Tras la amenaza de una medida de fuerza para este miércoles 1° de julio, las partes alcanzaron un acuerdo para garantizar el pago completo del aguinaldo a los choferes del transporte urbano.
El transporte urbano de Córdoba logró esquivar un nuevo paro. Luego de varios días de tensión entre la Unión Tranviarios Automotor —UTA— y la Federación de Empresarios del Transporte Automotor de Pasajeros —FETAP—, el conflicto por el pago del medio aguinaldo quedó destrabado y el servicio de colectivos continuará funcionando con normalidad.
La advertencia gremial había encendido las alarmas entre miles de usuarios: si este martes 30 de junio no se acreditaba la totalidad del Sueldo Anual Complementario —SAC—, los choferes iniciarían una medida de fuerza desde las 0 horas del miércoles 1° de julio. El reclamo apuntaba directamente contra la intención empresaria de abonar el aguinaldo en cuotas, una propuesta que fue rechazada de plano por el sindicato.
El aguinaldo, eje de la disputa
El conflicto se originó luego de que FETAP planteara dificultades financieras para afrontar el pago completo del aguinaldo y propusiera cancelarlo en hasta seis cuotas. Desde UTA Córdoba sostuvieron que el SAC debía abonarse íntegro, en tiempo y forma, y advirtieron que, de no cumplirse con ese requisito, habría retención de servicios.
La posibilidad de un paro total impactaba de lleno en el funcionamiento del transporte urbano de la capital cordobesa. La medida, de concretarse, iba a afectar a todas las empresas prestatarias del sistema y complicar la movilidad diaria de los usuarios en el arranque de julio.
Sin embargo, durante las últimas horas las negociaciones permitieron encaminar una salida. Según informó Perfil, el acuerdo alcanzado garantiza el pago completo del aguinaldo y permite desactivar la medida de fuerza que había sido anunciada para el miércoles.
Un alivio para los usuarios
La resolución del conflicto representa un alivio para los pasajeros cordobeses, que durante los últimos días estuvieron atentos a la posibilidad de quedarse sin colectivos. En un sistema de transporte urbano atravesado por tensiones económicas, costos crecientes y discusiones salariales recurrentes, cada negociación entre empresas y gremios suele poner en riesgo la continuidad del servicio.
En este caso, el punto central fue el cumplimiento del pago del SAC. Para el sindicato, el aguinaldo no podía transformarse en una variable de ajuste frente a la situación financiera de las empresas. Para el sector empresario, en cambio, el problema pasaba por la falta de recursos para afrontar en una sola vez una obligación salarial de alto impacto.
La intervención de las partes y las negociaciones de último momento permitieron evitar el escenario más complejo: un paro de colectivos en plena semana hábil.
Transporte bajo tensión permanente
El episodio vuelve a mostrar la fragilidad del sistema urbano cordobés, donde los conflictos salariales, los costos operativos y la discusión sobre subsidios y tarifas aparecen como factores permanentes de presión.
Aunque el paro fue evitado, el conflicto deja en evidencia una situación que se repite en distintas ciudades del país: empresas que advierten dificultades financieras, trabajadores que reclaman el cumplimiento de sus derechos laborales y usuarios que quedan en el medio, pendientes de si al día siguiente podrán viajar o no.
Por ahora, Córdoba tendrá colectivos con normalidad. El acuerdo por el aguinaldo permitió desactivar la medida de fuerza y llevar tranquilidad a los pasajeros. Pero la discusión de fondo sobre el financiamiento del transporte urbano sigue abierta.




















