ante el Ministerio de Transporte bonaerense para solicitar que no avance el incentivo económico proyectado para las unidades impulsadas por Gas Natural Comprimido (GNC).

La presentación ingresó el viernes 24 de julio y fue firmada por Roberto Rodríguez, Daniel Tenisci, Daniel De Ingenis y Fabio Ferreira, representantes de CTPBA, CEAP, CETUBA y CEUTUBA, entidades que agrupan a empresas con servicios de jurisdicción provincial y municipal.

El pedido está dirigido al ministro de Transporte de la provincia de Buenos Aires, Martín Marinucci. Su objetivo es frenar un esquema que incrementaría un 30% la tarifa técnica de referencia correspondiente a los pasajeros transportados en colectivos a GNC.

Un incentivo financiado con los mismos subsidios

La tarifa técnica representa el costo reconocido por el Estado para prestar el servicio. La diferencia entre ese valor y el boleto abonado por el pasajero se cubre mediante compensaciones públicas.

El proyecto que analiza la Provincia otorgaría una ponderación mayor a los viajes efectuados en unidades a gas. De esta manera, los operadores que incorporen colectivos con esa tecnología recibirían una participación superior dentro del sistema de compensaciones.

El principal cuestionamiento empresario es que el incentivo no estaría acompañado por un aumento del presupuesto general destinado al transporte. Si el fondo disponible se mantiene sin cambios, el adicional para los vehículos a GNC implicaría una reducción de los recursos distribuidos entre las unidades diésel.

Las cámaras consideran que el mecanismo podría “devaluar” artificialmente buena parte del parque automotor actual y perjudicar especialmente a las pequeñas y medianas empresas que no cuentan con capacidad financiera para renovar inmediatamente sus vehículos.

Costos, infraestructura y concentración empresarial

Los firmantes también plantearon dudas sobre la infraestructura necesaria para sostener una reconversión masiva. Entre los argumentos presentados aparece la cantidad limitada de estaciones capaces de cargar colectivos a GNC en diferentes sectores del conurbano bonaerense.

A esto se suma el costo de adquisición de las nuevas unidades, la adaptación de talleres y cabeceras, y las inversiones necesarias para garantizar el abastecimiento diario sin afectar los diagramas de servicio.

La controversia se produce después de que el Grupo Metropol avanzara con la importación de 150 colectivos King Long fabricados en China e impulsados por GNC. La incorporación convirtió al operador en uno de los principales protagonistas de la transición hacia el gas dentro del transporte metropolitano.

Para las cámaras que cuestionan el proyecto, el incentivo podría favorecer a los grupos que ya realizaron grandes inversiones mientras reduce los recursos disponibles para las empresas que continúan operando mayoritariamente con vehículos diésel.

El antecedente de la Ciudad de Buenos Aires

El mecanismo analizado por la Provincia tiene como antecedente el esquema adoptado por la Ciudad de Buenos Aires para las líneas transferidas a su jurisdicción.

La Resolución 103/SECT/25 estableció que la tarifa técnica correspondiente a un pasajero transportado en una unidad a GNC recibe un incremento del 30%. Para los colectivos eléctricos, el adicional asciende al 50%.

La normativa porteña busca generar una señal económica que acelere la incorporación de tecnologías con menores emisiones. Sin embargo, su posible aplicación en territorio bonaerense vuelve a plantear cómo financiar esa transición y quién debe asumir sus costos.

La Provincia todavía no oficializó el proyecto

Hasta el momento, el Gobierno bonaerense no publicó una resolución que establezca el incentivo del 30% para los colectivos a GNC. Por lo tanto, la presentación empresarial se dirige contra un proyecto en evaluación y no contra una medida que ya se encuentre vigente.

La discusión tampoco supone, por ahora, un aumento del boleto ni una modificación inmediata de los servicios. El punto central es cómo se distribuirán las compensaciones entre los operadores si la Provincia decide premiar la incorporación de unidades a gas sin ampliar los fondos disponibles.

El conflicto expone uno de los principales desafíos de la transición energética: reemplazar los colectivos diésel requiere incentivos, infraestructura y financiamiento, pero cualquier cambio dentro de un presupuesto limitado también genera ganadores y perdedores.

Fuente: texto proporcionado por el usuario.

La Ciudad renovó el Centro de Trasbordo Facultad de Derecho y reorganizó las paradas de ocho líneas

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El proyecto busca reducir las congestiones y mejorar la circulación en el entorno de la Facultad de Derecho. También incorporará cruces peatonales más seguros, nueva iluminación y vegetación.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció la renovación del Centro de Trasbordo Facultad de Derecho, una intervención destinada a ordenar la circulación del transporte público y mejorar las condiciones de seguridad y accesibilidad para los pasajeros.

¿Qué trabajos se hicieron?

  • Creación de cruces peatonales seguros
  • Reordenamiento de paradores de colectivos
  • Expansión de isletas
  • Adecuación y construcción de vados
  • Colocación de nueva vegetación

La obra contempla la reorganización de las paradas correspondientes a las ocho líneas de colectivos que operan en el sector. El objetivo es distribuir mejor los servicios, reducir las congestiones y facilitar el ascenso, descenso y trasbordo de los usuarios.

Nuevos cruces peatonales y mejor iluminación

Además del reordenamiento de las paradas, el proyecto incluirá la incorporación de cruces peatonales más seguros para facilitar el desplazamiento de quienes diariamente circulan por la zona.

La renovación también prevé mejoras en la iluminación del espacio público, una medida orientada a brindar mayor visibilidad y seguridad durante los horarios nocturnos.

 

Así fueron las obras

Más vegetación en el entorno

La intervención se completará con la incorporación de nueva vegetación, que permitirá mejorar la calidad ambiental y renovar la imagen urbana del centro de trasbordo.

Desde la Ciudad señalaron que las obras apuntan a conseguir una circulación más fluida y un espacio público más ordenado, seguro y confortable tanto para los pasajeros del transporte público como para peatones y conductores.

 

Fuente:

GCBA

El Gobierno extendió la habilitación de 559 micros modelo 2012 hasta fines de 2026

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El Gobierno nacional autorizó la continuidad operativa de micros modelo 2012 afectados al transporte automotor de pasajeros de jurisdicción nacional, pese a que estas unidades ya superaron el límite general de antigüedad establecido por la Ley Nacional de Tránsito.

La medida quedó oficializada mediante el Decreto 654/2026, publicado el 24 de julio en el Boletín Oficial. La extensión alcanza a los vehículos que estaban habilitados al 1° de enero de 2026 y les permite continuar circulando hasta el 31 de diciembre de este año.

La medida alcanza a 559 unidades

Según la información suministrada por la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), al 30 de abril de 2026 había 559 vehículos modelo 2012 habilitados para prestar servicios interjurisdiccionales y de larga distancia.

La normativa también comprende a las unidades que hubieran estado inscriptas en el Registro Nacional de Transporte Automotor de Pasajeros.

Esto no significa que se haya ampliado de manera general la vida útil de todos los micros del país. Se trata de una excepción transitoria para un grupo determinado de vehículos pertenecientes a servicios bajo jurisdicción nacional.

Controles técnicos cada tres meses

La Ley Nacional de Tránsito establece, como regla general, una antigüedad máxima de diez años para los vehículos destinados al transporte de pasajeros, aunque admite extensiones sujetas a condiciones especiales de utilización y control.

Para permanecer en servicio, los micros alcanzados por el decreto deberán aprobar una Revisión Técnica Obligatoria (RTO) con una frecuencia trimestral. De esta manera, las unidades serán inspeccionadas cuatro veces por año mientras continúen operativas.

Si una revisión técnica realizada previamente vence antes del 31 de diciembre, el vehículo solo podrá circular hasta esa fecha de vencimiento, salvo que apruebe una nueva inspección.

Por qué se decidió extender la habilitación

Entre los argumentos oficiales, el Gobierno señaló que las dificultades económicas atravesadas por el sector durante los últimos años afectaron la renovación del parque automotor.

También sostuvo que retirar simultáneamente estas 559 unidades podría perjudicar la continuidad, regularidad y previsibilidad de los servicios.

La CNRT consideró que su permanencia no modificaría significativamente la antigüedad promedio de la flota y afirmó que la RTO constituye una garantía sobre el funcionamiento de los sistemas de seguridad activa y pasiva.

Por su parte, la Comisión Nacional del Tránsito y la Seguridad Vial indicó que no existían impedimentos técnicos para otorgar la extensión, siempre que los vehículos cumplieran con las inspecciones trimestrales y las restantes condiciones de seguridad.

Un parque que demora su renovación

La decisión vuelve a poner el foco sobre el envejecimiento del transporte automotor de pasajeros y las dificultades que enfrentan las empresas para renovar sus unidades.

Los micros modelo 2012 cumplirán 14 años durante 2026. Aunque su continuidad estará condicionada por controles técnicos más frecuentes, la prórroga permitirá que sigan recorriendo rutas nacionales durante el resto del año.

La medida entró en vigencia el mismo día de su publicación en el Boletín Oficial y, por el momento, no contempla una nueva extensión más allá del 31 de diciembre de 2026.

 

La Resolución completa

 

Fuente:

Decreto 654/2026 – Boletín Oficial de la República Argentina

El colectivo que se alinea solo con la parada: ZF presentó su nuevo asistente inteligente

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City Bus Assist combina sensores, software, dirección asistida y control de la suspensión para acercar el vehículo con mayor precisión al cordón. La tecnología busca mejorar la accesibilidad, reducir el desgaste de los neumáticos y facilitar una de las maniobras más repetidas por los conductores urbanos.

Acercar correctamente un colectivo a la parada parece una maniobra sencilla, pero en la operación cotidiana exige precisión. El tránsito, los vehículos mal estacionados, el estado de la calzada y el diseño del refugio pueden dificultar la aproximación y dejar una distancia excesiva entre la unidad y el cordón.

Para resolver ese problema, ZF presentó City Bus Assist, un nuevo sistema de asistencia que automatiza parcialmente la dirección durante la llegada a la parada y coordina el descenso de la suspensión neumática. El desarrollo fue exhibido durante el CV Tech Day de la compañía, como anticipo de las soluciones que prepara para IAA Transportation 2026.

Cómo funciona City Bus Assist

El sistema utiliza sensores para reconocer el entorno y calcular la trayectoria adecuada durante los últimos metros de aproximación. A partir de esa información, puede intervenir sobre la dirección para guiar al colectivo de manera precisa y paralela al cordón.

No se trata de un vehículo completamente autónomo ni de un sistema que sustituye al conductor. Es una asistencia pensada para actuar durante una maniobra concreta, mientras el chofer conserva el control y la responsabilidad sobre la unidad.

Al mismo tiempo, City Bus Assist coordina el llamado kneeling, la función que permite inclinar o descender la carrocería para reducir la altura de ingreso. La combinación busca disminuir tanto la separación horizontal respecto de la vereda como el desnivel vertical que deben superar los pasajeros.

Una mejora especialmente importante para la accesibilidad

La distancia que queda entre el colectivo y la parada resulta determinante para personas con movilidad reducida, adultos mayores, pasajeros con cochecitos y usuarios que se desplazan en silla de ruedas.

Cuando la unidad no consigue acercarse correctamente, la rampa debe cubrir un espacio mayor y puede quedar con una inclinación más pronunciada. En otros casos, el pasajero debe bajar directamente sobre la calzada, con el riesgo que eso representa.

La aproximación asistida permitiría repetir la maniobra con mayor precisión, independientemente de la experiencia del conductor o de las condiciones de cada parada. También podría reducir el tiempo necesario para subir y bajar pasajeros, especialmente en corredores con mucho movimiento.

Menos desgaste para los neumáticos

El beneficio no se limita a la accesibilidad. Una aproximación incorrecta puede provocar que las ruedas delanteras rocen el cordón o que los neumáticos trabajen lateralmente mientras el conductor intenta acomodar la unidad.

ZF sostiene que su solución busca disminuir ese desgaste lateral mediante una trayectoria más uniforme. Para los operadores, esto podría traducirse en una mayor duración de los neumáticos, menos intervenciones de mantenimiento y una reducción de los costos asociados a la flota.

La compañía también plantea que la integración entre dirección, suspensión, sensores y software podría mejorar la eficiencia general de la operación, especialmente en servicios urbanos con cientos de detenciones diarias.

Un paquete tecnológico para el colectivo urbano

Durante la presentación, ZF mostró además otras soluciones vinculadas con la seguridad y el confort.

Entre ellas aparece City Bus CMS, un sistema de mitigación de colisiones desarrollado específicamente para colectivos urbanos. La tecnología puede detectar automóviles, ciclistas y peatones, y activar el frenado para evitar o reducir las consecuencias de un impacto.

La empresa también exhibió CDC Skyhook, un algoritmo que adapta en tiempo real el funcionamiento de los amortiguadores para controlar los movimientos de la carrocería. Su objetivo es ofrecer una marcha más estable y confortable, algo especialmente relevante para los pasajeros que viajan de pie.

El conjunto se completa con e-comp Scroll, un compresor eléctrico de aire sin aceite y de bajo nivel sonoro, destinado a los sistemas de frenos y suspensión. Según ZF, permite reducir vibraciones, ruido y necesidades de mantenimiento.

Del componente mecánico al colectivo definido por software

City Bus Assist muestra cómo los tradicionales componentes de un colectivo empiezan a trabajar de manera conectada. La dirección, los frenos, la suspensión y los sensores ya no funcionan únicamente como sistemas separados, sino que pueden ser coordinados por software para realizar determinadas maniobras.

Esta evolución también permite incorporar nuevas funciones sin modificar completamente la arquitectura del vehículo. Una plataforma equipada con dirección electrónica, suspensión controlada y sensores podría recibir futuras actualizaciones o sumar otros niveles de asistencia.

Por ahora, City Bus Assist fue presentado como una prueba de concepto. ZF no confirmó una fecha de lanzamiento comercial ni informó qué fabricantes podrían incorporarlo en sus próximos modelos.

Sin embargo, el desarrollo anticipa una transformación concreta del transporte urbano: colectivos que no necesariamente circularán solos, pero que podrán asistir al conductor en las maniobras más repetitivas, delicadas y relevantes para la experiencia del pasajero.

Y entre todas ellas, acercarse correctamente a la parada puede parecer un detalle menor. Para quien necesita una rampa, un acceso nivelado o simplemente bajar de manera segura, es una diferencia fundamental.

El boleto mínimo de las líneas nacionales del AMBA subió a $742,84 y la tarifa técnica ya alcanza los $1.816

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El incremento del 2% comenzó a regir el 15 de julio para los colectivos que cruzan entre la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. Fue la última etapa del aumento acumulado del 6% dispuesto por Nación.

Viajar en las líneas de colectivos de jurisdicción nacional que circulan por el Área Metropolitana de Buenos Aires volvió a ser más caro. Desde el 15 de julio, el boleto mínimo para un recorrido de hasta tres kilómetros pasó a costar $742,84 para los pasajeros que utilizan una tarjeta SUBE registrada.

Para quienes no tengan la tarjeta nominalizada, el valor mínimo informado es de $852,02. La diferencia forma parte de la política oficial destinada a incentivar el registro de la SUBE y mejorar la trazabilidad de los beneficios y subsidios.

El aumento alcanza a las líneas nacionales que cruzan los límites entre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la provincia, es decir, aquellas que atraviesan la avenida General Paz o el Riachuelo. No se aplica de manera automática a los colectivos que dependen exclusivamente de CABA, de la provincia o de los municipios, cuyas tarifas son definidas por sus respectivas autoridades.

La actualización del 2% completó el esquema escalonado dispuesto por la Secretaría de Transporte, que contempló tres aumentos consecutivos en mayo, junio y julio. En total, el ajuste acumulado fue del 6%.

Una nueva tarifa técnica para el sistema

Tras el incremento del boleto, la Secretaría de Transporte actualizó la denominada tarifa técnica, el indicador que busca representar cuánto cuesta transportar a un pasajero considerando los gastos operativos del sistema.

El nuevo valor reconocido quedó establecido en aproximadamente $1.816 por viaje, frente a los $1.778 contemplados anteriormente. La diferencia entre ese costo y lo abonado directamente por el pasajero es cubierta principalmente mediante compensaciones estatales.

Sin embargo, las cámaras empresarias sostienen que el cálculo continúa por debajo de los costos reales. Según estimaciones del sector, la tarifa técnica debería ubicarse cerca de los $2.300 si se utilizaran valores de mercado para el material rodante, los repuestos, el combustible y otros insumos.

Otro punto cuestionado es el precio asignado a las unidades nuevas. Mientras la estructura oficial tomaría como referencia un valor cercano a USD 132.000, los operadores aseguran que actualmente un colectivo cero kilómetro puede costar alrededor de USD 200.000. Esta diferencia también repercute en el cálculo del mantenimiento y la renovación de las flotas.

Más subsidios, pero sin descartar futuras subas

Las compensaciones destinadas a las líneas nacionales pasaron de aproximadamente $74.000 millones en junio de 2025 a $98.500 millones en el mismo mes de 2026. El incremento interanual fue del 33%, aunque se produjo sobre una red que, según datos del sector, opera con menos vehículos y kilómetros recorridos.

Por el momento no fueron anunciados nuevos aumentos para los pasajeros. No obstante, la evolución del boleto dependerá de cómo decida el Gobierno distribuir el financiamiento entre recaudación tarifaria y subsidios.

Una reducción de las compensaciones obligaría a trasladar una mayor parte de los costos al boleto. En cambio, sostener o ampliar la asistencia estatal permitiría moderar las próximas actualizaciones, aunque con un mayor impacto sobre las cuentas públicas.

Del Euro 3 al eléctrico: La Línea 44 muestra cómo cambia el transporte público porteño

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Con 54 unidades habilitadas, la línea 44 reúne cuatro categorías tecnológicas dentro de una misma flota. Los datos oficiales muestran una reducción de los colectivos Euro 3, un crecimiento del GNC y la presencia —todavía minoritaria— de una unidad eléctrica. Una radiografía en pequeña escala de la transición que atraviesa el transporte porteño.

La transformación tecnológica del transporte público no siempre se produce de manera lineal. Los colectivos más antiguos no desaparecen todos al mismo tiempo ni son reemplazados inmediatamente por vehículos eléctricos. Durante el proceso conviven distintas generaciones, normas de emisiones y fuentes de energía.

La línea 44 es posiblemente el ejemplo más claro de esa transición. Según los indicadores del parque móvil habilitado de las líneas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con datos actualizados a mayo de 2026, su flota está integrada por colectivos Euro 3, Euro 5, unidades a GNC y un vehículo eléctrico.

Ninguna otra línea numerada incluida en el relevamiento presenta, al mismo tiempo, participación en las cuatro categorías.

Una flota de 54 colectivos y cuatro tecnologías

A mayo de 2026, el parque móvil habilitado de la línea 44 estaba compuesto por 54 unidades:

  • 38 colectivos Euro 5.
  • 8 unidades a GNC.
  • 7 colectivos Euro 3.
  • 1 unidad eléctrica.

Los Euro 5 continúan siendo ampliamente mayoritarios y representan el 70,37% de la flota. Sin embargo, casi tres de cada diez unidades pertenecen a otras categorías: el GNC alcanza el 14,81%, los Euro 3 conservan una participación del 12,96% y el colectivo eléctrico representa el 1,85%.

La fotografía muestra una flota diversa, en la que conviven vehículos convencionales de distintas generaciones con alternativas energéticas que comienzan a ganar terreno.

Los Euro 3 se redujeron a la mitad

La evolución registrada entre enero y mayo permite observar que la composición de la línea 44 no permaneció estática.

En enero contaba con 53 unidades: 14 Euro 3, 33 Euro 5, cinco a GNC y una eléctrica. Cinco meses después, el parque aumentó levemente hasta alcanzar los 54 vehículos, pero su distribución interna cambió de manera significativa.

TecnologíaEneroMayoVariación
Euro 3147-7
Euro 53338+5
GNC58+3
Eléctrico11Sin cambios
Total5354+1

La cantidad de Euro 3 se redujo a la mitad y su participación cayó del 26,42% al 12,96%. En paralelo, la línea incorporó cinco unidades Euro 5 y tres colectivos clasificados como GNC.

El resultado no fue solamente una ampliación del parque, sino una modificación progresiva de su perfil tecnológico.

Una flota más joven

La transformación también se refleja en la antigüedad promedio. En enero, los colectivos habilitados de la línea 44 tenían una edad media de 4,39 años. En mayo, el indicador descendió hasta los 3,78 años.

La reducción fue de 0,61 años en apenas cinco meses. Este movimiento puede explicarse por el ingreso de vehículos más recientes, la salida de unidades antiguas o una combinación de ambos factores.

De todas maneras, la caída de la antigüedad coincide con la reducción de los Euro 3 y con el crecimiento de tecnologías más modernas dentro de la flota.

El eléctrico sigue siendo una excepción

La línea 44 conserva una sola unidad eléctrica durante todo el período analizado. Su presencia tiene un peso estadístico limitado, pero le permite formar parte del reducido grupo de servicios porteños que cuentan con esta tecnología.

De los 1.612 vehículos habilitados registrados en mayo, solamente 23 son eléctricos, equivalentes al 1,43% del parque relevado. Doce corresponden al sistema identificado como eBUS, diez pertenecen a la línea 34 y uno a la línea 44.

Esto convierte a la unidad eléctrica de la 44 en una excepción dentro de una flota que todavía depende principalmente de colectivos Euro 5 y que comienza a incorporar vehículos a GNC.

El desafío de operar una flota diversa

La convivencia de distintas tecnologías presenta oportunidades, pero también desafíos. Una flota de estas características puede requerir diferentes rutinas de mantenimiento, capacitación técnica, disponibilidad de repuestos e infraestructura específica para abastecer o recargar cada tipo de vehículo.

La experiencia también permite comparar consumos, autonomía, mantenimiento y desempeño operativo bajo condiciones similares de recorrido. En ese sentido, la línea 44 puede funcionar como un pequeño laboratorio en movimiento para observar cómo responden las distintas tecnologías dentro del servicio cotidiano.

No se trata todavía de una flota completamente renovada ni de una transición terminada. Precisamente allí se encuentra su valor: representa la etapa intermedia del cambio.

Una síntesis de la transformación porteña

En el conjunto del parque móvil porteño, los Euro 5 representan el 80,15% de las unidades habilitadas. Los colectivos a GNC alcanzan el 11,60%, los Euro 3 conservan el 6,82% y los eléctricos apenas llegan al 1,43%.

La línea 44 reúne esas cuatro realidades dentro de un mismo servicio. Tiene unidades antiguas que todavía permanecen activas, una mayoría Euro 5, una presencia creciente del GNC y un primer paso hacia la electromovilidad.

Más que una rareza estadística, su composición ofrece una fotografía precisa de la transición energética del transporte público: un proceso gradual, desigual y construido mediante la convivencia de distintas generaciones de colectivos.

 

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Una multitud celebró los 50 años de la Asociación Amigos del Tranvía en Caballito

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La histórica entidad festejó sus cinco décadas con una jornada libre y gratuita que reunió tranvías, colectivos antiguos, autos clásicos, autobombas, maquetas y actividades para toda la familia.

Una multitud se acercó este sábado 25 de julio al barrio porteño de Caballito para participar de los festejos por el 50.º aniversario de la Asociación Amigos del Tranvía (AAT), una institución fundamental para la preservación y difusión de la historia del transporte urbano argentino.

La celebración se desarrolló entre las 14 y las 19 y tuvo como punto central la tradicional esquina de Bonifacio y Emilio Mitre, desde donde partieron los paseos en los históricos tranvías conservados por la entidad.

Una tarde a puro transporte histórico

Bajo la consigna de celebrar “cinco décadas a todo tranvía”, la jornada contó con un amplio programa de actividades. Además de los tradicionales recorridos por el circuito de Caballito, el público pudo disfrutar de un desfile y de una exposición de vehículos históricos.

La muestra incluyó autos clásicos, colectivos antiguos y autobombas de distintas épocas, que despertaron la curiosidad de grandes y chicos. También hubo espacios dedicados a las maquetas y al ferromodelismo, ampliando la propuesta para los aficionados a la historia ferroviaria y al transporte público.

Como parte de los festejos, también abrió sus puertas el Museo Subterráneo de Buenos Aires, ubicado en la estación Centenera, en avenida Centenera 777. Allí, los visitantes pudieron acercarse al patrimonio vinculado con la historia del Subte porteño.

Medio siglo preservando la historia

La Asociación Amigos del Tranvía fue fundada en 1976 y, desde entonces, desarrolla una importante tarea de recuperación, conservación y divulgación del patrimonio tranviario y del transporte urbano.

Una de sus actividades más reconocidas es el Tramway Histórico de Buenos Aires, que permite recorrer gratuitamente una parte de Caballito a bordo de unidades restauradas y mantenidas por voluntarios de la institución.

La celebración por sus primeros 50 años se convirtió así en un nuevo punto de encuentro para vecinos, familias, aficionados y especialistas, unidos por la pasión por los tranvías y los vehículos que forman parte de la memoria de Buenos Aires.

Al igual que los paseos que la Asociación realiza habitualmente, todas las propuestas del aniversario fueron libres y gratuitas, permitiendo que una gran cantidad de personas pudiera sumarse a una jornada marcada por la historia, la nostalgia y el patrimonio sobre ruedas.

RECORRÉ LA GALERÍA DE FOTOS DEL EVENTO

Una multitud llegó a Emilio Mitre y Bonifacio en el Barrio de Caballito para celebrar los 50 años de la Asociación Amigos del Tranvía (AAT)
Un TodoBus Agrale de la Línea 26 circula por Emilio Mitre mientras los tranvías prestan servicio turístico
Los tranvías prestando servicio en el 50 Aniversario de la AAT
El puesto de mando de los antiguos Subtes de la Línea A «Las Brujas»
El Tranvía del Este que circuló por Puerto Madero se encuentra en el fondo del Taller Polvorín. Esperamos que pronto sea restaurado y pueda circular aunque sea con fines turísticos por Caballito
El Merchandising de la AAT

El Museo del Colectivo, el Ómnibus y el Trolebus fue invitado y presentó 3 colectivos antiguos

El interior del Chevrolet de la Línea 38 (Cuando aún no era ramal de la 60)

Los autos clásicos también estuvieron presentes

Una autobomba de los Bomberos Voluntarios de Lanús fue una de las atracciones del evento

El clásico Siam Di Tella Taxi junto a otros lucieron junto a colectivos y tranvías.

En el Laboratorio Centenera hubo musica en vivó y mucha historia con memorabilia del subte y ferromodelismo.

La AAT llegó a sus primeros 50 años y felizmente estuvimos presentes en el evento con una gran diversidad de vehículos y una multitud de chicos y grandes que se deleitaron durtante toda la tarde.

Fuente:

Fotos – Revista Colectibondi

Se cumplen 13 años de la construcción del Metrobus 9 de Julio en Buenos Aires

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Un 24 de Julio de 2013 se inauguraba uno de los Metrobuses más importantes e icónicos de la ciudad de Buenos Aires. Gracias a su realización, cruzar de punta a punta la avenida más ancha del mundo paso de una demora de 40 minutos y 1 hora a 15 minutos.

El Metrobus de la 9 de Julio recibió un importante premio internacional

 

Algunos datos del Metrobus 9 de Julio

 

Por Manuela Lopez Menendez

En total se construyeron 18 Metrobus en la Argentina, con más de 3 millones de usuarios que, en promedio, se ahorran hasta media hora de viaje al día (unos 5 días al año)

Hace 9 años, cuando nos propusimos hacer el Metrobus en la 9 de Julio, el proyecto era un paso al futuro. Dar vuelta la avenida más emblemática de la ciudad para que los colectivos pasen por el medio, separados de los autos. ¿Van a cambiar la 9 de Julio? ¿Para qué? Estábamos convencidos de que, transformando la calle, le íbamos a transformar la vida a la gente.

Empezamos la obra y, seis meses después, los resultados llegaron. Todo el mundo tardaba menos. En colectivo, 200.000 personas se ahorraban 40 minutos al día para ir de una punta a la otra de la avenida. En estos 9 años, son 1500 horas en la vida de cada uno de ellos. De los conductores que pasan todos los días, del trabajador esencial que siguió usando el colectivo en la pandemia. Y también de los taxis y de los autos, porque ellos también viajan mejor.

Ya lo habíamos visto en otras ciudades y funcionaba. Teníamos que probarlo en Buenos Aires. Empezamos con el primero en la avenida Juan B Justo. Los resultados superaron lo que esperábamos, así que avanzamos en la 9 de Julio. No nos quedamos ahí: lo llevamos también al resto del país. En total se construyeron 18 Metrobus en la Argentina, con más de 3 millones de usuarios que, en promedio, se ahorran hasta media hora de viaje al día —unos 5 días al año.

Algunos de ellos son el Metrobus y Centro de Trasbordo de La Matanza, uno de los más extensos, con 16 kilómetros de recorrido y casi un cuarto de millón de usuarios por día; Calchaquí, en Quilmes; el de Florencio Varela; el del Oeste, en Morón; Ruta 8, en Tres de Febrero y San Martín; extensión ruta 8, en San Martín; el Metrobus Norte, el primero en cruzar la General Paz y los de Rosario, Santa Fe y Neuquén, en el interior.

Las mejoras no se limitaban a viajar más rápido: con el Metrobus sumamos iluminación de noche y de día y seguridad en los cruces. Construimos lugares más modernos, con mejor espacio público. Hicimos refugios para esperar el colectivo sentado y no mojarse abajo de la lluvia, accesibles para las personas con discapacidad y con carteles que te dicen cuándo viene el próximo colectivo.

Todo esto es calidad de vida porque es previsibilidad, nos podemos organizar para trabajar o para estudiar, llegar a horario y adueñarnos de nuestro tiempo para usarlo de la mejor manera. Años después implementamos la Red Sube o boleto integrado, el sistema de descuentos a partir del segundo y tercer viaje. Un beneficio adicional para los que más viajan en transporte público. En el primer año lo usaron 16 millones de personas, que viajaron con descuentos de entre el 50% y hasta el 75% de la tarifa.

Cuando hicimos el Metrobus en la 9 de Julio se dijo que destruíamos el espacio público. Terminamos sumando más verde, trasplantando y cuidando cada árbol y sumando infraestructura de calidad y tecnología. El Metrobus es mucho más que un cambio de carriles. También tiene un impacto ambiental increíble, con miles de toneladas de emisiones en dióxido de carbono que se reducen, porque los colectivos (y los vehículos en general) necesitan frenar y acelerar menos, se agiliza el tránsito, y por lo tanto emiten menos gases contaminantes.

Por eso seguimos construyendo más, como el que estamos haciendo en el bajo porteño y va a llegar hasta La Bombonera, o el que vamos a hacer en Mataderos, en la ciudad de Buenos Aires, y todos los que haga falta para seguir transformando la vida de la gente.

El objetivo sigue siendo claro, como hace diez años atrás: darle la prioridad al transporte público y la jerarquía que necesita, porque es en lo que nos movemos la mayoría en forma accesible, económica, sin congestionar el tránsito y contaminando menos. Tenemos que cuidarlo y potenciarlo porque lo necesitamos todos, y también la Ciudad: para ser más moderna, y estar más cerca del futuro.

En una Ciudad moderna que evoluciona, todo funciona mejor y las personas somos más independientes, los servicios son de calidad, tardamos menos viajando, sabemos cuándo vamos a llegar. Especialmente las mujeres, que somos las que más usamos el transporte público, las que más colectivos nos tomamos y las que más viajamos. El tiempo es clave para nuestra autonomía.

Empezando por la movilidad podemos transformar muchas cosas. El impacto inmediato en la vida de millones de personas es grandísimo. El Metrobus 9 de Julio transformó para siempre la movilidad en la Ciudad porque le sigue mejorando la vida a la gente y nos marca el camino de hacia dónde queremos ir.

 

Fuente:

Infobae

GCBA

La CNRT confirmó que sigue vigente la obligación de exhibir la leyenda “Las Islas Malvinas son argentinas”

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El organismo aclaró que la normativa no fue modificada y que las empresas ferroviarias y de transporte automotor de jurisdicción nacional deben mantener la inscripción en un lugar visible y destacado de sus unidades.

La Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) confirmó que continúa plenamente vigente la obligación de exhibir la leyenda “Las Islas Malvinas son argentinas” en los trenes y colectivos pertenecientes a servicios de jurisdicción nacional.

La aclaración fue publicada el 24 de julio de 2026, después de que circularan versiones y denuncias sobre el supuesto retiro de las insignias de algunas unidades del transporte público.

El organismo dependiente de la Secretaría de Transporte señaló que en ningún momento se modificó ni se puso en duda la vigencia de esta obligación.

Qué establece la normativa

La CNRT recordó que la Resolución 31/2022 continúa vigente y reglamenta la implementación de la Ley Nacional 27.023, sancionada en 2014.

La normativa dispone que las empresas prestatarias de servicios ferroviarios y de transporte automotor de pasajeros de jurisdicción nacional deben garantizar que sus unidades cuenten con un espacio visible y destacado en el que figure la inscripción:

“Las Islas Malvinas son argentinas”.

Por lo tanto, los operadores alcanzados por la reglamentación deben conservar y mantener las insignias correspondientes en sus vehículos.

No hubo cambios en la obligación

La comunicación de la CNRT constituye la primera aclaración específica del organismo de control en medio de la controversia generada por imágenes y testimonios que mostraban el retiro de calcomanías en colectivos y trenes.

A partir de esos casos particulares comenzó a circular la versión de que existía una orden general para eliminar las referencias a las Islas Malvinas del transporte público. Sin embargo, el organismo confirmó que no se produjo ningún cambio normativo.

La aclaración oficial permite diferenciar el eventual retiro o reemplazo de adhesivos en determinadas unidades de una modificación general de la política pública, algo que la CNRT descartó.

Una política pública vinculada con la soberanía

Según explicó el organismo, la presencia de la leyenda en colectivos y trenes constituye una política pública orientada a reafirmar el carácter argentino de las Islas Malvinas.

También busca promover el ejercicio permanente del reclamo de soberanía nacional dentro de un ámbito cotidiano y de gran alcance social como el transporte público de pasajeros.

La Ley 27.023 establece que la inscripción debe encontrarse en los medios de transporte público de origen nacional y también en las estaciones de llegada, partida o escala correspondientes.

Las empresas alcanzadas tienen, además, la responsabilidad de mantener y resguardar los carteles que contienen la leyenda.

Las empresas deberán garantizar su exhibición

Tras la confirmación de la CNRT, las prestatarias ferroviarias y automotoras de jurisdicción nacional deberán continuar garantizando que la inscripción permanezca correctamente colocada, visible y en condiciones.

La ausencia definitiva de la leyenda, cuando no responda a una reposición o renovación del adhesivo, podría representar un incumplimiento de las obligaciones establecidas por la normativa.

De esta manera, la autoridad nacional de control ratificó que los colectivos y trenes nacionales deben seguir llevando la frase “Las Islas Malvinas son argentinas” y despejó las dudas generadas durante los últimos días.

 

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La Secretaría de Transporte aseguró que no existe ninguna disposición para eliminar las insignias de las unidades. La Ley 27.023 continúa vigente y mantiene la obligación de exhibir la leyenda “Las Islas Malvinas son argentinas”.

El Gobierno nacional desmintió categóricamente que haya ordenado retirar de los colectivos los stickers o insignias vinculados con las Islas Malvinas, luego de que la versión circulara en redes sociales y fuera reproducida por distintos medios de comunicación.

De acuerdo con la aclaración oficial, no existe ninguna resolución, disposición administrativa o instrucción de la Secretaría de Transporte que establezca la eliminación de estos distintivos de las unidades.

“Literalmente nada cambió”, señalaron desde el Gobierno al rechazar la versión que vinculaba el retiro de algunas calcomanías con una supuesta decisión de alcance nacional.

La Ley 27.023 continúa vigente

La normativa que regula la exhibición de la leyenda sobre Malvinas en el transporte público no fue derogada ni modificada.

La Ley Nacional 27.023, sancionada en noviembre de 2014, establece que todos los medios de transporte público de pasajeros de origen nacional deben contar con un espacio visible y destacado en el que figure la frase:

“Las Islas Malvinas son argentinas”.

La obligación alcanza al transporte automotor, ferroviario, fluvial, lacustre, marítimo y aéreo comprendido dentro de la jurisdicción nacional.

La ley también dispone que la misma inscripción debe estar presente en las estaciones de llegada, partida o escala. Las empresas alcanzadas son responsables de conservar y mantener en condiciones los carteles o adhesivos.

Cómo se originó la polémica

La controversia comenzó a partir de imágenes y testimonios que indicaban que algunas calcomanías estaban siendo retiradas de colectivos y formaciones ferroviarias.

Esos casos fueron presentados en redes sociales como parte de una supuesta orden general del Poder Ejecutivo. Sin embargo, no se difundió ninguna resolución, circular interna o documentación oficial que respaldara esa interpretación.

Desde el Gobierno atribuyeron la difusión inicial de la denuncia al periodista Tomás Méndez y cuestionaron que numerosos medios la replicaran sin verificar previamente la existencia de una orden de la Secretaría de Transporte.

La desmentida oficial no significa necesariamente que no se hayan retirado adhesivos de unidades determinadas. La aclaración establece que esas acciones no respondieron a una instrucción general impartida por el Gobierno nacional.

En el caso de algunas unidades operadas por empresas del Grupo DOTA, el directivo Marcelo Pasciuto explicó en las redes sociales de Revista Colectibondi que las calcomanías fueron retiradas para ser reemplazadas por un nuevo modelo.

La obligación de exhibir la leyenda se mantiene

Con la Ley 27.023 vigente, las empresas comprendidas por la normativa deben continuar exhibiendo la leyenda establecida legalmente. Por ese motivo, el retiro definitivo de los distintivos sin su posterior reposición podría representar un incumplimiento.

El Gobierno también reafirmó que el reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas es irrenunciable y aseguró que no se produjo ningún cambio en la política oficial ni en las obligaciones aplicables al transporte público.

De esta manera, la controversia se originó por la interpretación de casos puntuales de retiro de calcomanías, pero no por una medida general dispuesta por las autoridades nacionales.

 

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Cambió la Tarifa Social SUBE: se mantiene el 55%, pero Nación fijó un límite para financiar el descuento

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La Resolución 40/2026 estableció que el beneficio se calculará sobre tarifas de referencia determinadas por el Gobierno nacional. Los aumentos posteriores dispuestos por provincias o municipios ya no elevarán automáticamente el aporte de Nación.

El Gobierno nacional modificó el mecanismo utilizado para financiar la Tarifa Social Federal de la tarjeta SUBE. Aunque el descuento nominal continuará siendo del 55%, desde julio el aporte estatal se calcula sobre una tarifa de referencia y no necesariamente sobre el precio actualizado del boleto en cada jurisdicción.

El cambio fue establecido mediante la Resolución 40/2026 de la Secretaría de Transporte y comenzó a regir el 1° de julio.

Para los servicios provinciales y municipales, la tarifa de referencia será la que se encontraba vigente al 30 de junio de 2026 y que hubiera sido comunicada por la Comisión Nacional de Regulación del Transporte a Nación Servicios.

En el caso de los colectivos y trenes de jurisdicción nacional, se utilizarán como referencia los cuadros tarifarios aprobados mediante la Resolución 27/2026.

Cómo funcionará el nuevo cálculo

Hasta ahora, cuando una jurisdicción aumentaba el boleto, el aporte correspondiente al 55% de la Tarifa Social también se actualizaba. Con el nuevo sistema, el monto financiado por Nación quedará vinculado al valor de referencia hasta que la Secretaría de Transporte decida modificarlo.

Por ejemplo, si una tarifa de referencia fuera de $1.000, Nación reconocería un descuento máximo de $550. Si posteriormente la jurisdicción elevara el boleto a $1.200, el aporte nacional seguiría siendo de $550. El pasajero pagaría la diferencia restante, salvo que la provincia o el municipio resolviera cubrirla con recursos propios.

De esta manera, el porcentaje anunciado se mantiene, pero el descuento efectivo sobre una tarifa que aumente por encima del valor de referencia puede ser menor.

La medida busca otorgar mayor previsibilidad al gasto nacional frente a las actualizaciones frecuentes y heterogéneas aplicadas por provincias y municipios.

Quiénes acceden al beneficio

La Tarifa Social Federal alcanza, entre otros grupos, a jubilados y pensionados, estudiantes de Progresar, personal de casas particulares, veteranos de Malvinas, beneficiarios de la AUH y la AUE, monotributistas sociales, titulares del Seguro por Desempleo y personas que reciben pensiones no contributivas.

Para utilizar el beneficio es necesario contar con una tarjeta SUBE registrada y vinculada al atributo social correspondiente. No se requiere realizar una renovación periódica.

La resolución preserva las gratuidades o franquicias superiores al 55%. Esto incluye los beneficios que puedan establecer las jurisdicciones locales y otros regímenes específicos, cuyo financiamiento deberá ser definido por la autoridad correspondiente.

Los detalles del nuevo esquema se encuentran en la Resolución 40/2026 publicada en el Boletín Oficial. La nómina actualizada de beneficiarios puede consultarse en la página oficial de la Tarifa Social Federal.

Aclaración editorial: esta resolución no contiene especificaciones técnicas sobre QR, tarjetas bancarias o validadores. La apertura de SUBE a nuevos medios de pago corresponde a otro proceso normativo, iniciado principalmente mediante el Decreto 698/2024. Actualmente permite pagar con tarjetas sin contacto, celulares, relojes y códigos QR, aunque la Tarifa Social y otros atributos continúan aplicándose exclusivamente al utilizar SUBE física o digital.

LA RESOLUCIÓN COMPLETA

Nuevas reglas para los seguros de micros interjurisdiccionales y servicios de oferta libre

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La Superintendencia de Seguros de la Nación unificó las condiciones de responsabilidad civil que deberán contratar las empresas. La medida rige desde este 15 de julio y obliga a adecuar las pólizas cuando llegue el momento de renovarlas.

La Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) estableció un nuevo criterio para los seguros de responsabilidad civil de los vehículos destinados al transporte interjurisdiccional de pasajeros, los servicios de oferta libre y otras prestaciones que no están comprendidas legalmente dentro de la categoría de “servicio público”.

La medida fue oficializada mediante la Resolución 300/2026, publicada este miércoles 15 de julio en el Boletín Oficial de la República Argentina, y entró en vigencia en forma inmediata.

A partir de ahora, las aseguradoras deberán comercializar estas coberturas bajo las condiciones contractuales generales y uniformes previstas para los vehículos destinados al transporte público de pasajeros.

Un mismo esquema para diferentes servicios

El punto central de la resolución es que los micros, combis y demás vehículos alcanzados deberán utilizar el clausulado obligatorio incluido en el Anexo 23.6, inciso a.2, del Reglamento General de la Actividad Aseguradora.

Se trata del régimen que establece las condiciones del seguro de responsabilidad civil para vehículos de transporte de pasajeros, incluyendo la cobertura frente a daños ocasionados a personas transportadas, terceros no transportados y bienes.

La decisión no convierte a los servicios interjurisdiccionales o de oferta libre en servicios públicos. Lo que hace es equiparar las condiciones de sus seguros de responsabilidad civil con las utilizadas para los vehículos afectados al transporte público.

En términos prácticos, se busca que las coberturas de estas prestaciones respondan a un modelo contractual uniforme, independientemente de la categoría administrativa bajo la cual opere cada transportista.

¿Qué servicios quedan alcanzados?

La resolución comprende, en primer lugar, a los vehículos utilizados para el transporte interjurisdiccional de pasajeros. Dentro de esa categoría se encuentran los servicios pagos que se realizan:

  • Entre una provincia y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
  • Entre diferentes provincias.
  • Entre puertos o aeropuertos nacionales.
  • Entre esos puertos o aeropuertos y la Ciudad de Buenos Aires o alguna provincia.

Este universo fue definido por el Decreto 883/2024, que creó un nuevo régimen para el transporte interjurisdiccional de pasajeros y el correspondiente registro nacional de operadores.

También quedan incluidos los servicios de oferta libre y cualquier otra prestación que no reúna las características legales de un servicio público.

Los operadores de oferta libre pueden establecer sus recorridos, horarios, precios, modalidades y vehículos, aunque deben cumplir con los estándares de seguridad, habilitación técnica, licencias profesionales y contratación de seguros establecidos por la autoridad.

Estas obligaciones surgen del Decreto 830/2024, que reorganizó el marco regulatorio del transporte urbano y suburbano de jurisdicción nacional.

Qué sucede con las pólizas vigentes

La nueva normativa comenzó a regir el mismo día de su publicación. Sin embargo, la resolución concentra su efecto sobre la renovación de las pólizas.

Desde el 15 de julio, las coberturas alcanzadas ya no podrán renovarse manteniendo las mismas condiciones contractuales anteriores. Cuando llegue su vencimiento, deberán adecuarse al clausulado general y uniforme determinado por la SSN.

La resolución no establece nuevos recorridos, tarifas ni requisitos para los pasajeros. Tampoco anuncia en su articulado nuevos montos de cobertura: el cambio se concentra en las condiciones bajo las cuales debe comercializarse el seguro de responsabilidad civil.

Por lo tanto, las empresas de transporte deberán revisar junto con sus aseguradoras cómo será la adaptación de sus contratos al momento de la próxima renovación.

Derogación de normas anteriores

Como parte de la reorganización, la SSN derogó dos disposiciones que regulaban anteriormente aspectos específicos de estas coberturas: la Circular 3.449, de noviembre de 1996, y la Resolución 26.132, de agosto de 1998.

También eliminó el inciso b.1 del artículo 3 y los artículos 12, 12 bis y 14 de la Resolución 25.429, dictada en 1997.

Con estas derogaciones, el organismo busca cerrar el esquema normativo anterior y concentrar las coberturas alcanzadas dentro del modelo uniforme previsto por el Reglamento General de la Actividad Aseguradora.

La modificación se incorpora así al proceso de reordenamiento iniciado con los decretos que redefinieron el transporte interjurisdiccional y los servicios de oferta libre. Para los operadores, el cambio supone una próxima adecuación de sus pólizas; para los pasajeros y terceros, implica que la responsabilidad civil de estas prestaciones quedará encuadrada bajo un mismo conjunto de condiciones obligatorias.

La Resolución completa

Fuente:

Boletín Oficial de la República Argentina

India incorporará 500 colectivos eléctricos mediante un nuevo modelo de leasing

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JBM Electric Vehicles y la plataforma DRIVN acordaron desplegar las unidades durante el próximo año. El esquema combina alquiler de largo plazo, financiamiento, mantenimiento y soporte para la infraestructura de carga, reduciendo la inversión inicial que deben afrontar los operadores.

India avanza con un nuevo programa para acelerar la electrificación de su transporte de pasajeros. El fabricante JBM Electric Vehicles firmó un acuerdo con DRIVN para suministrar 500 colectivos eléctricos bajo un modelo integral de leasing, pensado para que las empresas puedan renovar sus flotas sin comprar directamente los vehículos.

La incorporación se realizará por etapas durante los próximos doce meses. Inicialmente, las unidades estarán destinadas a servicios interurbanos premium operados por diferentes compañías del país. Posteriormente, el programa podría ampliarse al transporte escolar, traslado de personal y servicios aeroportuarios.

El acuerdo no se limita a la entrega de los colectivos. La propuesta contempla financiamiento, mantenimiento, asistencia operativa, planificación de cargadores y gestión del ciclo de vida de las baterías. Según informó Sustainable Bus, el objetivo es ofrecer una solución completa para toda la vida útil de las unidades.

Electrificar sin comprar los colectivos

El costo inicial continúa siendo una de las principales barreras para la incorporación de colectivos eléctricos. Aunque estas unidades pueden ofrecer menores gastos de energía y mantenimiento durante su utilización, su precio de adquisición suele ser considerablemente superior al de un vehículo diésel convencional.

El modelo propuesto por JBM y DRIVN modifica esa ecuación. En lugar de realizar una inversión inicial elevada, el operador accede a los vehículos mediante un contrato de leasing de largo plazo y distribuye el costo a lo largo del período de utilización.

DRIVN se encarga de estructurar el financiamiento y la propiedad de los activos, mientras que JBM aporta los vehículos y su experiencia industrial. El operador puede concentrarse en la prestación del servicio, abonando una cuota vinculada con el uso de la unidad y los servicios incluidos.

El sistema permite pasar de un modelo intensivo en capital, en el que la empresa debe comprar cada colectivo, a otro basado en costos operativos previsibles.

Una solución que incluye vehículos, cargadores y baterías

La transición hacia la electromovilidad no depende únicamente de reemplazar un motor diésel por uno eléctrico. También requiere instalar cargadores, adaptar terminales, capacitar personal, planificar los tiempos de recarga y administrar correctamente las baterías.

Por ese motivo, el acuerdo incorpora la infraestructura y la asistencia necesaria dentro de la misma propuesta financiera. DRIVN ofrecerá planificación de carga, soporte para la operación de las flotas y gestión del ciclo de vida de las baterías.

JBM, por su parte, deberá entregar los 500 colectivos con equipamiento preparado para servicios interurbanos. La primera etapa estará concentrada en unidades de mayor confort para recorridos de media y larga distancia, uno de los segmentos más difíciles de electrificar por sus exigencias de autonomía.

El programa podría funcionar como una prueba para demostrar si este esquema también resulta viable en el transporte escolar, corporativo y aeroportuario, donde existen recorridos relativamente previsibles y vehículos que regresan periódicamente a una base.

Un mercado eléctrico que creció 40%

El acuerdo se produce en un momento de fuerte expansión de la electromovilidad en India. Durante el primer semestre de 2026 se registraron 2.944 colectivos eléctricos, un crecimiento interanual del 40%.

Switch Mobility encabezó el mercado con 830 unidades y una participación del 28,2%. JBM Auto registró 635 vehículos, pero al sumar las operaciones realizadas bajo JBM Electric Vehicles, el grupo alcanzó 804 unidades y una cuota combinada del 27,3%.

La diferencia entre ambas compañías fue de apenas 26 colectivos, mostrando el nivel de competencia que existe entre los principales fabricantes del país.

Parte del crecimiento está impulsado por los programas públicos PM E-Bus Sewa y PM E-Drive, creados para financiar el despliegue de vehículos eléctricos y renovar los sistemas de transporte de diferentes estados y ciudades.

JBM busca superar las 5.000 unidades

JBM comenzó a desarrollar su línea de colectivos eléctricos en 2018 y asegura contar actualmente con más de 3.500 vehículos desplegados en distintos mercados.

Según los datos difundidos por la compañía, sus unidades acumulan aproximadamente 450 millones de kilómetros eléctricos y transportaron a unos 1.500 millones de pasajeros. La fábrica ubicada en la región de Delhi dispone de capacidad para producir hasta 20.000 vehículos por año.

Con los nuevos contratos y programas de expansión, el fabricante espera superar los 5.000 colectivos eléctricos en operación durante el próximo año.

La empresa también comenzó a fortalecer su presencia internacional. En 2025 presentó el modelo Ecolife para Europa y abrió una sede regional en Frankfurt. Más recientemente, lanzó el nuevo autocar eléctrico GALAXY, disponible en configuraciones con asientos, camas y soluciones combinadas para viajes de larga distancia.

El leasing como acelerador de la electromovilidad

La importancia del acuerdo entre JBM y DRIVN está en el modelo elegido. La industria ya dispone de colectivos eléctricos capaces de reemplazar a buena parte de las unidades diésel, pero todavía enfrenta dificultades para financiar compras masivas y construir la infraestructura necesaria.

El leasing permite repartir riesgos entre fabricantes, entidades financieras, propietarios de los activos y operadores. También facilita que los costos de mantenimiento, carga y administración de las baterías estén contemplados desde el comienzo del contrato.

Para las empresas, significa acceder a una flota eléctrica sin inmovilizar grandes cantidades de capital. Para los fabricantes, representa la posibilidad de acelerar las entregas y sostener una relación comercial durante toda la vida útil del vehículo.

La experiencia india será seguida de cerca por otros mercados que buscan renovar sus flotas, pero no cuentan con recursos suficientes para adquirir cientos de unidades eléctricas de manera directa. Si el programa funciona, el próximo gran cambio del transporte sustentable podría no estar solamente en la tecnología de los colectivos, sino también en la forma de financiarlos.

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