El Gobierno Nacional autorizó que 559 micros modelo 2012 continúen prestando servicios de transporte de pasajeros hasta el 31 de diciembre de 2026, pese a haber superado el límite de antigüedad previsto por la normativa vigente.
La decisión fue oficializada mediante el Decreto 654/2026, publicado el 24 de julio en el Boletín Oficial, y alcanza exclusivamente a unidades habilitadas al 1.º de enero de 2026 e inscriptas en el Registro Nacional correspondiente.
Una prórroga excepcional
La medida comprende vehículos destinados al transporte interjurisdiccional de pasajeros, incluyendo servicios de larga distancia, internacionales, ejecutivos y turísticos bajo jurisdicción nacional.

Según explicó el Gobierno, la autorización tiene carácter excepcional y responde a la necesidad de evitar que una salida simultánea de cientos de unidades afecte la prestación de los servicios.
Actualmente, esas unidades ya superaron la antigüedad máxima establecida por la reglamentación para este tipo de transporte.
Controles más estrictos
La continuidad de los vehículos no será automática. Para conservar la habilitación deberán aprobar una Revisión Técnica Obligatoria (RTO) cada tres meses, una exigencia superior a la habitual que busca garantizar condiciones adecuadas de seguridad y funcionamiento.
Desde la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) sostuvieron que el retiro inmediato de las 559 unidades podría generar inconvenientes operativos en distintos corredores del país y afectar la oferta disponible para los pasajeros.
El organismo también argumentó que la permanencia temporal de estos vehículos no modifica de manera significativa la edad promedio del parque automotor nacional.
Renovar la flota, un desafío pendiente
La decisión vuelve a poner sobre la mesa uno de los principales desafíos del transporte de pasajeros en Argentina: la renovación de la flota.
En los últimos años, el aumento de los costos de adquisición, las dificultades para acceder al financiamiento y el complejo contexto económico llevaron a muchas empresas a extender la vida útil de sus unidades más allá de los plazos originalmente previstos.
La prórroga reconoce esa realidad y busca otorgar un margen adicional mientras las empresas avanzan con sus planes de renovación.
El debate entre antigüedad y estado técnico
La medida también reabre una discusión recurrente dentro del sector: ¿debe prevalecer la antigüedad cronológica o el estado real de cada unidad?
Mientras algunos especialistas consideran que un vehículo correctamente mantenido puede seguir prestando servicio en condiciones seguras, otros sostienen que los límites de antigüedad son una herramienta necesaria para garantizar estándares de calidad, confort y seguridad para los pasajeros.
Con esta decisión, el Gobierno optó por una solución intermedia: permitir que las unidades continúen circulando, pero bajo un régimen de controles técnicos mucho más exigente.
La evolución de la renovación del parque durante los próximos meses será determinante para saber si esta extensión constituye una medida excepcional o el anticipo de nuevas prórrogas en un sector que continúa atravesando importantes desafíos económicos y operativos.
Fuente:
Boletín Oficial
Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT).








