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Del bondi tradicional al e-bus: cómo cambia la experiencia de viajar

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Buenos Aires comienza a transitar el camino hacia la electromovilidad con colectivos eléctricos que prometen viajes más silenciosos, accesibles y sin emisiones directas. Una transformación que no solo cambia la tecnología debajo del capó: también modifica la manera en la que pasajeros y conductores viven el transporte público.

Durante casi un siglo, el colectivo fue uno de los grandes símbolos de Buenos Aires. Desde aquellos primeros taxis-colectivos de 1928 hasta las modernas unidades con aire acondicionado, suspensión neumática y sistemas digitales, el “bondi” acompañó cada etapa de crecimiento de la Ciudad.

Pero una nueva transformación comienza a abrirse camino: la llegada del colectivo eléctrico.

Más que un simple cambio de motor, representa una nueva forma de pensar el transporte urbano: vehículos más silenciosos, con menos vibraciones, mayor eficiencia energética y sin emisiones contaminantes directas durante su circulación.

La pregunta ya no es solamente cómo serán los colectivos del futuro, sino cómo cambiará la experiencia cotidiana de millones de pasajeros.

Un viaje diferente desde que arranca

Quienes suben por primera vez a un colectivo eléctrico suelen notar una diferencia inmediata: el silencio.

Al no tener un motor diésel funcionando constantemente, desaparecen gran parte del ruido y las vibraciones habituales. La aceleración también es distinta: los motores eléctricos entregan potencia de manera progresiva y continua, generando una marcha más suave.

En una ciudad con alto movimiento como Buenos Aires, donde miles de colectivos circulan diariamente entre avenidas, barrios y centros comerciales, reducir el ruido urbano puede convertirse en uno de los beneficios más visibles.

La electromovilidad no cambia solamente lo que sale —o deja de salir— por un escape. También transforma lo que ocurre dentro del vehículo.

Menos emisiones en las calles

Los colectivos eléctricos no generan emisiones directas mientras circulan. Esto significa que no liberan gases contaminantes en las zonas por donde transitan, una diferencia importante en corredores con gran concentración de transporte público.

La mejora resulta especialmente relevante en avenidas con mucho tránsito, paradas concurridas y áreas urbanas densamente pobladas.

A nivel global, ciudades como Santiago de Chile, Londres y Shenzhen demostraron que la incorporación progresiva de flotas eléctricas puede modificar la relación entre transporte público y ambiente urbano.

Buenos Aires comienza a recorrer ese mismo camino, adaptando la tecnología a sus propias necesidades.

El desafío no termina con comprar colectivos

Incorporar buses eléctricos implica mucho más que reemplazar una unidad diésel por una nueva.

Detrás de cada vehículo aparece una infraestructura completamente diferente: cargadores, adaptación de terminales, capacitación de mecánicos y conductores, gestión energética y planificación de recorridos según la autonomía disponible.

Las tradicionales cabeceras y garajes comienzan a convertirse en espacios tecnológicos donde no solo se estacionan colectivos, sino que también se administra energía.

La transición hacia una flota eléctrica requiere pensar todo el sistema.

Conductores frente a una nueva generación de vehículos

La experiencia también cambia para quienes manejan.

La ausencia de caja de cambios tradicional, la respuesta inmediata del motor eléctrico y los sistemas de asistencia hacen que la conducción sea diferente respecto a una unidad convencional.

Además, la reducción de ruido y vibraciones puede mejorar las condiciones de trabajo durante jornadas largas al volante.

El conductor del futuro no solo deberá conocer recorridos y tránsito: también tendrá que familiarizarse con autonomía, carga, eficiencia energética y nuevas herramientas digitales.

Del colectivo mecánico al colectivo conectado

La evolución del bondi siempre estuvo marcada por cambios tecnológicos.

Llegaron las carrocerías metálicas, los motores traseros, las cajas automáticas, el aire acondicionado, la SUBE, las cámaras y los sistemas de seguimiento satelital.

La electrificación aparece como el siguiente gran salto.

Los nuevos vehículos funcionan cada vez más conectados, enviando información sobre consumo, estado de baterías, rendimiento y mantenimiento preventivo.

El colectivo deja de ser únicamente una máquina de transporte y comienza a formar parte de una red inteligente de movilidad.

Una transición gradual

El histórico colectivo porteño no desaparecerá de un día para otro. Durante muchos años convivirán diferentes tecnologías: diésel moderno, gas natural, híbridos y eléctricos.

Cada alternativa tendrá un lugar dependiendo de los costos, recorridos, infraestructura y necesidades de operación.

Pero el rumbo mundial marca una tendencia clara: las ciudades buscan sistemas de transporte público más eficientes, silenciosos y sustentables.

Buenos Aires, una ciudad donde el colectivo forma parte de la identidad cultural, empieza a vivir una nueva etapa.

Después de casi 100 años de historia, el bondi vuelve a reinventarse. Esta vez, sin ruido de motor y enchufado al futuro.

La revolución silenciosa: India suma cientos de colectivos eléctricos

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El estado de Odisha incorporará 400 nuevos buses eléctricos para ampliar su red de transporte urbano. Las unidades circularán en cinco ciudades y formarán parte de uno de los programas nacionales con los que India busca reducir la contaminación y modernizar la movilidad pública.

India continúa acelerando la transformación de sus sistemas de transporte. Mientras las grandes ciudades del país incorporan flotas eléctricas cada vez más numerosas, los programas de movilidad limpia también comienzan a extenderse hacia capitales regionales y centros urbanos de menor escala.

Uno de los próximos avances tendrá lugar en el estado de Odisha, donde la empresa pública de transporte Capital Region Urban Transport —CRUT— prepara la incorporación de 400 colectivos eléctricos adicionales.

Las nuevas unidades serán distribuidas entre Bhubaneswar, Cuttack, Rourkela, Sambalpur y Berhampur, ampliando la presencia de la electromovilidad en cinco de los principales centros urbanos del estado.

Colectivos eléctricos para cinco ciudades

La expansión se realizará dentro del programa nacional PM e-Bus Sewa, una iniciativa impulsada por el Gobierno de India para incorporar colectivos eléctricos mediante esquemas de colaboración entre el sector público y operadores privados.

El programa busca mejorar el transporte urbano, especialmente en ciudades que necesitan renovar sus flotas o ampliar la cobertura de sus redes.

En Odisha, los 400 nuevos vehículos permitirán reforzar los servicios existentes y llevar unidades cero emisiones a ciudades que hasta ahora contaban con una presencia más limitada de este tipo de tecnología.

Bhubaneswar, capital del estado, será uno de los principales puntos de la expansión. Sin embargo, la distribución hacia Cuttack, Rourkela, Sambalpur y Berhampur demuestra que la transición eléctrica ya no está concentrada exclusivamente en las grandes metrópolis del país.

Una transformación a escala nacional

India se convirtió en uno de los mercados más importantes para el desarrollo del colectivo eléctrico.

El crecimiento acelerado de sus ciudades, los problemas de contaminación atmosférica y la necesidad de mejorar el transporte público llevaron al Gobierno nacional a impulsar programas de incorporación masiva de unidades de bajas emisiones.

El plan PM e-Bus Sewa contempla el despliegue de 10.000 colectivos eléctricos en diferentes áreas urbanas mediante un modelo de asociación público-privada. A esa iniciativa se suman otros programas nacionales y regionales destinados a financiar vehículos, infraestructura de carga y nuevos centros operativos.

La estrategia también busca desarrollar una industria propia alrededor de la electromovilidad. Fabricantes indios y empresas internacionales compiten por producir colectivos, baterías, sistemas de propulsión y cargadores destinados a un mercado que continuará creciendo durante los próximos años.

Del diésel a una movilidad más silenciosa

La incorporación de colectivos eléctricos permitirá reducir las emisiones directas producidas por los motores diésel y disminuir el ruido en las zonas urbanas.

En ciudades con tránsito intenso y alta densidad de población, estos beneficios pueden modificar considerablemente la experiencia cotidiana de los pasajeros y de quienes viven cerca de corredores de transporte público.

Los buses eléctricos también presentan una mecánica más sencilla, con menos componentes móviles y menores necesidades de mantenimiento en comparación con los vehículos convencionales.

Sin embargo, su llegada exige adaptar la operación. Las ciudades deben instalar cargadores, reforzar la red eléctrica, capacitar conductores y técnicos, y organizar los recorridos de acuerdo con la autonomía disponible.

La transformación, por lo tanto, no consiste únicamente en comprar colectivos nuevos. También implica construir un sistema energético y operativo capaz de mantenerlos diariamente en circulación.

Odisha también prueba el hidrógeno

La estrategia del estado no estará limitada exclusivamente a las baterías.

Además de los 400 colectivos eléctricos, Odisha tiene prevista la incorporación experimental de tres buses equipados con celdas de combustible de hidrógeno, financiados mediante una ayuda del Ministerio de Energías Nuevas y Renovables de India.

La experiencia permitirá comparar tecnologías y analizar el desempeño del hidrógeno en recorridos donde puedan ser necesarias mayores autonomías o tiempos de abastecimiento más breves.

Aunque los vehículos eléctricos a batería lideran actualmente la transición del transporte urbano, India continúa explorando diferentes alternativas para reducir el consumo de combustibles fósiles.

Más tecnología para administrar el servicio

La modernización de CRUT también incluye herramientas digitales destinadas a mejorar la experiencia de los pasajeros y la gestión del sistema.

Los nuevos colectivos podrán integrarse a plataformas de seguimiento, sistemas de información en tiempo real y medios de pago electrónicos, elementos que ya forman parte de la transformación del transporte público en distintas ciudades de India.

La información operativa resulta especialmente importante para las flotas eléctricas. Conocer el consumo de cada unidad, su nivel de batería y la distancia pendiente permite organizar las cargas y evitar interrupciones en el servicio.

De esta manera, los colectivos se convierten en parte de una red conectada en la que los vehículos, las terminales y los centros de control intercambian información permanentemente.

La electromovilidad también llega a ciudades intermedias

Uno de los aspectos más relevantes del programa de Odisha es su distribución territorial.

Las primeras etapas de la electrificación mundial estuvieron dominadas por grandes capitales con amplios presupuestos y millones de pasajeros diarios. Ahora, el desafío consiste en extender la tecnología hacia ciudades medianas, donde el transporte público también necesita ser modernizado.

Estos centros urbanos pueden ofrecer condiciones favorables para los colectivos eléctricos: recorridos más cortos, redes menos complejas y operaciones que regresan regularmente a una misma terminal.

Al mismo tiempo, la incorporación de flotas limpias permite evitar que el crecimiento urbano repita modelos de movilidad basados exclusivamente en vehículos contaminantes.

Una revolución que avanza unidad por unidad

Los 400 nuevos buses de Odisha forman parte de una transformación mucho más amplia.

India no está realizando una única renovación masiva, sino desarrollando numerosos proyectos simultáneos en distintos estados y ciudades. Algunas incorporan decenas de unidades; otras avanzan con flotas de cientos o miles de vehículos.

En julio de 2026, Delhi puso en servicio otros 300 colectivos eléctricos, mientras diferentes ciudades avanzan con pruebas, licitaciones y nuevas asignaciones dentro de los programas nacionales.

La revolución puede resultar silenciosa por el tipo de motor que impulsa a los nuevos vehículos, pero su escala será difícil de ignorar.

Con cientos de unidades destinadas a nuevas ciudades y miles en distintas etapas de incorporación, India busca convertir al colectivo eléctrico en una pieza central de su transporte urbano: más moderno, menos contaminante y preparado para movilizar a una de las poblaciones más grandes del mundo.

Pasaje a la final: La Scaloneta y el doble piso inglés protagonizan una historia visual sobre ruedas

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Revista Colectibondi presenta una serie de imágenes que transforma la semifinal entre Argentina e Inglaterra en un duelo entre dos íconos del transporte. De un lado, el colectivo argentino que representa la ilusión de todo un país; del otro, el inconfundible autobús rojo de Londres.

La semifinal entre Argentina e Inglaterra no se juega solamente sobre el césped. En la previa del partido que se disputará este miércoles 15 de julio en Atlanta, Revista Colectibondi imaginó una manera diferente de contar el encuentro: convertir a dos vehículos emblemáticos en protagonistas de una historia visual.

La Selección argentina está representada por La Scaloneta, aquel Mercedes-Benz 1114 celeste y blanco, decorado con fileteado porteño, que convirtió el apodo del equipo nacional en un colectivo real y profundamente argentino.

Del otro lado aparece el tradicional doble piso rojo londinense, uno de los símbolos urbanos más reconocibles de Inglaterra. Dos vehículos nacidos en contextos completamente diferentes, pero unidos por una misma capacidad: representar la cultura y la identidad de sus países.

Argentina e Inglaterra se enfrentarán por un lugar en la final del Mundial 2026 en el Atlanta Stadium, en una nueva edición de uno de los cruces más cargados de historia del fútbol internacional. La FIFA confirmó el encuentro para el 15 de julio en Atlanta.

Una semifinal convertida en recorrido

Bajo el nombre “Pasaje a la final”, la serie propone contar el partido como si fuera un viaje. Cada imagen funciona como una escena de una película en la que los colectivos reemplazan simbólicamente a los equipos.

La historia comienza con ambos vehículos frente al estadio, rodeados por sus respectivas hinchadas. La Scaloneta aparece entre banderas celestes y blancas, mientras el doble piso inglés avanza entre luces rojas y cruces de San Jorge.

Luego llega “Camino al campo”. Los colectivos emergen desde túneles opuestos y pisan el césped, como si fueran los propios seleccionados ingresando al terreno de juego.

En “Desde adentro”, la mirada se traslada a los pasajeros. El interior de La Scaloneta está repleto de hinchas argentinos cantando, abrazándose y agitando banderas. En paralelo, el doble piso transporta a los seguidores ingleses. Dos pasiones diferentes avanzando hacia un mismo destino.

La largada

Una de las escenas más potentes ubica a los dos colectivos sobre la línea de mitad de cancha, alineados como vehículos en una grilla de partida.

Sobre ellos se encienden cinco semáforos rojos. Las tribunas están divididas por colores, los motores esperan y todo parece quedar suspendido durante el segundo anterior al comienzo.

La imagen combina dos universos: la ceremonia de un gran partido de fútbol y la tensión previa a una carrera. El campo de juego se convierte en pista y los colectivos, en representantes de dos países que buscan avanzar.

Pasaje a la final

La escena que le da nombre a la serie imagina una ruta nocturna saliendo del estadio. La Scaloneta toma la delantera sobre el asfalto mojado y avanza hacia un gran cartel luminoso con una única palabra: “FINAL”.

Más atrás queda el doble piso inglés, todavía reconocible bajo las luces rojas del estadio.

No se trata de un pronóstico ni de una recreación deportiva, sino de una expresión del deseo argentino: seguir viajando, superar la semifinal y encontrar un nuevo destino en el camino mundialista.

El viaje continúa

La última placa abandona el enfrentamiento y recupera el tono emocional. La Scaloneta aparece sola, vista desde atrás, mientras ingresa lentamente a un estadio iluminado.

“El viaje continúa.”

La frase resume el concepto de toda la serie. La Selección no es solamente un equipo: es un recorrido compartido por millones de personas. Cada partido representa una parada, cada triunfo abre un nuevo tramo y cada hincha ocupa simbólicamente un asiento dentro del colectivo.

“Pasaje a la final” une fútbol, transporte y cultura popular mediante una narrativa creada especialmente para Revista Colectibondi. Porque cuando juega Argentina, el país entero vuelve a subirse a La Scaloneta.

Australia: No alcanza con comprar colectivos eléctricos, la clave ahora son las terminales inteligentes

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El estado australiano de Nueva Gales del Sur destinará 6.500 millones de dólares australianos durante los próximos diez años para incorporar al menos 1.700 buses eléctricos y construir o modernizar 17 depósitos. El plan busca renovar el transporte público y, al mismo tiempo, desarrollar una infraestructura capaz de sostener la nueva flota.

La electrificación del transporte público suele medirse por la cantidad de colectivos cero emisiones que una ciudad pone en circulación. Sin embargo, detrás de cada unidad existe una transformación mucho más profunda: las terminales deben contar con potencia eléctrica suficiente, cargadores, talleres adaptados y sistemas capaces de administrar el consumo energético de toda la flota.

Australia acaba de dar una muestra de la dimensión que puede alcanzar ese desafío. El Gobierno de Nueva Gales del Sur, estado cuya capital es Sídney, anunció una inversión de 6.500 millones de dólares australianos durante los próximos diez años para renovar su parque móvil e instalar la infraestructura necesaria para operar colectivos eléctricos.

El programa contempla la compra de al menos 1.700 nuevas unidades eléctricas y la construcción o modernización de 17 depósitos preparados para la recarga, principalmente dentro del área metropolitana de Sídney.

Un plan que mira más allá del colectivo

La decisión refleja una de las principales conclusiones de la transición energética: no alcanza con sustituir un colectivo diésel por otro eléctrico.

Las cocheras tradicionales fueron diseñadas para almacenar vehículos, cargar combustible y realizar tareas mecánicas convencionales. Una terminal eléctrica, en cambio, debe funcionar como un verdadero centro energético.

Además de los cargadores, necesita conexiones de alta potencia, transformadores, sistemas de control, herramientas específicas para trabajar con baterías y protocolos de seguridad diferentes a los utilizados con motores de combustión.

También debe organizar la carga de decenas o incluso cientos de unidades sin provocar picos excesivos de demanda eléctrica. No todos los colectivos pueden conectarse al mismo tiempo ni permanecer fuera de servicio durante varias horas.

Por eso, el cronograma de cada vehículo, su recorrido, el consumo estimado y el nivel de batería pasan a formar parte de la planificación cotidiana de la operación.

Al menos 1.700 colectivos nuevos

El programa anunciado dentro del presupuesto estatal 2026-2027 permitirá incorporar como mínimo 1.700 buses eléctricos a lo largo de una década.

Las nuevas unidades reemplazarán progresivamente a vehículos diésel y formarán parte de una estrategia más amplia para reducir las emisiones operativas del transporte público de Nueva Gales del Sur.

La inversión no estará concentrada únicamente en la compra de material rodante. Una parte central de los fondos se destinará a construir nuevos centros operativos y adaptar instalaciones existentes para que puedan recibir colectivos eléctricos.

Este enfoque busca evitar uno de los problemas que enfrentaron varias ciudades durante las primeras etapas de la electromovilidad: disponer de vehículos nuevos sin contar con suficiente capacidad de carga para utilizarlos de manera intensiva.

Diecisiete depósitos eléctricos

Las 17 terminales previstas serán fundamentales para sostener el crecimiento de la flota.

En estos espacios, los colectivos podrán completar su carga durante la noche o en períodos programados entre servicios. También se realizarán las tareas de mantenimiento preventivo, diagnóstico de baterías y control de los sistemas eléctricos.

La infraestructura deberá administrar una demanda energética comparable a la de pequeñas instalaciones industriales. Esto significa que cada depósito tendrá que coordinarse con la red eléctrica y distribuir la potencia disponible según las necesidades operativas de los vehículos.

En algunos casos, las terminales modernas pueden incorporar paneles solares, baterías estacionarias y sistemas digitales que cargan los colectivos durante los horarios en los que la electricidad resulta más económica o existe menor demanda sobre la red.

Más que simples cocheras, se convierten así en verdaderas centrales de movilidad.

Una transición también industrial

El plan australiano tiene además un componente industrial. El Gobierno de Nueva Gales del Sur pretende que buena parte de las nuevas unidades se produzca dentro del país y que las compras públicas contribuyan a fortalecer la fabricación local de vehículos y componentes vinculados con las tecnologías de bajas emisiones.

La electrificación podría generar puestos de trabajo en áreas como ensamblaje de colectivos, infraestructura eléctrica, mantenimiento, software, baterías y sistemas de carga.

De esta manera, la inversión no solo busca renovar el transporte público, sino también utilizar la demanda estatal como herramienta para desarrollar una industria asociada a la transición energética.

El desafío de operar una flota eléctrica

La incorporación masiva de buses eléctricos cambia la forma de administrar el servicio.

Con los colectivos diésel, la recarga puede realizarse rápidamente y las unidades suelen disponer de una amplia autonomía. En una flota eléctrica deben estudiarse variables adicionales: distancia de cada recorrido, pendientes, temperatura, cantidad de pasajeros, uso del aire acondicionado y tiempo disponible para cargar.

Una mala planificación podría provocar que unidades con poca batería queden fuera de servicio en momentos de alta demanda. Una gestión inteligente, en cambio, permite asignar cada colectivo al recorrido más adecuado y reducir los costos operativos.

Los depósitos eléctricos deberán funcionar, por lo tanto, como centros de control capaces de anticipar consumos, organizar los turnos de carga y asegurar que todos los vehículos estén disponibles al comenzar la jornada.

Una apuesta de largo plazo

Nueva Gales del Sur ya venía avanzando en la electrificación de su transporte, pero el nuevo programa eleva el proceso a otra escala.

La inversión de 6.500 millones de dólares australianos durante diez años permitirá coordinar la compra de vehículos con las obras necesarias para operarlos. No se trata de una incorporación aislada, sino de una transformación progresiva de todo el sistema.

El proyecto también demuestra por qué los plazos de la electromovilidad suelen extenderse durante varios años. Fabricar los colectivos representa solamente una parte del proceso: antes de ponerlos en servicio hay que reforzar redes eléctricas, construir instalaciones, capacitar trabajadores y reorganizar la operación.

Las terminales del futuro

La revolución del colectivo eléctrico no ocurre únicamente sobre las calles. Buena parte de ella se desarrolla detrás de los portones de las terminales.

Allí se concentra la energía, se administran las baterías y se define qué unidad podrá completar cada recorrido. La cochera deja de ser un lugar pasivo para convertirse en el cerebro de toda la flota.

El plan australiano resume esa nueva realidad: comprar colectivos eléctricos es apenas el primer paso. Para que la transición funcione, también es necesario construir depósitos inteligentes capaces de mantenerlos cargados, disponibles y en movimiento.

Colectivos porteños: En mayo las compensaciones superaron los $23.800 millones y diez líneas concentraron más de la mitad del total

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Según la liquidación correspondiente a mayo de 2026, el sistema de colectivos bajo jurisdicción de la Ciudad de Buenos Aires transportó más de 21,3 millones de pasajeros. La línea 106 encabezó el ranking de pagos, seguida por la 151, la 39, la 34 y la 132.

La liquidación de compensaciones al transporte automotor de pasajeros de la Ciudad de Buenos Aires correspondiente a mayo de 2026 alcanzó un monto final de $23.881,5 millones, de acuerdo con el archivo oficial actualizado a ese mes.

El esquema incluye a las líneas de colectivos transferidas a la órbita porteña y permite observar no solo cuánto recibió cada línea, sino también cómo se compone la liquidación: pasajeros transportados, tarifa técnica de referencia, recaudación, compensación base, adicionales y ajustes posteriores.

En total, la base registra 21.363.139 pasajeros transportados durante el mes. Sobre ese volumen de demanda, la Tarifa Técnica de Referencia —TTR— total calculada llegó a $38.588,1 millones, mientras que la recaudación sin IVA fue de $11.304,3 millones.

Luego de descontar recaudación y otros conceptos del esquema, la TTR final quedó en $23.009,2 millones. A partir de esa base se distribuyó una compensación inicial de $17.982,7 millones, a la que luego se sumaron otros componentes hasta alcanzar la liquidación final de casi $23.882 millones.

Cómo se compuso la liquidación

La compensación total informada en el archivo asciende a $22.257,2 millones. Dentro de ese monto aparecen distintos conceptos: la compensación base, ATS, BI y BE.

La compensación base fue de $17.982,7 millones, equivalente a aproximadamente tres cuartas partes de la liquidación final. A eso se le agregaron $2.090,1 millones en ATS, $1.590,4 millones en BI y $594,1 millones en BE.

Pero el monto final no surge solo de esos conceptos. La liquidación de mayo también incorpora ajustes: un diferencial de recaudación negativo de $127,5 millones, una reliquidación de febrero prácticamente neutra en el total general y, sobre todo, un diferencial de gasoil correspondiente a abril de 2026 de $1.751,8 millones.

Ese diferencial de gasoil fue uno de los factores más relevantes del cierre mensual, ya que representó alrededor del 7,3% de la liquidación final.

La línea 106, al frente del ranking

La línea 106, operada por Colectiveros Unidos S.A. —CUSA—, fue la que recibió el mayor monto en mayo: $1.861,9 millones de liquidación final. También se ubicó entre las líneas de mayor volumen de pasajeros, con 1.564.117 usuarios registrados.

En segundo lugar apareció la línea 151, de La Nueva Metropol, con $1.575,6 millones. Le siguieron la línea 39, de Transportes Santa Fe, con $1.554,6 millones; la línea 34, de Juan B. Justo, con $1.496,2 millones; y la línea 132, de Nuevos Rumbos, con $1.432,3 millones.

El top ten se completó con las líneas 12, 65, 68, 42 y 50.

En conjunto, las diez líneas que más cobraron concentraron cerca del 56,4% de toda la liquidación final de mayo. Es decir, más de la mitad de los fondos liquidados se repartió entre un grupo reducido de servicios.

Las diez líneas con mayor liquidación final

PuestoLíneaEmpresaPasajerosLiquidación final
1106CUSA1.564.117$1.861,9 millones
2151La Nueva Metropol1.006.146$1.575,6 millones
339Transportes Santa Fe1.503.685$1.554,6 millones
434Juan B. Justo1.279.199$1.496,2 millones
5132Nuevos Rumbos1.424.719$1.432,3 millones
612T.A. Callao1.317.232$1.247,2 millones
765La Nueva Metropol784.212$1.212,5 millones
868Transportes 681.111.600$1.168,4 millones
942Transportes Colegiales831.544$1.030,3 millones
1050NUDO788.832$894,5 millones

Cuánto representa por pasajero

Al dividir la liquidación final por el total de pasajeros registrados, el promedio del sistema se ubica en torno a $1.118 por pasajero.

La TTR total promedio fue de aproximadamente $1.806 por usuario, mientras que la recaudación sin IVA representó unos $529 por pasajero. Esto muestra la distancia entre el ingreso tarifario y el costo técnico reconocido por el sistema.

En términos generales, la liquidación final de mayo fue equivalente a 2,1 veces la recaudación sin IVA registrada en la planilla.

Entre las líneas de mayor peso, se destacan algunos contrastes. La 151 tuvo una liquidación final promedio de aproximadamente $1.566 por pasajero, mientras que la 65 se ubicó en torno a $1.546 por pasajero. En cambio, la 12, pese a estar entre las de mayor volumen de usuarios, registró un valor más bajo, cercano a $947 por pasajero.

Estos números reflejan que el reparto de fondos no depende únicamente de la cantidad de pasajeros, sino también de la estructura de TTR, secciones recorridas, tipo de servicio y composición de cada línea.

La Nueva Metropol, la empresa con mayor monto acumulado

Al agrupar por empresa, La Nueva Metropol aparece como la principal receptora de fondos dentro del universo analizado. Con las líneas 65 y 151, acumuló $2.788,1 millones, equivalentes al 11,7% de la liquidación final.

En segundo lugar se ubicó Juan B. Justo, operadora de las líneas 4 y 34, con $2.125,3 millones. Luego apareció CUSA, con las líneas 99 y 106, aunque el monto efectivo corresponde prácticamente en su totalidad a la 106, con $1.861,9 millones.

El cuarto lugar fue para NUDO, con las líneas 50 y 107, que sumaron $1.742,8 millones. Más atrás se ubicó Transportes Automotores Riachuelo, que con las líneas 25, 84 y 115 alcanzó $1.718,1 millones.

Las cinco primeras empresas concentraron alrededor del 42,9% de toda la liquidación final de mayo.

Ranking por empresa

PuestoEmpresaLíneasLiquidación final
1La Nueva Metropol65 y 151$2.788,1 millones
2Juan B. Justo4 y 34$2.125,3 millones
3CUSA99 y 106$1.861,9 millones
4NUDO50 y 107$1.742,8 millones
5T.A. Riachuelo25, 84 y 115$1.718,1 millones
6Transportes Santa Fe39$1.554,6 millones
7Nuevos Rumbos132$1.432,3 millones
8T.A. Callao12$1.247,2 millones
9Transportes 6868$1.168,4 millones
10Transportes Colegiales42$1.030,3 millones

La mayor demanda se concentra en las secciones 1, 2 y 3

La base de mayo también permite observar cómo se distribuyeron los pasajeros según sección tarifaria. Las secciones 1, 2 y 3 concentraron casi todo el movimiento del mes, con el 94,9% de los pasajeros.

La sección 2 fue la de mayor volumen, con 7.820.335 pasajeros, equivalente al 36,6% del total. La siguió la sección 1, con 6.539.195 pasajeros, y luego la sección 3, con 5.917.823 pasajeros.

La sección 4, aunque representó solo 988.222 pasajeros, tuvo un peso mayor dentro de la TTR por su tarifa técnica más elevada. Con apenas el 4,6% de los pasajeros, explicó alrededor del 9,5% de la TTR ajustada.

También aparecen registros menores en secciones especiales y en la categoría de prueba piloto, que acumuló 47.157 pasajeros durante el mes.

Un dato a revisar: la línea 99

Dentro de la liquidación aparece un caso particular: la línea 99 figura sin pasajeros, sin TTR y con liquidación final en cero. Sin embargo, el archivo registra una reliquidación negativa de febrero por $150.193.

Este detalle no modifica el resultado general, pero sí es relevante desde el punto de vista técnico, porque puede generar confusión al leer la planilla. En la práctica, el monto de CUSA queda explicado por la línea 106, que sí registra pasajeros, TTR y liquidación final positiva.

Un sistema donde la recaudación cubre una parte menor del costo reconocido

La foto de mayo muestra con claridad la estructura económica del sistema porteño de colectivos. Frente a una TTR total de $38.588,1 millones, la recaudación sin IVA fue de $11.304,3 millones. Es decir, el ingreso tarifario cubrió menos de un tercio del costo técnico reconocido en la planilla.

El resto se compensó a través del esquema de liquidación, con una fuerte incidencia de la compensación base y de los adicionales asociados al combustible.

Así, mayo cerró con una liquidación final de $23.881,5 millones, en un sistema que transportó más de 21,3 millones de pasajeros y donde la distribución de fondos volvió a mostrar una alta concentración: diez líneas explicaron más de la mitad del total liquidado y cinco grupos empresarios reunieron más del 40% de los pagos.

En un contexto de reordenamiento del transporte porteño y de seguimiento cada vez más detallado sobre costos, tarifas y subsidios, los datos de mayo permiten dimensionar el peso económico del servicio de colectivos dentro de la movilidad diaria de la Ciudad.

El nuevo diseño de Ugarte llega a la 29

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Las unidades fueron carrozadas sobre chasis Mercedes-Benz OH 1621 y representan el debut de la nueva generación de la terminal argentina dentro de la flota de la tradicional empresa Pedro de Mendoza.

La Línea 29 continúa avanzando con la renovación de su parque móvil. La empresa incorporará cuatro colectivos cero kilómetro fabricados por Carrocerías Ugarte, montados sobre chasis Mercedes-Benz OH 1621, que se convertirán en los primeros ejemplares de la nueva generación del modelo urbano de la carrocera en prestar servicio en esta línea.

Los cuatro vehículos habían sido previstos inicialmente para la Línea 42 fueron adquiridos por la Empresa de Transportes Pedro de Mendoza, operadora de la 29.

La incorporación permite reforzar la renovación de una flota que diariamente atraviesa buena parte de la Ciudad de Buenos Aires y conecta barrios como La Boca, San Telmo, Monserrat, Palermo, Belgrano y Núñez con distintos puntos del partido de Vicente López. Sus ramales llegan hasta Olivos, Parque Sarmiento y la Estación Rivadavia, además de contar con un servicio expreso entre Plaza de Mayo y Belgrano C.

El nuevo diseño de Ugarte llega a la 29

Los nuevos colectivos pertenecen a la generación Urbano Europeo 2026 presentada por Carrocerías Ugarte en abril. La familia fue desarrollada para distintos chasis Mercedes-Benz, entre ellos los OH 1621, OH 1721 y O500U, con una nueva identidad exterior y mejoras orientadas a la accesibilidad, la seguridad y el confort.

En el caso del OH 1621, Ugarte denomina a la configuración compacta como Mini-Europeo. Mantiene los principales rasgos del nuevo diseño, pero con dimensiones pensadas para mejorar la maniobrabilidad en recorridos urbanos, calles angostas y sectores con radios de giro reducidos.

La llegada del modelo a la Línea 29 también marca una continuidad en el vínculo entre la empresa Pedro de Mendoza y Ugarte, una carrocería que ya se encuentra presente en diferentes generaciones dentro de su parque móvil.

Piso bajo, accesibilidad y aire acondicionado

Según la ficha técnica presentada por la carrocera, el Mini-Europeo sobre chasis OH 1621 cuenta con una configuración de piso bajo y motor trasero, características que facilitan el ascenso y descenso de pasajeros.

El diseño contempla rampa para personas usuarias de sillas de ruedas, suspensión neumática con regulación de altura, espacio interior accesible y revestimiento de piso antideslizante. La configuración de referencia admite hasta 25 pasajeros sentados y 47 de pie, aunque la distribución final puede variar de acuerdo con los requerimientos de cada operador.

Las unidades también pueden incorporar aire acondicionado, iluminación LED, puertas neumáticas, ventanillas templadas, aislamiento térmico y acústico y una estructura de acero con protección anticorrosiva.

Un chasis conocido en el transporte porteño

El Mercedes-Benz OH 1621 utiliza el motor turbodiésel OM 904 LA de cuatro cilindros, con 208 CV de potencia y un torque máximo de 800 Nm. El conjunto está preparado para servicios urbanos con detenciones frecuentes y puede estar asociado a transmisión automática.

Entre su equipamiento se destacan la suspensión neumática, la función de arrodillamiento para reducir la altura de acceso y los sistemas de frenos ABS y control de tracción ASR, de acuerdo con la configuración informada para esta familia de productos.

Renovación para una línea histórica

La incorporación de estos cuatro coches permitirá reemplazar unidades de mayor antigüedad y mejorar las condiciones de viaje en uno de los recorridos más extensos y reconocidos de Buenos Aires.

Con su tradicional esquema de colores y una presencia histórica en el corredor que une La Boca con el norte porteño y Olivos, la Línea 29 se convierte ahora en una de las primeras en adoptar la renovada propuesta de Ugarte.

El estreno será además una oportunidad para observar al nuevo diseño en condiciones reales de operación: tránsito intenso, corredores de Metrobús, avenidas de alta demanda y recorridos que combinan sectores céntricos con calles de diferentes dimensiones.

De esta manera, la nueva generación de Ugarte comienza a ganar presencia en las calles porteñas, mientras la Línea 29 suma cuatro nuevos protagonistas a una flota que forma parte del paisaje cotidiano de Buenos Aires.

La renovación del transporte urbano: México busca dejar atrás los viejos colectivos

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El estado de Chiapas presentó un proyecto para modernizar el sistema de transporte público con autobuses eléctricos, pago electrónico y unidades más accesibles. La iniciativa apunta a reemplazar progresivamente los vehículos tradicionales por una nueva generación de movilidad urbana.

Durante décadas, los colectivos tradicionales fueron parte del paisaje cotidiano de muchas ciudades latinoamericanas. Vehículos pequeños, con años de servicio encima y esquemas de operación heredados de otra época transportaron a millones de pasajeros todos los días.

Pero el transporte urbano atraviesa una transformación histórica y México quiere acelerar ese cambio. En el estado de Chiapas fue presentado un proyecto que busca renovar progresivamente el sistema mediante la incorporación de autobuses eléctricos, con el objetivo de ofrecer un servicio más moderno, eficiente y sustentable.

La iniciativa comenzaría en ciudades como Tuxtla Gutiérrez y Tapachula, donde las autoridades buscan impulsar una nueva etapa para la movilidad pública.

Del viejo colectivo al bus eléctrico

El proyecto plantea una evolución completa del servicio: no se trata solamente de cambiar vehículos, sino de modificar la experiencia de viaje.

Las nuevas unidades eléctricas permitirían reducir emisiones contaminantes, disminuir el ruido urbano y ofrecer mayor comodidad para los pasajeros. Además, contemplan mejoras de accesibilidad y un sistema más ordenado de operación.

Entre los cambios previstos aparece también la implementación de tecnología aplicada al transporte, como sistemas de pago electrónico, dejando atrás modelos basados exclusivamente en efectivo y avanzando hacia una movilidad más conectada.

Una transformación que ocurre en toda Latinoamérica

El caso de Chiapas forma parte de una tendencia que se repite en diferentes ciudades de la región: reemplazar unidades antiguas por flotas más eficientes, seguras y amigables con el ambiente.

Países como Chile, Colombia, Brasil y México comenzaron a incorporar buses eléctricos en distintos sistemas urbanos, demostrando que la electromovilidad dejó de ser una prueba experimental para convertirse en una alternativa real.

El desafío ya no pasa únicamente por adquirir vehículos nuevos. También requiere adaptar talleres, capacitar personal técnico, instalar infraestructura de carga y reorganizar la manera en que funcionan las rutas.

El colectivo como símbolo de cambio

Durante muchos años, renovar el transporte significaba simplemente sumar unidades más nuevas. Hoy, la transformación va mucho más lejos.

Los nuevos sistemas buscan integrar vehículos cero emisiones, información digital, accesibilidad universal y una experiencia más cómoda para quienes utilizan diariamente el transporte público.

Chiapas busca dar ese salto: pasar del colectivo tradicional a una nueva generación de autobuses urbanos.

Un cambio que refleja una tendencia global: el transporte público del futuro será más silencioso, más tecnológico y cada vez más eléctrico.

Malasia quiere convertir una ciudad en modelo de buses eléctricos

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La ciudad de Miri, en Malasia, busca convertirse en un modelo de movilidad sustentable con la incorporación de buses eléctricos. La iniciativa podría transformarse en un ejemplo para otras ciudades intermedias que buscan modernizar sus sistemas de transporte.

Cuando se habla de colectivos eléctricos, generalmente aparecen como protagonistas las grandes capitales del mundo: Londres, París, Shenzhen o Santiago de Chile. Sin embargo, la transición hacia un transporte más limpio empieza a tomar fuerza también en ciudades de menor escala.

Ese es el caso de Miri, una ciudad ubicada en el estado de Sarawak, en Malasia, donde avanza un proyecto para transformar su sistema de transporte público mediante la incorporación de autobuses eléctricos. La iniciativa busca convertirla en un modelo que pueda replicarse en otras ciudades medianas de la región.

Una ciudad como laboratorio de movilidad sustentable

La propuesta forma parte de una visión más amplia para impulsar una economía baja en carbono y reducir el impacto ambiental del transporte.

Según destacaron autoridades locales, electrificar la flota de colectivos de Miri permitiría crear una referencia para otras ciudades de Sarawak, como Sibu y Bintulu, demostrando que la movilidad sustentable no tiene que estar limitada únicamente a las grandes áreas metropolitanas.

La ciudad ya cuenta con experiencia previa gracias a su sistema de buses inteligentes, que logró superar 1,3 millones de viajes de pasajeros, una base sobre la que ahora se busca avanzar hacia tecnologías de cero emisiones.

El colectivo eléctrico como parte de una ciudad inteligente

El cambio no consiste solamente en reemplazar motores diésel por baterías. La llegada de buses eléctricos implica pensar una nueva forma de gestionar el transporte: infraestructura de carga, planificación energética, mantenimiento especializado y operación basada en datos.

La estrategia de Miri apunta a integrar el transporte público con un ecosistema energético más moderno, aprovechando mejoras previstas en la red eléctrica local.

Este tipo de proyectos refleja una tendencia mundial: el colectivo dejó de ser solamente un vehículo de pasajeros para convertirse en una pieza clave dentro de las llamadas ciudades inteligentes.

Una revolución que empieza fuera de las grandes capitales

Durante años, las grandes urbes fueron las primeras en adoptar nuevas tecnologías de transporte debido a sus mayores presupuestos y necesidades de movilidad.

Pero ciudades medianas como Miri muestran un nuevo camino: implementar soluciones escalables, más simples de administrar y que luego puedan extenderse a otras regiones.

La electrificación del transporte público ya no se mide únicamente por enormes flotas de miles de unidades. También se construye con proyectos más pequeños capaces de demostrar que otra movilidad es posible.

El futuro del colectivo eléctrico no solo circulará por las avenidas de las grandes capitales: también empezará a transformar la manera de moverse en ciudades de todos los tamaños.

IVECO prepara su próxima generación de colectivos eléctricos

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La compañía presentará en la feria FIAA 2026 un nuevo autobús interurbano impulsado exclusivamente por baterías. El modelo formará parte de una exhibición de seis vehículos con la que la marca mostrará su estrategia para avanzar hacia un transporte de pasajeros más sustentable.

IVECO BUS prepara una de sus principales novedades eléctricas del año. La compañía confirmó que presentará oficialmente un nuevo autobús 100% eléctrico a batería durante la próxima edición de la Feria Internacional del Autobús y el Autocar —FIAA 2026—, que se realizará en Madrid entre el 22 y el 24 de septiembre.

Aunque la empresa todavía no difundió el nombre, las dimensiones ni las especificaciones técnicas del vehículo, adelantó que se tratará de un modelo destinado al segmento interurbano. De esta manera, la marca buscará ampliar su oferta eléctrica más allá de los recorridos urbanos tradicionales.

La electrificación sale de la ciudad

Durante los últimos años, los colectivos eléctricos encontraron su principal campo de expansión dentro de las grandes ciudades. Los recorridos relativamente previsibles, el regreso periódico a las terminales y la posibilidad de realizar cargas nocturnas facilitaron su incorporación a las flotas urbanas.

El próximo paso de la industria consiste en llevar esa tecnología a servicios más exigentes, como líneas metropolitanas, conexiones interurbanas, transporte escolar, servicios empresariales y recorridos de media distancia.

En esos casos, la autonomía adquiere una importancia todavía mayor. Los vehículos deben completar jornadas extensas, circular a velocidades más elevadas y mantener suficiente disponibilidad operativa sin depender de recargas frecuentes.

El nuevo modelo de IVECO BUS buscará ingresar precisamente en ese mercado, donde la electrificación todavía presenta desafíos relacionados con el peso de las baterías, la planificación de las rutas, los tiempos de carga y la infraestructura disponible en las terminales.

Seis vehículos para mostrar una gama completa

IVECO BUS no llegará a FIAA 2026 con una única novedad. La compañía exhibirá seis vehículos destinados a distintos tipos de servicios de transporte de pasajeros, incluyendo soluciones para recorridos urbanos, interurbanos, minibuses y autocares.

La presentación permitirá observar cómo los fabricantes tradicionales están reorganizando sus catálogos para responder a una demanda cada vez más diversificada. Ya no se trata solamente de producir un colectivo eléctrico urbano, sino de ofrecer plataformas capaces de cubrir distintas distancias, capacidades y condiciones de operación.

La marca también presentará servicios asociados a la gestión de las flotas, la planificación energética y el diseño de la infraestructura de recarga. En la electromovilidad, la incorporación del vehículo representa solamente una parte del proyecto: también deben estudiarse los recorridos, los consumos, la potencia eléctrica disponible y la organización de las cocheras.

Una estrategia con distintas tecnologías

A pesar de la presentación del nuevo modelo eléctrico, IVECO BUS sostiene una estrategia de transición energética basada en diferentes sistemas de propulsión.

Además de los vehículos eléctricos a batería, la compañía mantiene soluciones impulsadas por gas natural, biometano, biocombustibles, sistemas híbridos e hidrógeno. El objetivo es ofrecer distintas alternativas según las características de cada operación, ya que no todas las ciudades, empresas y recorridos tienen las mismas necesidades.

Esta visión refleja uno de los principales debates dentro de la industria del transporte pesado: mientras los colectivos eléctricos avanzan rápidamente en los centros urbanos, otras tecnologías continúan siendo consideradas para largas distancias, servicios intensivos o regiones donde la infraestructura eléctrica todavía resulta limitada.

El desafío de los recorridos interurbanos

La llegada de un nuevo autobús eléctrico interurbano representa un paso importante para la evolución del sector.

En las líneas urbanas, las unidades suelen regresar diariamente a una misma cabecera, donde pueden cargarse durante varias horas. En los servicios interurbanos, en cambio, los recorridos pueden ser más extensos y variables, lo que exige baterías de mayor capacidad y una planificación energética más precisa.

También será necesario evaluar el costo total de operación, la vida útil de las baterías y la disponibilidad de puntos de carga rápida en corredores estratégicos.

Por el momento, IVECO BUS mantiene bajo reserva las características principales del nuevo vehículo. La autonomía, la capacidad de pasajeros, la potencia de carga y la configuración definitiva serán algunos de los datos más esperados durante su presentación en Madrid.

Una nueva etapa para el colectivo eléctrico

El anuncio muestra cómo la electromovilidad empieza a superar los límites de las grandes ciudades.

Después de consolidarse en líneas urbanas y servicios de corta distancia, los fabricantes buscan demostrar que los colectivos eléctricos también pueden responder a recorridos metropolitanos e interurbanos.

Con su presentación en FIAA 2026, IVECO BUS intentará posicionarse en esa nueva etapa de la transición energética: una en la que el colectivo eléctrico ya no estará limitado al centro urbano, sino que comenzará a conectar ciudades, localidades y corredores regionales.

Del gigante asiático a las calles británicas: nuevos doble piso eléctricos BYD llegan a Europa

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Una nueva tanda de 22 colectivos eléctricos doble piso partió desde China rumbo al Reino Unido. Las unidades fabricadas por BYD serán incorporadas al transporte londinense y reflejan el avance de la industria asiática en la movilidad sustentable mundial.

La imagen parece unir dos mundos: el clásico colectivo doble piso británico, uno de los símbolos más reconocidos de Londres, y la nueva generación de tecnología eléctrica desarrollada en China.

Desde el puerto de Yantai, ubicado en la provincia china de Shandong, partieron 22 autobuses eléctricos doble piso fabricados por BYD, con destino al Reino Unido. Las unidades serán incorporadas al sistema de transporte público londinense, reforzando la transición hacia una flota con menores emisiones contaminantes.

El envío representa un nuevo capítulo dentro de la expansión internacional de los fabricantes chinos, que en los últimos años pasaron de competir principalmente por precio a convertirse en protagonistas de la innovación en electromovilidad.

China y Londres unidos por el colectivo eléctrico

Los buses de dos pisos forman parte de la identidad visual de la capital británica desde hace décadas. Pero detrás de esa imagen tradicional, la tecnología está cambiando rápidamente: motores eléctricos, baterías de nueva generación, menor ruido y reducción de emisiones reemplazan progresivamente a los históricos vehículos diésel.

BYD, originalmente una empresa especializada en baterías, logró convertirse en uno de los grandes referentes globales de movilidad eléctrica. Su experiencia en almacenamiento energético le permitió desarrollar vehículos comerciales donde uno de los componentes más importantes —la batería— forma parte del corazón tecnológico de la compañía.

En este caso, los nuevos doble piso combinan una arquitectura pensada para transportar una gran cantidad de pasajeros con una operación completamente eléctrica, especialmente adaptada para recorridos urbanos intensivos.

El avance chino en el transporte público mundial

El desembarco de estos colectivos en Europa refleja una tendencia cada vez más visible: las marcas chinas ya no solo exportan automóviles eléctricos, sino también soluciones completas para ciudades.

Fabricantes como BYD, Yutong, King Long y otros grupos asiáticos comenzaron a ganar presencia en sistemas de transporte de distintos continentes gracias al desarrollo de buses eléctricos, baterías y plataformas de nueva generación.

La electrificación del transporte público se convirtió en una carrera global donde la autonomía, la infraestructura de carga y los costos operativos son factores decisivos.

Del rojo tradicional al verde sustentable

Aunque el diseño de los colectivos doble piso sigue siendo uno de los grandes íconos urbanos de Londres, debajo de la carrocería ocurre una transformación silenciosa.

El sonido del motor diésel empieza a darle lugar a unidades más silenciosas, eficientes y conectadas, preparadas para una nueva etapa del transporte urbano.

La llegada de estos 22 BYD eléctricos demuestra cómo el futuro del colectivo combina historia e innovación: un símbolo británico de más de un siglo, impulsado ahora por tecnología llegada desde el gigante asiático.

 

Fuente:

China News

El Reino Unido incorporará una flota de buses cero emisiones para trasladar trabajadores en la construcción de Sizewell C, una de las obras energéticas más importantes de Europa

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La movilidad sustentable empieza a ganar terreno más allá de las ciudades. En el Reino Unido, uno de los proyectos energéticos más grandes de Europa tendrá al transporte público como protagonista: la construcción de la central nuclear Sizewell C contará con una flota de aproximadamente 150 autobuses cero emisiones, compuesta por unidades eléctricas a batería y vehículos impulsados por hidrógeno.

El servicio estará a cargo de Specialist Passenger Solutions (SPS), una compañía perteneciente a FirstGroup, que será responsable del traslado diario de los trabajadores hacia y dentro del enorme complejo ubicado en Suffolk, al este de Inglaterra.

La iniciativa busca demostrar cómo las nuevas tecnologías aplicadas al transporte pueden formar parte de grandes desarrollos de infraestructura, reduciendo emisiones y reemplazando los tradicionales servicios de traslado basados en combustibles fósiles.

Un sistema de transporte pensado como una pequeña ciudad

Durante el pico máximo de construcción, Sizewell C llegará a reunir cerca de 8.000 trabajadores, por lo que la logística de movilidad será uno de los puntos claves del proyecto.

Para responder a esa demanda, la nueva operación contará con una red de buses lanzadera que conectarán diferentes puntos de la región con la central nuclear. La flota combinará dos tecnologías que hoy compiten y se complementan dentro del futuro del transporte pesado: las baterías eléctricas y las celdas de combustible de hidrógeno.

Los colectivos eléctricos se destacan por su eficiencia energética, menor mantenimiento y funcionamiento silencioso, mientras que los modelos de hidrógeno ofrecen tiempos de recarga reducidos y mayor autonomía para determinados recorridos intensivos.

Más que colectivos: infraestructura y empleo

El contrato tendrá una duración inicial de cinco años y además contempla la creación de alrededor de 400 nuevos puestos de trabajo, entre conductores, ingenieros, técnicos y personal operativo.

FirstGroup ya cuenta con experiencia en este tipo de operaciones especiales, ya que brinda servicios de transporte para Hinkley Point C, otro gran proyecto nuclear británico, donde moviliza miles de personas diariamente.

La llegada de estos 150 buses convierte al proyecto en uno de los ejemplos más importantes de Europa sobre cómo aplicar transporte cero emisiones a gran escala fuera de los recorridos urbanos tradicionales.

El colectivo del futuro también trabaja

Durante años, la electrificación estuvo asociada principalmente a líneas urbanas dentro de grandes ciudades. Sin embargo, proyectos como Sizewell C muestran un nuevo escenario: buses eléctricos y de hidrógeno utilizados para industrias, aeropuertos, obras de infraestructura y servicios privados de gran demanda.

El desafío ya no pasa solamente por reemplazar colectivos diésel, sino por repensar todo el ecosistema de movilidad.

El futuro del transporte público no solo circulará por avenidas: también será parte de la construcción de las ciudades y la infraestructura del mañana.

Cambios oficiales en la Línea 46: nuevos recorridos y un ramal que deja de circular

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La Secretaría de Transporte aprobó nuevos parámetros operativos para la Línea 46, operada por Unión Transportistas de Empresas S.A. La medida incluye cambios en los recorridos A y B, nuevos fraccionamientos y la supresión total del recorrido E.

La Secretaría de Transporte de la Nación oficializó cambios en la operación de la Línea 46 de colectivos, a través de la Resolución 44/2026 publicada este 8 de julio en el Boletín Oficial.

La medida alcanza a los servicios de transporte automotor de pasajeros de jurisdicción nacional operados por Unión Transportistas de Empresas S.A., empresa concesionaria de la Línea 46.

Según la resolución, las modificaciones contemplan cambios en los recorridos A y B, la creación de nuevos fraccionamientos identificados como recorridos C y D, la supresión total del recorrido E y una variación en la frecuencia de los servicios. El parque móvil, en tanto, no tendrá modificaciones.

Cambios en San Justo y nuevos fraccionamientos

El trámite había sido iniciado por la empresa operadora, que solicitó modificar los parámetros operativos de la Línea 46 con la internación de cabecera en la localidad de San Justo, partido de La Matanza, para sus recorridos A, B y C.

De acuerdo con la presentación, la empresa sostuvo que la modificación no requería cambios en los vehículos ni en las instalaciones, y que podía aportar beneficios para usuarios de una zona con residencias, organismos públicos y establecimientos industriales.

Hubo una impugnación de otra empresa

Durante el proceso administrativo, la firma Empresa M.O.D.O. S.A. de Transporte Automotor, operadora de la Línea 151, presentó una impugnación a la modificación propuesta.

Sin embargo, el área técnica de Transporte consideró que no se habían aportado elementos suficientes para demostrar una afectación concreta sobre sus propios servicios. También señaló que las posibles superposiciones entre ambas líneas ya existían dentro del área de influencia analizada.

Ajustes por tránsito y seguridad vial

La resolución también incorpora modificaciones vinculadas a cuestiones de tránsito y seguridad vial remitidas por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Según el informe técnico citado en la normativa, estos cambios buscan optimizar la circulación y mejorar la seguridad vial, sin introducir desvíos sustanciales respecto de los parámetros operativos vigentes.

Con la publicación de la Resolución 44/2026, la Secretaría de Transporte reemplazó el anexo operativo anterior de la Línea 46 y aprobó el nuevo esquema de prestación del servicio.

 

La Resolución del Boletín Oficial

Anexo

India suma buses eléctricos e hidrógeno: Uttar Pradesh lanzó 45 unidades cero emisiones y estrenó un nuevo depósito en Noida

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La UPSRTC puso en marcha 45 buses eléctricos y 3 unidades a hidrógeno para mejorar la conectividad entre Noida, Greater Noida, la región YEIDA y el futuro Aeropuerto Internacional de Jewar.

India vuelve a mostrar el crecimiento de la movilidad limpia en el transporte público. El estado de Uttar Pradesh lanzó una nueva flota de 45 buses eléctricos y 3 buses impulsados por hidrógeno de la Uttar Pradesh State Road Transport Corporation —UPSRTC—, junto con la inauguración del nuevo depósito eléctrico de Noida. La presentación fue encabezada el 12 de junio de 2026 por el jefe de Gobierno estadual, Yogi Adityanath.

La nueva flota prestará servicios en Noida, Greater Noida, la región de la Yamuna Expressway Industrial Development Authority —YEIDA— y el futuro Aeropuerto Internacional de Noida, ubicado en Jewar. El objetivo central del proyecto es mejorar la conectividad regional con unidades más limpias, seguras y eficientes, especialmente en una zona de fuerte crecimiento residencial, industrial y aeroportuario.

Conectividad para una región en expansión

El plan forma parte de un acuerdo entre UPSRTC, Noida Authority, Greater Noida Industrial Development Authority —GNIDA— y YEIDA. Bajo este esquema, 34 buses fueron destinados a Noida, Greater Noida y la región YEIDA, mientras que otras 11 unidades fueron asignadas a Lucknow.

La conectividad con el futuro aeropuerto de Jewar aparece como uno de los ejes principales. Varias rutas unirán la terminal aérea con puntos estratégicos como Botanical Garden, Sector 62, Greater Noida West, Surajpur, Pari Chowk, Sarai Kale Khan, Anand Vihar, Ghaziabad e ISBT. También se contemplan servicios adicionales para conectar áreas urbanas y rurales dentro de la región YEIDA.

El esquema tarifario informado establece valores de ₹20 para viajes de hasta 10 kilómetros, ₹30 para recorridos de entre 10 y 30 kilómetros, y ₹50 para distancias superiores a 30 kilómetros.

Más unidades en camino

La incorporación inicial no será la única. Según la información difundida, ya hay 100 buses eléctricos preparados para ser desplegados desde el depósito del Sector 90, incluyendo 10 unidades eléctricas de doble piso. Esta expansión permitirá cubrir tanto servicios urbanos como interurbanos, reforzando la red de transporte en una zona clave del corredor Noida-Greater Noida-YEIDA.

Otros reportes locales señalan que el plan apunta a alcanzar 110 buses eléctricos operativos en una primera etapa y que, según la demanda, la flota podría escalar progresivamente hasta 500 unidades.

Hidrógeno para el entorno del aeropuerto

Además de los buses eléctricos a batería, Uttar Pradesh incorporó 3 buses de celda de combustible de hidrógeno provistos por NTPC. Estas unidades operarán en la zona de la Yamuna Authority y en el entorno del futuro Aeropuerto de Jewar, convirtiéndose en una de las primeras experiencias de transporte público con hidrógeno en el estado.

El uso de hidrógeno en transporte público todavía se encuentra en una etapa más experimental que los buses eléctricos a batería, pero India comienza a utilizarlo como tecnología complementaria para recorridos específicos. En este caso, el despliegue permitirá evaluar el desempeño real de estas unidades en un entorno operativo vinculado a servicios aeroportuarios y regionales.

Un depósito eléctrico para sostener la operación

La inauguración del Noida Electric Bus Depot es una pieza clave del proyecto. La instalación funcionará como base operativa para carga, mantenimiento, gestión de flota y organización de recorridos. El depósito cuenta con cargadores rápidos capaces de completar la carga de los buses en aproximadamente dos horas, un punto fundamental para garantizar disponibilidad diaria en servicios de alta utilización.

La infraestructura vuelve a marcar una diferencia central en los procesos de electrificación. No alcanza con incorporar unidades cero emisiones: también se necesitan bases preparadas, potencia eléctrica disponible, mantenimiento especializado, sistemas de control y una planificación operativa que permita sostener frecuencias y recorridos.

Uttar Pradesh quiere acelerar la movilidad limpia

Durante la presentación, el Gobierno de Uttar Pradesh destacó que el estado ya cuenta con servicios de metro en siete ciudades y más de 700 buses eléctricos operando en 17 corporaciones municipales. Además, señaló que los buses eléctricos comenzaron a fabricarse dentro del propio estado, reduciendo la dependencia de proveedores externos y fortaleciendo la industria local.

La región de Noida, Greater Noida y YEIDA también fue presentada como un polo estratégico de desarrollo tecnológico, industrial y logístico, con presencia creciente de actividades vinculadas a IT, electrónica, centros de datos, startups, semiconductores e inversiones industriales. En ese contexto, mejorar la movilidad pública se vuelve una condición necesaria para acompañar el crecimiento urbano y económico.

Una señal del avance indio en buses cero emisiones

El lanzamiento de UPSRTC muestra cómo India está llevando la movilidad limpia a una escala cada vez mayor. La combinación de buses eléctricos, pruebas con hidrógeno, infraestructura de carga y servicios orientados a la conectividad aeroportuaria refleja una estrategia integral de transporte público.

Para América Latina, el caso resulta interesante porque muestra distintos caminos de transición conviviendo en un mismo proyecto. Por un lado, buses eléctricos a batería para operación urbana e interurbana. Por otro, unidades de hidrógeno en corredores específicos. Y, como soporte indispensable, un depósito eléctrico preparado para sostener la operación diaria.

Con 45 buses eléctricos, 3 unidades a hidrógeno, 100 vehículos adicionales listos para desplegarse y una posible expansión hasta 500 unidades, Uttar Pradesh empieza a consolidarse como uno de los escenarios más activos de India en movilidad pública cero emisiones.

Suecia suma 27 buses a biogás Scania-Irizar para servicios regionales

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Nobina incorporará unidades Scania Irizar i4 para operar corredores entre Malmö, Lund y Kristianstad. Será la primera vez que este modelo se utilice en servicios de transporte público en Suecia.

El transporte público regional de Suecia sumará una nueva flota impulsada por biogás. Scania abastecerá 27 buses a la operadora Nobina, que los utilizará en servicios gestionados por la autoridad de transporte Skånetrafiken, en el sur del país. Las unidades estarán destinadas a corredores regionales entre Malmö, Lund y Kristianstad, una zona clave para la movilidad interurbana de la región de Skåne.

El acuerdo contempla la incorporación de unidades Scania Irizar i4, fabricadas por Irizar y equipadas con motorización a biogás comprimido. Según Sustainable Bus, la orden marca el debut de este modelo en operaciones de transporte público en Suecia, aunque ya cuenta con presencia en otros mercados europeos, especialmente en servicios regionales e interurbanos.

Biogás para recorridos de media distancia

Los nuevos buses funcionarán con biogás comprimido, un combustible renovable producido a partir de residuos. De acuerdo con las compañías, una parte significativa del biogás comprimido utilizado en Suecia se produce localmente, con generación y consumo dentro del propio país. Esto refuerza el carácter circular de la solución: transformar residuos en energía para alimentar servicios de transporte público.

La elección del biogás no es casual. Skåne viene apostando desde hace años por combustibles renovables en su red de transporte, y esta nueva incorporación permite sostener esa estrategia en servicios regionales de mayor distancia, donde la electrificación a batería todavía puede enfrentar desafíos operativos vinculados a autonomía, infraestructura de carga y disponibilidad diaria.

Unidades pensadas para viajes regionales

Los Scania Irizar i4 fueron configurados de acuerdo con los requerimientos de Skånetrafiken para operaciones regionales de larga distancia. Por eso, las unidades contarán con butacas de estilo coach, baño a bordo y equipamiento interior orientado a mejorar el confort de los pasajeros durante viajes interurbanos.

Scania destacó que la motorización a biogás también contribuye a reducir los niveles de ruido durante la operación. Este punto resulta relevante en corredores regionales que combinan circulación urbana, tramos suburbanos y recorridos de mayor velocidad entre ciudades.

Aunque el comunicado no detalla especificaciones técnicas como largo o capacidad de pasajeros, la publicación señala que las imágenes difundidas muestran buses de tres ejes, una configuración habitual en unidades de aproximadamente 15 metros utilizadas en servicios regionales escandinavos.

Nobina, Scania e Irizar: una alianza para Skåne

La entrega de las unidades se realizará en cooperación con LECAB Lastbilar AB, representante de Irizar en Suecia. La colaboración abarcará el proceso desde la producción de los vehículos hasta su entrega y puesta en servicio.

Para Nobina, la operación apunta a sumar vehículos sostenibles, confiables y adecuados para el trabajo diario de conductores y pasajeros. Desde Scania, en tanto, remarcaron que el biogás representa una solución circular, producida localmente y con beneficios climáticos inmediatos.

Suecia combina tecnologías limpias

La incorporación de estos 27 buses a biogás se da en un contexto de fuerte transición tecnológica dentro del transporte público sueco. En la misma región de Skånetrafiken, Volvo Buses también tiene previsto suministrar 47 buses eléctricos interurbanos al operador Bergkvara hacia fines de 2027. Además, Nobina ya había realizado un pedido de 180 buses eléctricos Solaris para Malmö, incluyendo 36 unidades biarticuladas.

Este escenario muestra que la transición energética del transporte público no avanza por una única vía. En algunos corredores, la batería eléctrica aparece como la solución más adecuada; en otros, el biogás sigue ocupando un rol estratégico, especialmente cuando existe producción local, infraestructura disponible y experiencia operativa acumulada.

Una alternativa renovable para el transporte regional

El caso de Skånetrafiken confirma que los combustibles renovables siguen teniendo un lugar dentro de la movilidad sustentable, incluso en mercados europeos donde la electrificación avanza con fuerza. Para servicios regionales e interurbanos, el biogás puede ofrecer una alternativa de bajas emisiones sin modificar de manera radical la lógica operativa de las flotas.

Mientras muchas ciudades concentran sus esfuerzos en buses eléctricos urbanos, Suecia también muestra otro camino: combinar tecnologías según el tipo de recorrido, la infraestructura disponible y las fuentes energéticas locales.

Con los nuevos Scania Irizar i4, Nobina y Skånetrafiken refuerzan una estrategia que no solo busca reducir emisiones, sino también aprovechar recursos renovables producidos dentro del país. Una señal de que el futuro del transporte público puede ser eléctrico, pero también diverso, regional y adaptado a cada operación.

Se cumplen 10 años de la histórica caravana del Bicentenario por el Metrobus 9 de Julio

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El viernes 8 de Julio de 2016 se realizaba «La Caravana Histórica de Colectivos Antiguos» por el Bicentenario de la Independencia Argentina. A lo largo del Metrobus 9 de Julio, saliendo desde Constitución y finalizando el viaje en la Plaza Libertad, ubicada en Cerrito y Marcelo T. de Alvear.

«La caravana histórica» comenzó cerca de las 14.30. Las unidades ingresaron al túnel que las comunicaría con el Metrobus 9 de Julio a la altura de Avenida San Juan, para comenzar a recorrerlo casi en su totalidad.

Uno detrás de otro y a no más de 20 kilómetros por hora, las unidades «desfilaron» ante la atenta mirada de grandes y chicos que se agrupaban en cada esquina, en cada estación del Metrobus, para verlos pasar, para saludarlos, para sacarles fotos…

Estábamos en presencia de un evento único. Nunca se habían logrado reunir a tantas unidades antiguas en una misma exposición. Solo el Bicentenario de la Independencia lo hizo posible.

Las unidades recorrieron los carriles del Metrobus, pasando por el Obelisco, zona en la que más cantidad de personas estaban esperándolos, y el Teatro Colón, el lugar elegido donde se realizaría la gala por la noche.

Los agentes de tránsito organizaron el paso de las unidades en los cruces de calles y avenidas para no cortar la caravana. Al llegar a la Plaza Libertad, las unidades comenzaron a doblar por Marcelo T. de Alvear para estacionar alrededor de la Plaza y quedar en exposición hasta las 18 horas.

Cientos de personas admiraron las diversas unidades expuestas. Grandes y chicos, vecinos y hasta la misma policía y agentes observaban con atención cada detalle de las mismas.

Algunas fotos del evento

 

¡Reviví el histórico momento en los siguientes artículos!

El recorrido de «La Caravana Histórica de Colectivos Antiguos» por el Bicentenario de la Independencia

Las repercusiones de «La Caravana Histórica de Colectivos Antiguos» en las Redes Sociales

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