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Choferes de colectivos: cuánto cobrarán en septiembre de 2026 tras el nuevo acuerdo salarial

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El acuerdo homologado establece aumentos escalonados para el personal de conducción, una gratificación extraordinaria de $170.000 y nuevos valores de viáticos. La UTA y las cámaras empresarias volverán a reunirse en septiembre para revisar la situación del sector.

Los choferes de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires ya tienen definidos los nuevos valores salariales correspondientes al tercer trimestre de 2026, luego de la homologación del acuerdo alcanzado entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las cámaras empresarias del sector.

El convenio establece una actualización progresiva del salario básico para julio, agosto y septiembre, incorpora una gratificación extraordinaria no remunerativa, aumenta los viáticos diarios y fija una nueva instancia de revisión durante septiembre.

La homologación también permite descomprimir el conflicto que se había generado durante las semanas previas, cuando el gremio había advertido sobre la posibilidad de adoptar medidas de fuerza ante la demora en alcanzar una recomposición salarial.

Cuánto será el salario básico de los choferes

Uno de los principales puntos del acuerdo corresponde a la actualización del salario básico del personal de conducción.

1° de julio de 2026, el básico quedó establecido en $1.645.721,36.

1° de agosto, el monto asciende a $1.676.990,06, mientras que a partir del 1° de septiembre alcanzará los $1.707.175,88.

De esta manera, el incremento se distribuye en tres etapas consecutivas durante el trimestre.

Los aumentos también se trasladarán al resto de las categorías comprendidas dentro del convenio colectivo, aplicando los valores proporcionales correspondientes a cada función y escala salarial.

Una gratificación extraordinaria de $170.000

El acuerdo incorpora además el pago de una gratificación extraordinaria no remunerativa de $170.000 para el personal de conducción.

Para las restantes categorías comprendidas en el convenio se aplicarán montos proporcionales, de acuerdo con la escala correspondiente y el tiempo efectivamente trabajado.

Al tratarse de una suma no remunerativa, su liquidación se realizará bajo las condiciones específicas contempladas dentro del acuerdo alcanzado entre las partes.

También aumentan los viáticos diarios

Otro de los puntos relevantes de la negociación es la actualización del viático o reintegro de gastos que perciben los trabajadores por cada jornada efectivamente realizada.

Los nuevos valores quedaron establecidos de la siguiente manera:

  • Julio: $20.000 por día efectivamente trabajado
  • Agosto: $21.000 por día efectivamente trabajado
  • Septiembre: $22.000 por día efectivamente trabajado

Estos importes se abonarán exclusivamente por las jornadas en las que el trabajador haya prestado servicio.

Los principales puntos del acuerdo de la UTA

Con la homologación, el esquema salarial para el tercer trimestre de 2026 queda compuesto por cinco ejes principales.

En primer lugar, se establecen nuevas escalas salariales para julio, agosto y septiembre. A esto se suma la gratificación extraordinaria no remunerativa de $170.000 para los conductores y los nuevos valores de viáticos diarios.

El convenio incorpora además una cláusula de revisión en septiembre, cuando la UTA y las cámaras empresarias volverán a analizar la evolución de los precios, los costos operativos y la situación económica de las empresas.

También se incluyó un compromiso de paz social, mediante el cual las partes acordaron mantener abiertas las instancias de diálogo durante la vigencia del convenio.

Nueva negociación en septiembre

La próxima instancia de revisión será clave para determinar cómo continuará la evolución salarial durante los últimos meses de 2026.

Durante septiembre, representantes sindicales y empresarios volverán a reunirse para evaluar el comportamiento de las principales variables económicas y analizar si resulta necesaria una nueva actualización.

La cláusula permitirá revisar tanto la situación de los trabajadores como la evolución de los costos que enfrentan las empresas de transporte público.

Hasta entonces, permanecerán vigentes las condiciones establecidas en el acuerdo recientemente homologado.

El acuerdo desactiva la amenaza de paro

La definición de las nuevas escalas llega después de varias semanas de tensión entre la UTA y las cámaras empresarias.

El sindicato había manifestado públicamente su preocupación por la demora en alcanzar un nuevo entendimiento salarial y había advertido sobre la posibilidad de adoptar medidas de fuerza si no se lograba una recomposición para los trabajadores.

Con la homologación, quedan oficializadas las nuevas condiciones salariales para el personal del transporte automotor de pasajeros del AMBA durante el tercer trimestre de 2026.

El acuerdo permite, al menos hasta la revisión prevista para septiembre, estabilizar el escenario laboral del sector y mantener abierta la negociación entre las empresas y los trabajadores.

Las seis señales que dejó ExpoTransporte 2026 sobre el futuro del colectivo argentino

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ExpoTransporte 2026 cerró sus puertas en La Rural después de tres jornadas cargadas de lanzamientos, vehículos, tecnología y novedades. Pero, más allá de cada colectivo presentado, la exposición dejó pistas mucho más importantes sobre lo que puede ocurrir durante los próximos años: el GNC dejó de ser experimental, los eléctricos empiezan a convertirse en productos concretos, China ya compite en las calles, las carroceras argentinas reaccionan con nuevos diseños, el software gana protagonismo y financiar una unidad comienza a ser tan importante como fabricarla.

ExpoTransporte 2026 terminó. Entre el 11 y el 13 de agosto, los pabellones de La Rural volvieron a reunir fabricantes, carroceros, importadores, proveedores tecnológicos, entidades financieras y empresas vinculadas con el transporte argentino.

Durante tres días hubo vehículos capaces de llevarse todas las fotografías. El Trambus fue uno de ellos. También estuvieron el Agrale MT17 a GNC carrozado por TodoBus, los dos King Long presentados por Pudong Motors, el renovado La Favorita MA15. Párrafo aparte fue la maqueta que anticipó al futuro del TodoBus Insignia.

Sin embargo, cuando las luces se apagan y los stands empiezan a desmontarse aparece otra posibilidad de análisis.

En lugar de preguntarnos qué hubo en ExpoTransporte, podemos preguntarnos: ¿qué nos dijo ExpoTransporte sobre el colectivo argentino que viene? Y la respuesta puede resumirse en seis grandes señales.

1. El GNC dejó definitivamente de ser un experimento

Probablemente sea la transformación más evidente. Hace algunos años, cada colectivo a GNC que aparecía en Argentina merecía ser identificado prácticamente como un prototipo.

En ExpoTransporte 2026 la situación fue completamente diferente.

TodoBus exhibió un Agrale MT17 a GNC dentro del stand de Megacar, mientras Pudong Motors llevó un King Long impulsado íntegramente a gas natural. Pero la verdadera diferencia no estaba dentro de La Rural. Estaba afuera.

Ya existen colectivos propulsados a GNC ya se encuentran operando en varias líneas del Área Metropolitana de Buenos Aires. Es decir, los vehículos expuestos ya no representan solamente una promesa de lo que podría llegar algún día a las calles. El GNC comenzó a transformarse en una alternativa comercial concreta y la industria incluso ya mira un paso más allá.

Scania utilizó ExpoTransporte para desarrollar una charla cuyo título fue particularmente revelador: “Transporte sustentable: el gas como puerta de entrada al biometano”.

La discusión, entonces, empieza a evolucionar. Primero fue saber si un colectivo podía funcionar a gas, después, si podía hacerlo diariamente dentro de una flota urbana.

Ahora aparece una nueva pregunta: ¿puede esa misma infraestructura convertirse mañana en la base para utilizar biometano renovable?

El GNC dejó de ser únicamente una curiosidad tecnológica. Empieza a convertirse en una plataforma.

2. El colectivo eléctrico dejó de ser una promesa lejana

La segunda señal apareció casi en el extremo opuesto de la transición energética.

El Trambus eléctrico ocupó uno de los espacios más importantes del stand de Megacar y terminó convirtiéndose en uno de los grandes protagonistas visuales de la exposición.

Pudong Motors, mientras tanto, colocó junto a su King Long a GNC otro King Long completamente eléctrico, presentado con los colores de la Línea 109.

La escena resultó particularmente simbólica. Un colectivo a gas y otro eléctrico compartiendo un mismo stand. Hace pocos años, cualquiera de los dos habría sido presentado casi exclusivamente como “el colectivo del futuro”.

En 2026, ambos aparecieron como productos posibles para operaciones diferentes.

Ahí probablemente esté el cambio más importante. La electromovilidad empezó a salir del terreno conceptual. Ya no se habla solamente de prototipos, renders o experiencias realizadas en otros países.

Los vehículos están físicamente en Argentina, existen proyectos concretos y comienza a construirse conocimiento local alrededor de operación, autonomía, infraestructura de carga, mantenimiento y costos.

Esto no significa que el eléctrico vaya a reemplazar inmediatamente al diésel o al GNC. La señal que dejó ExpoTransporte parece ser otra: la electricidad ya consiguió un lugar permanente dentro de la conversación sobre renovación de flotas.

3. China ya no viene: China llegó

La tercera señal quizás sea una de las más profundas para la industria.

Durante años, los colectivos chinos fueron observados desde Argentina como una posibilidad futura. Después comenzaron las primeras pruebas. Más tarde llegaron algunas unidades.

ExpoTransporte 2026 mostró que esa etapa inicial empieza a quedar atrás.

Pudong Motors no exhibió simplemente dos colectivos de King Long: presentó una propuesta completa con vehículos a GNC y eléctricos, soporte técnico, posventa y disponibilidad de repuestos. Además, la propia empresa remarcó que sus buses a gas ya se encuentran trabajando en líneas del AMBA.

Eso modifica completamente la discusión. La industria china deja de competir solamente mediante una ficha técnica o un precio de importación. Empieza a competir con unidades circulando, experiencia operativa y presencia comercial local.

Y también empieza a jugar en dos de los terrenos donde se está produciendo la transformación energética argentina: el gas y la electricidad.

La pregunta ya no parece ser si los fabricantes chinos podrán ingresar al mercado argentino. La pregunta ahora es: ¿qué participación conseguirán? Y, especialmente, cómo responderá frente a ellos la industria nacional.

4. Las carroceras argentinas empezaron a reaccionar

Porque mientras China gana presencia, ExpoTransporte mostró otra señal igualmente importante.

La industria carrocera argentina no permaneció inmóvil. El La Favorita MA15 llegó a la exposición con una imagen renovada, incluyendo modificaciones visibles en el frente y nuevas ópticas traseras, pero conservando la identidad histórica de la marca.

TodoBus, por su parte, utilizó una maqueta para anticipar el Insignia, un futuro modelo que propone una evolución estética respecto de las generaciones actualmente conocidas de la carrocera.

Y el Trambus llevó esa búsqueda todavía más lejos, con una propuesta donde el diseño exterior adquirió un protagonismo difícil de encontrar históricamente en el colectivo urbano argentino.

Son señales distintas, pero conectadas. Durante décadas, buena parte de la evolución del colectivo argentino ocurrió debajo de la carrocería, cambió el chasis, cambió el motor. Llegaron nuevas normativas, cambió la accesibilidad, pero muchas veces la estética evolucionó de manera mucho más gradual.

Ahora la presión competitiva también llega desde el diseño. Los buses integrales importados obligan a comparar terminaciones, interiores, iluminación, ergonomía y percepción de modernidad y las carroceras argentinas parecen haber tomado nota.

ExpoTransporte dejó entonces una competencia que puede terminar beneficiando al producto: ya no alcanza solamente con fabricar un colectivo confiable. También hay que hacerlo atractivo, moderno y tecnológicamente reconocible.

5. El software empezó a formar parte del colectivo

Otra de las grandes transformaciones de ExpoTransporte 2026 prácticamente no podía fotografiarse.

No estaba necesariamente en una trompa, una batería o un motor: Estaba en los datos.

La agenda técnica incluyó una presentación de Mercedes-Benz Camiones y Buses denominada “Telemetría avanzada de última generación: más allá del GPS. Monitoreo de las flotas en tiempo real”. El título describe perfectamente el cambio. Durante años, incorporar tecnología a una flota significaba fundamentalmente saber dónde estaba cada unidad. Ahora la discusión avanza hacia una cantidad mucho mayor de variables.

El vehículo conectado puede convertirse en una fuente permanente de información sobre operación, conducción, mantenimiento y eficiencia.

Scania también presentó en la exposición su ecosistema de servicios conectados, integrado con mantenimiento, financiación y gestión de vehículos.

La evolución es importante porque modifica incluso qué entendemos por “colectivo moderno”. Ya no alcanza con analizar motor, transmisión, capacidad o tipo de combustible.

El software comienza a transformarse en otro componente del vehículo. Un componente invisible, pero capaz de influir directamente sobre el costo operativo.

La próxima competencia entre fabricantes probablemente no ocurra solamente por autonomía, consumo o potencia.

También será por quién entrega mejores datos y quién consigue transformarlos en mejores decisiones para el operador.

6. Financiar el colectivo empieza a ser tan importante como fabricarlo

La última señal posiblemente sea la menos espectacular para el público, pero una de las más importantes para las empresas.

Un colectivo puede incorporar el mejor sistema de propulsión disponible. Puede ser eléctrico. Puede utilizar GNC.

Puede tener telemetría, nuevas ayudas a la conducción y una carrocería de última generación.

Pero existe una pregunta anterior a todas ellas:

¿Quién puede pagarlo?

ExpoTransporte 2026 dio a ese problema un espacio propio.

Banco Comafi y The Capita Corporation participaron de la muestra con soluciones destinadas específicamente a la renovación y gestión de flotas, mientras Gabriela Tolchinsky encabezó la charla “Renovar la flota sin frenar el negocio”, centrada en alternativas de financiación.

Durante la exposición, Tolchinsky señaló además que unas 3.400 empresas habían utilizado leasing durante el primer semestre de 2026 por más de $400.000 millones, según datos de Leasing Argentina.

No fueron los únicos.

InverLease también estuvo presente en La Rural ofreciendo análisis y simulaciones para financiar activos productivos, mientras Scania incorporó promociones comerciales, Scania Credit y opciones financieras dentro de su propia propuesta para ExpoTransporte.

La presencia de estas herramientas permite observar una cuestión de fondo. La transición tecnológica puede avanzar tan rápido como lo permita el financiamiento.

Porque cambiar de diésel a GNC implica una inversión. Pasar al eléctrico demanda otra todavía mayor y puede requerir infraestructura adicional.

Agregar tecnología, renovar talleres o incorporar sistemas de gestión también cuesta dinero. La innovación industrial y la ingeniería pueden desarrollar el colectivo del futuro.

Pero para que ese colectivo llegue efectivamente a una línea también tiene que existir una estructura económica capaz de financiarlo.

De la mecánica a un ecosistema completo

Las seis señales parecen diferentes, pero están relacionadas.

El GNC cambia el combustible. El eléctrico cambia la arquitectura del vehículo. China modifica el escenario competitivo. Las carroceras argentinas responden desde el producto. El software transforma la operación y el financiamiento determina a qué velocidad todo lo anterior puede llegar a las calles. Ésa quizás sea la conclusión principal que dejó ExpoTransporte 2026.

Durante mucho tiempo, hablar de evolución del colectivo argentino significó discutir casi exclusivamente sobre chasis y carrocerías. Ahora la conversación es mucho más amplia.

Incluye energía, baterías, gas, biometano, importaciones, industria nacional, conectividad, datos, infraestructura y financiación.

El colectivo empieza a dejar de ser solamente una máquina que transporta pasajeros y se está convirtiendo en la pieza central de un ecosistema tecnológico y energético mucho más complejo.

No parece haber un único “colectivo del futuro”

ExpoTransporte también dejó algo claro: Argentina todavía no eligió una única tecnología.

Y posiblemente no tenga que hacerlo. El MT17 a GNC y el Trambus eléctrico compartieron un mismo stand. Pudong Motors enfrentó visualmente un King Long a gas con otro eléctrico. Scania habló de gas y biometano, pero al mismo tiempo puso el foco sobre conectividad, eficiencia y financiación.

La fotografía que dejó La Rural es entonces mucho más diversa. Puede haber eléctricos donde exista infraestructura adecuada. GNC donde la operación y la disponibilidad energética lo conviertan en una alternativa competitiva. Biometano como evolución renovable.

Y probablemente motores diésel modernos durante bastante tiempo más en aplicaciones donde las demás soluciones todavía no sean convenientes.

La transformación parece avanzar mediante varios caminos simultáneos, pero lo claro es que el transporte ya está transformándose…

Buenos Aires vs. São Paulo: las dos exposiciones que mostraron hacia dónde va el colectivo sudamericano

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ExpoTransporte 2026 y Lat.Bus 2026 se realizaron simultáneamente en Argentina y Brasil. Separadas por poco más de 1.600 kilómetros, las dos muestras están dejando una fotografía muy diferente —y a la vez complementaria— de la transición tecnológica del transporte de pasajeros en Sudamérica: mientras Buenos Aires combina GNC, eléctricos, industria carrocera nacional y nuevas marcas importadas, São Paulo acelera con una ofensiva de plataformas eléctricas, híbridas y combustibles renovables desarrolladas en la región.

Durante tres días, dos de las principales ciudades de Sudamérica se convirtieron simultáneamente en vidrieras del futuro del colectivo.

Del 11 al 13 de agosto, La Rural de Buenos Aires recibió a ExpoTransporte 2026, mientras que en las mismas fechas el São Paulo Expo albergó a Lat.Bus 2026, uno de los principales encuentros especializados en transporte de pasajeros del continente.

La coincidencia permite realizar un ejercicio poco frecuente: mirar casi en tiempo real qué está mostrando cada mercado sobre la próxima generación de colectivos.

Y las respuestas no son exactamente las mismas.

En Buenos Aires aparecen el GNC, algunos primeros eléctricos, nuevas carrocerías nacionales y el desembarco cada vez más visible de fabricantes chinos.

En São Paulo, en cambio, la electrificación avanzó hacia una gama mucho más amplia de tamaños y aplicaciones: colectivos urbanos convencionales, modelos de 15 metros, articulados y soluciones destinadas a corredores BRT. Al mismo tiempo, Brasil sigue desarrollando alternativas como biometano, biodiésel y una combinación particularmente interesante: tracción eléctrica con etanol como extensor de autonomía.

No significa necesariamente que un país haya elegido una tecnología y el otro otra.

La fotografía que dejan las dos exposiciones parece mostrar algo más complejo: dos velocidades y dos formas de afrontar una misma transición energética.

Buenos Aires: GNC, eléctricos y una industria que busca su próxima identidad

En ExpoTransporte 2026, uno de los conceptos que atraviesa varios stands es la convivencia de tecnologías.

El ejemplo más visible aparece en el espacio de Pudong Motors, donde dos King Long prácticamente representan los extremos de esa transición.

Por un lado, un colectivo impulsado íntegramente a GNC. Por el otro, un King Long 100% eléctrico, preparado con los colores característicos de la Línea 109.

Incluso entre ambos vehículos fue exhibido un motor Yuchai de 10,3 litros y 280 CV alimentado exclusivamente a GNC.

La escena podría funcionar como una síntesis de la situación argentina: el gas aparece como una alternativa disponible para renovar flotas en el corto plazo, mientras que la electricidad comienza a avanzar mediante experiencias todavía mucho más puntuales.

Y King Long no fue la única señal.

El GNC ganó un lugar que antes no tenía

En el stand de Megacar, un Agrale MT 17.0 GNC carrozado por TodoBus fue presentado con una gráfica azul especialmente desarrollada para destacar su tecnología.

A pocos metros, otra de las grandes atracciones fue el Trambus, cuya imagen, dimensiones y diseño lo transformaron rápidamente en uno de los vehículos más fotografiados de la exposición.

La presencia del MT 17 resulta particularmente significativa porque muestra que el gas ya no aparece solamente asociado a prototipos o experiencias experimentales.

La utilización del GNC está comenzando a extenderse en distintas flotas del AMBA y ExpoTransporte terminó funcionando como una vidriera de ese proceso.

En otras palabras, Buenos Aires muestra una transición que busca aprovechar infraestructura y tecnologías que ya están disponibles.

Y las carrocerías argentinas también quieren cambiar

Pero ExpoTransporte no habló únicamente de energía. También dejó señales sobre diseño e industria nacional.

La Favorita presentó una renovación estética de su MA15, mientras que TodoBus utilizó una maqueta para anticipar el futuro Insignia, un modelo con una imagen completamente diferente a la de sus productos actuales.

Es otro elemento que diferencia parcialmente la muestra argentina de la brasileña.

En Buenos Aires, una parte importante de la transformación continúa pasando por la tradicional relación entre fabricante de chasis + carrocera, con empresas nacionales buscando actualizar diseño, materiales, confort y tecnología mientras comienzan a convivir con buses integrales importados.

Y entonces aparece Brasil.

A 1.600 kilómetros, Volkswagen mostró otra escala de electrificación

En São Paulo, Volkswagen Caminhões e Ônibus amplió la familia e-Volksbus con dos nuevos modelos.

El e-Volksbus 22H fue pensado especialmente para transporte urbano y corredores BRT con plataformas elevadas, mientras que el e-Volksbus 18H apunta al segmento de fretamento.

Ambos pueden configurarse con 12 paquetes de baterías y alcanzar hasta 250 kilómetros de autonomía. Volkswagen también ofrece una configuración de ocho paquetes y hasta 200 kilómetros, además de la posibilidad de incorporar dos conectores CCS2 para reducir los tiempos de carga.

Pero quizás el dato más importante no esté en los vehículos expuestos.

Volkswagen informó que ya comercializó 260 unidades del e-Volksbus 22L, su modelo eléctrico de piso bajo.

Eso cambia el significado de la exposición.

En ese caso, Lat.Bus no está mostrando solamente lo que podría llegar: está ampliando una familia eléctrica que ya comenzó su despliegue comercial y que ahora busca cubrir nuevas aplicaciones.

Mercedes-Benz pasó del eléctrico convencional al articulado

Mercedes-Benz también utilizó Lat.Bus para exhibir una gama eléctrica cada vez más extensa.

Su gran novedad de esta edición es el eCity, desarrollado sobre la familia de chasis OF y pensado como una alternativa para ampliar la electromovilidad hacia operaciones y ciudades donde una plataforma eléctrica de entrada pueda resultar más accesible.

Pero quizás el vehículo que mejor permite dimensionar hacia dónde apunta Brasil sea otro.

El eO500UA es un chasis eléctrico articulado para carrocerías de aproximadamente 18 metros destinado a corredores de alta demanda.

El modelo había sido presentado en la edición 2024 de Lat.Bus, pero la diferencia es que ahora Mercedes-Benz inició formalmente sus ventas para Brasil y América Latina. Durante la edición 2026, una unidad carrozada incluso está disponible para pruebas en la zona exterior de São Paulo Expo.

Mercedes también exhibe el eO500U convencional y asegura que alrededor de 400 unidades de ese modelo ya circulan en la ciudad de São Paulo.

La electromovilidad brasileña empieza así a dejar de discutir únicamente el colectivo eléctrico de 12 metros.

La conversación ya incluye qué eléctrico utilizar según la capacidad que necesita cada corredor.

Scania subió la apuesta hasta los 15 metros

Scania también guardó una novedad para la apertura de Lat.Bus.

La marca presentó el K 300 6×2*4, su nuevo chasis eléctrico de 15 metros, preparado para transportar alrededor de 105 pasajeros.

Puede incorporar cuatro o cinco paquetes de baterías. Con cinco alcanza 445 kWh de capacidad bruta —400 kWh útiles— y la autonomía anunciada se ubica entre 250 y 300 kilómetros.

El sistema utiliza un motor eléctrico de 300 kW y la comercialización comenzó durante la propia exposición.

Sin embargo, incluso Scania evita plantear la transición como una elección exclusivamente eléctrica.

En el mismo evento presenta un K 280 4×2 desarrollado junto a Caio para funcionar con gas natural o biometano, además de su nueva gama de chasis rodoviarios Super.

Brasil, por lo tanto, tampoco apuesta todas sus fichas a una sola tecnología.

El híbrido que puede cargarse con etanol

Uno de los desarrollos más particulares de Lat.Bus llega desde Marcopolo y Volare.

El Attack 10 Híbrido utiliza una arquitectura denominada Range Extender o REX.

Las ruedas son impulsadas mediante tracción eléctrica, pero la energía también puede producirse a bordo mediante un motor HORSE 1.0 turbo alimentado con etanol que trabaja exclusivamente como generador.

No existe una conexión mecánica entre ese motor térmico y las ruedas.

El sistema combina una batería de hasta 120 kWh con un motor eléctrico WEG y permite alcanzar, según las características de operación, entre 500 y 650 kilómetros de autonomía. Además, el vehículo también puede conectarse a la red eléctrica.

La idea busca resolver uno de los principales obstáculos de la electrificación: disponer de un vehículo con propulsión eléctrica sin depender permanentemente de una infraestructura de carga dedicada.

El modelo, que comenzó como proyecto experimental, inicia ahora su etapa comercial y ya está siendo validado en operación real.

Dos ferias, pero también dos maneras de hacer la transición

Si se observan ambos pabellones desde cierta distancia, surge una diferencia interesante.

ExpoTransporte Buenos Aires muestra una transición pragmática y heterogénea.

Conviven colectivos a GNC, primeros eléctricos, buses chinos integrales, carrocerías nacionales actualizadas y proyectos que anticipan nuevas generaciones de vehículos.

No parece existir todavía una única tecnología llamada a reemplazar al diésel.

En cambio, Lat.Bus muestra una industria que ya comenzó a segmentar la electrificación.

Volkswagen presenta eléctricos para BRT y fretamento; Mercedes-Benz cubre desde un eCity hasta un articulado; Scania llega a los 15 metros y Marcopolo desarrolla tanto eléctricos integrales como híbridos capaces de aprovechar el etanol.

Pero sería incorrecto concluir que Brasil abandonó los combustibles alternativos.

La presencia del biometano, el gas natural, el biodiésel y el etanol demuestra justamente lo contrario. Marcopolo anunció que lleva a la exposición vehículos eléctricos, híbridos, a gas natural y biometano, además de productos diésel Euro VI.

Quizás la diferencia esté entonces en otra parte.

Brasil parece estar construyendo un abanico industrial completo para cada fuente energética, mientras Argentina todavía está definiendo qué combinación puede adaptarse mejor a su realidad económica, operativa e industrial.

¿GNC primero y electricidad después?

La gran pregunta que deja ExpoTransporte para la Argentina es si el GNC terminará funcionando como una tecnología de transición.

El país dispone de gas, fabricantes de chasis que ya desarrollaron productos específicos, carroceras capaces de adaptar sus diseños y operadores que comenzaron a incorporar estas unidades.

La electricidad, mientras tanto, avanza.

Pero todavía lo hace mediante una cantidad menor de proyectos y con una presencia creciente de fabricantes importados, especialmente de origen chino.

La convivencia del King Long a GNC y el eléctrico dentro de un mismo stand es probablemente una de las mejores imágenes de esa situación.

Brasil parece encontrarse algunos casilleros más adelante en ese recorrido industrial: no porque haya definido una única solución, sino porque varias marcas ya están construyendo familias enteras de productos electrificados.

El futuro sudamericano posiblemente no tenga una sola energía

Quizás esa sea finalmente la conclusión más interesante que dejan las dos exposiciones.

Hace algunos años, hablar del “colectivo del futuro” parecía conducir inevitablemente hacia una única respuesta: el eléctrico.

ExpoTransporte y Lat.Bus 2026 muestran algo bastante diferente.

El colectivo sudamericano de los próximos años podría ser eléctrico, a GNC, a biometano, híbrido con etanol o incluso continuar utilizando motores térmicos cada vez más eficientes, dependiendo de la ciudad, la infraestructura disponible, el recorrido y la capacidad económica del operador.

Buenos Aires y São Paulo están mostrando dos velocidades de una misma transformación.

Una busca acelerar aprovechando tecnologías disponibles, producción carrocera nacional y nuevas alternativas energéticas.

La otra ya empieza a discutir qué eléctrico utilizar para cada tipo de recorrido mientras desarrolla, paralelamente, biocombustibles e híbridos.

Apenas 1.600 kilómetros separan las dos exposiciones.

Pero recorrer sus stands permite observar, casi como en una fotografía tomada al mismo tiempo, dos capítulos diferentes de la transformación del colectivo sudamericano.

Mercedes-Benz acelera su ofensiva eléctrica en LAT.BUS 2026: presentó el nuevo eCity y lanzó el eO500UA articulado

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La marca aprovechó la principal exposición de colectivos de América Latina para ampliar su familia de chasis eléctricos. El nuevo eCity llegará al mercado en 2027 con una autonomía promedio de 150 kilómetros, mientras que el articulado eO500UA ya inicia su comercialización en Brasil y otros mercados latinoamericanos.

Mercedes-Benz convirtió a la LAT.BUS 2026 de São Paulo en el escenario para mostrar cómo pretende ampliar su presencia en el transporte eléctrico latinoamericano. La gran novedad fue la presentación del eCity, un nuevo chasis urbano eléctrico a baterías desarrollado sobre la tradicional arquitectura de la familia OF. Al mismo tiempo, la compañía anunció formalmente el inicio de las ventas del eO500UA, su chasis eléctrico articulado destinado a operaciones de alta demanda.

La estrategia resulta especialmente interesante porque Mercedes-Benz comienza a cubrir con distintas propuestas eléctricas segmentos que hasta ahora estaban separados: el eO500U para unidades urbanas tipo padron, el nuevo eCity como una alternativa pensada para ampliar el acceso a la electromovilidad y el eO500UA articulado para grandes corredores.

eCity: la familia OF ahora también será eléctrica

El gran estreno de Mercedes-Benz en la feria fue el eCity, un chasis eléctrico urbano basado en la conocida familia OF, una de las arquitecturas históricamente más utilizadas por la marca en el transporte urbano brasileño. Su llegada comercial está prevista para 2027.

El vehículo tendrá 12 metros de longitud, configuración de piso alto y un interior totalmente plano. Según Mercedes-Benz, ofrecerá una autonomía promedio de 150 kilómetros por carga, una cifra que podrá ampliarse mediante estrategias de recarga durante la jornada dependiendo de las características de cada operación.

La elección de esta arquitectura no es casual. La compañía plantea al eCity como una alternativa destinada no solamente a las grandes capitales, sino también a ciudades medianas y pequeñas, con el objetivo de reducir la barrera económica de entrada a la electromovilidad.

Mercedes-Benz sostiene además que el desarrollo fue pensado para las condiciones de operación tanto de Brasil como de otros países de América Latina, abriendo la posibilidad de que el producto tenga alcance regional una vez iniciada su comercialización.

Una herramienta calculará si el eléctrico sirve para cada recorrido

Junto con el nuevo chasis, Mercedes-Benz presentó eBus Go!, una herramienta diseñada para calcular la autonomía necesaria para cada recorrido y ayudar a los operadores a determinar cómo podría funcionar una flota eléctrica dentro de una determinada ruta.

La propuesta se complementa con la telemetría incorporada de fábrica en los eléctricos de la marca, que permite realizar seguimiento de kilometraje y otros parámetros operativos.

El dato es relevante porque el fabricante comienza a vender la electromovilidad no solamente como un vehículo, sino como un ecosistema compuesto por chasis, análisis de recorridos, telemetría, mantenimiento e infraestructura operativa.

El eO500UA ya está a la venta

La segunda noticia fuerte de LAT.BUS 2026 llegó con el eO500UA.

El chasis articulado eléctrico ya había sido presentado por Mercedes-Benz anteriormente, pero ahora la compañía confirmó el inicio de su comercialización para Brasil y América Latina. Durante la exposición, además, una unidad carrozada estuvo disponible para realizar demo-drive en el área externa del São Paulo Expo.

Con esta versión, Mercedes-Benz apunta directamente a corredores de gran capacidad, sistemas troncales y operaciones donde una unidad convencional de aproximadamente 12 metros resulta insuficiente.

El nuevo articulado complementa al eO500U, modelo que ya alcanzó una presencia importante dentro de São Paulo. Mercedes-Benz indicó durante LAT.BUS que existen aproximadamente 400 unidades del eO500U circulando en la capital paulista.

Así, la gama eléctrica urbana de la compañía queda conformada por tres grandes alternativas exhibidas en la feria: eCity, eO500U y eO500UA.

Electricidad, pero también biocombustibles

Pese al protagonismo que tuvieron los nuevos colectivos eléctricos, Mercedes-Benz dejó en claro que su estrategia de descarbonización no estará basada exclusivamente en las baterías.

La compañía señaló durante LAT.BUS que continuará trabajando también con combustibles renovables y biocombustibles, incluyendo aplicaciones que podrían utilizar B100 en determinadas operaciones experimentales.

La postura muestra una estrategia tecnológica más amplia para la región: electrificación para determinadas operaciones urbanas y utilización de combustibles renovables como herramienta para reducir las emisiones del parque existente.

También hubo novedades entre los diésel

Mercedes-Benz llevó además parte de su tradicional gama de colectivos con motor de combustión.

Entre las unidades exhibidas estuvieron el LO 916 R, destinado al segmento de minibuses y transporte rural, y el OF 1621 para servicios de transporte y fretamento urbano.

Para larga distancia se presentó un O 500 RSDD 8×2 equipado con nuevos elementos de seguridad y sistemas de asistencia al conductor.

800.000 colectivos producidos en Brasil

LAT.BUS 2026 tuvo además un componente histórico para Mercedes-Benz.

La compañía está próxima a celebrar el 28 de septiembre sus 70 años de actividad en Brasil y anunció que alcanzó el hito de 800.000 colectivos producidos en el país, contabilizando tanto chasis como los históricos monoblocos.

Brasil ocupa además un lugar particularmente importante dentro de la estructura internacional de Daimler Buses: la operación brasileña funciona como Centro Mundial de Competencia para el desarrollo de chasis de colectivos del grupo.

Como nexo entre pasado y presente, en el stand fue exhibido además un histórico Mercedes-Benz O 321 HL, perteneciente a la colección de la compañía.

Una gama eléctrica cada vez más amplia para América Latina

Más allá de la celebración por los 70 años, la presentación de Mercedes-Benz en LAT.BUS deja una señal mucho más importante hacia el futuro.

La compañía ya no propone un único chasis eléctrico para determinadas grandes ciudades. Con el eCity de 12 metros, el eO500U y ahora el eO500UA articulado, comienza a formar una verdadera familia de productos eléctricos para distintos niveles de demanda.

Para el mercado argentino, por el momento, Mercedes-Benz no confirmó en este comunicado fechas ni modelos específicos para su llegada al país. Sin embargo, existen dos datos para seguir de cerca: el eO500UA comienza oficialmente su comercialización para América Latina y el nuevo eCity fue desarrollado expresamente teniendo en cuenta también las condiciones operativas de la región.

En una LAT.BUS donde la electrificación fue uno de los grandes protagonistas, Mercedes-Benz mostró así su estrategia: llevar las baterías desde los colectivos urbanos convencionales hasta los articulados de alta capacidad y, desde 2027, intentar que la tecnología también pueda llegar a ciudades y operadores de menor escala.

Lat.Bus 2026: La perlita histórica de Mercedes-Benz que se robó miradas entre los eléctricos

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En un stand dominado por lanzamientos eléctricos y nuevas tecnologías, Mercedes-Benz sorprendió con un protagonista llegado desde otra época: un impecable O 321 HL perteneciente a la colección histórica de la compañía en Brasil. El modelo sirve como puente entre los primeros años de la industria brasileña y los nuevos buses eléctricos presentados en São Paulo.

Entre chasis eléctricos, sistemas de telemetría y nuevas soluciones para el transporte urbano, Mercedes-Benz reservó una verdadera perlita histórica para su participación en Lat.Bus 2026.

En el stand de la marca en São Paulo Expo, junto al flamante eCity, el articulado eléctrico eO500UA y diferentes integrantes de su gama actual, apareció un vehículo que inevitablemente llevó a los visitantes varias décadas hacia atrás: un Mercedes-Benz O 321 HL monocasco perteneciente a la colección de Mercedes-Benz do Brasil.

La propia compañía destacó que el vehículo histórico fue incorporado a la exposición como referencia a los 70 años de Mercedes-Benz en Brasil, aniversario que se cumplirá oficialmente el próximo 28 de septiembre.

Y en medio de una exposición donde buena parte de las conversaciones giraron alrededor de electrificación, baterías y descarbonización, sus formas redondeadas, cromados y estética típica de mediados del siglo XX terminaron generando uno de los contrastes más interesantes del stand.

Del O 321 al colectivo eléctrico

La ubicación del histórico Mercedes-Benz no fue casual.

Lat.Bus 2026 encontró a la compañía celebrando además el hito de 800.000 buses producidos en Brasil durante sus siete décadas de actividad, una cifra que contempla tanto los actuales chasis como los antiguos vehículos monocasco.

Así, en pocos metros podían observarse prácticamente dos extremos de la historia de la marca: por un lado, el O 321 HL; por otro, vehículos como el nuevo eCity eléctrico y el articulado eO500UA, desarrollado para corredores urbanos de alta capacidad.

Más que una curiosidad de museo, el O 321 funcionó entonces como una suerte de punto de partida para explicar cómo evolucionó el colectivo Mercedes-Benz en siete décadas.

El modelo que revolucionó el concepto de bus en Brasil

La familia O 321 ocupa un lugar particularmente importante dentro de esa historia.

Mercedes-Benz comenzó en 1958 la producción del O 321 en Brasil, convirtiéndolo en el primer ómnibus monobloque producido por la compañía en el país. Su llegada implicó una transformación respecto de los tradicionales colectivos construidos colocando una carrocería sobre un chasis derivado de vehículos pesados.

La propia Mercedes-Benz recuerda que aquel concepto estructural buscaba mejorar la eficiencia operativa y el confort de los pasajeros, incorporando además un motor diésel instalado en la parte trasera, una configuración novedosa para el mercado brasileño de aquel momento.

El diseño también resulta imposible de confundir: grandes superficies vidriadas, frente redondeado, faros circulares y abundantes detalles cromados que hoy representan perfectamente la estética de los buses de fines de los años cincuenta y comienzos de los sesenta.

Una historia que comenzó en Alemania

El O 321 H original había sido presentado por Daimler-Benz en diciembre de 1954. A mediados de 1957 apareció posteriormente el O 321 HL, una variante extendida en 1.325 milímetros respecto del modelo inicial.

El producto se convirtió rápidamente en uno de los grandes éxitos internacionales de Mercedes-Benz.

Entre octubre de 1954 y diciembre de 1964, Daimler-Benz produjo 18.083 unidades entre buses completos, chasis y kits CKD de las variantes O 321 H y HL. La propia compañía considera al modelo uno de los vehículos que ayudaron a impulsar su internacionalización y a consolidar su presencia en mercados como América Latina.

Precisamente Brasil terminaría convirtiéndose en uno de los capítulos más importantes de esa expansión.

Y hay una conexión directa con Argentina

Para el público argentino existe además un dato especialmente interesante.

Mercedes-Benz do Brasil señala que sus primeras exportaciones de buses se realizaron en 1961 y tuvieron como destino la Argentina.

Mercedes Benz O321 «Chanchita»

Aquel envío estuvo compuesto por nada menos que 550 monobloques O 321.

Es decir que el modelo elegido por Mercedes-Benz para recordar sus 70 años en Lat.Bus no solamente forma parte de la historia industrial brasileña: también fue protagonista de los primeros grandes vínculos comerciales entre la fábrica brasileña y el mercado argentino de colectivos.

Un detalle que transforma al O 321 HL expuesto en São Paulo en una pieza particularmente interesante para los aficionados de ambos países.

Una perlita entre las grandes novedades de Lat.Bus

Mercedes-Benz llegó a Lat.Bus 2026 con importantes anuncios tecnológicos. Presentó el nuevo chasis urbano eléctrico eCity, cuya llegada al mercado está prevista para 2027, y comenzó la comercialización del eO500UA articulado eléctrico para Brasil y otros mercados latinoamericanos.

Pero entre tantas novedades, pantallas y vehículos de última generación, el veterano O 321 HL consiguió algo difícil: obligar a mirar hacia atrás.

El impecable monocasco de la colección histórica de Mercedes-Benz do Brasil recordó una etapa en la cual el transporte de pasajeros comenzaba a adoptar conceptos estructurales que entonces eran revolucionarios y que terminarían modificando para siempre la construcción de buses en la región.

Otro retro que estuvo presente en la Exposición, pero en un Stand de autoelevadores de la empresa Alemana Finkbeiner

 

Casi siete décadas después, compartir el mismo stand con los nuevos colectivos eléctricos terminó creando probablemente una de las imágenes más simbólicas de Lat.Bus 2026:

El pasado y el futuro del colectivo Mercedes-Benz, separados apenas por unos pocos metros.

Expotransporte 2026: Mercedes-Benz Camiones y Buses presentó sus soluciones de gestión de flotas y capacitación

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Paula Díaz, gerenta de Servicios al Cliente y Conectividad de Mercedes-Benz Camiones y Buses, junto a Sergio Ruppel, presidente de FPT, y Cristian Sanz, presidente de FADEEAC.

A través de Fleetboard y herramientas de formación para conductores, la compañía mostró cómo la tecnología contribuye a una operación más eficiente, segura y rentable.

En el marco de Expo Transporte 2026, Paula Díaz, gerenta de Servicios al Cliente y Conectividad de Mercedes-Benz Camiones y Buses, participó con la charla “Telemetría avanzada de última generación: Más allá del GPS. Monitoreo de las flotas en tiempo real”, donde compartió cómo la conectividad y el análisis de datos están transformando la gestión del transporte. La exposición se desarrolló en el Auditorio Transporte Eficiente, un espacio coordinado por FPT-FADEEAC durante los tres días del evento.

Simulador de conducción de Mercedes-Benz Camiones y Buses

Durante su presentación, la ejecutiva destacó la evolución de la telemetría, que hoy permite optimizar costos operativos, promover una conducción más eficiente y fortalecer la toma de decisiones basada en datos. En este contexto, presentó las funcionalidades de Fleetboard, la plataforma digital de gestión de flotas de la marca, que permite monitorear unidades en tiempo real, gestionar el mantenimiento y acceder a información clave para mejorar el desempeño de los vehículos.

Paula Díaz, gerenta de Servicios al Cliente y Conectividad de Mercedes-Benz Camiones y Buses, junto a Sergio Ruppel, presidente de FPT, y Cristian Sanz, presidente de FADEEAC.

«Hoy la telemetría supera ampliamente el rastreo tradicional. Los datos recolectados se transforman en información valiosa para potenciar la eficiencia, la seguridad y la rentabilidad de las operaciones», señaló Paula Díaz.

La marca de la estrella también estuvo presente en el stand de Axion Energy —compañía con la que mantiene una alianza estratégica desde 2022— exhibiendo su simulador de conducción. Esta herramienta permite entrenar habilidades de manejo en un entorno seguro, contribuyendo a la profesionalización del transporte. Asimismo, durante el panel “AXION smart en primera persona”, Paula Díaz compartió la visión sobre el rol de los combustibles de calidad para responder a las exigencias tecnológicas de los vehículos. En ese sentido, resaltó que Mercedes-Benz Camiones y Buses recomienda los productos AXION Diesel X10 y QUANTIUM Diesel, los cuales contribuyen al cuidado del motor y a optimizar su funcionamiento.

De esta manera, a través de una visión de negocio 360° que ubica al cliente en el centro de cada decisión, Mercedes-Benz Camiones y Buses reafirma su propósito de acompañar a quienes mantienen el mundo en movimiento.

Autoclásica 2026: Toda la información del evento y recordamos nuestra cobertura de la edición pasada

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El mayor festival de autos y motos clásicos de Sudamérica abre sus puertas nuevamente. En su vigésima edición encontrarán una increíble oportunidad para revivir la historia automovilística de todo el mundo a través de una exposición de más de 1.000 autos y motos clásicas de categoría internacional.

Del 9 al 12 de octubre, el Hipódromo de San Isidro volverá a recibir al mayor festival de autos y motos clásicas de Sudamérica.

Cuatro días para descubrir vehículos icónicos, piezas únicas y las historias que marcaron generaciones. Una experiencia que reúne a coleccionistas, apasionados por los clásicos y familias, en un entorno incomparable.

INFORMACION GENERAL

AutoClásica 2026, del 9 al 12 de Octubre en el Hipódromo de San Isidro.

La exposición de vehículos clásicos más importante de Sudamérica, reconocida en 2016 por FIVA como uno de los 8 eventos más importantes del mundo

• Horario: 10:00 a 18.00 horas
• Ingreso Peatonal: Avenida Santa Fe esq. Avenida Márquez
• Ingreso Estacionamiento: Rotonda de Acassuso – Avenida Santa Fe esq. Avenida de la Unidad Nacional 

PLANO

 

Reviví la edición 2025

 

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¡Agendala! Autoclásica 2026 ya tiene fecha

Un ícono de Londres se vuelve eléctrico: Magtec convirtió un Routemaster de los años 60 para Golden Tours

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El histórico colectivo turístico londinense fue reconvertido con un sistema de baterías de 200 kWh y una autonomía de hasta 193 kilómetros, manteniendo su carrocería original y su clásica configuración descapotable.

Londres suma un nuevo capítulo en la electrificación de su transporte turístico: Magtec completó la conversión eléctrica de un clásico Routemaster de los años 60 para Golden Tours, uno de los operadores de paseos turísticos más reconocidos de la capital británica. El proyecto permitió transformar un bus originalmente diésel en una unidad 100% eléctrica, sin alterar su diseño exterior ni su identidad histórica.

La unidad fue equipada con un sistema de baterías de 200 kWh, que le permite alcanzar una autonomía operativa de hasta 120 millas, equivalentes a unos 193 kilómetros. La intervención mantiene la carrocería original del Routemaster y su formato open-top, una característica clave para los servicios turísticos en Londres.

Electrificar sin borrar la historia

El principal desafío del proyecto fue integrar una cadena cinemática eléctrica dentro de la estructura de un vehículo concebido hace más de seis décadas. Para lograrlo, Magtec instaló el paquete principal de baterías, el controlador y los sistemas auxiliares en la zona inferior del vehículo, mientras que otros módulos de batería fueron distribuidos en distintos sectores para alcanzar la capacidad requerida.

La arquitectura eléctrica original del Routemaster permitió incorporar nuevos cableados y sistemas de control sin necesidad de interactuar con electrónica moderna propietaria. Además, la cabina del conductor fue actualizada con un tablero digital desarrollado por Magtec, que ofrece nuevas funciones de monitoreo y control durante la operación.

La conversión se completó en apenas cuatro meses, un plazo considerablemente menor frente a proyectos anteriores de repowering, que podían demandar hasta 14 meses. Según la compañía, esta reducción refleja la mejora de sus procesos de ingeniería y la experiencia acumulada en conversiones diésel-eléctricas.

Un programa que ya supera las 30 conversiones

El trabajo sobre el Routemaster forma parte de un programa más amplio de Magtec, que ya completó más de 30 reconversiones de buses diésel a eléctricos en distintas regiones del Reino Unido, incluyendo Londres, Oxford, Liverpool y Gales. En los últimos años, la empresa también participó en la electrificación de buses turísticos open-top para Tootbus en Londres.

En el caso de Golden Tours, la unidad convertida entrará en servicio dentro de su flota turística londinense. La empresa también avanza con la reconversión de otros dos Routemaster, aunque en este caso se trata de vehículos cerrados utilizados para servicios turísticos temáticos.

El Routemaster, símbolo de Londres

El Routemaster es uno de los colectivos más emblemáticos del mundo. Fue presentado originalmente en 1956 y producido hasta 1968, con un total de 2.876 unidades fabricadas. De acuerdo con la información publicada, alrededor de 1.200 todavía existen, algunas de ellas en operación a través de servicios patrimoniales, turísticos o especializados.

La reconversión eléctrica permite extender la vida útil de este tipo de vehículos históricos, adaptándolos a las exigencias ambientales actuales sin perder su valor cultural. Para operadores turísticos, el repowering aparece como una alternativa interesante: conserva la imagen clásica que atrae a los visitantes, pero reduce emisiones locales y ruido en zonas urbanas de alta circulación.

Patrimonio e innovación en una misma unidad

Desde Magtec destacaron que el objetivo central fue preservar una de las siluetas más reconocibles de Londres mientras se transformaba por completo su sistema de propulsión. Golden Tours, por su parte, presentó el proyecto como una combinación entre patrimonio e innovación, con foco en mejorar la experiencia turística y reducir el impacto ambiental de la operación.

El caso del Routemaster eléctrico muestra una tendencia cada vez más relevante dentro del transporte: no todos los procesos de electrificación implican comprar vehículos nuevos. También existe un camino posible en la reconversión de unidades existentes, especialmente cuando se trata de modelos con valor histórico, carrocerías conservadas o aplicaciones específicas.

En tiempos en que las ciudades buscan reducir emisiones sin perder identidad, el regreso eléctrico del Routemaster confirma que algunos íconos no necesitan desaparecer: pueden actualizarse, seguir circulando y convertirse en parte de una nueva etapa de la movilidad urbana.

De Pompeya y Retiro a Insignia: La curiosa historia detrás de los nombres de los colectivos TodoBus

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Durante años, TodoBus bautizó sus carrocerías tomando como inspiración distintos barrios de Buenos Aires. Pompeya, Palermo, San Telmo, Retiro y Lugano  forman parte de esa tradición que estuvo a punto de sumar también a “Madero”. Sin embargo, con el futuro Insignia la empresa decidió romper la regla.

Detrás de los nombres de los colectivos también hay historias. Y en el caso de TodoBus, varias de sus carrocerías más conocidas comparten una particularidad que probablemente muchos pasajeros y fanáticos del transporte nunca advirtieron: sus denominaciones nacieron inspiradas en barrios porteños y, en buena medida, de las propias ideas de quienes trabajan en la empresa.

La curiosidad fue revelada por Osvaldo Mosquera, gerente de Marketing de Megacar, durante una entrevista con Revista Colectibondi realizada en el marco de ExpoTransporte 2026.

Según explicó, cuando llegaba el momento de bautizar un nuevo producto surgía una pregunta sencilla dentro del equipo: “¿Cómo llamamos a esta carrocería?”

Y la respuesta comenzó a encontrarse en el mapa de Buenos Aires.

Pompeya, Lugano y Retiro

La lógica era tan simple como cercana: distintos integrantes del equipo de trabajadores proponían nombres relacionados con los barrios en los que vivían o con lugares vinculados a su vida cotidiana.

Así comenzaron a aparecer denominaciones como Pompeya, Lugano y Retiro, que con el paso de los años terminaron identificando distintas generaciones de carrocerías de TodoBus.

“Uno vivía en Lugano, otro en Pompeya, otro en Retiro”, recordó Mosquera al explicar cómo surgía aquel particular método para elegir los nombres.

De esta manera, las denominaciones que hoy forman parte del vocabulario habitual entre empresas, choferes y aficionados al transporte no nacieron necesariamente de complejos estudios de marketing, sino de una tradición interna mucho más espontánea.

El Trambus pudo haberse llamado “Madero”

La historia tiene además un capítulo poco conocido.

El vehículo que actualmente conocemos como Trambus también iba a continuar inicialmente con aquella tradición.

Su nombre proyectado era Madero, otra referencia geográfica porteña que encajaba perfectamente dentro de la familia histórica de TodoBus.

Sin embargo, finalmente ese nombre quedó en el camino.

El producto terminó adoptando la denominación Trambus, utilizada comercialmente por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para identificar el nuevo sistema y sus vehículos.

Así, Madero quedó como uno de esos nombres que existieron durante la etapa de desarrollo pero nunca llegaron oficialmente a las calles.

Insignia rompe con la tradición

Con la próxima generación de TodoBus llegará también un cambio simbólico.

La nueva carrocería presentada inicialmente a través de una maqueta en ExpoTransporte 2026 llevará el nombre Insignia.

Expo Transporte 2026: La maqueta que anticipó el futuro del nuevo TodoBus Insignia

Y esta vez la elección fue deliberadamente diferente.

“Dijimos: ‘Bueno, salimos de los barrios’”, relató Mosquera.

El cambio marca una ruptura con décadas de denominaciones vinculadas a Buenos Aires y busca acompañar también una nueva etapa del producto.

El TodoBus Insignia, previsto para 2027, representa uno de los desarrollos más importantes de la marca para los próximos años y fue concebido para adaptarse a las nuevas tecnologías que empiezan a ganar espacio dentro del transporte argentino.

Su nombre, según explicó el ejecutivo, refleja justamente esa ambición.

“Es un desafío y una ilusión puesta en este nuevo producto”.

Una pequeña tradición que terminó construyendo identidad

Pompeya, Lugano y Retiro terminaron convirtiéndose en algo más que simples nombres comerciales.

Con el paso del tiempo comenzaron a identificar generaciones completas de colectivos y quedaron asociados a diferentes etapas de evolución de TodoBus.

Incluso entre aficionados y trabajadores del transporte, muchas veces basta mencionar alguno de esos nombres para reconocer inmediatamente el diseño, la época o las características de determinada carrocería.

Ahora, Insignia abrirá una etapa diferente.

Después de varios años recorriendo simbólicamente los barrios porteños, TodoBus decidió abandonar el mapa para bautizar a su próxima generación.

Y detrás de ese pequeño cambio aparece también una señal de la transformación que atraviesa la empresa: de nombres surgidos casi espontáneamente dentro de su equipo a uno pensado para representar el producto que pretende convertirse en la nueva referencia de la marca.

 

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Expo Transporte 2026: El MT 17 que se vistió de azul para mostrar el futuro del GNC

Osvaldo Mosquera, Gerente de Marketing de Megacar: «Hace 20 años apostamos a este país y no nos arrepentimos»

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En el marco de ExpoTransporte 2026, Revista Colectibondi dialogó con Osvaldo Mosquera, Gerente de Marketing de Megacar, sobre el desarrollo del Trambus, la apuesta por el GNC, el futuro de la electromovilidad, la evolución de TodoBus, el próximo Insignia y la nueva etapa de La Favorita.

—¿Qué significa ExpoTransporte 2026 para Megacar y qué vinieron a presentar?

—ExpoTransporte para nosotros este año fue algo muy especial. Tenemos un desarrollo de un bus a gas, que fue uno de los productos que vinimos a presentar, y el Trambus, por supuesto.

El Trambus nació en mayo de 2025, cuando ganamos la licitación del Gobierno de la Ciudad. Tenía dos etapas. La primera era de diseño: todos los que se presentaban diseñaban y después se pasaba a una segunda instancia, que era económica.

A esa segunda etapa llegamos junto con una empresa internacional de primer nivel mundial y finalmente ganamos nosotros. Fueron 50 buses eléctricos comunes, MT17, y 15 articulados.

Antes de eso, Atlántida había ganado una licitación del Gobierno de la Ciudad para hacer el Casco Histórico y nosotros fuimos la primera concesionaria que vendió 15 minibuses eléctricos en Argentina.

Nuestra apuesta es 100% nacional. Es fabricar acá y apostar acá.


—¿Cómo ven actualmente la transformación que está atravesando el transporte argentino?

—Creemos que el transporte está atravesando una de las mayores transformaciones de su historia.

También creemos que Vaca Muerta, dentro de Argentina, es un puntapié para pensar que todo lo relacionado con tecnología va a seguir teniendo al gas como protagonista.

Por eso presentamos este nuevo bus a gas.

También mostramos la maqueta de la próxima carrocería de TodoBus, que ya va a venir preparada para que puedas elegir gas o eléctrico. Va a estar en 2027.

Además, le hemos vendido unidades a muchas líneas que anteriormente no nos compraban y para nosotros es un orgullo ese desarrollo.


—Con respecto al Trambus, ¿qué fue lo más difícil del proceso una vez ganada la licitación? ¿Cuál fue el principal desafío para fabricar un producto de estas características?

—El Trambus fue todo un desafío porque había que hacer un diseño absolutamente distinto al de un colectivo común.

Una cosa es contarlo y otra es dimensionar la cantidad de gente que trabajó. Fue un equipo de trabajo muy grande.

Esto se logró a partir de una alianza que nosotros tenemos desde hace 20 años con Agrale, pero fue una alianza absoluta entre Agrale, TodoBus y nosotros, donde todos trabajamos al mismo tiempo.

Nosotros quizás estuvimos más desde lo numérico y comercial, mientras TodoBus y Agrale trabajaron en todo el desarrollo, junto con Montich, el tema del chasis de Córdoba y la carrocería 100% argentina de TodoBus.

Estamos hablando de un vehículo que tiene, por ejemplo, 18 cámaras.

Es una tecnología absolutamente distinta a la de un bus tradicional. Entonces hubo muchísimo trabajo de campo, ingeniería, escritorio e investigación. Fue muchísimo.


—¿Están conformes con el producto terminado?

—Estamos contentos con el producto terminado.

Y la verdad es que haber sido elegidos frente a una empresa internacional de primera línea fue un orgullo.

Ellos ya tienen diseñadas sus carrocerías y tienen una historia en el mundo. Para nosotros era todo un desafío y se logró.


—¿Haber competido contra una compañía internacional de primer nivel puede abrir una vidriera para pensar incluso en una futura exportación?

—No tengo idea si los números dan para exportar o no. Eso requeriría otro análisis.

Pero lo que sí sé es que pusimos a Argentina en un primer nivel con un bus eléctrico. Eso lo puedo garantizar.

Si hace dos años me preguntabas si pensábamos en un producto así, probablemente te hubiese dicho que no, salvo que se trajera de afuera.

Y la verdad es que haberlo logrado y que lo hayan elegido fue muy importante. Fue muchísimo trabajo.

Dejamos a Argentina equiparada con marcas internacionales. Y creo que algo similar está pasando con el gas.


—Hace algunos años también parecía difícil imaginar una expansión importante de los colectivos a GNC. ¿Cómo ven hoy esa tecnología?

—Hace dos años era impensado. Se decía: “el diésel va a ser para toda la vida”, “el gas es imposible”, “el gas es para la cocina”.

Después apareció el primer prototipo a gas y todos pensaban: “Bueno, será uno, serán dos”.

Y hoy ya tenés una participación importante de unidades a gas dentro de la flota del AMBA.

Creo que el futuro mediato, quizás no inmediato por una cuestión de costos para las empresas, va hacia el gas.

Teniendo la posibilidad de contar con Vaca Muerta en Argentina, creo que eso indica que esta tecnología tiene mucho para crecer.


—¿Pensás al gas como una transición hacia un transporte totalmente eléctrico?

—No tengo la capacidad para decirte qué va a pasar definitivamente con lo eléctrico, pero para mí es muy difícil que en Argentina se logre una electrificación masiva.

Primero está el costo, que es altísimo.

Después hay que considerar que los eléctricos llevan cargadores específicos y que EDESUR o EDENOR tienen que darte una alimentación especial para esos cargadores.

Si yo pusiese a cargar 200 colectivos eléctricos durante la noche en una terminal, necesitás una infraestructura enorme.

Entonces no sé si Argentina está preparada actualmente para un desarrollo eléctrico masivo.


—¿Eso significa que no veremos crecer los colectivos eléctricos?

—No. Buses eléctricos va a haber, seguro. Quizás muchos más de los que tenemos hoy y más de los proyectados con el Trambus.

Puede haber corredores específicos estilo Trambus. Quizás el Gobierno de la Ciudad diga que quiere hacer otro corredor o aprovechar las conexiones con los subtes y demás.

Pero veo muy difícil que todo el transporte vire hacia lo eléctrico en el corto plazo. No me lo imagino de acá a cinco años.

Para mí, el gas va a ser el siguiente gran paso.


—TodoBus comenzó además a venderle a empresas que históricamente utilizaban otras carrocerías. ¿Qué representa eso para ustedes?

—Para nosotros fue un puntapié para decir: “Bueno, algo estamos haciendo bien”.

Está bueno apostar en Argentina. Nos apoyaron empresas argentinas y siguieron eligiendo lo nuestro, aunque quizás importar un producto de China o de otro país pueda resultar más barato.

Pero acá también hay otras cosas.

Los transportistas argentinos cuidan muchísimo sus empresas y sus desarrollos. Nosotros estamos acá. Me llaman por teléfono y estamos.

Está el tema de los repuestos, la posventa y los tiempos de respuesta.

Quizás en algún momento otras empresas también se instalen, no lo sé. Pero hoy nosotros estamos en Argentina y hace 20 años que apostamos a este país.

Fue una inversión muy grande y la verdad es que no nos arrepentimos. Creemos que estamos en el camino correcto.


—Dentro de esa evolución aparece ahora el TodoBus Insignia. ¿Va a reemplazar al Retiro o convivirán ambos modelos?

—Va a ser la nueva línea de TodoBus.

Claramente, todo aquel que tenga un Retiro pedido lo va a recibir, por supuesto. Pero la idea es que Insignia sea el reemplazo tecnológico.

Si hoy mirás el Retiro, todo lo relacionado con el gas está anexado. En cambio, esta nueva carrocería nace preparada para el gas.

Es nativa.

Entonces, si la querés a gas, ya está preparada para eso.


—¿Esa concepción también puede simplificar los procesos de producción?

—Sí, aunque hay que aclarar cómo funciona una carrocera.

Hoy en TodoBus no tenemos carrocerías terminadas esperando que llegue un chasis para montarlas arriba.

El proceso comienza cuando entra el chasis por una puerta. A partir de ahí empiezan a colocarse los fierros, los largueros y comienza todo el proceso de fabricación.

También se ha invertido en robótica y hoy hay alrededor de 220 personas trabajando.


—¿Cómo evolucionó Megacar durante estos 20 años?

—Megacar arrancó hace 20 años y éramos 13 o 14 personas. Hoy somos alrededor de 60.

Hay un desarrollo y un crecimiento permanente.

Para darte una idea, en urbano, tanto en diésel como en gas, tenemos tomada la producción prácticamente hasta febrero de 2027.

Eso demuestra que hay un trabajo que se está haciendo bien.


—También se nota una evolución muy marcada de TodoBus desde sus primeros modelos hasta el Retiro y ahora el Insignia. ¿Cómo viven ese proceso desde adentro?

—Desde arriba del grupo, para mí lo más importante es la creatividad del equipo.

Hoy hay muchísimas posibilidades tecnológicas para desarrollar.

Antes se trabajaba de una manera y hoy tenés matrices, proveedores diferentes, impresión 3D y un montón de herramientas nuevas.

Las posibilidades existen. Después está en vos apostar acá o no.

Nosotros apostamos a esto y eso es lo que nos deja contentos.


—Hay además una curiosidad con los nombres de las carrocerías de TodoBus. ¿Cómo surgieron?

—Los nombres de los buses los propone la gente de TodoBus.

En algún momento surgía la pregunta: “¿Cómo llamamos a esta carrocería?”.

Y se empezó a ir por los barrios: uno vivía en Lugano, otro en Pompeya, otro en Retiro.

Así fueron apareciendo los nombres.

Este que hoy conocemos como Trambus, incluso, se iba a llamar Madero.

Finalmente terminó llamándose Trambus porque ese es el nombre comercial utilizado por el Gobierno de la Ciudad.

Y con Insignia dijimos: “Bueno, salimos de los barrios”.

Se va a llamar Insignia.

Es un desafío y una ilusión puesta en este nuevo producto.


—En paralelo, el grupo sumó una carrocera histórica como La Favorita. ¿Qué buscan con esa incorporación?

—Este año compramos una de las carroceras más tradicionales de Argentina, con más de 50 años de historia.

Es una apuesta al motor delantero.

Creemos que el motor delantero todavía va a tener un futuro importante a nivel argentino, especialmente en el interior del país.

Hay mucho interurbano y, por las características de los caminos y las necesidades de distintas ciudades, sigue existiendo mercado para ese tipo de producto.

Ahora la apuesta es La Favorita y ver cómo empieza a evolucionar con el tiempo.


—¿La Favorita va a mantener ese perfil enfocado específicamente en motor delantero?

—En principio, sí. Hoy La Favorita está enfocada 100% en motor delantero.

TodoBus, en cambio, queda orientada al motor trasero.

Son productos y segmentos diferentes dentro de una estrategia más amplia.+

 

Agradecemos a Osvalod Mosquera Gerente de Marketing de Megacar, por brindarnos la entrevista y contarnos detalles sobre la empresa y proyecciones en materia de transporte púbico de pasajeros ¡Muchas gracias!

 

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Expo Transporte 2026: El Trambus convirtió el stand de Megacar en parada obligada

Megacar apuesta al GNC, prepara el TodoBus Insignia y proyecta una nueva etapa para la industria nacional

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Osvaldo Mosquera, Gerente de Marketing de Megacar (concesionario oficial de Agrale Argentina), repasó en diálogo con Revista Colectibondi el desarrollo del Trambus, la evolución de TodoBus, el crecimiento del gas como alternativa al diésel y los próximos pasos industriales del grupo. “Hace 20 años apostamos a este país y no nos arrepentimos”, aseguró.

ExpoTransporte 2026 encontró a Megacar en un momento particular de su historia. A dos décadas de sus primeros pasos, la empresa llegó a la exposición con varios proyectos que condensan buena parte de la transformación que atraviesa actualmente el transporte argentino: electromovilidad, GNC, nuevos desarrollos de carrocerías y una mayor integración de producción nacional.

Uno de los protagonistas indiscutidos fue el Trambus, el vehículo desarrollado para la Ciudad de Buenos Aires luego de que la propuesta presentada por el grupo se impusiera en una licitación que contempló primero una instancia de diseño y posteriormente una evaluación económica. Según explicó Mosquera, el proyecto contempla 50 buses eléctricos convencionales y otros 15 articulados.

“Para nosotros ExpoTransporte este año fue algo muy especial”, resumió el ejecutivo.

El desafío de crear un colectivo completamente diferente

El Trambus significó mucho más que fabricar una nueva carrocería.

Mosquera recordó que la compañía decidió participar de una licitación que obligaba a pensar un vehículo con una concepción muy distinta de la de un colectivo urbano tradicional. Para concretarlo fue necesario integrar equipos comerciales, técnicos y de ingeniería y profundizar una alianza de alrededor de dos décadas entre Megacar, Agrale y TodoBus.

El resultado fue un producto desarrollado localmente y equipado con un nivel tecnológico sustancialmente superior al de una unidad convencional. Entre los ejemplos mencionados durante la entrevista aparece un sistema compuesto por 18 cámaras instaladas dentro del vehículo.

“Fue muchísimo trabajo”, destacó Mosquera, quien consideró especialmente importante que la propuesta argentina se haya impuesto frente a un competidor internacional de primera línea.

Para Megacar, el significado del proyecto excede incluso la posibilidad de una futura exportación. “Pusimos en un bus eléctrico a Argentina en el primer momento. Lo puedo garantizar”, sostuvo.

El ejecutivo reconoció que apenas dos años atrás un desarrollo de estas características parecía difícil de imaginar dentro del mercado local. Precisamente por eso, consideró que haber logrado desarrollar y fabricar el producto permitió equiparar a la industria Argentina con compañías internacionales con décadas de experiencia en electromovilidad.

El gas aparece como la próxima gran apuesta

Pero mientras la electricidad se lleva buena parte de la atención internacional, Megacar identifica otra tecnología como protagonista de la transformación inmediata del transporte argentino: el GNC.

La compañía llevó a ExpoTransporte un nuevo bus a gas y Mosquera vinculó directamente esa estrategia con las reservas energéticas del país.

Expo Transporte 2026: El MT 17 que se vistió de azul para mostrar el futuro del GNC

“Creemos que Vaca Muerta, dentro de Argentina, es un puntapié como para indicar que todo lo que tenga que ver con tecnología va a seguir siendo gas”, afirmó.

La mirada parte de una evolución que hace apenas algunos años tampoco parecía evidente. Mosquera recordó que cuando comenzaron a aparecer los primeros prototipos a gas todavía existían dudas sobre la posibilidad de que esta tecnología consiguiera volumen dentro del transporte urbano.

Hoy la percepción es diferente.

Según expresó durante la entrevista, el GNC ya consiguió una presencia relevante dentro de las flotas y podría transformarse en la tecnología predominante de transición durante los próximos años.

¿Por qué no una electrificación masiva?

Mosquera no descarta el crecimiento de los colectivos eléctricos. De hecho, Megacar acaba de participar de uno de los proyectos eléctricos más ambiciosos del mercado Argentino.

Sin embargo, considera poco probable que en el corto plazo todo el sistema de transporte pueda migrar masivamente hacia esa tecnología.

El principal interrogante, explicó, no pasa solamente por el precio de adquisición de los vehículos, sino también por la infraestructura eléctrica necesaria para abastecer grandes flotas simultáneamente.

Los buses requieren cargadores específicos y las terminales deberían contar con una provisión energética acorde. Bajo esa lógica, electrificar cocheras con cientos de unidades implicaría inversiones y demandas de potencia considerablemente mayores a las actuales.

Por eso, Mosquera imagina un escenario donde los eléctricos ganen espacio principalmente en corredores específicos, como sucede con el concepto del Trambus, mientras el GNC crece con mayor velocidad dentro del parque convencional.

“Es muy difícil que el transporte vire a lo eléctrico”, afirmó respecto del corto y mediano plazo.

Insignia: la próxima generación de TodoBus

Otro de los grandes protagonistas de ExpoTransporte fue apenas una maqueta, pero anticipó una de las novedades industriales más importantes del grupo para 2027.

Se trata del TodoBus Insignia, la próxima generación de carrocerías de la empresa.

Expo Transporte 2026: La maqueta que anticipó el futuro del nuevo TodoBus Insignia

Mosquera confirmó que el nuevo producto apunta a convertirse progresivamente en el sucesor tecnológico del actual Retiro, aunque los pedidos ya contratados de este último continuarán entregándose.

La gran diferencia estará en su concepción.

Mientras en las carrocerías actuales los componentes vinculados al GNC deben incorporarse y adaptarse sobre diseños concebidos originalmente para otras motorizaciones, el Insignia nacerá preparado desde su origen para utilizar gas o electricidad.

La decisión puede simplificar ingeniería y fabricación y, al mismo tiempo, permitir que una misma plataforma pueda responder a diferentes necesidades energéticas de los operadores.

El lanzamiento está previsto para 2027.

Producción comprometida hasta comienzos de 2027

El crecimiento de TodoBus no solamente se refleja en nuevos modelos.

Durante la entrevista, Mosquera reveló un dato que permite dimensionar el nivel de actividad que atraviesa actualmente la compañía: la producción urbana, entre unidades diésel y GNC, se encuentra comprometida prácticamente hasta febrero de 2027.

Detrás de escena: Así se fabrica un colectivo en Argentina en 100 fotos

También destacó el proceso de modernización industrial de la carrocera, que incorporó robótica y actualmente cuenta con alrededor de 220 personas trabajando.

Megacar transitó un recorrido similar. “Arrancó hace 20 años atrás y éramos 13 o 14; hoy somos 60 personas”, recordó Mosquera.

Para el ejecutivo, que empresas que históricamente utilizaban productos de otras marcas hayan comenzado a incorporar TodoBus representa una señal de que la evolución tecnológica e industrial comenzó a ser reconocida por el propio mercado.

El diferencial, sostuvo, no pasa solamente por el vehículo. La disponibilidad de repuestos, atención comercial, cercanía con los operadores y tiempos de respuesta locales continúa siendo una ventaja relevante frente a productos completamente importados.

De Pompeya y Retiro a Insignia

La evolución de TodoBus también puede observarse en los propios nombres de sus productos.

Mosquera reveló una curiosidad poco conocida: históricamente, las denominaciones de las carrocerías surgieron de propuestas realizadas por el propio personal.

“¿Cómo llamamos esta carrocería? Vamos por barrios”, recordó.

Así aparecieron nombres como Pompeya, Palermo, Lugano o Retiro.

Expo Transporte 2026: El Trambus convirtió el stand de Megacar en parada obligada

Incluso el Trambus estuvo cerca de llamarse Madero, hasta adoptar finalmente la denominación utilizada comercialmente por el Gobierno porteño.

Con Insignia decidieron romper esa tradición. “Dijimos: bueno, salimos de los barrios. Se va a llamar Insignia”, relató Mosquera.

El nombre representa también la ambición que existe detrás del nuevo producto: desarrollar una carrocería preparada desde su nacimiento para la nueva matriz energética que comienza a conformarse en el país.

La Favorita y otra apuesta por la industria argentina

El crecimiento industrial del grupo incorporó además otra pieza histórica: La Favorita.

Mosquera confirmó que durante este año avanzaron con la incorporación de una de las carroceras de mayor tradición de la Argentina y que la estrategia inicial estará centrada en el segmento de motor delantero.

ExpoTransporte 2026: La Favorita renovó el MA15 pero mantuvo intacta su identidad histórica

La decisión responde especialmente a las características del mercado del interior del país, donde esa arquitectura conserva una fuerte presencia tanto en servicios urbanos como interurbanos.

“Creemos que el motor delantero va a tener todavía un futuro importante a nivel Argentino”, afirmó.

La idea será ahora trasladar progresivamente el mismo proceso de evolución tecnológica experimentado por TodoBus hacia La Favorita.

“Hace 20 años apostamos a este país”

Toda la conversación con Mosquera termina confluyendo sobre una misma definición.

Frente a un mercado Argentino que vuelve a recibir vehículos y marcas internacionales y en el que los operadores tienen cada vez más alternativas para elegir, Megacar pretende competir profundizando su fabricación local.

“Hay clientes que pueden elegir lo nuestro y clientes que no. Hay una libertad absoluta para hacerlo”, reconoció.

Sin embargo, defendió la decisión de mantener el desarrollo industrial dentro del país.

“Hoy nosotros estamos en Argentina. Hace 20 años apostamos a este país. Estás hablando de una inversión que fue muy grande. Y la verdad que no nos arrepentimos”, aseguró.

El escenario que imagina Megacar para los próximos años tendrá distintas tecnologías conviviendo: eléctricos en corredores específicos, una expansión significativa del GNC y nuevas plataformas nacionales capaces de adaptarse a diferentes energías.

En ese mapa, el Trambus aparece como la demostración de lo que la industria local ya pudo desarrollar; el bus a gas, como la apuesta para el presente; y el TodoBus Insignia, como la pieza que intentará unir ambos mundos a partir de 2027.

Tres proyectos diferentes que, para Megacar, forman parte de una misma estrategia: seguir produciendo, diseñando y desarrollando colectivos en Argentina.

“Argentinizar” un colectivo chino: la estrategia de Pudong Motors para consolidar a King Long en el país

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Adaptar un bus fabricado en China a la realidad del transporte argentino implica mucho más que cambiar una configuración de puertas o el esquema de pintura. Claudio Rodríguez, gerente de Servicios de Pudong Motors, explicó a Revista Colectibondi cómo trabajan junto con King Long para desarrollar vehículos pensados para la operación local, ampliar la red de proveedores argentinos y construir una estructura de postventa que acompañe el crecimiento de la marca.

Un colectivo puede salir completamente terminado de una fábrica ubicada a miles de kilómetros de Buenos Aires y, sin embargo, haber sido pensado prácticamente desde cero para circular por las calles argentinas.

Detrás de ese proceso existe un concepto que Claudio Rodríguez, gerente de Servicios de Pudong Motors, resumió durante una entrevista con Revista Colectibondi en ExpoTransporte 2026 con una palabra particular: “argentinización”.

Claudio Rodríguez, Gerente de Servicios de Pudong Motors: «Sumamos proveedores locales y vamos rumbo a la ‘argentinización’ de los buses»

No se trata solamente de importar un modelo existente de King Long y ponerlo a trabajar en el país. La estrategia consiste en adaptar el vehículo desde su concepción industrial a las necesidades de los operadores, pasajeros y regulaciones locales.

“Si algo que se hizo con la fábrica fue trabajar en la homologación y la adaptación del coche”, explicó Rodríguez, al describir el trabajo realizado en conjunto con King Long.

¿Qué significa “argentinizar” un colectivo?

King Long es un fabricante que exporta a numerosos mercados y, como sucede con cualquier producto global, las necesidades de cada país pueden ser completamente diferentes.

Los buses que circulan en China, por ejemplo, responden a otra lógica operativa.

“En China están acostumbrados a otro tipo de coche, a otro tipo de servicio, dos puertas, filas dobles, otras frecuencias”, explicó Rodríguez.

Buenos Aires presenta otras particularidades.

La cantidad y ubicación de las puertas, la distribución de los pasajeros, los espacios para viajar de pie, las barras de sujeción, la accesibilidad y hasta la forma en que las personas se desplazan dentro del vehículo obligan a modificar la configuración original.

De allí surgió lo que el ejecutivo definió como “la argentinización del coche”.

El objetivo es que el pasajero que sube a una unidad King Long no perciba simplemente un colectivo fabricado en China, sino un vehículo diseñado para las características específicas del transporte argentino.

Hasta los pasajeros participaron indirectamente del desarrollo

Uno de los aspectos más interesantes de ese proceso apareció a partir de la experiencia de las unidades que ya comenzaron a trabajar en Buenos Aires.

Rodríguez contó que algunas decisiones de diseño interior buscaron específicamente resolver situaciones habituales para los pasajeros locales.

Entre los ejemplos mencionó elementos adicionales de sujeción en el sector delantero y modificaciones destinadas a quienes viajan en las últimas filas.

Según explicó, incluso recibieron comentarios positivos de usuarios respecto de cómo estaban configurados los vehículos.

Son detalles que pueden parecer menores dentro de una fábrica capaz de producir grandes volúmenes, pero terminan siendo determinantes en el funcionamiento cotidiano de un colectivo urbano.

Un bus chino que debe cumplir las reglas argentinas

La adaptación tampoco termina en las preferencias de los operadores.

Cada vehículo debe atravesar el correspondiente proceso de homologación y cumplir con la normativa argentina.

Rodríguez recordó una particular situación relacionada con la accesibilidad de uno de los modelos de entrada baja presentado ante las autoridades.

Al evaluar la altura de acceso, la respuesta fue que el vehículo superaba lo requerido por el reglamento.

La razón era sencilla: mientras la normativa establecía determinados parámetros para el escalón, el colectivo directamente no tenía escalón.

“Con ese espíritu estuvimos trabajando en todo lo que es la certificación del coche urbano GNC, de entrada baja”, explicó.

La homologación se convierte así en otro capítulo de la “argentinización”: tomar una plataforma global y modificarla hasta conseguir un producto compatible con las condiciones de operación y exigencias nacionales.

La personalización empieza antes de fabricar el colectivo

Una de las ventajas que destacó Rodríguez es que gran parte de esas decisiones pueden incorporarse directamente en la línea de producción en China.

Pudong Motors funciona como vínculo entre el cliente argentino y la fábrica.

El trabajo incluye asesoramiento sobre el producto, personalización, aspectos técnicos, cuestiones comerciales y coordinación logística.

Cada configuración queda plasmada en documentos de producción que posteriormente utiliza King Long para fabricar las unidades.

Y el grado de personalización puede ser muy amplio.

Los vehículos pueden llegar desde China con colores específicos, logos, escudos y diseños solicitados por los operadores.

Rodríguez contó que algunos colectivos fueron enviados completamente pintados desde origen utilizando incluso las especificaciones exactas del esquema requerido en Buenos Aires.

Pisos, tapizados y electrónica: casi todo puede configurarse

La personalización no se limita al exterior.

Los clientes pueden seleccionar diferentes recubrimientos de asientos, materiales para pisos y configuraciones interiores.

“Todo eso se va trabajando en los diferentes documentos de producción”, señaló Rodríguez.

La electrónica abre todavía más posibilidades.

Dependiendo del equipamiento elegido, pueden incorporarse contadores de pasajeros e incluso sistemas inteligentes capaces de generar información sobre la ocupación del vehículo durante el recorrido.

La lógica funciona prácticamente como en un automóvil: existe un nivel básico y, a partir de allí, una extensa lista de opcionales.

“Si querés un bus básico que te pueda dar el servicio esencial, con este estándar, lo podés tener”, explicó. Pero también puede configurarse con mayores niveles de tecnología.

La otra “argentinización”: fabricar repuestos en el país

Hay otro aspecto de la estrategia que quizá resulte todavía más importante a largo plazo.

Pudong Motors está comenzando a desarrollar una red de proveedores argentinos certificados por King Long.

La disponibilidad de repuestos suele ser una de las principales preocupaciones cuando una marca extranjera comienza a ganar participación en un mercado.

Por ese motivo, además de importar contenedores con componentes junto con las unidades, la empresa trabaja para fabricar determinadas piezas directamente en Argentina.

Rodríguez confirmó que actualmente cuentan con dos proveedores certificados por la fábrica para producir vidrios laterales, lunetas y parabrisas.

“Ya está certificado por la fábrica y lo tenés en Argentina”, explicó.

También mencionó disponibilidad local de espejos y paragolpes.

El objetivo es claro: evitar que una reparación relativamente sencilla dependa necesariamente de esperar un componente proveniente de China.

Construir la postventa mientras crece la flota

La consolidación de King Long no dependerá solamente de vender colectivos.

Pudong Motors busca construir paralelamente una infraestructura de soporte que incluya mantenimiento, resolución de garantías, capacitación técnica y disponibilidad de repuestos.

El desafío aumenta a medida que la flota crece.

Y, según reveló Rodríguez, hay más unidades en camino.

“Tenemos unidades de clientes en línea de producción. Tenemos unidades esperando subir al barco. Y tenemos unidades en el barco”, detalló durante la entrevista.

Es decir que la presencia de King Long dentro del parque argentino todavía tiene margen para ampliarse.

Un proceso industrial pensado para durar

Rodríguez también destacó algunas características del proceso productivo de King Long.

Una vez activada la fabricación, explicó que el proceso puede completarse en aproximadamente 14 días e incluye un tratamiento de la estructura mediante 18 baños de electroforesis.

El objetivo de ese tratamiento es proteger la estructura frente a la corrosión.

Según señaló, la estructura posee una garantía de ocho años.

El dato cobra especial relevancia en Argentina, donde una unidad puede completar su vida reglamentaria dentro del AMBA y posteriormente continuar trabajando durante años en otros mercados del país.

GNC y eléctricos: la próxima etapa

La estrategia de adaptación llega en un momento particularmente importante para el transporte argentino.

Las empresas comienzan a analizar cuál será la tecnología que sucederá progresivamente al diésel y allí aparecen dos alternativas principales dentro de la oferta: GNC y electricidad.

Rodríguez definió el escenario actual como un “momento de decisión”.

Pudong Motors busca que los operadores puedan conocer las diferentes tecnologías, evaluar sus costos y analizar qué solución resulta más conveniente para cada tipo de servicio.

En el caso del GNC, destacó la disponibilidad del combustible en Argentina y la existencia de tecnología internacional ya homologada.

También mencionó como variables relevantes el costo operativo, el mantenimiento y los eventuales incentivos económicos vinculados con la transición tecnológica.

De importar un colectivo a desarrollar un producto argentino

La estrategia de Pudong Motors muestra una segunda etapa en la llegada de los buses chinos al país.

El primer desafío fue introducir las unidades.

El siguiente es conseguir que esos colectivos puedan funcionar durante años dentro de un ecosistema de mantenimiento, repuestos, capacitación y soporte local.

Y allí la denominada “argentinización” termina adquiriendo un significado mucho más amplio.

No solamente implica cambiar puertas, asientos o barras interiores.

Significa que un colectivo puede ser producido en China, pero concebido de acuerdo con las necesidades de Buenos Aires, homologado bajo normativa argentina, personalizado para cada operador y mantenido progresivamente con componentes fabricados dentro del país.

Con más unidades actualmente en producción, esperando embarque y navegando hacia Argentina, Pudong Motors busca que King Long deje de ser solamente una nueva marca dentro del mercado para transformarse en un actor estable del transporte nacional.

Y para lograrlo, paradójicamente, el desafío de un fabricante chino parece pasar por conseguir que sus colectivos sean cada vez más argentinos.

 

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Claudio Rodríguez, Gerente de Servicios de Pudong Motors: «Sumamos proveedores locales y vamos rumbo a la ‘argentinización’ de los buses»

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Claudio Rodríguez, gerente de Servicios de Pudong Motors (Distribuidor oficial de buses King Long en Argentina, dialogó con Revista Colectibondi durante ExpoTransporte 2026 y detalló cómo trabaja la marca china para adaptar sus unidades a las exigencias argentinas. Confirmó que hay nuevos colectivos en producción, otros esperando embarque y unidades navegando hacia el país, mientras la compañía fortalece la postventa, desarrolla proveedores nacionales y apuesta al GNC y la electromovilidad como protagonistas de la transición energética.

La presencia de los fabricantes chinos en el transporte público argentino dejó de ser solamente una cuestión de importación de vehículos. El desafío ahora pasa por adaptar los productos, garantizar repuestos, capacitar a los operadores y construir una estructura de postventa capaz de acompañar a las unidades durante toda su vida útil.

Ese es uno de los principales ejes sobre los que trabaja King Long en Argentina, según explicó Claudio Rodríguez, gerente de Servicios de la marca, durante una entrevista realizada por Revista Colectibondi en ExpoTransporte 2026.

Su función, explicó, consiste precisamente en actuar como vínculo directo entre los operadores argentinos y la fábrica china.

“Mi función es acercarle al cliente la fábrica directamente. Hacemos toda la vinculación, el asesoramiento en cuanto al producto, la customización, el vínculo técnico, comercial y después el logístico”.

El trabajo, sin embargo, comienza mucho antes de que un colectivo llegue al puerto argentino.

Colectivos diseñados prácticamente a medida

Una de las particularidades de King Long es la posibilidad de configurar las unidades de acuerdo con las necesidades de cada operador.

Rodríguez explicó que la fábrica puede recibir desde especificaciones técnicas hasta esquemas de pintura, logos, escudos y elementos gráficos particulares, de manera que las unidades lleguen a la Argentina prácticamente listas para comenzar a trabajar.

Incluso los colectivos que actualmente circulan con el esquema oficial de la Ciudad de Buenos Aires fueron pintados directamente en China siguiendo los colores y especificaciones correspondientes.

“Lo que vos definís en el documento de producción, la fábrica te lo produce y te lo entrega”, resumió.

Ese nivel de personalización es especialmente importante en un mercado como el argentino, donde las características de los colectivos urbanos difieren considerablemente de las utilizadas en otros países.

Más King Long vienen en camino

La expansión de la marca tampoco se detiene.

Rodríguez confirmó que actualmente existen unidades pertenecientes a clientes argentinos en distintas etapas del proceso logístico.

“Hoy por hoy tenemos unidades de clientes en línea de producción, tenemos unidades esperando subir al barco y tenemos unidades en el barco”, señaló.

Esto significa que durante las próximas semanas y meses continuarán incorporándose nuevos King Long al parque argentino.

La llegada de estos vehículos obliga también a desarrollar una estructura capaz de brindar asistencia técnica y disponibilidad de componentes, uno de los aspectos históricamente observados con mayor atención por los empresarios cuando aparece una nueva marca en el mercado.

El desafío de la postventa

King Long busca responder a esa preocupación con una estrategia que combina repuestos importados con el desarrollo y certificación de componentes fabricados localmente.

Según explicó Rodríguez, junto con la llegada de una flota de alrededor de 150 unidades ingresaron al país diferentes contenedores con repuestos.

Pero la estrategia apunta a ir más allá.

La compañía ya cuenta, por ejemplo, con dos proveedores argentinos certificados por la fábrica para producir vidrios laterales, lunetas y parabrisas. También se encuentran disponibles localmente componentes como espejos y paragolpes.

La ventaja es evidente: reducir los tiempos asociados a importar una pieza desde China y permitir que los operadores puedan resolver determinadas reparaciones directamente en Argentina.

La postventa incluye además mantenimiento, resolución de garantías y capacitación técnica, especialmente frente a tecnologías que todavía son relativamente nuevas para muchas empresas.

La “argentinización” del colectivo chino

Uno de los conceptos más interesantes de la entrevista apareció cuando Rodríguez explicó el proceso de adaptación que realizó King Long para ingresar al mercado local.

Lo denominó directamente “la argentinización del coche”.

King Long exporta vehículos a numerosos mercados y, naturalmente, las configuraciones varían según cada país. Un colectivo utilizado en China puede tener dos puertas, filas dobles de asientos y una distribución interior completamente diferente a la requerida en Buenos Aires.

Claudio Rodríguez, Gerente de Servicios de Pudong Motors (Distribuidora oficial de buses King Long en Argentina)

La fábrica debió entonces trabajar junto con el equipo argentino para modificar esa configuración.

“En China están acostumbrados a otro tipo de coche, a otro tipo de servicio, dos puertas, filas dobles, otras frecuencias”, explicó. En Argentina, en cambio, fue necesario trabajar sobre circulación interior, elementos de sujeción, accesibilidad y numerosos detalles vinculados con la operación cotidiana.

El resultado buscado es que, a pesar de haber sido producido a miles de kilómetros de distancia, el colectivo se comporte y se perciba como un vehículo pensado específicamente para el transporte argentino.

Un producto adaptado también a la normativa

La personalización no responde solamente a las demandas de los pasajeros o empresarios.

También existe un intenso proceso de homologación.

Rodríguez destacó el trabajo realizado con la normativa argentina y los organismos correspondientes para certificar los vehículos.

Uno de los ejemplos mencionados durante la entrevista fue la accesibilidad del modelo urbano de entrada baja.

Al analizar la altura de acceso, recordó una particular conversación durante el proceso de evaluación:

“Me dijeron: ‘esto supera lo que te pide el reglamento’. Porque lo que te pedían eran los 20 centímetros de escalón. Y acá le digo: ‘pero no tengo escalón’”.

El ejecutivo explicó que con ese mismo criterio se trabajó sobre la certificación del colectivo urbano GNC de entrada baja, adaptando sus dimensiones y configuración para cumplir con las exigencias locales.

Desde los asientos hasta la electrónica

Las posibilidades de configuración son numerosas.

Tapizados, pisos, distribución interior, pintura y equipamiento electrónico pueden seleccionarse de acuerdo con las necesidades del operador.

Incluso existen soluciones avanzadas como contadores de pasajeros inteligentes capaces de generar mapas de calor de utilización durante los recorridos, además de sistemas electrónicos que pueden integrarse con otras plataformas.

La lógica es similar a la industria automotriz: existe una configuración determinada y, a partir de allí, diferentes opcionales que incrementan el equipamiento y también el valor final del vehículo.

“Si querés un bus básico que te pueda dar el servicio esencial, con este estándar, lo podés tener”, explicó Rodríguez. Pero también existe la posibilidad de incorporar tecnologías adicionales según las necesidades de cada operador.

Un colectivo puede fabricarse en apenas dos semanas

Otro dato llamativo está relacionado con la capacidad industrial de King Long.

Una vez aprobado el documento definitivo de producción y activada la fabricación, Rodríguez explicó que una flota puede atravesar el proceso productivo en aproximadamente 14 días.

El ciclo comienza con la estructura y continúa con un proceso industrial que incluye 18 baños de electroforesis, destinados a proteger la carrocería contra la corrosión.

Según indicó, la estructura cuenta con una garantía de ocho años.

Ese punto resulta especialmente relevante para el mercado argentino, donde los colectivos pueden permanecer en servicio hasta 10 años por normativa y posteriormente continuar operando fuera del AMBA para otro tipo de servicios.

GNC o eléctrico: la decisión que comienza a tomar el mercado

La conversación también permitió abordar uno de los grandes interrogantes que atraviesa actualmente al transporte público: qué tecnología reemplazará progresivamente al diésel.

Para Rodríguez, el sector se encuentra ante un verdadero momento de decisión.

Por un lado aparece la electromovilidad. Por el otro, el GNC, una alternativa que ya comenzó a ganar presencia dentro de las flotas urbanas y para la cual Argentina dispone de un recurso energético abundante.

King Long pretende ofrecer ambas posibilidades y permitir que los empresarios puedan evaluar cada tecnología en condiciones reales de operación.

“Tenés un momento de transición”, señaló Rodríguez, quien destacó que la empresa acompaña a los operadores para analizar si avanzarán hacia el eléctrico o hacia el GNC.

La ecuación no se limita únicamente al valor de compra.

También aparecen el costo del combustible, el mantenimiento, la infraestructura necesaria y los eventuales incentivos económicos para renovar las flotas.

Rodríguez remarcó que el GNC puede ofrecer una reducción del costo operativo vinculada al combustible y que el mantenimiento también presenta diferencias respecto de las tecnologías tradicionales.

China fabrica, pero Argentina define el colectivo

La estrategia de King Long deja así una conclusión interesante.

La fabricación puede realizarse completamente en China, pero la configuración del vehículo comienza mucho antes, en diálogo con el operador argentino.

Puertas, distribución interior, pintura, pisos, tapizados, electrónica, accesibilidad y equipamiento pueden formar parte de un documento de producción diseñado específicamente para cada cliente.

A eso se suma ahora otro desafío: construir alrededor del producto una verdadera estructura argentina de soporte técnico, capacitación y provisión de repuestos.

Con unidades en producción, otras esperando embarque y más colectivos viajando hacia el país, King Long busca que su desembarco deje de ser simplemente la llegada de buses chinos para convertirse en una presencia estable dentro del mercado argentino.

Y en ese camino aparece una palabra que probablemente vuelva a escucharse: “argentinización”. Un proceso mediante el cual un colectivo producido en China termina siendo diseñado, configurado y preparado para las particularidades de las calles, operadores y pasajeros argentinos.

 

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Noruega puso en marcha 235 colectivos eléctricos en Vestfold, con Yutong como gran protagonista

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La operadora Tide Buss inició un nuevo contrato de diez años para cubrir servicios locales y escolares en la región. La flota, mayoritariamente integrada por unidades Yutong, forma parte de una reorganización nacional del transporte público noruego.

Noruega acaba de concretar una de las incorporaciones más importantes de colectivos eléctricos en Europa. Desde el 1° de julio de 2026, la región de Vestfold puso en marcha una flota de 235 buses eléctricos a batería, operada por Tide Buss bajo un nuevo contrato de servicio público por diez años.

La renovación forma parte de un cambio más amplio en los contratos de operación del transporte público noruego, que entró en vigencia el mismo día y alcanzó a distintas regiones del país. El proceso incluyó nuevos operadores, rediseño de redes, renovación de flotas y la puesta en marcha de infraestructura de carga en varios condados.

Un contrato de gran escala

En Vestfold, Tide Buss asumió la operación de todos los servicios locales y escolares bajo una concesión valuada en aproximadamente 6.500 millones de coronas noruegas, equivalentes a unos 575 millones de euros. El contrato contempla más de 11 millones de kilómetros programados por año.

La nueva flota comenzó a operar en los municipios de Holmestrand, Horten, Tønsberg, Færder, Sandefjord y Larvik. Además de los vehículos, la puesta en marcha incluyó cambios en la red de recorridos, nuevos horarios, soluciones de ticketing actualizadas y sistemas de información al pasajero.

Yutong, al frente de la flota

La mayor parte de los 235 colectivos eléctricos corresponde a unidades Yutong. La flota incluye modelos urbanos y suburbanos de piso bajo, como los Yutong U12 y U15, además de variantes interurbanas IC12E e IC15E, pensadas para recorridos locales, regionales y de media distancia.

El resto de la flota está compuesto por 41 unidades con chasis eléctricos Scania y carrocería Higer Fencer F1. De esta manera, Vestfold combina distintos tipos de vehículos eléctricos para cubrir necesidades operativas diversas: desde servicios urbanos y escolares hasta líneas suburbanas y regionales.

Según la información difundida, con esta incorporación la presencia de Yutong en Noruega supera las 1.200 unidades, consolidando al fabricante chino como uno de los actores más relevantes dentro del proceso de electrificación del transporte público del país nórdico.

Infraestructura: 250 puntos de carga

Para sostener la operación diaria de la nueva flota, Vestfold incorporó una red de carga distribuida en depósitos y terminales. En total, se instalaron alrededor de 250 puntos de carga en 13 ubicaciones operativas, con tecnología de Kempower.

La transición también demandó pruebas de unidades, capacitación del personal y nuevos procedimientos operativos antes del inicio formal del servicio. Este punto resulta clave: la electrificación del transporte público no depende únicamente de comprar colectivos eléctricos, sino de preparar toda la operación para que la flota pueda funcionar con regularidad, autonomía y disponibilidad.

Rogaland también avanza con buses eléctricos

El cambio nacional en los contratos de transporte también alcanzó a Rogaland. En Nord-Jæren, la apertura del primer tramo del corredor Bussveien, entre Stavanger y Sandnes, coincidió con el lanzamiento de una red rediseñada y la incorporación de más de 200 buses eléctricos a batería.

Aunque algunas entregas de unidades nuevas sufrieron demoras, el nuevo esquema operativo comenzó según lo previsto, utilizando vehículos temporales en los casos necesarios hasta completar la llegada de los buses eléctricos restantes.

Noruega marca el ritmo de la transición

El caso de Vestfold confirma el avance de Noruega como uno de los mercados europeos más decididos en la electrificación del transporte público. A diferencia de experiencias piloto o incorporaciones parciales, la región inició su nuevo contrato con toda la operación programada basada en vehículos eléctricos a batería.

La escala del proyecto también muestra cómo está cambiando la planificación del transporte urbano y regional: ya no se trata solo de reemplazar unidades diésel, sino de rediseñar redes, instalar infraestructura, capacitar operadores y adaptar los sistemas de información y cobro.

Para América Latina, donde la electrificación todavía avanza de manera desigual, el ejemplo noruego deja una referencia clara. La transición requiere inversión, contratos de largo plazo, infraestructura de carga y una mirada integral sobre la operación. Vestfold no solo sumó colectivos eléctricos: reorganizó su sistema para que la movilidad cero emisiones funcione desde el primer día.

Estonia: Tallin recupera sus trolebuses: los nuevos Škoda-SOR ya comenzaron a circular

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La capital estonia volvió a poner en marcha su red de trolebuses con una flota renovada. Las primeras unidades operan desde julio en las líneas 84 y 85, mientras que el plan contempla 40 vehículos nuevos y una posible ampliación futura.

Tallin, la capital de Estonia, volvió a poner en servicio sus trolebuses con la incorporación de las primeras unidades nuevas de la flota Škoda-SOR. Desde el 1° de julio de 2026, los vehículos comenzaron a operar en las líneas 84, entre Keskuse y Baltijaam, y 85, entre Mustamäe y Baltijaam, marcando el regreso de este sistema eléctrico al transporte público de la ciudad.

La puesta en marcha llega después de la presentación oficial realizada el 8 de abril de 2026, que incluyó una primera prueba de manejo. A partir de ahora, la operación se irá ampliando de manera progresiva: desde agosto de 2026 está previsto que el servicio también se extienda a las líneas 81 y 83. Además, los nuevos trolebuses también circularán por la antigua línea 9, hoy identificada como línea 72, que estaba suspendida desde 2017. En ese recorrido, aproximadamente la mitad del trayecto se realizará en modo batería, sin necesidad de catenarias.

Una flota de 40 unidades nuevas

El plan de renovación contempla un total de 40 trolebuses nuevos para las calles de Tallin. La flota estará compuesta por 22 unidades articuladas Škoda 33Tr de 18 metros y 18 unidades Škoda 32Tr de 12 metros. Škoda aporta los componentes eléctricos, mientras que la carrocería está a cargo de SOR.

Los vehículos incorporan equipamiento eléctrico moderno basado en componentes IGBT, con diagnóstico y acceso remoto a los sistemas del trolebús. Uno de los puntos más importantes es la presencia de baterías de tracción de alta capacidad, que les permiten recorrer hasta 25 kilómetros sin conexión a la red aérea. Esto abre la posibilidad de extender recorridos más allá de la infraestructura electrificada existente, sin necesidad de instalar catenarias en todo el trayecto.

Durante la circulación por tramos con cableado aéreo, las baterías se recargan de manera gradual, combinando la operación tradicional del trolebús con una mayor autonomía fuera de línea. En el caso de los Škoda 33Tr articulados, las unidades contarán con dos ejes motrices, una solución pensada para mejorar la tracción en condiciones invernales y optimizar la maniobrabilidad.

Más accesibilidad y confort

La nueva generación de trolebuses también incorpora mejoras orientadas al usuario. Las unidades tendrán piso bajo integral, aire acondicionado, sistemas modernos de información al pasajero y conectividad Wi-Fi. Para agilizar el ascenso y descenso, estarán equipadas con puertas corredizas y rampa eléctrica para personas en silla de ruedas o pasajeros con cochecitos.

El contrato supera los 50 millones de euros e incluye soporte integral, mantenimiento y una opción para sumar otras 30 unidades, aunque esa ampliación todavía no fue ejercida. La orden original corresponde a Tallinna Linnatransport, operador del transporte público de la capital estonia.

De la suspensión al relanzamiento

La red de trolebuses de Tallin, inaugurada en 1965, venía siendo objeto de debate desde hacía tiempo. La continuidad del sistema estuvo en discusión, especialmente luego de suspensiones y reducciones de servicio. Sin embargo, la decisión final fue mantener y expandir la red, pero con una flota completamente renovada.

El caso de Tallin muestra una estrategia intermedia dentro de la movilidad eléctrica urbana: no se trata únicamente de reemplazar buses diésel por eléctricos a batería, sino de modernizar una infraestructura ya existente y combinarla con vehículos capaces de operar tanto conectados a la red aérea como en modo autónomo.

Una señal para otras ciudades

La vuelta de los trolebuses a Tallin confirma que esta tecnología sigue teniendo un lugar dentro de los sistemas modernos de transporte público. Con baterías de mayor autonomía, sistemas de carga en movimiento y recorridos flexibles, el trolebús actual ya no depende exclusivamente de una red rígida de catenarias.

Para ciudades que buscan electrificar sus flotas sin multiplicar al máximo la infraestructura de carga en terminales o cabeceras, el modelo de Tallin ofrece una alternativa interesante: aprovechar la red aérea existente, modernizarla y utilizar unidades con capacidad de circulación fuera de línea.

En un contexto global donde la movilidad urbana avanza hacia tecnologías cero emisiones, el regreso de los trolebuses en Estonia demuestra que algunas soluciones históricas pueden volver a ocupar un rol central cuando se combinan con innovación, baterías y planificación de red.

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