Según el Índice Bondi de AAETA correspondiente a mayo de 2026, el sistema necesitó más de $402.000 millones para funcionar, pero los ingresos reconocidos quedaron unos $75.600 millones por debajo. La cantidad de pasajeros cayó un 6% interanual, mientras que la flota activa aumentó.
El costo real de transportar a un pasajero en colectivo dentro del Área Metropolitana de Buenos Aires alcanzó en mayo de 2026 los $2.229,63, sin considerar subsidios, de acuerdo con el último Índice Bondi elaborado por la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor —AAETA—.
El relevamiento vuelve a mostrar una fuerte distancia entre lo que cuesta operar el sistema y el valor que efectivamente pagan los usuarios. Según la entidad, la tarifa abonada por los pasajeros permite cubrir apenas el 28,9% del costo real del servicio.

Esto significa que, tomando como referencia el costo medio informado, los ingresos tarifarios representarían aproximadamente $644 por viaje, mientras que el resto debería ser compensado mediante subsidios o aportes públicos.
Sin embargo, AAETA advierte que ni la tarifa ni las compensaciones reconocidas alcanzaron para cubrir la totalidad de los gastos operativos.
Un sistema de más de $402.000 millones mensuales
El gráfico estima que mantener en funcionamiento el transporte colectivo del AMBA durante mayo demandó alrededor de $402.278 millones.
Frente a ese costo real, las estructuras oficiales reconocieron aproximadamente $326.612 millones. La diferencia fue de $75.665 millones, una brecha que, según AAETA, repercute directamente sobre la calidad del servicio, las frecuencias, la seguridad y la renovación de las unidades.
Al distribuir esa diferencia entre los pasajeros transportados, el déficit se ubica cerca de los $381 por boleto. Es decir, aun considerando la tarifa y los fondos reconocidos oficialmente, el sistema habría quedado con una porción del costo sin financiamiento.
La diferencia entre el costo real y el reconocido representa cerca del 18,8% del gasto necesario para operar el sistema.
Menos pasajeros, pero más colectivos en circulación
Durante mayo se contabilizaron 199,6 millones de pasajeros, frente a los 212,3 millones registrados un año antes. Esto representa una caída interanual del 6%, equivalente a casi 12,7 millones de viajes menos.
La baja en la demanda genera una dificultad adicional para las empresas: los costos fijos deben distribuirse entre una menor cantidad de boletos vendidos.
Al mismo tiempo, AAETA informó una flota activa de 17.098 colectivos, un 1,94% más que los 16.772 vehículos registrados en mayo de 2025.
La combinación de una mayor cantidad de unidades activas y una menor demanda puede incrementar el costo promedio por pasajero, especialmente si deben mantenerse recorridos y frecuencias pese a la reducción de viajes.
Nación presenta la mayor diferencia entre tarifa y costo real
El informe distingue cuatro grupos tarifarios dentro del AMBA: las líneas bajo jurisdicción nacional, las provinciales, las porteñas y las municipales bonaerenses.
En las líneas de jurisdicción nacional, el costo real estimado fue de $2.461,21, mientras que el boleto mínimo vigente se ubicó en $714. La tarifa cubría así alrededor del 29% del costo técnico.
La diferencia entre ambos valores alcanzó los $1.747,21, la más elevada entre las jurisdicciones analizadas.
AAETA también indicó que la tarifa técnica de estas líneas registró una variación del 4,47% y que la antigüedad promedio de la flota se situó en 6,5 años.
En la provincia, el boleto supera los $1.000
Para las líneas provinciales bonaerenses, el costo real fue calculado en $2.164,81, mientras que el boleto mínimo informado alcanzó los $1.015,61.
En este caso, el usuario cubre cerca del 46,9% del costo real, una proporción significativamente mayor que en las líneas nacionales.
La brecha entre el costo técnico y el boleto mínimo fue de aproximadamente $1.149,20. La variación de la tarifa técnica alcanzó el 1,33%, mientras que la antigüedad promedio de los vehículos fue de 6,5 años.
CABA tiene la flota más nueva
En las líneas bajo jurisdicción de la Ciudad de Buenos Aires, AAETA estimó un costo real de $2.158,50 y un boleto mínimo de $788,28.
La tarifa cubría alrededor del 36,5% del costo técnico, dejando una diferencia de $1.370,22 por viaje mínimo.
El informe señaló una variación de la tarifa técnica del 1,69%. Además, las líneas porteñas presentaron la flota más nueva de las cuatro categorías, con una antigüedad promedio de cinco años.
Los servicios municipales tienen el costo técnico más bajo
Las líneas municipales de la provincia de Buenos Aires registraron un costo estimado de $1.872,61, el más bajo entre los grupos analizados.
El boleto mínimo fue de $1.015,61, por lo que la tarifa alcanzaba a cubrir aproximadamente el 54,2% del costo real. La diferencia se ubicó en unos $857 por viaje.
La variación mensual de la tarifa técnica fue del 0,65%, mientras que la antigüedad promedio de la flota alcanzó los 6,5 años.
Una radiografía del desequilibrio del transporte
El Índice Bondi de mayo expone que el problema del transporte automotor del AMBA no depende únicamente del precio que paga el usuario. El sistema combina una caída de pasajeros, costos operativos crecientes, diferencias entre jurisdicciones y una brecha entre los gastos calculados por las empresas y los montos reconocidos oficialmente.
Las líneas nacionales aparecen como las más desfasadas entre el costo técnico y la tarifa mínima. En cambio, las provinciales y municipales tienen boletos más elevados y, por lo tanto, una cobertura tarifaria mayor.
El dato central, sin embargo, atraviesa a todo el sistema: el boleto cubre menos de un tercio del costo real promedio, mientras que durante mayo habría quedado sin financiamiento una suma superior a los $75.000 millones.
Una aclaración sobre los datos
La placa de AAETA presenta una posible diferencia entre denominadores: al dividir el costo total informado —$402.278 millones— por los 199,6 millones de pasajeros, el resultado es cercano a $2.015 por pasajero, y no a los $2.229,63 destacados como costo real del boleto.
Esto podría deberse a que la entidad utiliza para el cálculo técnico una cantidad de pasajeros pagos o boletos equivalentes distinta del total general publicado. También puede responder a diferencias de alcance entre los indicadores. Por ese motivo, conviene presentar los $2.229,63 como el costo técnico informado por AAETA, sin reconstruirlo directamente a partir de las otras cifras de la infografía.
Fuente:
AAETA







