La movilidad sustentable empieza a ganar terreno más allá de las ciudades. En el Reino Unido, uno de los proyectos energéticos más grandes de Europa tendrá al transporte público como protagonista: la construcción de la central nuclear Sizewell C contará con una flota de aproximadamente 150 autobuses cero emisiones, compuesta por unidades eléctricas a batería y vehículos impulsados por hidrógeno.
El servicio estará a cargo de Specialist Passenger Solutions (SPS), una compañía perteneciente a FirstGroup, que será responsable del traslado diario de los trabajadores hacia y dentro del enorme complejo ubicado en Suffolk, al este de Inglaterra.
La iniciativa busca demostrar cómo las nuevas tecnologías aplicadas al transporte pueden formar parte de grandes desarrollos de infraestructura, reduciendo emisiones y reemplazando los tradicionales servicios de traslado basados en combustibles fósiles.
Un sistema de transporte pensado como una pequeña ciudad
Durante el pico máximo de construcción, Sizewell C llegará a reunir cerca de 8.000 trabajadores, por lo que la logística de movilidad será uno de los puntos claves del proyecto.
Para responder a esa demanda, la nueva operación contará con una red de buses lanzadera que conectarán diferentes puntos de la región con la central nuclear. La flota combinará dos tecnologías que hoy compiten y se complementan dentro del futuro del transporte pesado: las baterías eléctricas y las celdas de combustible de hidrógeno.
Los colectivos eléctricos se destacan por su eficiencia energética, menor mantenimiento y funcionamiento silencioso, mientras que los modelos de hidrógeno ofrecen tiempos de recarga reducidos y mayor autonomía para determinados recorridos intensivos.
Más que colectivos: infraestructura y empleo
El contrato tendrá una duración inicial de cinco años y además contempla la creación de alrededor de 400 nuevos puestos de trabajo, entre conductores, ingenieros, técnicos y personal operativo.
FirstGroup ya cuenta con experiencia en este tipo de operaciones especiales, ya que brinda servicios de transporte para Hinkley Point C, otro gran proyecto nuclear británico, donde moviliza miles de personas diariamente.
La llegada de estos 150 buses convierte al proyecto en uno de los ejemplos más importantes de Europa sobre cómo aplicar transporte cero emisiones a gran escala fuera de los recorridos urbanos tradicionales.
El colectivo del futuro también trabaja
Durante años, la electrificación estuvo asociada principalmente a líneas urbanas dentro de grandes ciudades. Sin embargo, proyectos como Sizewell C muestran un nuevo escenario: buses eléctricos y de hidrógeno utilizados para industrias, aeropuertos, obras de infraestructura y servicios privados de gran demanda.
El desafío ya no pasa solamente por reemplazar colectivos diésel, sino por repensar todo el ecosistema de movilidad.
El futuro del transporte público no solo circulará por avenidas: también será parte de la construcción de las ciudades y la infraestructura del mañana.







