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Chubut amplía la integración CUD–SUBE en 20 servicios provinciales y cuatro ciudades

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Las personas con Certificado Único de Discapacidad ya pueden optar por vincularlo directamente a una tarjeta SUBE registrada para utilizar la gratuidad en 20 servicios provinciales y en las redes urbanas de Comodoro Rivadavia, Esquel, Rawson y Trelew. La medida no crea un beneficio nuevo: Chubut ya aplicaba la gratuidad mediante SUBE desde 2024. Lo que cambia ahora es la integración con el sistema nacional, que permite utilizar la misma modalidad en otras jurisdicciones adheridas sin tener que presentar el certificado en cada viaje.

La diferencia puede parecer puramente tecnológica, pero modifica una situación cotidiana para muchas personas con discapacidad.

Hasta ahora, un usuario de Chubut podía tener aplicada en su SUBE la gratuidad provincial y utilizarla dentro del sistema local. Sin embargo, cuando viajaba fuera de ese ámbito podía necesitar recurrir nuevamente al Certificado Único de Discapacidad físico o digital para acreditar su derecho.

Desde septiembre, existe una alternativa: asociar el CUD directamente a una tarjeta SUBE registrada mediante la plataforma nacional.

De esta manera, el beneficio puede acompañar al pasajero allí donde esa modalidad ya se encuentre habilitada.

La vinculación es voluntaria, no tiene fecha límite y no reemplaza los mecanismos existentes. Quien no quiera realizarla puede continuar utilizando el sistema provincial como hasta ahora y presentar el CUD cuando corresponda fuera de Chubut.

La gratuidad ya existía desde 2024

Este punto resulta fundamental para interpretar correctamente la novedad.

Chubut no creó ahora la gratuidad para personas con discapacidad.

El Gobierno provincial recuerda que el beneficio asociado a SUBE se encuentra vigente desde 2024 mediante el Plan Integral de Movilidad Inclusiva.

Por lo tanto, no estamos frente a un nuevo derecho tarifario sino frente a una integración entre dos niveles de implementación de un mismo beneficio.

Por un lado está el atributo que Chubut ya aplicaba localmente.

Por otro, la posibilidad de cargar en el sistema nacional el número de CUD para que esa condición pueda ser reconocida automáticamente en otros servicios adheridos.

La diferencia es importante porque evita generar una falsa expectativa entre pasajeros que ya viajaban gratuitamente y podrían interpretar el anuncio como la aparición de un nuevo descuento.

Veinte servicios provinciales

SUBE detalló que la nueva modalidad está disponible en 20 servicios de jurisdicción provincial de Chubut. Entre ellos aparecen conexiones urbanas e interurbanas de distintas regiones de la provincia.

Los recorridos informados son:

  • Esquel–La Aldea, Trelew–Gaiman, Trelew–Puerto Madryn, Esquel–Trevelin, Trelew–Dolavon, Esquel–La Balsa, Trelew–28 de Julio, otro servicio Trelew–Gaiman, 28 de Julio–Dolavon, Trelew–Rawson, Trelew–28 de Julio, Puerto Madryn, Villa Futalaufquen, Lago Puelo–El Maitén, Paralelo 42–Cholila, Paralelo 42–El Hoyo, Paralelo 42–Epuyén, Rada Tilly–Comodoro Rivadavia, Rawson–Trelew y Trelew–Puerto Rawson.

A ellos se agregan las redes municipales de Comodoro Rivadavia, Esquel, Rawson y Trelew.

Esto significa que la integración no se limita a colectivos urbanos de una única ciudad: alcanza también a servicios que conectan localidades.

Cómo se vincula el CUD con la tarjeta

El procedimiento parte de un requisito básico: la SUBE debe estar registrada a nombre del titular.

Luego, el usuario debe ingresar a su cuenta SUBE, acceder a la sección de beneficios e introducir los 10 dígitos del Certificado Único de Discapacidad.

Después hay que activar el atributo.

SUBE ofrece tres posibilidades: mediante una Terminal Automática SUBE; utilizando la aplicación SUBE en un teléfono Android compatible con NFC; o directamente en un colectivo equipado con Atributo a Bordo, avisando previamente al conductor.

Una vez activado, el pasajero puede validar normalmente su viaje apoyando la tarjeta sobre la lectora.

Es, en definitiva, una transformación de algo que antes dependía de acreditar una condición ante una persona en un atributo reconocido electrónicamente por el sistema.

Qué pasa con el acompañante

La integración también contempla los casos en los que el CUD establece que la persona necesita acompañante.

En esas situaciones, el 100% de descuento correspondiente a ambos viajes queda asociado a la misma tarjeta SUBE.

El usuario debe avisar al conductor y apoyar la tarjeta dos veces: una para registrar su viaje y otra para el acompañante.

Este detalle es especialmente importante desde el punto de vista operativo.

El sistema no sólo debe reconocer que existe una gratuidad, sino también distinguir cuándo una misma tarjeta está habilitada para generar dos validaciones gratuitas dentro del mismo viaje.

De mostrar un certificado a validar un dato

Ahí aparece el verdadero cambio tecnológico.

En el mecanismo tradicional, el pasajero acredita su condición mostrando documentación.

El conductor debe observarla y habilitar el viaje según corresponda.

Con el CUD vinculado a SUBE, gran parte de ese proceso pasa a realizarse antes de subir al colectivo.

La información ya se encuentra incorporada al medio de pago y el validador reconoce el atributo al producirse la operación.

No cambia el derecho.

Cambia cómo el sistema sabe que ese pasajero tiene ese derecho.

Y eso puede reducir una serie de fricciones cotidianas: sacar documentación, mostrarla en cada viaje, explicar la situación frente al conductor o depender de que distintos operadores interpreten correctamente la misma acreditación.

También permite viajar en otras jurisdicciones

Para Chubut, probablemente esta sea la mayor diferencia respecto del esquema que funcionaba desde 2024.

El Gobierno provincial señala expresamente que quienes ya cuentan con el atributo local pueden asociar nuevamente el CUD mediante Mi SUBE para extender la modalidad a servicios adheridos fuera de la provincia.

El sistema nacional informa que esta forma de utilización también está habilitada, entre otros lugares, en colectivos nacionales y trenes del AMBA, el Tren de la Costa, el Tren del Valle en Neuquén y servicios municipales de distintas localidades de Buenos Aires, Córdoba y La Pampa, además de servicios provinciales de Chaco.

Esto acerca el beneficio a una lógica de portabilidad.

La condición del pasajero deja de estar asociada únicamente al sistema de transporte de su ciudad o provincia y puede ser reconocida por distintos validadores dentro de una red más amplia.

¿Es obligatorio hacer el trámite?

No.

SUBE lo destaca expresamente: asociar el CUD es opcional y no existe una fecha límite para hacerlo.

Tampoco se anunció que vaya a dejar de aceptarse de manera inmediata la documentación utilizada hasta ahora.

Quien prefiera no realizar la nueva vinculación puede continuar viajando gratuitamente en Chubut bajo el mecanismo provincial vigente y utilizar el CUD físico o digital en los otros sistemas donde corresponda.

Esta aclaración resulta particularmente relevante.

Una mejora tecnológica destinada a aumentar la accesibilidad perdería buena parte de su sentido si se transformara, al mismo tiempo, en un nuevo trámite obligatorio capaz de dejar afuera a quienes no lo realizaron.

El atributo local y el nacional no son exactamente lo mismo

El caso de Chubut también permite entender mejor una característica de SUBE que habitualmente queda escondida para el pasajero.

Una misma tarjeta puede utilizarse como soporte de beneficios creados por diferentes niveles del Estado.

Hay atributos nacionales.

Hay beneficios provinciales.

Hay otros municipales.

Y no todos tienen necesariamente el mismo alcance territorial.

Un municipio puede otorgar una gratuidad que sólo funciona sobre sus líneas.

Una provincia puede aplicar un beneficio dentro de su jurisdicción.

Y un atributo integrado a nivel nacional puede ser reconocido por diferentes sistemas adheridos.

Por eso, tener una SUBE con un beneficio aplicado en una ciudad no significa automáticamente que ese mismo atributo vaya a funcionar en cualquier colectivo del país.

La nueva vinculación del CUD intenta precisamente superar parte de esa fragmentación para este grupo específico de usuarios.

Una base común para sistemas diferentes

Desde el punto de vista del transporte, la posibilidad de integrar atributos tiene otra ventaja: estandarizar la forma en que se registra cada viaje bonificado.

Cada vez que una persona valida su SUBE queda registrada una operación.

Esto permite conocer cuántos viajes se realizan mediante el beneficio, dónde se producen y, dependiendo del esquema correspondiente, determinar qué compensaciones económicas deben aplicarse al operador.

La accesibilidad se conecta así con un aspecto menos visible: la administración financiera del transporte.

Un viaje gratuito para el pasajero continúa teniendo costos.

Hay combustible o electricidad.

Salarios.

Mantenimiento.

Neumáticos.

Repuestos.

Y amortización del vehículo.

La gratuidad determina quién no debe pagar el boleto al subir; no hace desaparecer esos costos.

Por eso, identificar correctamente las validaciones es también importante para que los organismos públicos puedan cuantificar y financiar los viajes realizados bajo cada beneficio.

Una mejora de accesibilidad que ocurre en el validador

En los últimos años, buena parte de las mejoras de accesibilidad en colectivos estuvo asociada a elementos visibles.

Piso bajo.

Rampas.

Espacios para sillas de ruedas.

Pictogramas.

Información sonora y visual.

Pero la integración CUD–SUBE muestra otra capa de accesibilidad: simplificar los procedimientos administrativos que una persona debe realizar cada vez que utiliza el transporte.

No tener que presentar el certificado reiteradamente puede parecer un cambio menor frente a una rampa o una unidad accesible.

Sin embargo, para quien realiza varios viajes diarios significa eliminar una acción que se repetía cada vez que subía a un vehículo.

Y cuando ese mismo atributo funciona en distintas jurisdicciones, también disminuye la necesidad de conocer de antemano reglas diferentes para cada ciudad.

La tecnología no crea el derecho, pero puede hacerlo más fácil de ejercer

Ese probablemente sea el punto central de la medida.

Desde 2024, Chubut ya reconocía e instrumentaba mediante SUBE la gratuidad para personas con discapacidad.

Lo anunciado el 2 de septiembre no vuelve gratuito un viaje que antes era pago.

Hace algo distinto: convierte un beneficio provincial ya existente en una condición que puede reconocerse de forma más amplia dentro del ecosistema nacional SUBE.

Por eso hay dos errores que conviene evitar.

El primero sería anunciar que “Chubut creó la gratuidad con CUD”.

No es así.

El segundo sería presentar la nueva vinculación como obligatoria.

Tampoco lo es.

La incorporación es voluntaria, no tiene vencimiento para realizarse y convive con los mecanismos anteriores.

Del papel al dato

El cambio puede resumirse con una escena cotidiana.

Antes, una persona podía subir al colectivo y demostrar frente al conductor que tenía derecho a viajar gratuitamente.

Ahora puede optar por hacer esa acreditación una vez, asociarla a su tarjeta y dejar que sea el sistema de validación el que reconozca la condición en cada viaje.

No reemplaza las políticas de accesibilidad física.

No agrega una nueva gratuidad.

No obliga a cambiar inmediatamente la forma de viajar.

Pero sí avanza hacia algo que será cada vez más importante a medida que los beneficios tarifarios se digitalicen: que los derechos del pasajero puedan acompañarlo entre líneas, ciudades y jurisdicciones sin tener que empezar el trámite nuevamente en cada una.

En Chubut, esa posibilidad ya alcanza a 20 servicios provinciales y a las redes municipales de Comodoro Rivadavia, Esquel, Rawson y Trelew.

Y la novedad no está en cuánto cuesta el boleto.

Está en conseguir que, para quien ya tiene reconocido el derecho a no pagarlo, el sistema pueda saberlo automáticamente cuando apoya la SUBE.

250 colectivos Yutong a GNC se preparan para llegar a Argentina

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La llegada de 250 colectivos Yutong ZK6126HG de 12 metros marca un nuevo hito para la marca en el mercado argentino y refuerza su presencia en el transporte urbano de Buenos Aires y Rosario.

Argentina, uno de los principales mercados de transporte urbano de América Latina, se prepara para recibir una importante partida de colectivos Yutong. Durante 2026, un total de 250 unidades Yutong ZK6126HG de 12 metros, propulsadas a GNC, serán enviadas al país, marcando un nuevo capítulo en el desarrollo de la marca en el mercado argentino.

En el marco del mayor pedido de Yutong realizado hasta la fecha en Argentina, las primeras 100 unidades ZK6126HG, destinadas a clientes del transporte urbano de la Ciudad de Buenos Aires, ya se encuentran listas para partir hacia Argentina.

Equipados con un motor Yuchai de 320 CV, Euro V y propulsado a GNC, estos colectivos cuentan con una configuración de tres puertas, transmisión automática planetaria ZF de seis velocidades, suspensión neumática ECAS y ejes Jingyida. Su configuración ha sido desarrollada para responder a las exigencias de la operación urbana, combinando eficiencia, confort y confiabilidad.

Yutong prepara nuevos colectivos a GNC de tres puertas para varias líneas de Buenos Aires

Se prevé que estas primeras 100 unidades comiencen a prestar servicio en los próximos meses en las líneas 34, 42, 59, 132, 152 y 180 de Buenos Aires, llevando por primera vez una importante cantidad de colectivos Yutong a nuevas rutas de la capital argentina.

Un segundo lote de 150 unidades rumbo a Argentina

Al mismo tiempo, un segundo pedido de 150 unidades ZK6126HG se encuentra próximo a ser enviado a Argentina. Las unidades fueron adquiridas por Rosario Bus y Azul S.A., y cuentan con una configuración técnica similar a la del primer lote de 100 colectivos.

El detalle de la foto que reveló los nuevos Yutong a GNC para la Línea 41

Con la llegada de estas 250 unidades, Yutong continúa ampliando su presencia en el mercado argentino y profundizando su colaboración con operadores locales.

Grupo Empresario Prieto lleva a sus clientes a conocer la planta insignia de Yutong

La incorporación de una nueva marca a una flota representa una decisión importante para cualquier empresa de transporte, que requiere confianza tanto en el producto como en el servicio y el respaldo a largo plazo.

Yutong: tecnología y compromiso con el transporte argentino

Este pedido de 250 colectivos es un reflejo de la estrategia de Yutong de profundizar su presencia en América Latina y de mantener las necesidades de sus clientes como eje central de su desarrollo.

Para Yutong, entrar en un mercado con una larga tradición en el transporte urbano como Argentina implica asumir el compromiso de demostrar su valor a través de cada unidad que entra en operación. En los próximos años, la marca continuará trabajando junto con sus clientes y socios locales, brindando productos de calidad, tecnología y un servicio sólido, con el objetivo de contribuir a la renovación y modernización del transporte urbano argentino.

Con estas 250 unidades, Yutong da un nuevo paso en Argentina y comienza a escribir una nueva historia junto a los colectivos que recorren las calles de este país.

Bariloche: Casi 9 de cada 10 viajes tuvieron descuento o gratuidad

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En junio, el transporte urbano de Bariloche registró 772.910 viajes, pero apenas el 10,78% se realizó pagando la tarifa plena. Más de la mitad utilizó algún tipo de descuento y otro 38% correspondió a gratuidades escolares o universitarias. Los datos muestran por qué mirar únicamente el valor publicado del boleto no alcanza para entender cuánto pagan realmente los pasajeros ni cómo se sostiene económicamente el sistema.

¿Cuánto cuesta viajar en colectivo en Bariloche? La respuesta parece sencilla: basta con mirar el cuadro tarifario. Pero los registros de SUBE muestran una realidad bastante más compleja.

Durante junio de 2026 se realizaron 772.910 viajes en el transporte urbano de la ciudad. De ese total, apenas el 10,78% se abonó con tarifa plena, mientras que el 51,14% utilizó algún beneficio con descuento y otro 38% correspondió a gratuidades escolares o universitarias.

En conjunto, eso significa que aproximadamente el 89,1% de todas las validaciones del mes se realizó pagando menos que la tarifa completa o directamente sin cargo para el pasajero.

Dicho de otra manera: de cada diez viajes realizados en los colectivos barilochenses durante junio, sólo uno pagó el precio pleno.

Apenas unos 83.000 viajes abonaron la tarifa completa

Si los porcentajes informados se aplican sobre las 772.910 validaciones registradas durante junio, la composición aproximada queda así:

  • 83.300 viajes con tarifa plena.
  • 395.300 viajes con algún descuento.
  • 293.700 viajes con gratuidad escolar o universitaria.

Las cifras son aproximadas porque los porcentajes publicados están redondeados, pero permiten visualizar la magnitud de cada grupo.

Es decir, alrededor de 689.000 viajes del mes no se realizaron pagando la tarifa completa.

Eso convierte al cuadro tarifario tradicional en apenas una parte de la explicación económica del sistema.

La tarifa publicada no es la tarifa promedio que paga el pasajero

Actualmente, la Municipalidad publica distintos valores según la condición del usuario y la sección recorrida. El sitio oficial informa, por ejemplo, una tarifa para residentes de $1.749,98, mientras que existen valores superiores para distintas secciones, aeropuerto y Cerro Catedral.

Sin embargo, saber esos precios no permite calcular cuánto dinero aporta efectivamente el pasajero promedio.

Para hacerlo habría que conocer: qué beneficio utilizó cada validación; cuánto pagó efectivamente cada categoría; qué proporción del valor restante fue compensada por Nación, Provincia o Municipio; y cuánto terminó ingresando finalmente al sistema por cada viaje.

La estadística de junio permite ver el primer paso: la inmensa mayoría de los pasajeros no utiliza una tarifa plena.

Y eso cambia completamente la lectura del precio del boleto.

Descuento no significa necesariamente gratuidad

Conviene separar dos grupos que suelen mezclarse. Por un lado están los viajes completamente gratuitos vinculados al esquema escolar y universitario local. Por otro, los pasajeros que pagan una tarifa reducida.

La Municipalidad de Bariloche enumera dentro de los beneficios existentes a jubilados y pensionados, personal de casas particulares, veteranos de Malvinas, titulares de asignaciones sociales, personas con discapacidad y otros usuarios alcanzados por la Tarifa Social Federal, además de beneficios locales para residentes.

En junio, este grupo de pasajeros con algún tipo de descuento representó más de la mitad de todos los viajes: 51,14%.

A esto se sumó el 38% correspondiente al boleto estudiantil gratuito.

Por eso el sistema no puede analizarse simplemente dividiendo cantidad de pasajeros por tarifa plena.

El calendario escolar cambia por completo la fotografía

La comparación con enero es especialmente reveladora.

En enero de 2026, en pleno período de vacaciones y con fuerte presencia turística, el 34,5% de los viajes se realizó pagando tarifa plena.

Los usuarios con descuento representaron el 58,53% y las gratuidades apenas el 6,93%.

Cinco meses después, la situación era muy distinta:

Tarifa plena
Enero: 34,5%
Junio: 10,78%

Con descuento
Enero: 58,53%
Junio: 51,14%

Gratuitos
Enero: 6,93%
Junio: 38%

El salto de la gratuidad es enorme y tiene una explicación central: en enero prácticamente no existe demanda escolar regular, mientras que junio es un mes de plena actividad educativa.

A esto se suma que enero tiene una composición de usuarios diferente por la temporada turística. El propio análisis de Río Negro señala que la proporción varía según el calendario escolar y la presencia de visitantes.

En enero había más de tres veces más viajes a tarifa plena

La diferencia también puede observarse en cantidades aproximadas.

En enero se registraron 885.838 viajes. Con un 34,5% pagando tarifa plena, eso representa alrededor de 305.600 validaciones completas. En junio hubo aproximadamente 83.300.

Es decir, aun teniendo en cuenta que junio registró menos viajes totales, la cantidad de pasajes abonados sin beneficios cayó muchísimo más que la demanda general.

Al mismo tiempo, las validaciones gratuitas pasaron de unas 61.400 en enero a cerca de 293.700 en junio.

No significa que cientos de miles de pasajeros hayan cambiado individualmente de categoría. Son viajes, no personas únicas.

Un mismo estudiante que utiliza dos colectivos por día y viaja durante veinte jornadas genera decenas de validaciones en un mes.

Esa precisión es fundamental para interpretar correctamente los números.

La gratuidad tiene un costo aunque el pasajero pague cero

Cuando un estudiante pasa la SUBE y el boleto aparece como gratuito, el viaje no se vuelve gratuitamente operable.

El colectivo sigue necesitando conductor. Consume combustible. Desgasta neumáticos. Necesita mantenimiento. Debe pagar seguros, repuestos y costos administrativos. Por eso, desde el punto de vista económico, una gratuidad no significa que el viaje carezca de costo.

Significa que ese costo no lo afronta directamente el pasajero en el momento de subir al colectivo.

La diferencia debe ser absorbida o compensada mediante los mecanismos públicos establecidos para cada beneficio.

Y cuando el 38% de los viajes de un mes pertenece a una categoría gratuita, esa estructura de compensaciones pasa a ser una pieza central de las finanzas del sistema.

Casi cuatro de cada diez viajes están vinculados a estudiantes

El 38% de junio también muestra otra característica del transporte de Bariloche.

El sistema urbano cumple una función educativa enorme.

Más de un tercio de las validaciones de ese mes estuvieron asociadas a gratuidades escolares y universitarias.

La Municipalidad informa que los alumnos de establecimientos primarios públicos viajan gratuitamente con guardapolvo y que existen beneficios específicos para estudiantes secundarios, terciarios y universitarios mediante SUBE.

Esto significa que cualquier análisis sobre recorridos, frecuencias y horarios debería prestar especial atención a los movimientos vinculados con establecimientos educativos.

No se trata de un segmento marginal de la demanda.

En determinados meses constituye uno de los principales motivos por los que se utilizan los colectivos de la ciudad.

¿Cayó 12,75% el transporte durante el semestre?

Acá hay una precisión importante. Río Negro informó que junio registró 772.910 viajes frente a 885.838 en enero, una diferencia del 12,75%. Pero esa cifra no representa una caída interanual.

Tampoco permite afirmar que durante todo el primer semestre la demanda haya disminuido en una trayectoria continua del 12,75%.

Es simplemente la diferencia entre dos meses determinados: enero y junio. Y justamente esos meses tienen composiciones muy diferentes. Enero combina vacaciones escolares y temporada turística. Junio tiene actividad educativa plena y otra estructura de movilidad.

Por eso, para estudiar realmente si Bariloche está perdiendo pasajeros sería necesario comparar, por ejemplo, junio de 2026 contra junio de 2025, o analizar una serie mensual completa descontando estacionalidad.

Tampoco demuestra que los pasajeros se hayan ido a las aplicaciones

El artículo que difundió los datos menciona el avance de las aplicaciones de viajes dentro del contexto general de pérdida de pasajeros. Pero los números de SUBE por sí solos no permiten establecer una relación causal.

Para afirmar que una determinada cantidad de personas dejó el colectivo para utilizar aplicaciones sería necesario cruzar información adicional sobre viajes realizados en esas plataformas, patrones de movilidad, precios y encuestas a usuarios.

La caída entre enero y junio puede estar influenciada además por turismo, calendario educativo, estacionalidad, actividad económica y características propias de cada período.

Los datos disponibles muestran cuántos viajes hubo y qué tipo de tarifa utilizaron. No explican por sí solos por qué cada pasajero eligió viajar —o no viajar— en colectivo.

El verdadero ingreso por pasajero es otro dato

La composición de junio abre una pregunta particularmente interesante para cualquier análisis económico.

Si solamente el 10,78% paga la tarifa completa, ¿cuál es el ingreso promedio efectivo que recibe el sistema por cada validación?

No es necesariamente lo mismo que preguntar cuánto desembolsa el pasajero.

Un usuario puede pagar una tarifa subsidiada mientras el operador recibe posteriormente algún tipo de compensación.

Para reconstruir esa cifra habría que combinar: la cantidad de viajes de cada categoría; el precio pagado por el usuario; las compensaciones correspondientes; los atributos locales; y otros subsidios o aportes destinados al transporte.

Sólo entonces podría calcularse el verdadero ingreso medio por viaje.

Ese número probablemente resulte mucho más útil para comprender las finanzas del sistema que limitarse a observar cuánto marca el boleto en la cartelera.

Un dato clave justo antes de una nueva licitación

El análisis aparece además en un momento particularmente sensible para el transporte barilochense.

El contrato vigente con Mi Bus —Amancay SRL— vence el 1° de enero de 2027, y el Municipio prepara una nueva licitación, aunque los plazos administrativos podrían derivar en una extensión transitoria de la prestación actual.

La futura contratación tendrá que definir recorridos, frecuencias, flota y condiciones económicas. Y conocer quién utiliza el sistema y bajo qué tarifa será indispensable para construir esa ecuación.

Un pliego que proyecte ingresos suponiendo que todos los pasajeros pagan el boleto completo tendría poca relación con la realidad.

Los datos de junio muestran justamente lo contrario:

casi nueve de cada diez viajes tienen algún tipo de intervención tarifaria.

El boleto tiene varios precios al mismo tiempo

Bariloche ofrece así un buen ejemplo de por qué hablar de “el precio del colectivo” puede resultar engañosamente sencillo.

Existe una tarifa publicada. Existe una tarifa para residentes. Existen beneficios sociales. Existen gratuidades. Existen distintos valores según el recorrido. Y detrás de cada uno puede existir además un mecanismo diferente de compensación. Para un pasajero, el boleto puede valer cero. Para otro, una tarifa reducida. Para otro, el valor completo.

Pero para el sistema, todos esos viajes tienen un costo operativo.

En junio hubo 772.910 validaciones y apenas unas 83.000 habrían correspondido a la tarifa plena según los porcentajes difundidos. Ese dato cambia la pregunta. Ya no alcanza con saber cuánto cuesta el boleto de Bariloche.

Para entender realmente cómo funciona el transporte habrá que conocer quién paga cada viaje, cuánto paga y quién cubre la diferencia cuando el pasajero no abona la tarifa completa.

Porque el precio que aparece en la cartelera puede ser el más visible. Pero en junio fue el que pagó apenas uno de cada diez viajes.

La brecha tarifaria del AMBA ya supera el 56%: mismo territorio, tres boletos diferentes

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En septiembre, viajar la primera sección cuesta $742,81 en las líneas nacionales, $887,99 en las porteñas y $1.164,47 en las bonaerenses. Así, un pasajero de una línea provincial paga casi 57% más que quien utiliza un colectivo de jurisdicción nacional dentro de la misma región metropolitana.

El Área Metropolitana de Buenos Aires funciona diariamente como una única gran ciudad: millones de personas cruzan límites entre la Ciudad y el conurbano para trabajar, estudiar, hacer trámites o acceder a servicios. Sin embargo, al momento de subir al colectivo, esos límites administrativos se traducen en precios muy diferentes.

En septiembre de 2026, la tarifa mínima para un viaje de hasta tres kilómetros con SUBE registrada es de $742,81 en las líneas de jurisdicción nacional, $887,99 en las líneas que dependen de la Ciudad de Buenos Aires y $1.164,47 en los servicios provinciales bonaerenses.

La diferencia entre los extremos ya alcanza el 56,8%.

En términos simples, por una primera sección un usuario de una línea bonaerense desembolsa $421,66 más que un pasajero que utiliza una línea nacional.

Tres jurisdicciones, tres precios

La fragmentación responde a que, pese a formar parte del mismo sistema metropolitano de movilidad, los colectivos del AMBA se encuentran bajo distintas jurisdicciones.

Las líneas nacionales son aquellas que atraviesan más de una jurisdicción —por ejemplo, conectando la Ciudad con distintos partidos del conurbano—. Actualmente son 104 servicios bajo regulación nacional.

Por otro lado están las líneas cuyo recorrido se desarrolla íntegramente dentro de la Ciudad de Buenos Aires y aquellas que operan bajo jurisdicción de la provincia de Buenos Aires.

El resultado puede verse con claridad al comparar los boletos mínimos:

Líneas nacionales: $742,81

Líneas porteñas: $887,99

Líneas bonaerenses: $1.164,47

Entre las líneas porteñas y las nacionales existe actualmente una diferencia del 19,5%.

La distancia vuelve a ampliarse al cruzar la General Paz: el mínimo bonaerense se encuentra 31,1% por encima del porteño.

Y si se comparan directamente las líneas provinciales con las nacionales, la brecha llega al 56,8%.

Por qué se abrió la brecha

La diferencia no apareció de un día para otro. Es consecuencia de esquemas de actualización tarifaria diferentes que comenzaron a convivir dentro del AMBA.

Según el relevamiento, las tarifas de los colectivos de la Ciudad y de la provincia de Buenos Aires vienen aplicando mecanismos de actualización mensual vinculados a la inflación. En ambos casos se utiliza como referencia el último índice disponible más un adicional del 2%.

En territorio bonaerense se incorporó además durante 2026 una variable relacionada con la evolución del costo del combustible, acordada con las cámaras empresarias del sector para acompañar los costos de operación y sostener las frecuencias.

Las líneas nacionales siguieron otra dinámica de actualización.

De acuerdo con TN, entre enero y septiembre las tarifas acumularon aumentos del 76,85% en la provincia de Buenos Aires, 46,61% en la Ciudad y 50,13% en las líneas nacionales.

Esa evolución desigual explica por qué colectivos que circulan muchas veces por las mismas avenidas, comparten paradas o realizan recorridos similares pueden cobrar valores sustancialmente diferentes.

La diferencia aumenta en los recorridos más largos

La brecha no se limita al boleto mínimo.

Para viajes de entre tres y seis kilómetros, las tarifas oficiales vigentes son de $861,66 en las líneas nacionales, $986,70 en las porteñas y $1.310,02 en las bonaerenses.

Entre seis y doce kilómetros, los valores pasan a $1.002,80, $1.062,70 y $1.455,58, respectivamente.

En los viajes de entre 12 y 27 kilómetros, el boleto alcanza $1.151,36 en las nacionales, $1.138,77 en las porteñas y $1.746,70 en las bonaerenses.

Para recorridos superiores a 27 kilómetros, las líneas nacionales cobran $1.337,06, mientras que en los servicios bonaerenses el valor asciende a $2.053,54.

El AMBA, cada vez más fragmentado

La diferencia tarifaria expone una particularidad del transporte metropolitano: para el pasajero, el viaje puede formar parte de un mismo desplazamiento cotidiano, pero para el sistema existen distintas autoridades, mecanismos de subsidios, estructuras de costos y fórmulas de actualización.

Incluso los beneficios asociados a la integración del transporte no son exactamente iguales en toda la región.

Actualmente, RED SUBE permite descuentos del 50% en el segundo viaje y del 75% desde el tercero cuando las combinaciones se realizan dentro de las condiciones establecidas. El beneficio alcanza a trenes, colectivos nacionales, subtes, Premetro y colectivos porteños, aunque la integración presenta diferencias según la jurisdicción utilizada.

Así, la paradoja se vuelve cada vez más visible: un mismo pasajero puede recorrer una misma región, utilizar el mismo medio de transporte y pagar valores muy diferentes solamente por la jurisdicción de la línea que eligió.

En septiembre de 2026, esa distancia ya tiene un número concreto: 56,8% entre el boleto mínimo bonaerense y el nacional.

El AMBA continúa funcionando como una única región metropolitana para quienes la recorren todos los días. Para las tarifas de colectivo, en cambio, cada vez se parece más a tres sistemas diferentes.

 

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Fuentes:

Cuadros tarifarios oficiales SUBE

Secretaría de Transporte de la Nación

Córdoba renovó otra subestación que alimenta a sus trolebuses

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TAMSAU y EPEC finalizaron la renovación de la Subestación N.º 2, ubicada en la Plaza de las Infancias Cordobesas. La obra incluyó nuevo equipamiento de protección, transformación, medición y maniobra en media tensión, además del recambio de cables subterráneos. Es la segunda subestación modernizada dentro de un programa que apunta a renovar progresivamente la red eléctrica del sistema de trolebuses, inaugurado en 1989.

Cuando se habla de renovar un sistema de transporte eléctrico, la atención suele concentrarse en los vehículos.

Nuevos trolebuses. Baterías. Motores. Catenarias.

Pero para que una unidad pueda moverse existe detrás una infraestructura eléctrica mucho menos visible que resulta igual de importante.

Córdoba acaba de completar otra etapa de renovación de esa red: TAMSAU y la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) finalizaron la modernización de la Subestación N.º 2, ubicada en la Plaza de las Infancias Cordobesas.

La intervención forma parte de un convenio entre ambas compañías destinado a reemplazar progresivamente las subestaciones que alimentan eléctricamente al histórico sistema de trolebuses de la capital provincial.

Y aunque desde la calle probablemente nada haya cambiado a simple vista, debajo y dentro de esas instalaciones se encuentra parte de la infraestructura que hace posible que los trolebuses continúen circulando.

Qué se renovó en la Subestación N.º 2

Según informó la Municipalidad de Córdoba, los trabajos comprendieron una remodelación de la instalación de media tensión correspondiente a los sistemas de protección, transformación, medición y maniobra.

El equipamiento existente fue reemplazado por tecnología más moderna y compacta, con el objetivo de mejorar las condiciones operativas y aumentar la confiabilidad de la alimentación eléctrica.

También hubo trabajos fuera de la propia cámara eléctrica.

La intervención incluyó excavaciones y recambio de cables subterráneos, además de tareas de poda sobre árboles próximos a la subestación. Todo el proceso se desarrolló bajo las normas de seguridad de EPEC para instalaciones de media tensión.

La obra, además, pudo ejecutarse sin interrumpir la operación habitual del sistema, según la información municipal.

Qué hace una subestación en un sistema de trolebuses

El trolebús cordobés recibe electricidad a través de una catenaria formada por dos cables aéreos, de los cuales las unidades toman energía mediante sus dos astas. El sistema funciona en la ciudad desde el 7 de mayo de 1989.

Pero esa electricidad no llega directamente desde la red general hasta los cables del trolebús sin una infraestructura intermedia.

Las subestaciones forman parte de esa cadena.

Allí se encuentran equipos destinados a recibir, transformar, proteger, medir y distribuir la energía necesaria para alimentar diferentes sectores de la red.

De manera simplificada, puede pensarse así:

red eléctrica → subestación → sistema de alimentación → catenaria → trolebús.

Por eso una falla en este punto puede tener consecuencias mucho mayores que un problema en una única unidad.

Un trolebús averiado afecta a ese vehículo.

Una falla importante en la alimentación eléctrica puede comprometer simultáneamente a parte de la red.

Cuando una subestación falla, los trolebuses pueden desaparecer de la calle

Córdoba ya tuvo una demostración concreta de esa dependencia.

En marzo de 2025, Colectibondi informó que TAMSE debió suspender temporalmente el servicio de las líneas A, B y C de trolebuses debido a una falla eléctrica en una subestación que abastecía el área céntrica.

Durante la interrupción, los recorridos tuvieron que ser cubiertos mediante colectivos convencionales.

No hay información que vincule aquel episodio específicamente con la Subestación N.º 2 renovada ahora.

Pero el antecedente permite comprender por qué modernizar esta infraestructura no es una obra secundaria.

La confiabilidad eléctrica es una parte directa de la confiabilidad del transporte.

Si falla la alimentación, tener los trolebuses disponibles en la cochera no alcanza.

La N.º 2 es la segunda renovación reciente

La intervención anunciada en septiembre continúa un proceso que había mostrado su primera gran etapa meses atrás.

En mayo quedó operativa la Subestación N.º 3, ubicada en barrio General Paz.

En aquella ocasión se realizó una remodelación integral de los sistemas de protección, transformación y medición y se reemplazaron instalaciones que formaban parte de la infraestructura original del sistema inaugurado en 1989.

La inversión informada para esa obra fue de $27.604.397.

Es importante separar ambos proyectos.

La Municipalidad no informó públicamente cuánto costó la renovación de la Subestación N.º 2.

Por lo tanto, los $27,6 millones difundidos anteriormente no corresponden a la obra finalizada ahora, sino exclusivamente a la Subestación N.º 3.

Una red de siete subestaciones

Cuando se anunció la renovación de la N.º 3, la Municipalidad explicó que el convenio contemplaba posteriormente la modernización de otras seis subestaciones que integraban la red de alimentación de los trolebuses.

Eso permite dimensionar el programa completo: el sistema dispone de siete instalaciones dentro de ese plan de renovación.

Con la N.º 3 y ahora la N.º 2 ya intervenidas, Córdoba avanzó sobre dos puntos de esa infraestructura.

Si el esquema originalmente anunciado se mantiene sin modificaciones, quedarían otras cinco por modernizar.

El comunicado más reciente confirma que el convenio continúa contemplando el reemplazo progresivo del resto de las subestaciones, aunque no detalla cuál será la próxima ni establece un calendario público de ejecución.

Infraestructura que puede tener casi cuatro décadas

Este punto agrega otra dimensión a la obra.

El sistema de trolebuses cordobés fue inaugurado en 1989, inicialmente con vehículos soviéticos ZiU y una infraestructura diseñada para aquella primera etapa de operación.

La Municipalidad confirmó expresamente que parte del equipamiento retirado de la Subestación N.º 3 pertenecía a aquella infraestructura original.

Eso significa que algunos componentes del sistema eléctrico estuvieron asociados durante décadas con una red que fue modificándose, reparándose y adaptándose mientras los vehículos también cambiaban.

Los ZiU soviéticos fueron acompañados posteriormente por unidades articuladas y, desde 2000, por trolebuses Norinco de fabricación china.

Pero detrás de esas distintas generaciones de vehículos continuó existiendo una infraestructura fija cuya renovación resulta mucho menos visible que el reemplazo de una flota.

Más compacta no significa simplemente más chica

La Municipalidad destaca que los nuevos equipos ocupan menos espacio.

A primera vista podría parecer una ventaja menor.

Pero la evolución de la tecnología eléctrica permite integrar en instalaciones más compactas funciones que anteriormente requerían equipamiento de mayor volumen.

Eso puede facilitar tareas de operación, mantenimiento y acceso dentro de instalaciones donde el espacio físico es limitado.

La comunicación oficial sostiene que la modernización mejora las condiciones operativas y la confiabilidad del suministro.

Sin embargo, hay una precisión necesaria.

No se publicaron indicadores que permitan medir todavía cuánto mejoró esa confiabilidad.

No hay datos oficiales sobre reducción porcentual de fallas, ahorro energético, disminución de interrupciones o variaciones en costos de mantenimiento.

Por ahora, esos beneficios forman parte de los objetivos técnicos declarados de la obra y deberán comprobarse mediante la operación futura.

Tampoco se informó ahorro energético

La palabra “eficiente” aparece en la descripción municipal del nuevo equipamiento.

Pero eficiencia puede referirse a distintos aspectos.

Puede significar mejor aprovechamiento del espacio, menor complejidad de operación, tecnología de transformación más moderna o menores pérdidas eléctricas.

El comunicado no publica mediciones comparativas entre la instalación anterior y la nueva.

Por eso no sería correcto afirmar, por ejemplo, que la renovación permitirá ahorrar una determinada cantidad de kilovatios-hora o reducir un porcentaje específico del consumo.

Lo confirmado es que se incorporó tecnología moderna y más compacta destinada a optimizar el funcionamiento eléctrico y fortalecer la confiabilidad del suministro.

La ventaja particular del trolebús

La infraestructura fija puede parecer una desventaja frente a un colectivo eléctrico a batería.

Un e-bus puede desplazarse sin depender permanentemente de cables aéreos.

El trolebús, en cambio, necesita una red de alimentación distribuida a lo largo de su recorrido.

Pero esa misma característica tiene una contrapartida.

Mientras está conectado, el vehículo obtiene la energía necesaria para circular directamente desde la infraestructura de la ciudad y no necesita depender exclusivamente de una enorme batería embarcada para completar toda su jornada.

En Córdoba, las dos astas mantienen el contacto con los cables de la catenaria y permiten que la red eléctrica forme parte permanente del sistema de propulsión.

En ese modelo, invertir en subestaciones no es únicamente mantener una instalación antigua.

Es renovar una de las partes fundamentales del sistema energético del vehículo.

La electromovilidad no empieza en el colectivo

La obra cordobesa resulta particularmente interesante en un momento en que numerosas ciudades discuten la incorporación de buses eléctricos.

Habitualmente el debate comienza por el vehículo.

Cuánto cuesta.

Cuánta batería tiene.

Qué autonomía alcanza.

Cuánto tarda en cargar.

Pero cuanto mayor sea la electrificación de una red, mayor importancia adquiere todo lo que existe detrás.

Subestaciones.

Transformadores.

Cableado.

Cargadores.

Catenarias.

Potencia disponible.

Protecciones.

Sistemas de control.

Una flota de vehículos eléctricos puede ser nueva y moderna, pero si la infraestructura que la abastece es insuficiente o poco confiable, la calidad del servicio seguirá estando condicionada.

Córdoba tiene una ventaja particular en ese terreno: posee desde hace 37 años una red de transporte eléctrico alimentada desde infraestructura fija.

Lo que está haciendo ahora es empezar a renovar parte de esa base.

Un sistema que también forma parte de la identidad cordobesa

Los trolebuses comenzaron a funcionar en Córdoba el 7 de mayo de 1989 y forman parte de uno de los pocos sistemas de este tipo que continúan operando en Argentina.

Además, desde sus comienzos tuvieron una característica singular: su conducción estuvo históricamente a cargo de mujeres.

Las líneas A, B y C se convirtieron con el paso de las décadas en parte habitual del paisaje urbano.

Pero esa continuidad también implica sostener instalaciones que envejecen.

Modernizar los vehículos sin renovar simultáneamente la red eléctrica terminaría dejando una parte central del sistema anclada tecnológicamente en otra época.

De la Subestación N.º 3 a la N.º 2

El plan empieza a mostrar una secuencia.

Primero fue la N.º 3 en barrio General Paz.

Ahora, la N.º 2 en la Plaza de las Infancias Cordobesas.

Las dos intervenciones comparten una misma lógica: reemplazar equipos eléctricos antiguos, incorporar soluciones más compactas y mejorar la capacidad operativa de la infraestructura que alimenta a los trolebuses.

Todavía queda por conocer cuándo comenzarán las siguientes renovaciones, cuánto costará completar toda la red y qué componentes de las restantes instalaciones pertenecen todavía a las primeras etapas del sistema.

Esos datos permitirían dimensionar realmente el tamaño del programa.

Lo que no se ve también mueve al colectivo

La modernización de la Subestación N.º 2 probablemente pase desapercibida para la mayoría de los pasajeros.

No incorpora un nuevo recorrido.

No cambia el diseño exterior de los trolebuses.

No agrega una pantalla dentro del vehículo.

Ni siquiera resulta especialmente visible desde la vereda.

Pero eso no la vuelve menos importante.

En marzo de 2025, una falla eléctrica fue suficiente para retirar temporalmente de circulación a las líneas de trolebuses y obligar a reemplazarlas por colectivos.

Ese antecedente resume por qué la infraestructura eléctrica merece tanta atención como los propios vehículos.

Córdoba está modernizando ahora una red que comenzó a construirse junto con el sistema en 1989.

Y en un momento en el que muchas ciudades empiezan a descubrir los desafíos de abastecer flotas eléctricas, la capital cordobesa recuerda una lección que sus trolebuses conocen desde hace décadas:

la movilidad eléctrica no funciona solamente con motores eléctricos. También necesita una red capaz de alimentarlos todos los días.

Rosario aprobó habilitaciones de seis años para los transportes escolares y unificó en 20 años la antigüedad máxima

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El Concejo Municipal aprobó una reforma al régimen de transporte escolar que extiende de aproximadamente un año a seis la duración de las habilitaciones. Los controles, sin embargo, no desaparecen: continuarán las revisiones técnicas y la tasa de fiscalización anual, y se sumará la presentación cada año del certificado de antecedentes penales. La modificación también fija en 20 años la antigüedad máxima para todas las categorías, aunque los vehículos M3 ya podían alcanzar esa edad con la normativa anterior.

Rosario decidió modificar una de las reglas centrales bajo las que funcionan sus transportes escolares: la duración de la habilitación dejará de estar atada prácticamente a cada ciclo lectivo y pasará a extenderse durante seis años.

La iniciativa de la concejala Carolina Labayru había obtenido despacho favorable de la Comisión de Servicios Públicos el 31 de agosto y finalmente fue aprobada por el Concejo Municipal en la sesión del 3 de septiembre. Modifica la Ordenanza 7465/02, que regula desde hace más de dos décadas el transporte escolar de la ciudad.

La reforma combina dos conceptos que conviene diferenciar: una habilitación más prolongada no significa seis años sin controles.

Las unidades deberán continuar pasando revisiones técnicas, los titulares seguirán pagando anualmente la Tasa de Fiscalización del Transporte Escolar y se incorpora además la obligación de acreditar cada año los antecedentes penales necesarios para conservar la habilitación.

Ahí está probablemente el aspecto más interesante del cambio: Rosario intenta ofrecer mayor previsibilidad administrativa a quienes invierten en un vehículo escolar, sin transformar la habilitación de seis años en un permiso sin supervisión.

De una habilitación prácticamente anual a seis años

La normativa actualmente publicada establece que, una vez cumplidos los requisitos y abonada la tasa correspondiente, el certificado de habilitación tiene validez hasta el inicio del período lectivo del año siguiente.

En la práctica, eso obliga a renovar periódicamente la autorización para continuar prestando el servicio.

La reforma cambia sustancialmente esa lógica.

La habilitación pasará a tener una duración de seis años, lo que permite separar el permiso general para explotar la actividad de los controles que deben realizarse durante ese período.

Para un transportista escolar, la diferencia puede resultar importante al momento de decidir una inversión.

Comprar, adaptar, asegurar y mantener un vehículo destinado específicamente al traslado de alumnos requiere capital y una expectativa razonable de continuidad. Una autorización de mayor duración puede dar más previsibilidad para amortizar esa inversión.

Pero esa previsibilidad no elimina la posibilidad de fiscalización.

Seis años de permiso, pero controles durante todo el período

Uno de los posibles errores al comunicar la reforma sería interpretar que un vehículo habilitado podrá circular durante seis años sin volver a ser revisado.

No es así.

El Concejo confirmó que se mantendrán tanto las revisiones técnicas obligatorias como el pago anual de la tasa de fiscalización. Además, el certificado de antecedentes penales deberá presentarse una vez por año.

La normativa vigente incluso establece controles técnicos cuya frecuencia aumenta a medida que envejece la unidad.

Actualmente, los vehículos de menos de cinco años deben presentarse a inspección técnica semestralmente. Los que superan los cinco años deben hacerlo cada cuatro meses, mientras que los M3 con más de 15 años están sujetos a revisiones trimestrales.

Es decir, paradójicamente, un transporte escolar puede tener una habilitación administrativa de seis años y al mismo tiempo ingresar varias veces por año a inspección.

Son dos controles diferentes.

Uno autoriza la actividad.

El otro determina si el vehículo sigue estando técnicamente en condiciones de realizarla.

Los 20 años tampoco son completamente nuevos

La otra modificación que aparece en los anuncios es la unificación de la antigüedad máxima en 20 años.

Pero aquí también hay una precisión fundamental.

La Ordenanza 7465/02 actualmente vigente no establece un límite uniforme para todos los transportes escolares.

Los vehículos de categorías N, M1 y M2 pueden tener hasta 15 años, mientras que los pertenecientes a la categoría M3 ya tienen permitido llegar a 20 años.

Por eso sería incorrecto afirmar que Rosario decidió “extender de 15 a 20 años la vida útil de todos los transportes escolares”.

Para los M3, el límite de 20 años ya existía.

La modificación afecta concretamente a las restantes categorías, que pasarán de 15 a 20 años, y al mismo tiempo unifica el criterio para todo el parque.

¿Qué vehículos entran en cada categoría?

La diferencia no es simplemente burocrática.

La ordenanza rosarina clasifica los vehículos según sus características y capacidad.

Las categorías M1 y M2 abarcan vehículos de pasajeros con más de ocho y hasta 25 asientos, diferenciados principalmente por su peso máximo.

La categoría M3 comprende vehículos con más de 25 asientos y peso máximo superior a cinco toneladas.

Son, por lo tanto, unidades de características distintas.

Los vehículos más grandes ya podían continuar hasta los 20 años. Con la reforma, ese límite se extenderá también a categorías que hasta ahora tenían un máximo menor.

Antigüedad no es lo mismo que estado del vehículo

La discusión sobre permitir escolares de hasta 20 años plantea inevitablemente una pregunta:

¿un vehículo de dos décadas puede seguir siendo seguro para transportar chicos?

La antigüedad por sí sola no responde la cuestión.

Dos unidades fabricadas el mismo año pueden encontrarse en condiciones completamente diferentes dependiendo del kilometraje acumulado, mantenimiento, corrosión, calidad de las reparaciones, sistema de frenos, neumáticos y estado estructural.

Precisamente por eso el régimen rosarino combina un límite cronológico con inspecciones técnicas cada vez más frecuentes.

A partir de determinado momento, la pregunta deja de ser solamente qué año figura en el título del vehículo y pasa a ser en qué condiciones reales se encuentra para continuar prestando el servicio.

En las unidades más antiguas, ese control se vuelve todavía más importante.

Cinco años adicionales para parte de la flota

Para un titular que opera actualmente un vehículo N, M1 o M2 próximo a cumplir 15 años, la reforma puede tener un efecto económico considerable.

En lugar de tener que retirarlo de la actividad por alcanzar el límite reglamentario, potencialmente podrá mantenerlo hasta cinco años adicionales, siempre sujeto a las revisiones y demás requisitos.

Esto prolonga el período durante el cual puede amortizarse una unidad.

Y allí aparece uno de los principales intereses económicos detrás de la reforma.

Un transporte escolar no es un automóvil particular utilizado ocasionalmente. Es una herramienta de trabajo que debe adquirir seguros específicos, pasar inspecciones, mantener determinados elementos de seguridad y cumplir requisitos particulares de carrocería y señalización.

Extender su vida reglamentaria cambia la cuenta sobre cuánto tiempo puede recuperarse la inversión inicial.

Pero las unidades nuevas tienen otro límite

Hay otra distinción interesante dentro de la actual ordenanza.

Una cosa es cuánto tiempo puede permanecer habilitado un vehículo que ya forma parte del sistema.

Otra es con qué antigüedad puede ingresar por primera vez.

El artículo 10 establece actualmente que las nuevas habilitaciones sólo pueden incorporar vehículos de hasta tres años para las categorías N, M1 y M2, y de hasta cinco años para los M3.

Por lo tanto, permitir una vida máxima de 20 años no significa necesariamente que mañana pueda incorporarse como nueva alta cualquier vehículo que ya tenga 19 años.

Son límites que cumplen funciones distintas.

Uno regula el ingreso al sistema.

El otro establece hasta cuándo puede continuar una unidad habilitada.

El certificado de antecedentes pasa a ser anual

La reforma incorpora también una obligación adicional para conservar la habilitación: presentar anualmente el certificado de antecedentes penales.

La normativa vigente ya exige que quienes intervienen en la prestación acrediten condiciones de conducta compatibles con un servicio particularmente sensible, dado que implica el traslado regular de menores.

Lo nuevo es establecer una actualización anual dentro del nuevo esquema de habilitación prolongada.

Tiene lógica administrativa.

Cuando el permiso duraba aproximadamente un ciclo lectivo, determinados requisitos podían revisarse junto con cada renovación.

Si ahora la autorización dura seis años, algunos controles necesitan independizarse del vencimiento principal para continuar actualizándose con mayor frecuencia.

Una reforma sobre la burocracia, no una eliminación de requisitos

Este es probablemente el concepto que mejor sintetiza la modificación.

Rosario no parece estar pasando de un sistema regulado a otro en el que el transportista recibe un permiso y queda liberado durante seis años.

Lo que hace es desacoplar la duración de la habilitación de la periodicidad de los controles.

La autorización dura más.

Las inspecciones continúan.

La tasa sigue siendo anual.

Los antecedentes deberán actualizarse cada año.

Los seguros y condiciones del vehículo siguen formando parte de los requisitos necesarios para prestar el servicio.

Desde el punto de vista administrativo, puede reducirse la necesidad de rehacer permanentemente un trámite integral.

Desde el punto de vista de la seguridad, deberían mantenerse las instancias periódicas destinadas a comprobar que cada unidad continúa cumpliendo las condiciones exigidas.

Una discusión que también es económica

La modificación permite mirar al transporte escolar como una pequeña empresa de movilidad.

El vehículo constituye generalmente el principal activo del prestador.

Si la normativa obliga a reemplazarlo a los 15 años, la inversión debe amortizarse dentro de ese período.

Si permite utilizarlo durante 20, el horizonte económico cambia.

Pero extender la vida útil reglamentaria sólo es sostenible si los costos adicionales de mantener una unidad envejecida no terminan superando el beneficio de conservarla.

A determinada edad pueden aumentar reparaciones, repuestos, tiempos fuera de servicio y frecuencia de inspecciones.

Por eso, vida útil legal y vida útil económica tampoco son exactamente lo mismo.

Que una ordenanza permita utilizar un vehículo durante 20 años no obliga al propietario a hacerlo si antes resulta más conveniente renovarlo.

La renovación de flota podría hacerse más lenta

Existe también otra consecuencia posible que habrá que observar.

Si más vehículos pueden permanecer cinco años adicionales dentro del sistema, el ritmo natural de renovación de las categorías N, M1 y M2 podría reducirse.

Esto no necesariamente implica un deterioro automático de la seguridad si los controles funcionan correctamente.

Pero sí significa que la edad promedio del parque podría aumentar.

Un dato interesante para evaluar la reforma en los próximos años será justamente conocer la antigüedad media de los transportes escolares rosarinos antes y después del cambio.

También sería útil saber cuántas unidades se encontraban próximas al límite anterior de 15 años y podrán continuar trabajando gracias a la nueva norma.

El Concejo finalmente lo aprobó

El proyecto tuvo despacho favorable en Servicios Públicos el 31 de agosto. Tres días después, durante la sesión ordinaria del 3 de septiembre, el Concejo Municipal confirmó su aprobación.

Ese dato cambia el estado de la noticia originalmente difundida.

Ya no corresponde presentarlo simplemente como una iniciativa que “avanza en comisión”.

El cuerpo legislativo ya dio su aprobación.

Antes de afirmar que los transportistas pueden aplicar inmediatamente las nuevas reglas, sin embargo, corresponde completar el seguimiento administrativo sobre la promulgación y publicación de la modificación. La base normativa municipal consultada continúa identificando a la Ordenanza 7465/02 como el marco vigente del transporte escolar.

Más plazo no debería significar menos control

Rosario eligió extender dos horizontes.

Por un lado, las habilitaciones pasarán a proyectarse por seis años.

Por otro, las categorías que hasta ahora tenían un límite de 15 años podrán alcanzar los 20 años de antigüedad máxima, igualándose con los M3.

Pero la clave estará en todo lo que sucede entre esos dos vencimientos.

Una unidad de 18 o 19 años podrá continuar trabajando solamente si el sistema de inspección es capaz de detectar cuándo deja de reunir las condiciones técnicas necesarias.

Y una habilitación de seis años será compatible con un servicio seguro solamente si los controles anuales y periódicos siguen funcionando independientemente de esa duración.

Ahí está la diferencia entre dar previsibilidad a una actividad y simplemente relajar sus requisitos.

La reforma rosarina busca hacer lo primero: más tiempo de habilitación y mayor horizonte de amortización, pero manteniendo instancias de fiscalización durante toda la vida del permiso.

Y probablemente ése sea el verdadero debate que abre la modificación: cuánto tiempo puede aprovecharse un transporte escolar sin que una vida útil más larga se convierta en menores estándares de seguridad.

Participación ciudadana sobre propuestas para los servicios de colectivos de Jurisdicción Nacional L143 – L136 – L163

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Una red de transporte más eficiente y adecuada a las necesidades de movilidad
La Secretaría de Transporte impulsa un proceso de optimización de la red de servicios públicos de transporte automotor de pasajeros de Jurisdicción Nacional, orientado a mejorar su funcionamiento, adecuar la oferta a las necesidades actuales de movilidad y promover una utilización más eficiente de los recursos destinados a la prestación de los servicios.
En este marco, se ponen a consideración distintas propuestas de reorganización de los servicios, que contemplan la adecuación de recorridos, frecuencias y parámetros operativos, así como la revisión de aquellas prestaciones cuya demanda y cobertura territorial requieren una evaluación específica, considerando la oferta de transporte disponible y las alternativas de movilidad para los usuarios.
Los proyectos que se presentan comprenden la reorganización de los servicios de la Línea 143 y la solicitud presentada por la empresa para dejar sin efecto la autorización de las Líneas 136 y 163. Su evaluación forma parte del análisis de la red de transporte de jurisdicción nacional, en el marco de una evaluación integral de la red de transporte de jurisdicción nacional.
Para cada caso, se analizaron los patrones de movilidad y la demanda de pasajeros, la oferta existente, la cobertura territorial, los servicios alternativos y las características de la operación, con el objetivo de identificar oportunidades de mejora en la distribución de los recursos y en la organización de los servicios.
Sobre la base de esta información, se proponen adecuaciones de recorridos, frecuencias, cabeceras, parque móvil u otros parámetros operativos, procurando que los recursos disponibles sean asignados eficientemente. En particular, la evaluación de las Líneas 136 y 163 considera conjuntamente la red de transporte que permanecería disponible ante el eventual cese de ambas prestaciones y los sectores que requieren una revisión específica.
De esta manera, la Secretaría de Transporte continúa avanzando en la modernización del sistema de transporte automotor de jurisdicción nacional, mediante una planificación de los servicios basada en criterios técnicos de demanda, cobertura y eficiencia operativa, con el objetivo de adecuar progresivamente la oferta a las necesidades de movilidad de los usuarios.
Publicidad y participación ciudadana
La Secretaría de Transporte busca promover e incrementar los mecanismos de participación, intercambio de ideas, consulta y cultura democrática como medio de defensa de los derechos de los usuarios de servicios públicos.
La participación ciudadana en el proceso de toma de decisiones requiere de espacios en los que los interesados puedan presentar su perspectiva individual, grupal o colectiva sobre la medida puesta a consideración, en un contexto de igualdad de condiciones y respeto por el disenso.
La presente consulta reúne tres propuestas relativas a servicios de colectivos de jurisdicción nacional. Las modificaciones de parámetros operativos de la Línea 143 se someten a participación ciudadana en el marco de la Resolución N° 55/2026 de la Secretaría de Transporte. Por su parte, respecto de las Líneas 136 y 163 se pone a consideración la solicitud presentada por la empresa para dejar sin efecto la autorización para operar ambos servicios.
La publicación conjunta permite consultar las propuestas y sus antecedentes técnicos y presentar opiniones, observaciones y sugerencias sobre cada línea, que contribuyan a su evaluación. Los aportes recibidos serán analizados según las actuaciones de cada proyecto.
La publicación de una iniciativa no implica su aprobación definitiva. Una vez finalizado el período de participación, las presentaciones recibidas serán analizadas por las áreas técnicas competentes y consideradas en la elaboración del informe final correspondiente, el cual estará disponible en www.argentina.gob.ar/transporte e integrará el proceso administrativo de los proyectos en cuestión.
La participación en esta consulta es:
  • Abierta a toda la ciudadanía: Puede participar cualquier persona física o jurídica, pública o privada, que desee realizar aportes relacionados con la propuesta.
  • No vinculante: Las declaraciones realizadas por la ciudadanía no imponen ninguna obligación efectiva.
  • Gratuita: En tanto el participante no requiera la reproducción de documentos, datos o instrumentos. En ese caso, los costos de reproducción correrán a cargo de la persona que lo solicite.
  • Pública: Todas las opiniones serán publicadas en esta página web desde el comienzo de la convocatoria hasta su finalización.
Las opiniones, observaciones y sugerencias podrán presentarse exclusivamente a través del canal habilitado, desde el lunes 28.09.26 hasta el viernes 02.10.26, inclusive.
Para facilitar su adecuada evaluación, se recomienda que los aportes identifiquen claramente la línea, el recorrido, el sector territorial o el aspecto de la propuesta al que se refieren.
A continuación se encuentran los ejes que conforman la consulta. En el eje 1 podrán consultarse los proyectos, antecedentes y la documentación técnica que sustenta las propuestas de los ejes 2 al 7.
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Participación ciudadana

Un ramal duró 38 días: qué hay detrás de la disputa empresaria por la línea 306

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Duró poco más de un mes. El nuevo ramal de la línea 306 entre Canning y Puente La Noria, presentado como una conexión directa entre distintos puntos del sur del Gran Buenos Aires, dejó de circular el 10 de septiembre, apenas 38 días después de haber comenzado a operar el 3 de agosto.

La decisión fue comunicada por Expreso Esteban Echeverría SRL, operadora de la línea, que atribuyó la interrupción a una serie de presuntas amenazas, bloqueos y conflictos que, según su versión, involucraron a actores vinculados con el Grupo DOTA.

Se trata, sin embargo, de una denuncia formulada por la empresa operadora. Hasta el momento de la suspensión no había confirmación judicial ni información oficial que permitiera establecer responsabilidades.

Una conexión directa que duró 38 días

El ramal había comenzado a funcionar el 3 de agosto de 2026 con el objetivo de ofrecer una nueva conexión entre Canning y Puente La Noria sin necesidad de realizar trasbordos.

El recorrido atravesaba sectores de Canning, Monte Grande, Luis Guillón, Llavallol, Trasradio y otros puntos del partido de Esteban Echeverría, hasta llegar a uno de los principales centros de transferencia del sur metropolitano.

Las unidades operaban con una frecuencia aproximada de 23 minutos y, según estimaciones difundidas por la empresa, alrededor de 5.000 pasajeros utilizaban el servicio.

El itinerario partía desde Puente La Noria y llegaba hasta la zona de la rotonda de Saint Thomas, en Canning, utilizando distintos corredores como Camino de Cintura, Boulevard Buenos Aires, Ruta 205 y Ruta 58.

La empresa incluso había mencionado inicialmente la posibilidad de extender en una segunda etapa el servicio hasta La Providencia, una ampliación que finalmente nunca llegó a implementarse.

La disputa por los pasajeros

Detrás de la suspensión aparece también una disputa por recorridos que se superponen parcialmente.

Según Expreso Esteban Echeverría, el nuevo servicio competía especialmente con las líneas 51 y 435, cuyos recorridos tienen sectores coincidentes con el trazado que realizaba el 306, particularmente a partir de Monte Grande.

Desde la empresa sostienen que durante las semanas de funcionamiento se produjeron bloqueos en terminales y situaciones intimidatorias hacia trabajadores, hechos que atribuyeron a actores vinculados con DOTA.

También fueron difundidos videos registrados por choferes en los que pueden observarse unidades estacionadas en sectores que dificultaban el ingreso o la salida de colectivos de la línea 306.

Esas imágenes muestran situaciones de bloqueo, pero por sí solas no permiten determinar responsabilidades ni probar las acusaciones formuladas por la empresa.

Al momento de conocerse la suspensión tampoco estaba confirmado si Expreso Esteban Echeverría presentaría formalmente el caso ante la Justicia o ante las autoridades de Transporte.

Un nuevo servicio que desapareció rápidamente

El caso resulta llamativo por la velocidad con la que se produjo la interrupción.

En apenas 38 días, el ramal pasó de ser presentado como una nueva opción directa para miles de pasajeros del sur del conurbano a desaparecer de la oferta de transporte.

La suspensión obliga ahora a quienes utilizaban la conexión entre Canning, Monte Grande y Puente La Noria a volver a recurrir a otras líneas o combinaciones para completar sus viajes.

También deja abierta una incógnita sobre el futuro del recorrido.

Hasta ahora no fue comunicada una fecha de restitución del servicio, ni se informó si la suspensión será temporal o definitiva.

Más que una pelea entre empresas

El episodio vuelve a poner sobre la mesa una cuestión histórica del transporte metropolitano: la competencia entre operadores cuando aparecen nuevos recorridos que captan pasajeros en corredores donde ya circulan otras líneas.

En este caso, la controversia tiene una consecuencia concreta para los usuarios: un servicio que transportaba aproximadamente 5.000 pasajeros dejó de circular poco más de un mes después de su inauguración.

La discusión empresaria deberá eventualmente determinarse en los ámbitos administrativos o judiciales correspondientes.

Mientras tanto, queda una certeza mucho más sencilla: una conexión que prometía ampliar las alternativas de transporte del sur del AMBA duró apenas 38 días.

Seguros para el transporte de pasajeros: la SSN fija nuevas categorías y posterga cambios clave hasta enero de 2027

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La Superintendencia de Seguros de la Nación modificó el Reglamento General de la Actividad Aseguradora y diferenció formalmente los seguros para servicios públicos de pasajeros de aquellos correspondientes a transportes excluidos de esa categoría. Además, estableció que una parte central de los cambios dispuestos en julio comenzará a exigirse para nuevas contrataciones y renovaciones desde el 1° de enero de 2027.

La Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) introdujo nuevas modificaciones en la regulación de los seguros vinculados con el transporte de pasajeros. A través de la Resolución 415/2026, publicada este miércoles 30 de septiembre en el Boletín Oficial, el organismo estableció nuevas categorías dentro de la actividad aseguradora y precisó diferencias entre los servicios públicos y otros tipos de transporte de pasajeros.

Uno de los puntos centrales de la medida es el cambio en el calendario de aplicación de la Resolución 300/2026, dictada en julio. La SSN determinó ahora que lo establecido en el artículo 1° de aquella norma será exigible para las nuevas contrataciones y renovaciones celebradas a partir del 1° de enero de 2027.

La Resolución 300 había dispuesto que los vehículos destinados al transporte de pasajeros de carácter interjurisdiccional y de oferta libre, además de otros vehículos no comprendidos dentro de la definición de “servicio público”, deberán comercializar su cobertura de responsabilidad civil utilizando las condiciones contractuales generales y uniformes previstas por el Reglamento General de la Actividad Aseguradora.

Dos categorías para el transporte de pasajeros

La nueva Resolución 415 también modifica el punto 23.1.1 del Reglamento General de la Actividad Aseguradora y establece una nueva tabla de ramas y subramas en las que las compañías pueden encontrarse habilitadas para operar.

Dentro del transporte de pasajeros aparecen ahora dos categorías específicas:

1.040.01 — Transporte de Pasajeros – Servicios Públicos

1.040.02 — Transporte de Pasajeros – Excluidos Servicios Públicos

La normativa establece que las aseguradoras únicamente podrán operar en aquellas ramas y subramas para las cuales cuenten con autorización expresa de la SSN. Para obtenerla deberán acreditar la decisión societaria correspondiente y presentar la documentación del plan de seguros que pretendan comercializar.

La diferenciación resulta relevante porque separa regulatoriamente a los vehículos que prestan servicios públicos de transporte de pasajeros de aquellos servicios que, pese a transportar personas, quedaron fuera de esa clasificación.

Cambia la denominación general

La resolución también dispone reemplazar en el Reglamento General de la Actividad Aseguradora la expresión “Transporte Público de Pasajeros” por una denominación más amplia: “Transporte de Pasajeros”.

El cambio acompaña la nueva subdivisión introducida por la SSN, que distingue dentro de esa categoría general entre los servicios considerados públicos y aquellos excluidos de esa definición.

Diferencias en la franquicia

Otro de los puntos importantes de la resolución aparece en el régimen de franquicias a cargo del asegurado.

Para la categoría Transporte de Pasajeros – Servicios Públicos, la franquicia prevista por el Reglamento General de la Actividad Aseguradora continuará siendo de aplicación obligatoria.

La situación será distinta para Transporte de Pasajeros – Excluidos Servicios Públicos. En esos casos, la franquicia no será obligatoria y las compañías aseguradoras podrán reducirla o incluso eliminarla.

Esto introduce una diferencia concreta entre ambos tipos de cobertura: mientras los servicios públicos mantienen obligatoriamente el esquema de franquicia previsto por la normativa, las aseguradoras tendrán mayor flexibilidad contractual para los vehículos que transportan pasajeros pero no pertenecen a esa categoría.

El nuevo esquema comienza a tomar forma

La modificación forma parte de los cambios que la SSN viene realizando durante 2026 para adaptar la regulación aseguradora a la nueva clasificación de los servicios de transporte.

En julio, el organismo había señalado que la Resolución 300 buscaba adecuar el régimen de seguros al nuevo marco regulatorio y contemplar específicamente a los servicios interjurisdiccionales, de oferta libre y aquellos que ya no integran la categoría de servicio público.

Con la Resolución 415/2026 se avanza ahora sobre esa diferenciación, creando las dos subramas específicas y estableciendo distintas condiciones respecto de la franquicia.

La norma fue firmada por el superintendente de Seguros de la Nación, Guillermo Plate, y establece su entrada en vigencia desde su publicación en el Boletín Oficial, el 30 de septiembre de 2026. Sin embargo, específicamente la exigibilidad de lo dispuesto por el artículo 1° de la Resolución 300 para nuevas contrataciones y renovaciones comenzará el 1° de enero de 2027.

Qué cambia en síntesis

La nueva normativa deja así cuatro puntos principales para el sector: se crean categorías diferenciadas para servicios públicos y transportes excluidos de los servicios públicos; se adopta la denominación general “Transporte de Pasajeros”; la franquicia continúa siendo obligatoria para los servicios públicos pero pasa a ser flexible para los restantes; y las nuevas contrataciones o renovaciones alcanzadas por el artículo 1° de la Resolución 300 deberán adecuarse al nuevo régimen desde enero de 2027.

Para empresas de colectivos, operadores de transporte y aseguradoras, el cambio supone una nueva clasificación regulatoria que deberá ser tenida en cuenta a medida que se renueven o contraten las pólizas alcanzadas por la normativa.

La resolución completa

 

Fuente:

Boletín Oficial de la República Argentina

De la prueba a la compra: la Línea 64 suma 9 King Long a GNC

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La adquisición se conoce después de que la empresa comenzara a probar una unidad de demostración del fabricante chino. La operación se suma al Agrale MT17 GNV con carrocería Todo Bus que ya tiene preparado para incorporar a su flota.

Vuelta de Rocha, operadora de la Línea 64, adquirió nueve colectivos King Long propulsados íntegramente a Gas Natural Comprimido (GNC). La compra fue anunciada por Pudong Motors, que celebró la incorporación de la empresa como nuevo cliente.

“Vuelta de Rocha adquirió 9 unidades King Long 100% a GNC”, informó la firma en una publicación dedicada a la operación. En el mismo mensaje, agradeció la confianza de la transportista y presentó la adquisición como un paso hacia una movilidad más eficiente, moderna y sustentable.

El anuncio aporta una definición sobre una de las novedades que Revista Colectibondi había informado el 30 de septiembre: la presencia de un King Long a gas en la Línea 64, cedido temporalmente por Pudong Motors para realizar pruebas.

En aquella instancia, el vehículo se encontraba bajo modalidad de demostración y todavía no había una compra confirmada. La unidad fue identificada como interno 59, con carrocería blanca, detalles grises y la inscripción alusiva a su propulsión a GNC. Ahora, el comunicado de Pudong Motors confirma una adquisición de nueve vehículos de la marca.

La operación también se suma a otro avance de Vuelta de Rocha en esta tecnología: un Agrale MT17 GNV carrozado por Todo Bus, que ya se encontraba terminado y preparado para incorporarse a la flota. Ese colectivo fue presentado por Megacar y luce los colores tradicionales de la línea, con predominio del azul y detalles amarillos.

Así, la apuesta de la Línea 64 por el gas natural reúne propuestas de dos fabricantes: el conjunto Agrale–Todo Bus y los vehículos integrales de King Long.

El anuncio de Pudong Motors no detalla el modelo exacto de las nueve unidades, su cronograma de entrega ni la fecha prevista de entrada en servicio. Tampoco precisa si el colectivo utilizado para las pruebas forma parte del lote adquirido.

Con esta compra, Vuelta de Rocha da un nuevo paso en la incorporación del GNC a su flota. La novedad central ya tiene una cifra concreta: nueve King Long destinados a la Línea 64, en una operación confirmada por su proveedor.

 

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Aumentan los colectivos en CABA: el boleto mínimo sube a $920,48 y se agranda la brecha tarifaria del AMBA

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Desde este jueves 1° de octubre, las líneas de colectivos bajo jurisdicción de la Ciudad de Buenos Aires tendrán un aumento del 3,7%. El boleto mínimo pasará de $887,99 a $920,48. En la Provincia, en cambio, el primer tramo superará los $1.200, profundizando un escenario en el que un mismo viaje dentro del AMBA puede tener valores muy diferentes según quién regule la línea.

Viajar en colectivo volverá a ser más caro en la Ciudad de Buenos Aires desde este jueves 1° de octubre. Las líneas cuyos recorridos dependen de la jurisdicción porteña aplicarán una actualización tarifaria del 3,7%, llevando el boleto mínimo con SUBE de los actuales $887,99 a $920,48.

El aumento forma parte del mecanismo de actualización mensual aplicado en la Ciudad, que toma como referencia la evolución de la inflación y agrega dos puntos porcentuales. En septiembre, el incremento había sido del 4,1%.

Cuánto costará viajar en colectivo en CABA desde octubre

Con el nuevo cuadro tarifario, los viajes de hasta tres kilómetros costarán $920,48.

Para recorridos de entre tres y seis kilómetros, el boleto subirá a $1.022,81; entre seis y doce kilómetros llegará a $1.101,59; y para viajes de entre doce y 27 kilómetros alcanzará los $1.180,44.

El incremento representa una suba de $32,49 en el boleto mínimo respecto de septiembre.

Además, seguirán vigentes los beneficios integrados al sistema SUBE y las tarifas diferenciales correspondientes a los distintos grupos alcanzados por descuentos.

Un AMBA con tres tarifas cada vez más diferentes

Más allá del nuevo aumento, uno de los fenómenos más relevantes para los pasajeros es la creciente fragmentación tarifaria del transporte automotor en el Área Metropolitana de Buenos Aires.

Desde octubre, un viaje mínimo podrá tener valores sustancialmente diferentes dependiendo de si la línea está regulada por la Ciudad, la Provincia o el Estado nacional.

Mientras el boleto mínimo de los colectivos porteños será de $920,48, en las líneas provinciales bonaerenses el primer tramo llegará a $1.206,39. Las líneas de jurisdicción nacional, en tanto, mantienen por el momento un mínimo de $742,81 para pasajeros con SUBE registrada.

Esto significa que el boleto mínimo bonaerense será $285,91 más caro que el porteño, una diferencia de aproximadamente 31%.

La distancia es todavía mayor frente a las líneas nacionales: el mínimo provincial será alrededor de $463,58 superior, mientras que una línea porteña tendrá un boleto mínimo aproximadamente $177,67 más caro que una nacional.

Así, pasajeros que se desplazan dentro de una misma región metropolitana pueden encontrar precios muy diferentes para recorridos similares.

Provincia supera los $1.200

En territorio bonaerense, las líneas de jurisdicción provincial también tendrán nuevas tarifas desde el 1° de octubre.

El primer tramo, de hasta tres kilómetros, costará $1.206,39; entre tres y seis kilómetros, $1.357,18; de seis a doce kilómetros, $1.507,98; y entre doce y 27 kilómetros, $1.809,58.

La diferencia con CABA viene ampliándose durante los últimos meses. En septiembre, por ejemplo, el mínimo porteño era de $887,99, mientras que en las líneas bonaerenses alcanzaba los $1.158,97.

De esta manera, el AMBA continúa alejándose de aquel escenario histórico en el que existía una estructura tarifaria mucho más homogénea entre las distintas jurisdicciones.

CABA destina US$170 millones al año a sus colectivos

El Gobierno porteño sostiene que las actualizaciones forman parte de un proceso para recomponer los ingresos del sistema y financiar su funcionamiento.

Según información oficial difundida por Infobae, actualmente la Ciudad destina alrededor de US$390 millones anuales al transporte público, de los cuales aproximadamente US$170 millones corresponden al sistema de colectivos y US$220 millones al subte.

La cuestión de los subsidios continúa siendo central para entender las diferencias entre el costo operativo del transporte y el precio final abonado por los pasajeros.

Un informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP-UBA y Conicet estimó recientemente que el costo técnico del boleto de colectivo en el AMBA ronda los $2.096 por pasajero, muy por encima de las tarifas efectivamente abonadas en las distintas jurisdicciones.

Mismo AMBA, diferentes precios

El aumento de octubre vuelve a poner sobre la mesa un fenómeno que comienza a transformar la lógica tarifaria del transporte metropolitano.

Un pasajero que suba a un colectivo dentro de la Ciudad podrá pagar $920,48. Otro usuario que realice un recorrido comparable en una línea bonaerense comenzará pagando $1.206,39. Y si la línea depende de Nación, el valor mínimo continúa por ahora en $742,81 con SUBE registrada.

La diferencia ya no es marginal.

Entre el colectivo más barato y el más caro de estos tres esquemas hay más de $460 por viaje mínimo.

Para millones de pasajeros que se mueven diariamente entre la Ciudad y el conurbano, identificar la jurisdicción de una línea comienza así a ser casi tan importante como conocer su recorrido.

Desde este jueves, el mapa tarifario del AMBA volverá a fragmentarse un poco más.

 

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La Línea 109 tendrá toda su flota renovada a fines de octubre de 2026

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La histórica línea porteña se prepara para completar una transformación integral de su parque automotor bajo la administración del Grupo Metropol. La llegada de una nueva tanda de colectivos King Long desde China permitirá avanzar con el reemplazo de las unidades anteriores por vehículos cero kilómetro impulsados a Gas Natural Comprimido (GNC).

La Línea 109 está cada vez más cerca de completar uno de los procesos de renovación de flota más importantes de su historia. Según el cronograma previsto, hacia fines de octubre de 2026 tendrá renovada la totalidad de su flota, dejando atrás los colectivos diésel para adoptar una nueva generación de unidades impulsadas a GNC.

La Línea 109 incorpora un King Long 100% eléctrico y abre una nueva etapa en su renovación

El proceso comenzó tras su incorporación al Grupo Metropol, anunciada el 22 de mayo de este año junto con la Línea 181. En aquella oportunidad, la compañía había comunicado un ambicioso programa de renovación que contemplaba reemplazar progresivamente los vehículos existentes por colectivos cero kilómetro y 100% a GNC.

Renovar preservando la identidad: la oportunidad histórica de Metropol con la Línea 109

La 109 seguirá siendo roja: Metropol conservará sus colores históricos y una editorial de Colectibondi fue parte del debate

Los primeros King Long comenzaron a prestar servicio durante junio, dando inicio a una transformación que ahora se acerca a su etapa definitiva.

Los nuevos King Long ya vienen de China

Uno de los movimientos más recientes que permitirá avanzar con este objetivo es el embarque de 70 nuevas unidades King Long a GNC, anunciado por Pudong Motors.

La distribuidora difundió un video registrado durante las operaciones de carga en un puerto chino, donde pueden observarse los vehículos siendo elevados mediante grúas e ingresados al buque que los transportará hacia la Argentina.

Las unidades, varias de ellas ya decoradas con los colores de la Línea 109, están destinadas a tres servicios del Grupo Metropol: 109, 181 y 365.

Desde China hacia Argentina: embarcaron 70 nuevos King Long a GNC para las líneas 109, 181 y 365 de Metropol

El cargamento tiene previsto arribar hacia fines de octubre. Su recepción, los correspondientes procedimientos de ingreso al país y la preparación para la puesta en servicio serán pasos importantes para concretar la última etapa del programa.

Por el momento, no se informó públicamente qué cantidad exacta de los 70 vehículos será asignada a cada una de las tres líneas.

De las primeras unidades a una flota completamente nueva

La transformación de la Línea 109 comenzó a hacerse visible en junio, cuando Metropol puso en circulación la primera tanda de King Long XMQ6127G.

Aquellos primeros vehículos constituyeron el punto de partida de un programa que no buscaba simplemente incorporar algunas unidades nuevas, sino reemplazar integralmente la flota existente por una nueva generación de colectivos a gas.

De la despedida al nuevo comienzo: la Línea 109 inicia su transición histórica

La iniciativa también permitió conservar elementos visuales característicos de la línea, adaptándolos al diseño de las nuevas unidades.

Una vez concretada la renovación, la 109 habrá atravesado un cambio profundo en pocos meses: nuevo operador, nuevos vehículos y una motorización diferente a la que históricamente predominó en su operación cotidiana.

Del stand a la calle: El colectivo eléctrico de la Línea 109 ya está listo para comenzar a circular

El recorrido, que conecta Liniers con Puerto Madero, se encuentra además entre los servicios porteños que comenzaron a incorporar tecnologías de menores emisiones en el marco de la renovación del transporte público de la Ciudad.

 

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Desde China hacia Argentina: embarcaron 70 nuevos King Long a GNC para las líneas 109, 181 y 365 de Metropol

Autoclásica 2026: Ya está el plano oficial del evento más importante de vehículos clásicos de Latinoamérica

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El mayor festival de autos y motos clásicos de Sudamérica abre sus puertas nuevamente. En su vigésima edición encontrarán una increíble oportunidad para revivir la historia automovilística de todo el mundo a través de una exposición de más de 1.000 autos y motos clásicas de categoría internacional.

AUTOCLASICA 2026 tendrá lugar los días 9 al 12 de Octubre de 10 a 18 horas en el tradicional predio del Hipódromo de San Isidro.

Es importante mencionar que este año son 4 días de exposición.

EL PLANO

Los colectivos antiguos estarán en la Plaza Argentina

AutoClásica 2026, del 9 al 12 de Octubre en el Hipódromo de San Isidro.

La exposición de vehículos clásicos más importante de Sudamérica, reconocida en 2016 por FIVA como uno de los 8 eventos más importantes del mundo

• Horario: 10:00 a 18.00 horas
• Ingreso Peatonal: Avenida Santa Fe esq. Avenida Márquez
• Ingreso Estacionamiento: Rotonda de Acassuso – Avenida Santa Fe esq. Avenida de la Unidad Nacional 

• Menores de 12 años (inclusive) acompañados por un adulto sin cargo.
• Personas con Certificado Unico de Discapacidad vigente Descuento del 50%
• No hay descuento para jubilados.
• No se suspende por lluvia.
• No se puede ingresar con animales.
• No se puede circular en bicicleta dentro del predio.
• No se puede circular en monopatín dentro del predio.

 

Fuente:

Autoclásica

Desde China hacia Argentina: embarcaron 70 nuevos King Long a GNC para las líneas 109, 181 y 365 de Metropol

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Pudong Motors difundió un video en el que se observa el embarque de los nuevos colectivos King Long, varios de ellos luciendo la característica decoración de la Línea 109. Las unidades llegarán al país hacia fines de octubre y serán incorporadas a tres líneas del Grupo Metropol. Con este nuevo lote, la marca china superará las 300 unidades en Argentina, según informó la distribuidora.

La presencia de los colectivos chinos en el transporte público argentino continúa expandiéndose. Pudong Motors confirmó el embarque de 70 nuevas unidades King Long propulsadas a Gas Natural Comprimido (GNC), que ya emprendieron su viaje desde China con destino a la Argentina.

La novedad fue comunicada mediante un video difundido por la empresa, en el que se pueden observar los flamantes vehículos durante las tareas de embarque. Uno de los detalles más llamativos de las imágenes es que varias unidades ya cuentan con la decoración correspondiente a la Línea 109, respetando su tradicional combinación de colores.

Según informó Pudong Motors, el cargamento tiene previsto arribar al país hacia fines de octubre de 2026.

Tres líneas de Metropol recibirán los nuevos King Long

Las 70 unidades serán destinadas a renovar y ampliar la presencia de colectivos a GNC en tres servicios operados por el Grupo Metropol:

  • Línea 109
  • Línea 181
  • Línea 365

La incorporación resulta especialmente interesante porque confirma que la apuesta del operador por esta tecnología no quedará limitada a una única línea, sino que se extenderá a diferentes recorridos del Área Metropolitana de Buenos Aires.

En el caso de la Línea 109, el video difundido desde China permite observar que los vehículos ya fueron decorados con su esquema cromático característico antes de abandonar el país asiático.

Por otra parte, una fotografía conocida recientemente también permitió identificar una unidad King Long a GNC preparada con los colores de la Línea 181, lo que anticipa que esta última conservará su identidad visual dentro del proceso de renovación.

King Long superará las 300 unidades en Argentina

El arribo de este nuevo lote también representa un paso importante para la expansión comercial de King Long en el mercado nacional.

De acuerdo con la información difundida por Pudong Motors, con estas 70 incorporaciones la marca superará las 300 unidades en Argentina, consolidando su presencia entre los fabricantes chinos de colectivos que participan en el transporte público local.

Expo Transporte 2026: Pudong Motors dobló la apuesta y presentó un King Long a GNC y otro 100% eléctrico

La distribuidora presenta este hito como un liderazgo en cantidad de vehículos, aunque no detalló el alcance de la comparación con otras marcas.

La cifra refleja, de todos modos, el crecimiento que viene experimentando King Long en el país, acompañado por la incorporación de unidades con motorizaciones alternativas al diésel tradicional.

El GNC sigue ganando terreno

La elección de estos nuevos colectivos refuerza una tendencia que comienza a hacerse cada vez más visible dentro del transporte argentino: la incorporación de vehículos impulsados a GNC como parte de los programas de modernización de flotas.

Esta tecnología permite diversificar las fuentes energéticas utilizadas por los operadores y ofrece una alternativa para reducir determinadas emisiones contaminantes frente a las motorizaciones diésel convencionales.

En este escenario, la disponibilidad de gas natural y la experiencia argentina con su utilización en el transporte automotor constituyen factores relevantes para la adopción de este tipo de unidades.

La próxima escala será Buenos Aires

Mientras los colectivos ya se encuentran en camino, la expectativa estará puesta en su llegada a fines de octubre, los trabajos de preparación para su puesta en servicio y la distribución definitiva de las 70 unidades entre las tres líneas anunciadas.

El video de Pudong Motors ofrece, además, una particular postal para los aficionados al transporte: colectivos con los colores de la histórica Línea 109 embarcando en un puerto chino, listos para recorrer miles de kilómetros hasta comenzar una nueva etapa en las calles argentinas.

Con más de 300 vehículos King Long previstos en el país tras este arribo, la marca continúa ampliando su participación en el proceso de renovación tecnológica del transporte público nacional.

Fuente:

Pudong Motors

La foto de una transformación: El GNC se adueña de la actualidad del transporte argentino

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La portada de Revista Colectibondi del 30 de septiembre dejó una postal impensada hace apenas unos años: sus cinco noticias principales tienen como protagonistas a colectivos impulsados a GNC. Agrale, Todo Bus, Scania y King Long, junto a distintas empresas del AMBA, reflejan una transición tecnológica que empieza a ganar cada vez más espacio en las calles argentinas.

Hay ocasiones en las que una portada periodística termina contando una historia mucho más grande que la suma de sus noticias. Eso ocurrió este miércoles 30 de septiembre en Revista Colectibondi, cuando las cinco publicaciones principales de su página de inicio coincidieron en un mismo protagonista: el colectivo a GNC.

No fue una edición temática ni una selección preparada especialmente para hablar de energías alternativas. Simplemente, las novedades del sector llevaron a que todas las noticias destacadas estuvieran relacionadas con unidades propulsadas a gas natural.

Una situación que, hace apenas algunos años, habría resultado difícil de imaginar en el transporte público argentino, históricamente dominado por las motorizaciones diésel.

Cinco noticias, distintas empresas y una misma tecnología

La captura de la portada refleja la diversidad de operadores y fabricantes que comenzaron a participar de esta transformación.

La noticia principal está dedicada a la Línea 181, que incorporará colectivos King Long a GNC y mantendrá su histórica identidad de colores, siguiendo un criterio similar al utilizado con la Línea 109.

A su lado aparece la Línea 64, perteneciente a Empresa Vuelta de Rocha, que ya tiene preparada una nueva unidad con chasis Agrale MT 17 GNV y carrocería Todo Bus. Paralelamente, la empresa se encuentra probando un King Long a GNC cedido por Pudong Motors en carácter de demostración.

La Línea 64 apuesta por el GNC: tiene listo un nuevo Agrale con carrocería Todo Bus y prueba un King Long

Otra de las publicaciones destacadas anuncia la llegada de 70 nuevos King Long a GNC para el Grupo Metropol, destinados a las líneas 109, 181 y 365. Los vehículos ya fueron embarcados en China y se espera que arriben a la Argentina hacia fines de octubre, con incorporaciones previstas para noviembre.

La Línea 42 también ocupa un lugar en la portada, con la presentación de su primer colectivo Todo Bus montado sobre un chasis Agrale a GNC y la expectativa de sumar nuevas unidades.

La línea 42 estrena su primer Todo Bus con chasis Agrale a GNC y anticipa la llegada de más unidades

Finalmente, la Línea 45 completa el panorama con la incorporación de otro vehículo Agrale MT17 GNV, también carrozado por Todo Bus.

La línea 45 suma un nuevo colectivo a GNC: un Agrale MT17 GNV carrozado por Todo Bus

Cinco noticias que involucran diferentes líneas, fabricantes, carroceras y estrategias empresariales, pero que comparten un denominador común: el gas natural como alternativa de motorización para el transporte urbano de pasajeros.

Del predominio absoluto del diésel a una nueva etapa

Durante décadas, hablar de renovación de flota en el Área Metropolitana de Buenos Aires significaba, principalmente, conocer qué nuevos modelos de chasis diésel incorporarían las empresas y qué carrocerías serían elegidas para equiparlos.

Si bien existieron experiencias anteriores con combustibles alternativos, estas tecnologías no habían conseguido modificar de manera significativa la composición del parque automotor destinado al transporte regular de pasajeros.

Hoy, en cambio, la situación comienza a mostrar señales diferentes.

El avance de los chasis Agrale preparados para funcionar con GNC, el desarrollo de carrocerías adaptadas por parte de fabricantes nacionales como Todo Bus y la llegada de unidades completas de origen chino, como las de King Long, permiten observar una oferta tecnológica cada vez más diversa.

El cambio también se refleja en las decisiones de las empresas: algunas ya incorporan sus primeros vehículos a gas, otras avanzan con lotes de mayor volumen y otras se encuentran realizando pruebas para evaluar su posible implementación.

Argentina y una oportunidad vinculada al gas natural

La expansión del GNC en el transporte colectivo tiene una particularidad en nuestro país: Argentina cuenta con una extensa experiencia en el uso de este combustible dentro del parque automotor, además de disponer de recursos propios de gas natural.

Su aplicación en colectivos urbanos abre posibilidades para diversificar la matriz energética, reducir determinadas emisiones contaminantes frente a las motorizaciones diésel convencionales y evaluar nuevas estructuras de costos operativos.

La Línea 132 ya muestra uno de sus nuevos Yutong a GNC: el interno 112 se prepara para salir a las calles

Esto no significa que el GNC constituya una solución de emisiones cero ni que reemplace necesariamente a otras tecnologías.

La electrificación, el desarrollo de motores más eficientes y los combustibles alternativos forman parte de una transición que probablemente avance mediante distintas soluciones, dependiendo de las características de cada operación.

Sin embargo, la cantidad de novedades que actualmente genera el GNC demuestra que dejó de ser solamente una tecnología de exhibiciones, prototipos o pruebas aisladas para comenzar a ocupar un espacio concreto en los programas de renovación de las empresas.

Una fotografía del momento que vive el transporte argentino

La portada de Revista Colectibondi permite visualizar este fenómeno de una manera particularmente interesante.

La Línea 181, la 64, la 42, la 45 y las próximas incorporaciones de King Long para Metropol comparten un espacio periodístico que, hace algunos años, posiblemente habría estado ocupado exclusivamente por novedades relacionadas con colectivos diésel.

La Línea 181 también sumará King Long a GNC y mantendrá su histórica identidad de colores

Lo destacable es que no se trata de un único fabricante o de una sola empresa impulsando esta tecnología.

Son diferentes actores del sector que, prácticamente en simultáneo, están incorporando, probando o anunciando unidades propulsadas a gas natural.

Todavía queda por observar cómo responderán estos vehículos en el servicio cotidiano, cuáles serán sus costos reales de mantenimiento y operación, cómo evolucionará la infraestructura de abastecimiento y qué participación conseguirán dentro de la flota total.

Pero la transformación ya comenzó a hacerse visible.

Misión Buenos Aires incorporará colectivos King Long a GNC: las nuevas unidades llegarán en noviembre

Y quizás una de las mejores formas de dimensionarla sea precisamente esta: ingresar un día cualquiera a un medio especializado en colectivos y encontrarse con que absolutamente todas sus noticias principales hablan de unidades a GNC.

Una imagen que hasta hace poco parecía improbable y que hoy refleja un nuevo capítulo en la historia del transporte público argentino.

El colectivo a GNC ya no es solamente una promesa de futuro: está comenzando a convertirse en noticia cotidiana.

 

Fuente:

Revista Colectibondi — 30 de septiembre de 2026