Una idea poco habitual en el mundo del transporte urbano está causando furor entre muchos residentes de Hong Kong: un servicio de autobús cuyo propósito no es llevar pasajeros a un destino concreto, sino ofrecerles un espacio para dormir durante varias horas de viaje.
El proyecto, impulsado por la empresa local ulu travel, consiste en una ruta de varias horas a bordo de un autobús de dos pisos donde los pasajeros suben con la intención de descansar mientras el vehículo recorre distintos puntos de la ciudad y sus alrededores.
Un viaje para descansar
La “experiencia siesta” se basa en un trayecto largo sin un destino fijo, pensado para que las personas puedan quedarse dormidas durante el recorrido. Muchos de los pasajeros llegan preparados con antifaces, tapones para los oídos, almohadas o mantas, aprovechando la cadencia del movimiento del autobús y su ambiente tranquilo para lograr un descanso que a veces les resulta difícil en sus hogares.
Los billetes se venden por tramo completo, y aunque el trayecto puede durar varias horas, los pasajeros pueden subirse o bajarse en paradas intermedias si lo desean. Durante el viaje, varios pasajeros comentan que duermen mejor en el bus que en sus camas, debido al balanceo del vehículo y a la atmósfera relajada que propone el servicio.
¿Por qué tiene éxito?
La iniciativa ha tenido aceptación entre quienes buscan una forma diferente de descanso en medio de ritmos urbanos intensos y jornadas laborales demandantes. En una ciudad donde muchos habitantes experimentan dificultades para dormir o altos niveles de estrés, esta propuesta se presenta casi como una alternativa de relajación más que como un simple medio de transporte.
Aunque el concepto puede sonar curioso o incluso divertido, refleja también una realidad social: la búsqueda de espacios para desconectar y recuperar energías en medio de la vida citadina. Y en este caso, ese espacio sucede… sobre ruedas.
El histórico fabricante brasileño de carrocerías para autobuses Marcopolo registró en 2025 su cuarto año consecutivo de resultados récord, consolidando una estrategia basada en diversificación geográfica, expansión internacional y un sólido desempeño operativo en mercados clave.
Resultados financieros y operativos
En el ejercicio fiscal 2025, Marcopolo alcanzó una facturación neta consolidada de alrededor de R$ 9.06 mil millones (unos 1,8 mil millones de dólares), lo que representó un crecimiento interanual de aproximadamente 5,4 % respecto a 2024. La empresa también cerró el año con una utilidad neta récord de R$ 1,23 mil millones (cerca de 246 millones de dólares), reflejando la eficacia de su modelo de negocios y la resiliencia frente a entornos desafiantes en algunos mercados domésticos.
Durante el año, la producción consolidada superó las 15 000 unidades, muy cerca de las 15 289 fabricadas en 2024, lo cual indica una estabilización de la demanda interna compensada por la fuerte expansión de las operaciones fuera de Brasil.
Internacionalización como motor de crecimiento
Uno de los aspectos más relevantes del desempeño de Marcopolo en 2025 fue la expansión de sus ventas y operaciones internacionales. Las exportaciones desde Brasil aumentaron en torno al 31 %, alcanzando ingresos por aproximadamente R$ 1,14 mil millones, mientras que la facturación de sus unidades productivas en el extranjero creció más del 32 %, con cerca de R$ 2,96 mil millones. Conjuntamente, los negocios internacionales representaron un 45,4 % del total de ingresos consolidados, frente al 36,3 % del año anterior, consolidando la globalización del negocio.
Este impulso exterior se reflejó en avances estratégicos como el lanzamiento de nuevos modelos orientados al mercado europeo, la expansión de la producción local de la gama G8 en plantas de Sudáfrica, China y México y la primera exportación de su división Marcopolo Rail, con la entrega de trenes a Chile.
Perspectivas para 2026
De cara a 2026, la compañía proyecta una recuperación gradual del mercado brasileño, especialmente a partir del segundo semestre, apoyada en expectativas de reducción de tasas de interés que podrían fomentar la renovación de flotas. Además, Marcopolo identifica oportunidades vinculadas a la creciente demanda de autobuses de propulsión alternativa y programas públicos de adquisición de vehículos para educación y salud.
La sólida cartera de pedidos internacional, especialmente en regiones como Australia donde se incluyen volúmenes significativos de buses eléctricos, y la ampliación de certificaciones y homologaciones para el mercado europeo dan señales de continuidad del crecimiento global y fortalecen el posicionamiento de la empresa como uno de los principales fabricantes de autobuses del mundo.
El fabricante sueco Volvo Buses ha logrado un nuevo hito comercial con la adjudicación de 15 autocares eléctricos de batería por parte de seis operadores del mercado noruego, marcando un avance significativo en la electrificación del transporte interregional y turístico en el país nórdico. Estos vehículos están basados en la última plataforma eléctrica de Volvo para autocares de largo alcance y cuentan con carrocería suministrada por Carrus Delta, un reconocido fabricante europeo de carrocerías.
Autocares eléctricos para rutas exigentes
Los autocares, designados comercialmente como Volvo BZR Electric – CD, están construidos sobre el chasis eléctrico Volvo BZR Electric, una extensión de la familia de vehículos cero emisiones de Volvo que permite capacidades de batería de hasta 720 kWh. Esta configuración proporciona una autonomía de hasta 700 km según el ciclo de pruebas SORT 3, lo que abre posibilidades para rutas de larga distancia y servicios interurbanos que tradicionalmente dependían de combustibles fósiles.
Los operadores noruegos que realizaron pedidos incluyen empresas como Jenssen Mobility, Schaus Buss, Charterbuss.no AS, Stjørdal Meråker Trafikkskole y Bussring, que planean utilizar los autocares eléctricos para una variedad de servicios, entre ellos traslados desde y hacia aeropuertos, servicios turísticos, viajes chárter y transporte de pasajeros vinculados con el tráfico de cruceros.
Una solución integral con enfoque en sostenibilidad
Además de los vehículos en sí, los clientes han optado por paquetes integrales de servicios que incluyen contratos de mantenimiento y el “Usable Energy Commitment” de Volvo Buses, un compromiso de gestión energética que abarca aspectos como la salud de las baterías y el uso de energía aprovechable a lo largo de la vida útil del vehículo. Este enfoque busca mejorar la eficiencia operativa y reducir el costo total de propiedad de los autocares eléctricos.
Para los operadores noruegos, la elección de estos autobuses eléctricos responde tanto a la creciente demanda de soluciones sostenibles como a la necesidad de contar con vehículos robustos y fiables que puedan operar con autonomía competitiva en condiciones reales de servicio. Según representantes del sector, esta ola de pedidos demuestra que las propuestas eléctricas de largo alcance están alcanzando madurez comercial y técnica en el mercado europeo.
Camino a la electrificación del transporte
Este suministro simboliza un paso más en la transición hacia transportes libres de emisiones en Europa, especialmente en mercados con objetivos ambiciosos de reducción de CO₂ y contaminación local. Con la incorporación de estos autocares eléctricos, Noruega refuerza su posición como uno de los países pioneros en adoptar tecnologías limpias para modos de transporte más allá de los autobuses urbanos, extendiéndolas también a los segmentos de larga distancia y turismo sostenible.
La ciudad italiana de Verona ha dado un paso destacado en la electrificación de su transporte urbano con la entrada en servicio de 34 autobuses eléctricos suministrados por BYD en colaboración con el operador local Azienda Trasporti Verona (ATV). Esta flota reemplaza parcialmente unidades tradicionales y refuerza el compromiso de la ciudad con la movilidad cero emisiones.
Innovación tecnológica sobre ruedas
Entre los modelos desplegados figura el BYD eBUS B12, que debuta en el mercado italiano con un concepto innovador de baterías estructurales integradas directamente en el chasis del vehículo, utilizando la tecnología de Blade Battery de BYD basada en química LFP (litio-hierro-fosfato). Esta configuración no solo contribuye a bajar el centro de gravedad del autobús y mejorar la rigidez estructural, sino que también permite una distribución de masa más eficiente y mayor autonomía.
Cada unidad del B12 está equipada con un sistema de baterías de 416 kWh, ofreciendo una autonomía de hasta 530 km por carga, y utiliza carga DC Combo2 con potencia de hasta 170 kW para tiempos de recarga más rápidos.
La flota se completa con el modelo BYD K9UD, también totalmente eléctrico, que se adapta bien a las operaciones urbanas y ofrece capacidad para un número similar de pasajeros. Ambos modelos cuentan con interiores diseñados para comodidad y capacidad de entre 80 y casi 90 usuarios por unidad, según configuración de asientos y espacio.
Una apuesta por la electromovilidad urbana
La adopción de estos 34 autobuses eléctricos en Verona forma parte de una estrategia más amplia de ATV para reducir emisiones locales, modernizar la flota y mejorar la experiencia de viaje de los usuarios. La innovación de integrar las baterías estructuralmente en el chasis representa un avance tecnológico que puede ofrecer ventajas operativas al reducir peso y mejorar la eficiencia energética de los vehículos.
Este despliegue también refuerza la presencia de BYD en el mercado europeo de buses eléctricos, donde la empresa se ha consolidado como proveedor de flotas para múltiples ciudades y operadores en distintos países, ofreciendo modelos adaptados a diversas necesidades de transporte público.
Impacto y perspectivas
La introducción de esta flota eléctrica marca un hito en la renovación de los sistemas de transporte de Verona y contribuye a los objetivos ambientales de la ciudad y la región, alineándose con políticas europeas y locales que impulsan transporte urbano más limpio y resiliente. A medida que continúa la transición hacia soluciones de movilidad sostenible, proyectos como este destacan la importancia de tecnologías de batería avanzadas y flotas eléctricas para lograr ciudades más saludables y eficientes.
El combustible apunta a transporte público y buses de larga distancia por su rápida recarga.
China ha elevado su ambición en el desarrollo de la movilidad basada en hidrógeno con un plan estratégico que busca que más de cuatro millones de vehículos con pilas de combustible de hidrógeno estén en las calles para el año 2040, potenciando la transición hacia un transporte más limpio y eficiente en el país.
La hoja de ruta, elaborada como parte de la Technology Roadmap 3.0 para Vehículos Ahorro de Energía y Nuevos Vehículos de Energía, traza un camino para que los vehículos impulsados por hidrógeno —actualmente minoritarios— pasen de alrededor de 10 000 unidades hoy a superar 4 millones en menos de dos décadas.
Objetivos de descarbonización y nuevas metas
El plan forma parte de un esfuerzo más amplio del gobierno chino para alcanzar el pico de emisiones antes de 2028 y lograr una reducción de más del 60 % de emisiones para 2040, lo que requiere una profunda transformación del sector transporte e industrial.
Para lograr estos objetivos, las autoridades impulsan varias acciones clave vinculadas a la industria del hidrógeno:
Fortalecimiento de polos de producción de hidrógeno limpio y expansión de la infraestructura de repostaje para vehículos de hidrógeno.
Colaboración público-privada entre sectores industriales, académicos y tecnológicos para acelerar innovación y despliegue.
Desarrollo de proyectos piloto para vehículos pesados, autobuses, camiones y flotas comerciales, sectores donde la tecnología de hidrógeno ofrece ventajas frente a las baterías eléctricas tradicionales por su rapidez de repostaje y autonomía.
Un papel clave para el hidrógeno en movilidad
La estrategia china contempla que el hidrógeno deje de ser una tecnología marginal para convertirse en uno de los pilares de la movilidad sostenible, especialmente en segmentos como el transporte pesado y de larga distancia donde las soluciones eléctricas con baterías enfrentan limitaciones operativas.
Al centrar su política en el desarrollo de vehículos con pilas de combustible, infraestructura asociada y marcos regulatorios favorables, China aspira no solo a reducir su propia huella de carbono sino también a posicionarse como líder global en industria del hidrógeno, con un impacto potencial en cadenas de suministro, investigación y cooperación internacional en la próxima década.
Se comercializaron 8.051 buses eléctricos en 9 meses y +163% buses fuel-cell
El mercado de autobuses eléctricos en Europa está experimentando un crecimiento notable en 2025, consolidándose como una de las tendencias más dinámicas dentro de la industria del transporte público de pasajeros. Según datos recientes de organizaciones sectoriales, los registros de autobuses eléctricos han aumentado de forma significativa en los primeros nueve meses del año, reflejando tanto la fuerte demanda como la transición hacia tecnologías de cero emisiones en la región.
Uno de los factores más destacados es el papel del mercado del Reino Unido, que se mantiene como el mayor mercado individual para autobuses eléctricos en Europa. Entre enero y septiembre de 2025, el Reino Unido registró 1 866 autobuses eléctricos de batería (BEV), lo que representó aproximadamente 23,2 % del total continental y superó ampliamente los números de Alemania (972 unidades) e Italia (786), que ocuparon el segundo y tercer lugar respectivamente.
Fuente: Sustainable Bus
Duplicación de crecimiento en algunos países
Los datos también muestran una tendencia sólida en el segmento de autobuses impulsados por pila de combustible de hidrógeno, que aunque todavía es un nicho respecto al mercado general, ha registrado crecimientos anuales del 163 % con 408 unidades nuevas en el mismo período. Empresas como Solaris lideran este segmento, con más de la mitad de las nuevas unidades registradas, seguidas por fabricantes como Daimler Buses, Wrightbus y CaetanoBus.
Expansión generalizada y adopción tecnológica
Más allá de los principales mercados nacionales, el crecimiento de las matriculaciones de autobuses eléctricos se ha extendido por varios países europeos, impulsado por políticas públicas orientadas a la descarbonización del transporte y los compromisos de la Unión Europea para reducir emisiones. Las ventas de autobuses eléctricos han crecido año tras año durante varios ejercicios consecutivos, superando cifras récord de años anteriores y consolidándose como una parte cada vez más relevante de las nuevas adquisiciones en el sector.
Este auge se enmarca dentro de un contexto más amplio de transición hacia vehículos de cero emisiones, donde las autoridades públicas y los operadores de transporte apuestan por tecnologías que combinan eficiencia, menor impacto ambiental y menores costos operativos a largo plazo. La tendencia sugiere que Europa se está moviendo con firmeza hacia una adopción más amplia de autobuses eléctricos en rutas urbanas y suburbanas, contribuyendo a la transformación sostenible de sus redes de movilidad.
La electrificación del transporte público terrestre continúa avanzando a pasos firmes en los Países Bajos, donde los autobuses de cero emisiones —especialmente los impulsados por baterías eléctricas— han experimentado un crecimiento significativo durante 2025, consolidando al país como uno de los líderes europeos en flotas sostenibles de transporte urbano.
Según el último monitoreo del organismo sectorial CROW, en 2025 se contabilizaron 2.748 autobuses de cero emisiones en operación en todo el país, lo que representa un incremento de 853 unidades respecto a 2024. Este avance está acompañado de un aumento del uso de estos vehículos en términos de actividad: los autobuses eléctricos ya cubren aproximadamente el 26 % de todos los kilómetros recorridos por transporte urbano —una cifra que refleja la consolidación de la movilidad eléctrica sobre combustibles tradicionales como el diésel, cuya participación en el parque móvil sigue disminuyendo año tras año.
Un cambio estructural hacia flotas limpias
Los datos de CROW muestran que la tendencia de electrificación en el transporte público neerlandés es sostenida y estructural. Países Bajos se sitúa entre los países europeos donde prácticamente todos los autobuses nuevos registrados son de cero emisiones, lo que supera ampliamente los objetivos de adquisición establecidos por regulaciones comunitarias y nacionales. Esta política responde a compromisos nacionales de eliminar progresivamente los vehículos con motor de combustión y alcanzar una flota de buses 100 % sin emisiones antes de 2030, un horizonte que las autoridades consideran alcanzable si continúan las inversiones y las renovaciones de concesiones bajo criterios de sostenibilidad.
En este contexto, los autobuses eléctricos impulsados por baterías son la tecnología dominante en las licitaciones y en las operaciones diarias, representando cerca del 90 % del total de autobuses de cero emisiones. El resto corresponde en menor medida a autobuses de pila de combustible de hidrógeno o a modos con sistemas híbridos, aunque estos últimos mantienen una presencia reducida en comparación con los eléctricos puros.
Pedidos y expansión de flotas
Además del crecimiento cuantitativo registrado en la flota, operadores neerlandeses de transporte público han formalizado importantes pedidos de vehículos eléctricos para seguir impulsando la electrificación territorial. Por ejemplo, Arriva Netherlands ha encargado 167 nuevos autobuses eléctricos —128 de ellos de la marca Yutong y 39 de Irizar— que se incorporarán al servicio en la provincia de East Brabant, reforzando la transición de toda la concesión hacia una operación casi totalmente libre de emisiones.
Otros operadores, como Transdev Nederland, también han realizado pedidos de autobuses cero emisiones de diferentes tamaños para renovar y ampliar sus flotas, con entregas programadas para 2026 y más allá. Estas decisiones reflejan una dinámica de mercado donde los fabricantes y operadores se adaptan a las exigencias de sostenibilidad y a las regulaciones que favorecen la sustitución de vehículos tradicionales por tecnologías más limpias.
Rumbo a un transporte público más verde
El impulso de los autobuses eléctricos en los Países Bajos no solo tiene un impacto medioambiental directo —reduciendo emisiones locales de gases contaminantes y CO₂—, sino que también sienta las bases para un modelo de movilidad urbana más eficiente, silencioso y competitivo. Unido a inversiones en infraestructuras de carga y a políticas de planificación urbana orientadas hacia la sostenibilidad, el crecimiento de los autobuses de cero emisiones constituye un ejemplo de cómo los sistemas de transporte colectivo pueden liderar la transición energética en Europa.
A medida que se acerca la segunda mitad de la década, el ritmo de adopción de estas tecnologías, junto con el desarrollo de nuevas concesiones y la implementación de objetivos vinculantes, será clave para determinar si los Países Bajos cumplen con su ambicioso calendario de electrificación total del transporte público para 2030.
Los autobuses autónomos sin conductor están dejando de ser una visión futurista para convertirse en una realidad palpable en múltiples ciudades del mundo, aunque su despliegue masivo todavía enfrenta barreras tecnológicas, regulatorias y sociales. La evolución de esta tecnología y los proyectos piloto que proliferan en Europa y otros continentes muestran el potencial del transporte público sin conductor, aunque la implantación generalizada aún está lejos de concretarse.
Tecnología madura, pero todavía en prueba
Los autobuses autónomos y los “shuttles” sin conductor han avanzado notablemente en términos de desarrollo tecnológico, con varios prototipos y proyectos piloto que ya operan o se preparan para operar en entornos reales. Aunque algunas empresas han anunciado lanzamientos de flotas autónomas para los próximos años, la tecnología aún no se ha integrado de forma plena en el servicio comercial regular en la mayoría de los países.
A nivel técnico, los buses autónomos combinan sensores como LiDAR, cámaras y radares con sistemas de inteligencia artificial que permiten detectar obstáculos, leer señales de tráfico y tomar decisiones en tiempo real. Estos sistemas permiten que los vehículos circulen sin la intervención humana directa, aunque en muchos casos siguen requiriéndose supervisores o personal de seguridad durante las pruebas.
Pilotos reales y proyectos emblemáticos
Las pruebas de buses autónomos ya han comenzado en varias localidades. Un ejemplo reciente es el proyecto piloto en Cambridge (Reino Unido), donde se está evaluando la operación de autobuses eléctricos autónomos en rutas urbanas como parte de un proyecto denominado Connector, financiado con apoyo gubernamental.
En otras áreas, se experimenta con buses autónomos en circuitos cerrados o en entornos controlados para valorar su desempeño en condiciones de servicio. Esto incluye pruebas donde el vehículo detecta semáforos, respeta pasos peatonales y realiza paradas programadas sin intervención humana, demostrando avances significativos en fiabilidad y seguridad.
Relevancia para la sostenibilidad y eficiencia
Los defensores de los autobuses autónomos sostienen que esta tecnología puede ofrecer beneficios importantes para el transporte público. Entre las ventajas señaladas están la posibilidad de reducir errores humanos, optimizar rutas, disminuir los costos operativos a largo plazo y disminuir las emisiones cuando se combina con sistemas de propulsión eléctrica o cero emisiones. Este potencial está vinculado también a la integración con otras soluciones de movilidad sostenible.
Barreras reglamentarias y sociales
Pese al entusiasmo tecnológico, varios factores complican la adopción masiva de los autobuses autónomos. La falta de marcos regulatorios claros en muchas regiones limita la operación de vehículos sin conductor en carreteras abiertas al tráfico, lo que impide que proyectos piloto se transformen en servicios públicos permanentes.
Asimismo, la aceptación social aún no está completamente consolidada. En diversas encuestas y estudios, muchos usuarios expresan dudas sobre la seguridad y la fiabilidad de los autobuses autónomos sin conductor, a pesar de que los prototipos han mostrado resultados promisorios en términos de seguridad y operatividad.
¿Camino evolutivo o revolución?
Expertos del sector señalan que la introducción de autobuses autónomos se dará de forma incremental en lugar de una adopción de golpe. Esto significa que inicialmente la tecnología se aplicará en dominios controlados —como operaciones dentro de depósitos o rutas específicas y delimitadas— antes de escalar hacia aplicaciones más abiertas y complejas.
La complejidad de integrar estos sistemas en el transporte público cotidiano implica no solo avances técnicos, sino también la adaptación de infraestructuras, la capacitación de personal y la evolución de procesos operativos. Todo ello debe ocurrir sin afectar la fiabilidad y continuidad del servicio.
Un futuro a prueba de ciudad
Aunque aún persisten preguntas sin respuesta y desafíos por superar, la multiplicación de pruebas y el creciente interés de fabricantes, operadores y autoridades públicas señalan que los autobuses autónomos podrían convertirse en parte del futuro del transporte público. La tecnología está cerca de ser viable, pero su integración plena requerirá esfuerzos coordinados entre industria, gobiernos y sociedad.
El fabricante español Irizar continúa consolidando su estrategia de descarbonización con la presentación de dos nuevos autobuses 100 % eléctricos que amplían su gama Efficient, una familia de vehículos desarrollada para responder a las nuevas exigencias del transporte urbano e interurbano sostenible.
Los nuevos modelos representan una evolución tecnológica dentro del portafolio eléctrico de la compañía, combinando eficiencia energética, mayor autonomía y soluciones adaptadas a distintos tipos de operación.
Nuevas soluciones para entornos urbanos e interurbanos
Entre las novedades se destacan:
Irizar ie bus (nueva generación): una actualización del modelo eléctrico urbano de la marca, con mejoras en diseño, eficiencia y prestaciones, pensado para flotas que buscan optimizar costos operativos y reducir emisiones.
Irizar i3 Efficient Normal Floor: versión de piso normal orientada a servicios interurbanos, que prioriza capacidad de pasajeros, espacio de equipaje y confort, manteniendo el compromiso con la movilidad cero emisiones.
Ambos vehículos son completamente eléctricos y forman parte de una estrategia que busca ofrecer soluciones adaptadas a diferentes configuraciones de red, desde recorridos metropolitanos hasta trayectos regionales.
Tecnología y sostenibilidad como eje estratégico
La compañía continúa invirtiendo en el desarrollo de tecnologías propias vinculadas a la electromovilidad, incluyendo integración de baterías, sistemas de gestión energética y soluciones de recarga. El objetivo es acompañar a operadores y autoridades de transporte en la transición hacia flotas libres de emisiones, reduciendo la huella de carbono sin comprometer rendimiento ni fiabilidad.
Desde la empresa destacan que la electrificación no es solo una tendencia, sino una transformación estructural del sector. En ese contexto, la ampliación de la gama eléctrica refuerza su posicionamiento como uno de los fabricantes europeos con mayor especialización en movilidad sostenible.
Una oferta cada vez más amplia
Con estos lanzamientos, Irizar amplía su portfolio eléctrico que ya incluye modelos urbanos, interurbanos y de largo recorrido, consolidando una propuesta integral orientada a mercados que aceleran sus planes de neutralidad climática.
La apuesta es clara: combinar innovación, eficiencia operativa y sostenibilidad ambiental para responder a las demandas de un transporte público más limpio, silencioso y eficiente en las ciudades del presente y del futuro.
La isla de Ibiza pondrá en marcha un nuevo servicio de autobús insular que busca modernizar, ampliar y hacer más sostenible la movilidad de residentes y visitantes durante la próxima década, tras la adjudicación de un contrato de largo plazo con un importante operador nacional.
El Consell de Ibiza adjudicó a la empresa ALSA la prestación del servicio de transporte público por carretera con un contrato que supera 88,8 millones de euros y contempla un volumen de negocio estimado en más de 203 millones a lo largo de 10 años.
Una flota amplia y más ecológica
El nuevo servicio contempla una flota de alrededor de 100 autobuses nuevos, con un fuerte componente ecológico: 64 de ellos serán 100 % eléctricos y tres incorporarán tecnología híbrida. Los vehículos contarán con sistemas de geolocalización en tiempo real, posibilidad de pago con tarjeta, conectividad Wi-Fi gratis y servicios de entretenimiento y puertos USB para los usuarios durante los trayectos.
La prestación se divide en dos grandes áreas de operación:
Zona metropolitana de Ibiza ciudad y entorno inmediato: con 17 líneas y 38 autobuses —todos eléctricos— que se espera que movilicen a más de 1,8 millones de viajeros.
Resto de la isla: con 44 líneas y 62 autobuses (26 eléctricos y los 3 híbridos), diseñados para atender rutas más largas y conectar los distintos municipios, con casi 4 millones de pasajeros proyectados.
Mejoras en la experiencia y gestión
Además de renovar la flota, la nueva contrata incorpora una modernización integral del servicio, incluyendo:
Información en tiempo real en paradas mediante códigos QR y aplicaciones.
Más líneas y frecuencias, ampliando la cobertura territorial y las opciones de movilidad.
Vehículos accesibles y con mejoras en confort para los usuarios habituales y ocasionales.
Estas novedades representan un salto cualitativo respecto al servicio previo, que llevaba años con contratos prorrogados y una flota menos eficiente, según reconocen autoridades locales.
Una década de transformaciones para la movilidad ibicenca
La puesta en marcha de este nuevo modelo de transporte público culmina un proceso administrativo que comenzó años atrás, con la definición de planes, consultas y licitaciones, superando diversos recursos presentados por empresas interesadas.
Las autoridades del Consell esperan que con estas mejoras el autobús deje de ser visto como una alternativa secundaria frente al vehículo particular, reforzando la sostenibilidad ambiental y la movilidad inclusiva en toda la isla.
Con una flota más moderna, sostenible y conectada digitalmente, el nuevo servicio de autobuses aspira a convertirse en una pieza clave para la movilidad cotidiana de Ibiza durante los próximos diez años.
Las autoridades de transporte noruegas han tomado medidas para reforzar la ciberseguridad de su flota pública tras descubrirse que los autobuses eléctricos fabricados por el grupo chino Yutong tienen la capacidad de ser desactivados a distancia, lo que plantea preocupaciones sobre la seguridad y el control de vehículos de transporte masivo.
La empresa estatal Ruter, que opera gran parte del transporte público en Oslo y la región de Akershus, informó que los resultados de las pruebas muestran que los sistemas de control de los autobuses eléctricos de Yutong permiten al fabricante acceder de forma remota para ejecutar actualizaciones de software y diagnósticos. En teoría, este acceso podría ser explotado para interferir con el funcionamiento del vehículo.
Pruebas de seguridad y hallazgos alarmantes
Las evaluaciones se realizaron en condiciones controladas, incluyendo pruebas dentro de minas subterráneas para eliminar señales externas, con la intención de medir la vulnerabilidad a interferencias externas o manipulaciones. Los resultados contrastaron con autobuses de otro fabricante europeo, en los que no se detectó la capacidad de actualizaciones inalámbricas sobre la marcha.
Según Ruter, aunque los autobuses no pueden ser conducidos a distancia y las cámaras a bordo no están conectadas a internet —lo que excluye el riesgo de transmisión de imágenes— el acceso remoto al sistema de batería y suministro de energía a través de redes móviles podría permitir que, en teoría, el fabricante “los detenga o los deje inoperativos”.
Respuesta y medidas de mitigación
Ante estos hallazgos, la empresa de transporte anunció la introducción de requisitos de seguridad más estrictos para futuras adquisiciones, desarrollando cortafuegos para garantizar el control local del software y trabajando con las autoridades para establecer criterios claros de ciberseguridad. Además, se están implementando medidas para retrasar las señales entrantes, de modo que los operadores puedan revisar las actualizaciones antes de que lleguen a los autobuses.
Ruter también enfatizó que los buses continúan siendo conducidos por conductores humanos y que no hay evidencia de que alguien haya intentado manipularlos de forma remota hasta ahora.
Debate internacional sobre la seguridad de los vehículos conectados
El descubrimiento en Noruega ha generado atención más allá de sus fronteras. En países vecinos como Dinamarca, operadores de transporte público están revisando sus evaluaciones de riesgo en autobuses equipados con sistemas similares, aunque no se han reportado casos de desactivación remota. Expertos señalan que la amenaza no es exclusiva de los autobuses chinos, sino de cualquier vehículo moderno con electrónica y conectividad compleja integrada.
Por su parte, el fabricante Yutong ha dicho que cumple estrictamente con las leyes y normas de los países donde operan sus vehículos, y que los datos están cifrados y se utilizan únicamente para mantenimiento y optimización de los servicios posventa.
Equilibrio entre innovación y seguridad
El incidente pone en el centro del debate la tensión entre la transición ecológica hacia flotas de autobuses eléctricos y la necesidad de garantizar la seguridad y el control soberano de sistemas críticos de transporte. A medida que más ciudades adoptan vehículos eléctricos conectados, la gestión de ciberamenazas y la transparencia en los sistemas remotos se convierten en prioridades tan importantes como la electrificación misma.
La región metropolitana de Oslo está adoptando un enfoque tecnológico avanzado para gestionar y optimizar una de las flotas de autobuses eléctricos más grandes de los países nórdicos, con el objetivo de hacer más eficiente el transporte público, reducir costos energéticos y apoyar las ambiciosas metas de sostenibilidad del país.
Con 259 autobuses eléctricos operativos que cubren 51 rutas y transportan 70 millones de pasajeros al año, Oslo ha integrado una solución de gestión avanzada basada en datos que mejora la operación diaria de la flota y contribuye a una movilidad urbana más limpia y resiliente.
Tecnología para decisiones inteligentes
El corazón de esta iniciativa es un sistema de servicios gestionados potenciado por algoritmos y análisis continuo de datos, diseñado para:
Supervisar y gestionar la infraestructura de carga 24 h al día a través de un centro de operaciones en red.
Reducir los costos energéticos y optimizar el uso de electricidad, evitando picos y reduciendo el gasto por kilómetro recorrido.
Aumentar la eficiencia operativa de la flota, incrementando las tasas de finalización de recorridos programados y minimizando interrupciones.
Mejorar la confiabilidad en condiciones extremas, como las exigentes temperaturas invernales de Noruega.
La plataforma inteligente también permite priorizar el corte de carga y los modulación de picos (peak shaving), lo que ayuda a garantizar un suministro de energía estable sin sobrecargar la red eléctrica, un factor crítico cuando se gestiona una gran flota de vehículos eléctricos.
En sintonía con los objetivos climáticos de Noruega
Este despliegue tecnológico no solo mejora la eficiencia operativa, sino que se alinea con los compromisos nacionales de Noruega para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en más de un 50 % para 2030 en comparación con los niveles de 1990.
La gestión inteligente de la carga y el funcionamiento cotidiano de los autobuses eléctricos forman parte de una estrategia urbana más amplia que busca consolidar a Oslo como una capital líder en movilidad sostenible y libre de emisiones, aprovechando su acceso casi total a electricidad limpia y renovable.
Impulso a la sostenibilidad urbana
La iniciativa de Oslo es un ejemplo claro de cómo la combinación entre electromovilidad e inteligencia de datos puede mejorar el transporte público en ciudades modernas: no solo reduciendo la huella de carbono sino también adaptando las operaciones para ser más rentables, eficientes y resilientes frente a desafíos como la variabilidad climática y la demanda creciente de servicios.
Mientras otras capitales europeas contemplan la transición hacia autobuses eléctricos, el caso de Oslo ofrece una hoja de ruta basada en tecnología y datos, donde las decisiones se toman en tiempo real para responder a las necesidades de los usuarios y a las exigencias de sostenibilidad del siglo XXI.
En un contexto donde las ciudades buscan reducir drásticamente las emisiones del transporte público, los autobuses propulsados por hidrógeno mediante pilas de combustible están ganando cada vez más atención como una alternativa limpia y eficiente a los modelos tradicionales con motores de combustión interna y, en algunos casos, a los buses totalmente eléctricos con baterías.
A diferencia de los buses diésel, que emiten gases contaminantes, y de los eléctricos a batería (BEV), que requieren largos tiempos de recarga y dependen de la disponibilidad de infraestructura de carga, los autobuses de pila de combustible de hidrógeno (FCEB, por sus siglas en inglés) generan electricidad a bordo mediante una reacción química entre hidrógeno y oxígeno. El único subproducto de esta reacción es agua, lo que los convierte en vehículos de cero emisiones locales.
Crecimiento global, aunque aún marginal
Hasta mediados de 2025, Europa registró un importante incremento en el número de buses de hidrógeno operativos, con 279 unidades registradas sólo en el primer semestre, un crecimiento del 426 % respecto al mismo período del año anterior. A pesar de este aumento sostenido, los buses de hidrógeno aún representan una porción pequeña del mercado total de vehículo cero emisiones: alrededor de 5 % frente al 95 % que ocupan los buses eléctricos a batería.
Este crecimiento se enmarca en una visión que combina proyectos piloto con ambiciones de escala mayor. Fueron planeados despliegues de cientos de buses de hidrógeno en varias ciudades europeas, con líderes de mercado como Solaris, que ha encabezado importantes pedidos en los últimos años.
Ventajas y retos de la tecnología
Los autobuses con pila de combustible ofrecen ventajas claras en algunos aspectos del transporte urbano pesado:
Recarga rápida y mayor autonomía: A diferencia de muchos buses eléctricos con carga por enchufe, los FCEB pueden repostar hidrógeno en tiempos cortos, más cercanos a los de un bus convencional de diésel, lo que permite un uso intensivo en rutas largas o con alta demanda de servicio.
Infraestructura más simple en ruta: Aunque la infraestructura de hidrógeno es costosa de implementar, una vez establecida puede servir a múltiples vehículos sin necesidad de estaciones de carga eléctrica de alta potencia.
Emisiones cero durante la operación: Al no producir gases contaminantes locales, mejoran la calidad del aire en zonas urbanas densas, algo crucial en ciudades con altos niveles de polución.
Sin embargo, la adopción generalizada enfrenta retos importantes:
Costos de inversión y operación: Los buses de hidrógeno suelen tener un costo inicial mayor que los buses eléctricos a batería, y su operación puede resultar más cara debido al precio del hidrógeno como combustible y a la infraestructura asociada.
Infraestructura de suministro de hidrógeno: La falta de estaciones de hidrógeno generalizadas es una barrera para la expansión rápida de flotas de FCEB.
Producción de hidrógeno “verde”: Para que esta tecnología sea verdaderamente sustentable, el hidrógeno debe producirse a partir de energías renovables (hidrógeno verde), lo que aún demanda inversiones en capacidades de generación limpia.
Perspectivas futuras
Mientras los buses eléctricos a batería dominan actualmente el segmento de vehículos cero emisiones, el interés por los autobuses de hidrógeno sigue creciendo, especialmente en regiones que buscan soluciones flexibles para rutas largas o con alta demanda operativa. Proyectos innovadores, políticas de apoyo y alianzas público-privadas serán clave para facilitar la transición hacia un transporte público más limpio y sostenible en las próximas décadas.
La región metropolitana de París ha dado un paso decisivo hacia la movilidad sostenible con la inauguración de la línea Tzen 4, un corredor de Bus Rapid Transit (BRT) completamente eléctrico que comenzó a operar el 10 de febrero de 2026 conectando los suburbios del sur de la ciudad con el centro urbano mediante tecnología de alta capacidad y mínima huella ambiental.
La línea une Viry-Châtillon con Corbeil-Essonnes, atravesando los municipios de Grigny, Ris-Orangis y Évry-Courcouronnes a lo largo de un corredor de alrededor de 14,8 km dedicado, con carriles exclusivos para buses, prioridad semafórica y 30 paradas diseñadas especialmente para facilitar el flujo de pasajeros.
Autobuses eléctricos de alta capacidad listos para operar
El corazón de la nueva línea es una flota de 30 autobuses eléctricos biarticulados de 24 metros de longitud —vehículos capaces de transportar hasta 140 pasajeros cada uno, con gran espacio interior y accesibilidad universal— equipada con las últimas tecnologías de propulsión y recarga rápida.
Estos autobuses estaban originalmente encargados al fabricante belga Van Hool bajo el nombre Van Hool Exqui.City 24 Electric, pero la quiebra de la empresa en 2024 retrasó el proyecto más de 18 meses, dejando solo cinco unidades entregadas.
Gracias a una negociación entre la autoridad regional Île-de-France Mobilités y los administradores de la quiebra, la propiedad y producción de las unidades fue transferida a la empresa suiza Hess, que completó la ensambladura final en una planta arrendada del antiguo sitio de Van Hool, con apoyo de personal técnico especializado.
Tecnología de recarga innovadora y servicio ampliado
Los buses utilizan baterías de alta potencia suministradas por Kiepe Electric y se recargan mediante el sistema SRS de Alstom, una solución de recarga en tierra que permite reabastecer energía en cuestión de minutos sin necesidad de infraestructura aérea o cables aéreos complejos.
El corredor Tzen 4 fue concebido como reemplazo de la antigua línea 402, una de las rutas más concurridas del área metropolitana con más de 26.000 pasajeros diarios, y se espera que la nueva línea soporte una demanda aún mayor al ofrecer un servicio frecuente, eficiente y amigable con el medio ambiente.
Hacia una red de transporte público más sostenible
La Tzen 4 no es un proyecto aislado: forma parte de la ambiciosa estrategia de Île-de-France Mobilités para renovar el transporte público con modos de alta capacidad que combinen el rendimiento de un tranvía con la flexibilidad de un bus. Además, se planea la extensión de esta red con nuevas líneas BRT como la Tzen 5, que está prevista para entrar en servicio entre 2027 y 2028.
Con esta inauguración, París se posiciona como una de las ciudades líderes en Europa en la adopción de soluciones de transporte público eléctrico de alto rendimiento, consolidando una alternativa que reduce emisiones, mejora la calidad de vida urbana y optimiza la conectividad entre las zonas periféricas y el centro de la metrópoli.
En un paso clave hacia la movilidad sostenible, Volkswagen Truck & Bus (VWTB) inició la entrega de sus primeros autobuses eléctricos urbanos en Brasil con el lanzamiento comercial del e-Volksbus 22L, marcando la entrada formal de la compañía en el mercado de buses eléctricos de pasajeros.
El anuncio coincide con un hito industrial para la empresa: el autobús eléctrico e-Volksbus fue la unidad número 1.250.000 que salió de la línea de producción, subrayando la importancia estratégica de este lanzamiento dentro de la historia de la marca.
Un nuevo protagonista en el transporte público eléctrico
El e-Volksbus 22L es un vehículo diseñado específicamente para aplicaciones urbanas y metropolitanas. Con una longitud de hasta 13,2 metros y capacidad para hasta 82 pasajeros, el modelo ofrece hasta 250 km de autonomía gracias a un sistema de 12 paquetes de baterías, similar al utilizado en los camiones eléctricos e-Delivery de Volkswagen.
Este autobús eléctrico representa una apuesta clara por la transición energética en el transporte urbano y llega en un momento en el que Brasil y otros países de la región reforzaron compromisos para reducir emisiones, incluyendo objetivos que promueven la venta exclusiva de vehículos de cero emisiones en el segmento pesado para 2040, con metas intermedias para 2030.
Primeras entregas y despliegue en ciudades brasileñas
El lote inaugural comprende 100 unidades del e-Volksbus 22L. Ya se realizaron las primeras entregas, entre ellas 50 autobuses destinados al operador de transporte público Transpass en São Paulo, una ciudad que recientemente superó el hito de 1.000 buses eléctricos en operación.
Las restantes unidades de esta primera fase se asignarán progresivamente a distintos operadores de transporte, comenzando en enero de 2026. Además de São Paulo, se proyecta la introducción gradual de los e-Volksbus en otras ciudades brasileñas, incluyendo Resende, donde se ubica la planta de fabricación de Volkswagen Truck & Bus.
Del piloto a la producción: validación en condiciones reales
Antes del lanzamiento comercial, el e-Volksbus fue sometido a una extensa fase de pruebas en condiciones reales de operación en São Paulo desde mayo. Estos ensayos permitieron obtener datos sobre el desempeño, la eficiencia energética y la fiabilidad del vehículo, elementos que respaldaron su transición del piloto a la producción y entrega comercial.
Soporte técnico y post-venta especializado
Además de la producción y suministro de las unidades, Volkswagen Truck & Bus ha puesto en marcha un programa de soporte técnico y atención post-venta adaptado a la operación de autobuses eléctricos. El plan contempla orientación en estrategias de carga y operación diaria, capacitación para los operadores y preparación de la red de concesionarios para garantizar disponibilidad de repuestos y servicios de mantenimiento.
La compañía también incorpora herramientas de telemetría y optimización de planes de carga para maximizar la disponibilidad y continuidad operativa de los autobuses en las flotas urbanas.
Transición energética y el futuro de los buses eléctricos
Con este lanzamiento, Volkswagen Truck & Bus busca consolidarse como actor relevante en la electrificación del transporte público en América Latina, ofreciendo soluciones que combinan rendimiento, sostenibilidad y acompañamiento integral al cliente. El e-Volksbus no solo simboliza un avance tecnológico, sino también la materialización de iniciativas que favorecen la reducción de emisiones y la mejora de la calidad de vida en las ciudades.
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