spot_img
Inicio Blog Página 2

Necochea busca cómo sostener sus colectivos después de dos licitaciones y ninguna empresa interesada

0

El segundo llamado para concesionar por 20 años el transporte urbano de Necochea y Quequén volvió a quedar desierto. Ninguna empresa compró el pliego de $3 millones. Mientras corre una prórroga que vence el 2 de octubre, el Municipio analiza cambiar las condiciones y ya aparecieron dos firmas interesadas en conocer un eventual nuevo esquema.

El escenario que Revista Colectibondi había planteado como una posibilidad el 17 de agosto finalmente se concretó: el segundo intento para concesionar el transporte público de pasajeros de Necochea y Quequén volvió a fracasar.

Ninguna empresa adquirió el pliego necesario para participar de la licitación pública convocada por la Municipalidad y, por lo tanto, no hubo propuestas para abrir.

El plazo para comprar la documentación venció el 18 de agosto de 2026. La apertura de ofertas estaba prevista para el 21, pero la ausencia de interesados dejó nuevamente desierto el proceso.

Es exactamente lo mismo que había ocurrido apenas un mes antes.

El primer llamado tampoco había logrado atraer empresas, una situación que había obligado al Municipio a lanzar una segunda convocatoria prácticamente bajo las mismas condiciones. El Decreto Nº 2222/2026 dejó formalmente asentado aquel primer fracaso y estableció el nuevo proceso licitatorio.

Ahora la incógnita es mayor: ¿quién prestará el servicio después del 2 de octubre?

Una concesión por 20 años que no consiguió oferentes

La licitación buscaba entregar la explotación del Servicio de Autotransporte Urbano de Pasajeros de Necochea y Quequén durante 20 años, con posibilidad de prórroga según las condiciones previstas por la normativa municipal.

Para participar, las empresas debían adquirir un pliego cuyo valor fue establecido en $3 millones.

Pero ninguna lo hizo.

En el primer proceso, las firmas interesadas podían comprarlo hasta el 14 de julio. Ese plazo terminó sin ventas y la convocatoria fue declarada desierta.

El Municipio volvió a intentarlo inmediatamente: el segundo llamado comenzó el 22 de julio y estableció como nueva fecha límite el 18 de agosto.

El resultado fue idéntico.

Dos licitaciones consecutivas y cero empresas dispuestas a presentar una oferta formal.

El segundo llamado había mantenido prácticamente las mismas condiciones

Después del primer fracaso, el Ejecutivo decidió avanzar rápidamente con una nueva convocatoria.

El segundo llamado mantuvo el objetivo de otorgar una concesión por 20 años y salió nuevamente al mercado sin modificaciones sustanciales en el esquema planteado anteriormente.

La estrategia buscaba evitar mayores demoras administrativas, pero no consiguió modificar el comportamiento de los potenciales operadores.

El resultado vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que excede al caso puntual de Necochea: qué condiciones económicas y operativas necesita hoy un sistema de transporte urbano del interior argentino para resultar atractivo para una empresa privada.

Costos laborales, combustible, renovación de flota, kilómetros recorridos, demanda de pasajeros, tarifa y subsidios forman parte de una ecuación cada vez más difícil de cerrar.

La cuenta regresiva termina el 2 de octubre

Mientras no exista un nuevo concesionario, los colectivos seguirán funcionando mediante la prórroga actualmente vigente, que se extiende hasta el 2 de octubre de 2026.

Eso deja al Ejecutivo y al Concejo Deliberante con un margen temporal limitado para definir qué ocurrirá después.

Entre las alternativas que comenzaron a discutirse aparecen principalmente tres caminos:

  • realizar un tercer llamado a licitación;
  • modificar las condiciones y elaborar un nuevo pliego;
  • o extender nuevamente de manera transitoria la prestación actual.

El problema es que cada solución tiene tiempos administrativos, económicos y políticos diferentes.

Una tercera licitación realizada bajo condiciones similares podría repetir el resultado anterior. Una modificación profunda del pliego podría atraer empresas, pero demandaría una nueva revisión del esquema. Y otra prórroga resolvería la continuidad inmediata sin solucionar definitivamente el futuro del sistema.

El Concejo ya analiza cambiar el pliego

El fracaso de la segunda licitación llevó la discusión nuevamente al Concejo Deliberante.

El 24 de agosto, la Comisión de Transporte analizó formalmente la situación y debatió incluso un proyecto para declarar la emergencia del transporte público.

Durante esa reunión también participó un representante de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que manifestó preocupación por la continuidad de la actividad y por la situación de los trabajadores.

Pero uno de los puntos centrales fue otro: la posibilidad de elaborar un nuevo pliego con condiciones capaces de atraer prestadores.

Según informó oficialmente el Concejo Deliberante, los ediles plantearon la necesidad de revisar el esquema después de comprobar que dos convocatorias consecutivas no habían conseguido ningún oferente.

También se decidió solicitar información sobre las gestiones realizadas para contactar empresas y conocer la postura de la prestataria actual frente a una posible continuidad.

La Comisión resolvió intensificar el trabajo y realizar reuniones periódicas para encontrar una salida antes del vencimiento de la prórroga.

Una novedad: aparecieron dos empresas interesadas

Sin embargo, después de varios días de incertidumbre surgió un dato que podría modificar parcialmente el escenario.

El 27 de agosto, Ecos Diarios informó que dos empresas habían manifestado interés en analizar el transporte urbano de Necochea de cara a un eventual tercer llamado.

Una de ellas es Vía Rosario, empresa que presentó formalmente una carta de intención ante el Concejo Deliberante expresando su voluntad de conocer las condiciones y evaluar una propuesta para el sistema local.

La Comisión de Transporte prevé convocar a representantes de la compañía para conocer con mayor detalle qué esquema plantearía.

Además, otra empresa que actualmente presta servicios en Azul habría manifestado su intención de acercar una carta de interés para estudiar una posible participación.

Es importante marcar la diferencia: interés no significa oferta ni adjudicación.

Hasta el momento no existe un tercer proceso licitatorio abierto ni propuestas formales para hacerse cargo del sistema.

Pero después de dos convocatorias en las que ni siquiera se vendió un pliego, la aparición de empresas dispuestas al menos a discutir las condiciones representa una novedad.

Kilómetros, pasajeros, líneas y subsidios: qué podría cambiar

La discusión ahora podría trasladarse desde la búsqueda de empresas hacia las condiciones necesarias para que esas empresas efectivamente participen.

El director de Transporte municipal, Facundo Croci, señaló que para analizar el sistema deben contemplarse múltiples variables: cantidad de líneas, kilómetros recorridos, pasajeros transportados y esquema de subsidios, entre otros factores.

Y allí aparece probablemente una de las claves del próximo proceso.

Después de dos llamados desiertos, un eventual tercer intento difícilmente pueda analizarse únicamente como una repetición administrativa de los anteriores.

El desafío será determinar qué parte del modelo planteado alejó a los operadores y qué condiciones pueden modificarse sin deteriorar frecuencias, recorridos, inversiones o calidad del servicio para los pasajeros.

Un problema que va más allá de Necochea

Lo que ocurre en Necochea y Quequén también permite observar una dificultad que atraviesa a numerosos sistemas urbanos del interior.

Con menores volúmenes de pasajeros que el Área Metropolitana de Buenos Aires, estructuras de costos elevadas y esquemas de subsidios diferentes, lograr que una concesión de transporte público resulte económicamente sustentable puede convertirse en un desafío.

En este caso existe además un dato particularmente significativo.

No se trata de que las empresas hayan presentado propuestas que luego fueran rechazadas por el Municipio.

Directamente ninguna compró el pliego en dos oportunidades consecutivas.

Eso convierte el resultado en una señal más fuerte sobre la falta de atractivo que tuvo el esquema originalmente propuesto.

Del segundo fracaso a un posible tercer intento

La historia comenzó en junio con una licitación destinada a definir el transporte público de Necochea y Quequén para las próximas dos décadas.

En julio llegó el primer fracaso. En agosto, el Municipio volvió a intentarlo. Y nuevamente no apareció ninguna empresa. Ahora comienza una tercera etapa.

Con una prórroga que vence el 2 de octubre, el Municipio y el Concejo deberán decidir rápidamente si reformulan el modelo, convocan nuevamente a las empresas o extienden la situación actual.

La aparición de dos posibles interesados puede abrir una puerta que hasta hace pocos días no existía.

Pero la pregunta central continúa vigente: ¿qué condiciones deberá ofrecer Necochea para que, en un tercer intento, finalmente haya empresas dispuestas a hacerse cargo de sus colectivos?

Después de cuatro años, Jesús María mudó todos sus ómnibus: cómo funciona la nueva terminal que saca la larga distancia del centro

0

La ciudad cordobesa inauguró una nueva Terminal de Ómnibus de aproximadamente 4.400 m² y trasladó allí toda la operación desde el 27 de agosto. La apertura no implica solamente un cambio de edificio: modifica recorridos interurbanos, reorganiza accesos y evita que los servicios de larga distancia continúen ingresando al centro de Jesús María.

Después de aproximadamente cuatro años de obras, Jesús María inauguró el 26 de agosto de 2026 su nueva Terminal de Ómnibus, una infraestructura que modifica de manera significativa la circulación del transporte de pasajeros en una de las ciudades más importantes del norte cordobés.

El nuevo complejo, de aproximadamente 4.400 metros cuadrados, se encuentra en el sector delimitado por San Juan Norte, Puerto de Palos y avenida 28 de Julio, en una ubicación alejada de la antigua estación.

Pero la inauguración no representa solamente la apertura de un edificio.

Desde las 00:00 del jueves 27 de agosto, la totalidad de los servicios pasó a operar desde la nueva terminal y la anterior estación quedó fuera de funcionamiento, sin un período de transición en el que ambas trabajaran simultáneamente.

El cambio obligó además a rediseñar recorridos, accesos y paradas de los servicios interurbanos y de larga distancia que atraviesan Jesús María.

Todos los servicios fueron trasladados al mismo tiempo

La decisión de la Municipalidad fue realizar una mudanza completa.

Con la apertura del nuevo edificio dejaron de producirse despachos y arribos en la antigua terminal y todas las empresas comenzaron a utilizar las nuevas instalaciones.

Durante los primeros días, de todas maneras, se dispuso personal en la vieja estación para orientar a los pasajeros y señalización informando sobre el traslado.

La puesta en marcha también estará bajo evaluación.

Durante las primeras 24 horas se estableció un monitoreo específico sobre recorridos, funcionamiento de las dársenas, tránsito, movilidad y accesibilidad, mientras que durante el primer mes se realizará un seguimiento de la nueva dinámica generada alrededor del complejo.

Esto permitirá introducir modificaciones en caso de que los nuevos circuitos generen dificultades.

El propio intendente Federico Zárate anticipó que los recorridos podrán ser ajustados si la experiencia de las primeras semanas demuestra que es necesario.

La larga distancia deja de entrar al centro

Uno de los cambios más importantes para el tránsito de Jesús María será la salida de los ómnibus de larga distancia del área céntrica.

Hasta ahora, estos vehículos debían internarse en la trama urbana para llegar hasta la antigua estación.

Con el nuevo esquema, los micros de larga distancia tendrán accesos directos hacia la nueva terminal y dejarán de atravesar el centro para realizar sus operaciones habituales.

El cambio busca disminuir la presencia de vehículos pesados en las calles céntricas y concentrar el movimiento de pasajeros en un sector especialmente preparado para esa función.

Para Jesús María, además, no se trata de un movimiento menor.

La ciudad funciona como un importante nodo de conexión para numerosas localidades del norte cordobés y recibe un volumen extraordinario de pasajeros durante eventos como el Festival Nacional de Doma y Folklore.

Según datos mencionados por el intendente después de la inauguración, la terminal registra en los períodos de mayor demanda alrededor de 11 colectivos por hora, mientras que el movimiento habitual se encuentra entre cinco y seis unidades por hora.

Nuevos circuitos para los interurbanos

La mudanza también obligó a reorganizar los servicios interurbanos.

Los colectivos provenientes de Córdoba capital, Sierras Chicas, Colonia Caroya y distintas localidades ubicadas hacia el norte tendrán circuitos diferenciados para ingresar y salir de la nueva estación.

Uno de los principales desafíos fue evitar que el traslado de la terminal perjudicara a quienes utilizan diariamente el transporte público para llegar al centro de Jesús María o a establecimientos educativos.

Por ese motivo, los nuevos recorridos contemplan paradas intermedias y conexiones destinadas a mantener la accesibilidad hacia sectores centrales de la ciudad.

Existe además una diferencia importante entre trasladar la terminal y eliminar completamente las paradas del sector anterior.

Aunque el viejo edificio dejó de operar como estación, el transporte urbano continuará realizando ascenso y descenso de pasajeros sobre calle Laprida, y también se mantendrá allí una parada para servicios interurbanos, aunque sin permanencia de los colectivos.

De esta manera, el antiguo punto conserva parte de su función como parada urbana, pero deja de actuar como terminal.

Una obra financiada con fondos municipales

La construcción de la nueva terminal demandó algo más de cuatro años.

El proyecto se desarrolló sobre un terreno aportado por la Sociedad Rural de Jesús María, mientras que la ejecución de la infraestructura fue financiada con recursos municipales.

Tras la inauguración, Zárate estimó la inversión municipal en alrededor de 2 millones de dólares y señaló que el emplazamiento elegido había surgido de estudios previos sobre el crecimiento y la movilidad de la ciudad.

La localización de la terminal había generado discusiones durante el desarrollo del proyecto, especialmente por su distancia respecto del centro y por el impacto que podría generar el movimiento de colectivos sobre el sector oeste.

Con la estación finalmente en funcionamiento, esos efectos comenzarán ahora a medirse sobre el terreno.

Alrededor del nuevo complejo también se introdujeron modificaciones en el tránsito y restricciones de circulación y estacionamiento destinadas a ordenar los accesos.

Taxis y remises también se mudaron

El traslado no alcanza solamente a los colectivos.

La parada de taxis y remises que funcionaba sobre calle Laprida fue trasladada al nuevo complejo y cuenta ahora con un sector específico sobre San Juan Norte.

El objetivo es concentrar en el mismo nodo distintas alternativas para que los pasajeros puedan continuar su viaje una vez que llegan a Jesús María.

La terminal cuenta además con seguridad durante las 24 horas, más de dos decenas de cámaras y un centro de monitoreo, según informó el municipio tras la apertura.

¿Qué pasará con la vieja terminal?

El cierre del antiguo edificio abre ahora otra discusión urbana.

La Municipalidad analiza utilizar ese predio para desarrollar en el futuro un centro cívico, aunque el proyecto todavía deberá atravesar distintas etapas antes de concretarse.

De avanzar esa iniciativa, la mudanza de los colectivos produciría una segunda transformación: liberar un espacio estratégico del centro para destinarlo a nuevos usos públicos.

Es un proceso que ya ocurrió en distintas ciudades argentinas, donde el crecimiento urbano terminó dejando antiguas estaciones de ómnibus en zonas demasiado congestionadas para recibir diariamente vehículos de gran porte.

Un nuevo nodo para el norte cordobés

La nueva Terminal de Jesús María puede analizarse, por lo tanto, desde dos perspectivas.

Por un lado está la infraestructura: un complejo de aproximadamente 4.400 m² construido específicamente para recibir y despachar servicios de pasajeros.

Por otro aparece una transformación posiblemente más relevante: la reorganización completa de los recorridos de ómnibus alrededor de la ciudad.

La larga distancia abandona el centro, los interurbanos modifican sus circuitos, se mantienen puntos estratégicos de ascenso y descenso para no perder conectividad y se crea un nuevo nodo de transporte en el sector oeste.

Los primeros días serán determinantes para conocer cómo responde el sistema y qué modificaciones deberán introducirse.

Después de cuatro años de obras, Jesús María no solamente estrenó una terminal: cambió el mapa por el que circulan sus colectivos.

El GNC ya mueve 202 colectivos en 17 líneas porteñas: cuáles son y qué modelos circulan

1

La última base oficial de la Ciudad, actualizada el 24 de agosto pero con datos correspondientes a julio de 2026, muestra que el gas natural comprimido ya representa el 12,63% del parque habilitado. Las líneas 65 y 151 funcionan íntegramente con esta tecnología y concentran más de dos tercios de las unidades.

Durante décadas, los colectivos a gas en Buenos Aires aparecieron como prototipos, pruebas aisladas o proyectos que difícilmente conseguían superar la etapa experimental. En 2026, esa fotografía empezó a cambiar de escala.

Según el archivo de indicadores del parque móvil publicado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en julio había aproximadamente 202 colectivos propulsados a Gas Natural Comprimido —GNC—, distribuidos en 17 líneas de jurisdicción porteña.

El universo analizado alcanza a 1.599 vehículos habilitados, de modo que las unidades a gas ya representan el 12,63% de la flota incluida en el relevamiento. En otras palabras, aproximadamente uno de cada ocho colectivos registrados en las líneas porteñas funciona con GNC.

La aclaración temporal es importante. El conjunto de datos figura como actualizado el 24 de agosto de 2026, pero el último mes incorporado al archivo es julio de 2026. Por lo tanto, se trata de una publicación realizada en agosto con una fotografía operativa del mes anterior.

Las 17 líneas con colectivos a GNC

La distribución está lejos de ser homogénea. Dos líneas poseen flotas completamente convertidas, otras incorporaron tandas de entre cuatro y doce vehículos y un tercer grupo mantiene una o pocas unidades, en algunos casos asociadas a ensayos o incorporaciones iniciales.

La suma de esas estimaciones entrega 202 vehículos. Los pequeños decimales que resultan de multiplicar parque por porcentaje obedecen a que la base publica las participaciones con dos cifras decimales.

En todos los casos, el resultado se aproxima claramente a un número entero de unidades.

Las líneas 65 y 151 explican dos de cada tres unidades

El corazón de esta expansión está en las líneas 65 y 151, operadas por La Nueva Metropol. Ambas aparecen con el 100% de su parque habilitado a GNC: 60 unidades en la primera y 77 en la segunda.

En conjunto reúnen 137 colectivos, equivalentes al 67,8% de todos los vehículos a gas registrados en las líneas porteñas. Esa concentración permite entender por qué el indicador general dio un salto tan fuerte al comienzo del año.

En enero, la base permitía estimar apenas 26 unidades a GNC. En febrero el total trepó a 156, principalmente por el ingreso masivo de los King Long XMQ6127G destinados a Metropol. Para julio, el número ya había llegado a 202.

La Línea 109, que también pasó a la órbita de Metropol, sumaba otras 11 unidades del mismo modelo. Si se consideran las líneas 65, 151 y 109, los King Long identificados reúnen al menos 148 vehículos dentro del corte. A ellos se agrega el coche de prueba que la base registró en la Línea 64.

De un único modelo a un ecosistema más diverso

El avance del GNC porteño no se limita a los colectivos chinos de Metropol. El segundo eje de la transición está integrado por unidades carrozadas en la Argentina.

La combinación que más se repite fuera de las flotas de King Long es la de TodoBus Retiro sobre chasis Agrale MT 17.0 GNC o GNV. Esa configuración aparece, con distintas versiones y tamaños, en las líneas 7, 12, 39, 44, 50, 76, 106, 108, 115 y 118.

La expansión tiene un componente industrial relevante: el chasis Agrale se produce localmente y TodoBus fabrica sus carrocerías en el país. En lugar de una renovación integral como la realizada por Metropol, estas líneas adoptaron una lógica gradual, incorporando pequeños lotes para reemplazar unidades diésel y evaluar comportamiento, consumo, mantenimiento y autonomía en recorridos diferentes.

También aparecen otras configuraciones. La Línea 42 cuenta con colectivos Yutong ZK6128HG a GNC, mientras que las líneas 61 y 62 poseen unidades Marcopolo Torino Low Entry sobre chasis Scania K280. Las líneas 106 y 108 muestran, además, una convivencia entre chasis Agrale y Scania carrozados por TodoBus o Marcopolo.

La flota a gas de Buenos Aires, por lo tanto, no responde a una única receta. Conviven buses integrales importados, chasis producidos en el país, carrocerías nacionales y prototipos que recorrieron distintas empresas antes de quedar afectados a una línea.

En julio se sumaron diez unidades más

La comparación con junio muestra que el proceso continuó avanzando durante el último mes disponible. El total estimado pasó de 192 a 202 colectivos a GNC, un crecimiento neto de diez unidades.

Ese incremento se explica por cinco líneas:

  • La 44 pasó de 9 a 12 unidades a gas.
  • La 39 subió de 2 a 4.
  • La 106 avanzó de 4 a 6.
  • La 108 pasó de 4 a 6.
  • La 115 aumentó de 3 a 4.

Mientras tanto, la cantidad de líneas con presencia de GNC se mantuvo en 17. Esto indica que, durante julio, la expansión no llegó a nuevos recorridos sino que profundizó la participación de la tecnología dentro de líneas que ya la utilizaban.

De 26 a 202 unidades en siete meses

La evolución mensual permite dimensionar la velocidad del cambio:

Entre enero y julio se agregaron 176 unidades netas, un crecimiento del 676,9%. La comparación porcentual debe leerse con cautela porque parte de una base muy pequeña, pero muestra con claridad el cambio de escala: el GNC dejó de ser una rareza estadística y ya ocupa una porción visible del parque porteño.

Una transición que todavía convive con el gasoil

El avance no significa que el diésel haya perdido su predominio. Con un 12,63% de participación, el GNC sigue siendo minoritario dentro del conjunto. Además, su distribución permanece muy concentrada: sin las líneas 65 y 151, el resto del sistema reúne 65 unidades a gas repartidas entre 15 líneas.

El escenario, sin embargo, ya anticipa el efecto de la normativa que entrará en plena vigencia el 1.º de enero de 2027. La Resolución 111/SECT/25 establece que las unidades cero kilómetro que se incorporen a las líneas porteñas deberán contar con motorización a GNC o ser totalmente eléctricas. Los vehículos diésel ya habilitados podrán continuar hasta alcanzar su antigüedad máxima.

Eso convierte a 2026 en un año bisagra. Las empresas no solamente están renovando coches: están definiendo proveedores, tamaños, configuraciones, infraestructura de carga y estrategias operativas para un mercado en el que el 0 km diésel dejará de ser una opción para las líneas bajo jurisdicción de la Ciudad.

La nueva base oficial ofrece la fotografía más nítida hasta ahora. El GNC ya mueve 202 colectivos, llegó a 17 líneas y pasó de los prototipos a las flotas completas. La transición todavía es desigual, pero dejó de ser una promesa futura: ya puede medirse en las calles de Buenos Aires.

 

Fuente:

Buenos Aires Data

Argentina ya tiene su primer TramBus articulado eléctrico

0

Cuatro meses después de que Revista Colectibondi adelantara su desarrollo, apareció terminado el primer MT 27.0 LEe articulado destinado al sistema TramBus. El nuevo vehículo amplía la familia eléctrica desarrollada por Agrale y TodoBus y lleva la propuesta a un segmento de mayor capacidad, con espacio para hasta 135 pasajeros.

Lo que en mayo todavía se encontraba en pleno proceso de desarrollo y carrozado ya tomó forma definitiva.

El primer TramBus articulado 100% eléctrico sobre plataforma Agrale MT 27.0 LEe ya salió terminado, marcando un nuevo paso para el proyecto de electromovilidad que viene desarrollándose en Buenos Aires.

Revista Colectibondi había adelantado el 11 de mayo que Agrale trabajaba sobre una plataforma articulada eléctrica basada conceptualmente en el conocido MT 27.0 LE, con el objetivo de llevar la tecnología del TramBus a vehículos de aproximadamente 18 metros y mayor capacidad.

Ahora aquella imagen del vehículo todavía en proceso industrial deja paso al producto terminado.

El hermano mayor del TramBus

Hasta ahora, la imagen más conocida del nuevo sistema porteño estuvo asociada a los MT 17.0 LEe rígidos, las unidades eléctricas que ya comenzaron su etapa de prueba dentro del sistema TramBus.

El MT 27.0 LEe lleva esa misma filosofía a otra escala.

Se trata de una plataforma articulada pensada específicamente para corredores con altos niveles de demanda, donde un colectivo convencional comienza a encontrar sus límites de capacidad.

Agrale informó que esta configuración fue desarrollada para transportar hasta 135 pasajeros, mientras que el proyecto general contempla unidades totalmente eléctricas y con una autonomía mínima de 270 kilómetros.

La aparición de la primera unidad terminada permite, por primera vez, observar cómo aquella arquitectura eléctrica se traslada a un colectivo articulado completo.

Desarrollo argentino y tecnología eléctrica internacional

Uno de los aspectos más interesantes del proyecto está en cómo se distribuyó su desarrollo industrial.

El chasis fue desarrollado por Agrale Argentina, mientras que el sistema de propulsión eléctrica surgió de la asociación con la empresa británica Equipmake. La carrocería, por su parte, fue realizada localmente por TodoBus.

Es una integración que combina ingeniería y fabricación nacional con tecnología internacional aplicada al sistema de tracción.

Y, especialmente en el caso del articulado, representa un salto importante: ya no se trata solamente de electrificar un colectivo urbano convencional, sino de llevar esa tecnología a una plataforma de gran capacidad, destinada a operaciones mucho más exigentes.

De aquella estructura en fábrica al colectivo terminado

La evolución resulta especialmente interesante para quienes vienen siguiendo el proyecto desde sus primeras etapas.

En mayo, cuando Colectibondi publicó “El primer Trambus articulado eléctrico será Made in Argentina”, todavía se hablaba del futuro vehículo y podían verse avances de su proceso de fabricación.

En aquella nota señalábamos que el desarrollo podía convertirse en uno de los proyectos más importantes de la industria argentina de buses de los últimos años.

Cuatro meses después, esa frase empieza a materializarse.

El MT27 eléctrico ya no es únicamente un chasis proyectado, una estructura dentro de una planta o una representación de cómo podría verse.

El primer articulado está terminado.

Un TramBus para otra escala de demanda

La diferencia respecto de las unidades rígidas no pasa solamente por agregar algunos metros de longitud.

La articulación permite aumentar considerablemente la capacidad del vehículo sin abandonar el concepto de piso bajo, accesibilidad y circulación sobre neumáticos.

Por eso esta clase de unidades resulta especialmente adecuada para sistemas BRT, corredores exclusivos y servicios de elevada demanda.

El TramBus conectará cinco líneas de Subte y cambiará los viajes entre el norte y el sur de Buenos Aires

El propio concepto TramBus se apoya en esa lógica: vehículos eléctricos que circulan sobre la calle pero acompañados por infraestructura y tecnología que les permita ofrecer un servicio más cercano a un sistema de transporte rápido.

El Gobierno porteño define al TramBus como un complemento en superficie de la red de Subte, con vehículos sobre neumáticos, sin infraestructura ferroviaria y con la futura T1 prevista para conectar transversalmente el norte y el sur de Buenos Aires.

El articulado que faltaba

La llegada del MT27 también completa una pieza que hasta ahora permanecía pendiente dentro del proyecto.

El fabricante ya había anunciado que el programa TramBus contemplaba tanto unidades MT 17.0 LEe rígidas como MT 27.0 LEe articuladas. Estas últimas están pensadas justamente para elevar la capacidad del sistema y responder a los sectores de mayor demanda.

Ahora finalmente existe una unidad terminada capaz de mostrar cómo se traduce ese concepto en la calle.

Todavía quedará conocer su configuración definitiva de operación, los ensayos correspondientes y cuándo comenzarán a verse estos articulados realizando pruebas junto con el resto de la flota.

 

Artículo relacionado

El primer Trambus articulado eléctrico será «Made in Argentina»

Se cumplieron 15 años del trágico accidente ferroviario que involucró a un colectivo de la Línea 92 en Flores

0

Fue el peor accidente con trenes en la Ciudad en casi 50 años donde 11 personas murieron y 228 resultaron heridas cuando una formación del Sarmiento embistió a un colectivo de la línea 92 (Interno 52) –que pasó con la barrera parcialmente baja- y a otro ferrocarril que estaba detenido.

El accidente ferroviario de Flores de 2011 fue un siniestro entre un ómnibus y dos formaciones de ferrocarriles, que tuvo lugar en el barrio de Flores de la ciudad de Buenos Aires, el 13 de septiembre de 2011. Horas antes del accidente un camión había roto la punta de la barrera del paso a nivel de la calle Artigas del barrio porteño de Flores debido a que la barrera se encontraba sin funcionar a 45 grados sostenida con un palo y ante la presencia de un banderillero que permitió el paso del camión.

La empresa responsable del correcto funcionamiento de la barrera era el grupo TBA de los hermanos Cirigliano. Horas más tarde un colectivo de la Línea 92 cruzó las vías de la Línea Sarmiento y fue embestido por un tren, que a su vez descarriló y embistió a otra formación.

Sucesión de los hechos

A las 2.38 un camión de basura rompió la punta de la barrera del paso a nivel de la calle Artigas en el barrio porteño de Flores. Dicha barrera no funcionaba correctamente ya que se encontraba trabada con un palo a 45 grados a pesar de que no se aproximaba ninguna formación, la empresa responsable de que la barrera funcione correctamente era TBA del grupo Cirigliano.

En el momento de la rotura de la barrera se encontraba en sitio un banderillero que permitió el paso del camión a pesar de la anomalía de la situación.La Policía Metropolitana de la Ciudad de Buenos Airesa cargo de la seguridad vial en Buenos Aires tampoco dio aviso de la situación ni tomo acción alguna a pesar de que el hecho estaba siendo monitoreado en vivo. Dicha fuerza de seguridad no colocó «en consigna» de uno de sus agentes en el lugar pese a haber tenido filmada la maniobra.A las 6:23, un colectivo de la Línea 92 que se dirigía hacia Retiro cruzó el paso a nivel y fue embestido por una formación de la Línea Sarmiento que circulaba en sentido hacia Moreno.

La carrocería del ómnibus quedó destrozada como producto del impacto con el ferrocarril y luego con el borde del andén de la Estación Flores. Como resultado del primer choque, el tren descarriló e impactó contra una segunda formación que circulaba por la vía opuesta, sobre la que se realiza el recorrido hacia Once.

El interno N° 52 nunca más fue utilizado en la empresa, es decir, la numeración de sus unidades la saltea.

Grabaciones de una cámara de seguridad provistas por la Policía Metropolitana de la Ciudad de Buenos Aires y difundidas por la prensa local dan testimonio de que las señales lúminicas y sonoras del cruce advertían sobre la llegada de la formación, pero la barrera no estaba en posición horizontal, sino a 45º ya que horas antes del accidente un camión había roto la punta de la barrera del paso a nivel del barrio porteño de Flores, pero la Policía Metropolitana a cargo de la seguridad vial en Buenos Aires no dio el un aviso de que la barrera fue embestida y no colocó «una consigna» de uno de sus agentes en el lugar pese a haber tenido filmada la maniobra.

Por otro lado, en las mismas grabaciones, se observa que la barrera había estado funcionando de dicha forma momentos antes del accidente y que había un banderillero dirigiendo el tránsito. Cuando se produce el choque, no se observa la presencia del banderillero.Minutos después del accidente, personal de las fuerzas de seguridad y de la salud se encontraban en el lugar realizando las primeras tareas de rescate.

Varias decenas de ambulancias trasladaron a los heridos durante toda la mañana hacia los hospitales más cercanos. El maquinista de la formación descarrilada quedó atrapado entre los hierros durante aproximadamente dos horas, y pudo ser rescatado con heridas graves.

El juez federal Julián Ercolini y el fiscal federal Gerardo Di Masi quedaron a cargo de la investigación de las causas que ocasionaron el siniestro. Once personas fallecieron en el accidente: un menor, tres mujeres y siete hombres, entre los que se encuentra el chofer del colectivo. Mientras que 228 personas resultaron heridas.Durante el día del accidente, la Línea Sarmiento ofreció un servicio reducido entre Estación Moreno y Estación Liniers.

En los días subsiguientes, se anunció el avance del Soterramiento del Ferrocarril Sarmiento, en el cual se proyectó eliminar todos los pasos a nivel de esta línea y nunca fue terminado hasta la actualidad.

 

Fuente:

Diversos medios en Internet

El “Bondi Papal”: La Línea 41 sumará colectivos Yutong a GNC y cambiará parte de su histórico amarillo

0

Los nuevos buses chinos formarán parte de la renovación impulsada por Azul S.A. y llegarán con una combinación de amarillo, negro y grandes sectores blancos en los laterales. El nuevo esquema reducirá el protagonismo del tradicional amarillo de la 41 y, por la particular combinación cromática, ya permite jugar con un apodo inevitable: el “Bondi Papal”.

Una de las líneas más fáciles de reconocer en las calles de Buenos Aires está a punto de atravesar un cambio importante.

La Línea 41, históricamente identificada durante las últimas décadas por sus colectivos prácticamente completamente amarillos, incorporará nuevas unidades Yutong propulsadas a Gas Natural Comprimido (GNC). Y la renovación no será solamente tecnológica.

Los vehículos que comenzaron a observarse durante su fabricación en China presentan un esquema exterior que mantiene el amarillo característico de la línea, pero incorpora grandes superficies blancas sobre los laterales, además de detalles negros.

El resultado modifica considerablemente la imagen que los pasajeros están acostumbrados a ver todos los días.

Y deja servido un juego inevitable. ¿Llega el “Bondi Papal”? Amarillo y blanco.

La combinación cromática inmediatamente recuerda a los colores de la bandera del Vaticano, por lo que los nuevos Yutong de la 41 bien podrían ganarse rápidamente un particular apodo entre aficionados y pasajeros: el “Bondi Papal”.

No sería extraño que ocurriera. Los colectivos porteños siempre construyeron una parte importante de su identidad alrededor de los colores, hasta el punto de que muchas líneas pueden reconocerse a distancia sin siquiera distinguir el número.

En el caso de la 41, el amarillo se convirtió durante años prácticamente en su tarjeta de presentación. Los nuevos Yutong conservarán ese ADN, aunque de una manera bastante diferente.

De una pista en China a una confirmación

Revista Colectibondi había adelantado la novedad el 30 de julio de 2026, cuando una fotografía tomada durante una visita de empresarios argentinos a la fábrica de Yutong en Zhengzhou permitió descubrir, casi escondido detrás de una delegación, un colectivo en producción con los colores de la Línea 41.

En aquel momento se trataba todavía de una pista: la unidad mostraba una combinación de amarillo, negro y blanco compatible con la línea operada por Azul S.A., pero todavía no existía una confirmación oficial sobre la compra.

El detalle de la foto que reveló los nuevos Yutong a GNC para la Línea 41

Ahora apareció una pieza mucho más contundente.

Yutong confirmó el 8 de septiembre que durante 2026 enviará 250 colectivos ZK6126HG de 12 metros propulsados a GNC a la Argentina. Las primeras 100 unidades están destinadas a diferentes operadores de Buenos Aires, mientras que un segundo pedido de 150 vehículos fue adquirido por Rosario Bus y Azul S.A.

Azul S.A. es precisamente la operadora de la Línea 41. De esta manera, aquella fotografía encontrada durante julio empieza a cerrar el círculo: los Yutong amarillos y blancos observados en la línea de producción china forman parte de la próxima renovación vinculada con el grupo empresario que opera la 41.

Así nos gustaría volver a ver a los 41…

 

Con un amarillo pleno nos conformaríamos…(y su cartelera en amarillo también)

Pero así serán…

Por el momento, no se informó oficialmente cuántas unidades del pedido serán destinadas específicamente a esta línea.

Cómo serán los nuevos Yutong

El modelo involucrado en la operación es el Yutong ZK6126HG, un colectivo urbano de aproximadamente 12 metros desarrollado para servicios de alta demanda.

Según la información difundida por el propio fabricante, las unidades cuentan con motor Yuchai de 320 CV, normativa de emisiones Euro V y alimentación mediante GNC.

También incorporan tres puertas, transmisión automática planetaria ZF de seis velocidades, suspensión neumática ECAS y ejes Jingyida. Yutong indicó que las 150 unidades del segundo pedido destinado a Rosario Bus y Azul S.A. tendrán una configuración técnica similar a la de los primeros 100 vehículos.

La incorporación significa, por lo tanto, un salto importante frente al esquema tradicional de colectivos diésel que durante años dominó las flotas del AMBA.

La 41 perderá un poco de amarillo

Pero para los aficionados probablemente haya otro detalle casi tan importante como el motor. El color.

La Línea 41 se convirtió durante años en uno de los ejemplos más extremos de identidad cromática dentro del transporte porteño: amarillo en prácticamente toda la carrocería.

Los nuevos Yutong modificarán esa lógica. Las imágenes conocidas hasta ahora muestran que el amarillo continuará teniendo presencia en el frente y distintas partes del vehículo, pero los laterales incorporarán superficies considerablemente mayores en blanco

No significa que la 41 deje de ser amarilla. Pero sí que su característica imagen monocromática empezará a convivir con un diseño mucho más moderno y contrastado.

Será una transformación interesante para una línea en la que el color forma parte casi inseparable de su identidad.

Una línea clásica que se suma a la ola del GNC

La Línea 41 conecta San Cristóbal con Munro, atravesando corredores centrales de Buenos Aires como las avenidas Pueyrredón, Las Heras, Santa Fe y Cabildo antes de cruzar la General Paz hacia Vicente López.

Su incorporación a la nueva generación de colectivos a gas también amplía el mapa de líneas que durante 2026 comenzaron a apostar por tecnologías alternativas al diésel.

Yutong informó que el conjunto de 250 unidades tendrá presencia en distintas operaciones de Buenos Aires y Rosario. Las primeras 100 están destinadas a las líneas 34, 42, 59, 132, 152 y 180, mientras que el segundo lote pertenece a Rosario Bus y Azul S.A.

Yutong prepara nuevos colectivos a GNC de tres puertas para varias líneas de Buenos Aires

La 41 será así otra de las tradicionales líneas del AMBA en ingresar a esta nueva etapa.

Con motor a GNC, tres puertas, tecnología china y una transformación estética que será imposible que pase inadvertida.

Después de años de amarillo casi absoluto, llegará el blanco.

Y mientras esperamos verlos finalmente circulando por Buenos Aires, nosotros ya tenemos un candidato para bautizarlos: el “Bondi Papal”.

 

Artículo relacionado

El detalle de la foto que reveló los nuevos Yutong a GNC para la Línea 41

Hoy se festeja el Día del Fileteado Porteño

0

El 14 de septiembre se celebra el fileteado porteño, un arte decorativo y popular que nace en Buenos Aires a principios del siglo XX. La fecha elegida es en conmemoración a la primera exposición de filete porteño que se realizó en Buenos Aires en la Galería Wildenstein en 1970.

El fileteado es la expresión artística que mejor representa a la Ciudad, es un arte decorativo y popular que incorpora el dibujo y la pintura. Una de las tantas definiciones que podemos encontrar en el diccionario sostiene que filete es: “del Latín filo = hilo/lista angosta en moldura/ línea fina para adornar dibujos” y filetear se define como “adornar con filetes”.

carro-verdulero

Podemos concluir que esta idea de un hilo decorativo inspiró una práctica que luego se transformó en el arte que hoy conocemos como fileteado porteño.

 

El filete porteño ya es patrimonio de la humanidad

Al igual que en el tango, en el fileteado porteño, no existe acuerdo en cuanto a su historia y a sus orígenes, como tampoco hay un primer artista iniciador. Precisamente, por ser un arte popular, el fileteado tuvo poca documentación y lo que hoy en día conocemos es a través de testimonios. No hay una fecha exacta que marque su comienzo y tampoco se conoce a un primer fileteador o iniciador del género.

camion

Entre los historiadores existe un acuerdo general de que el fileteado porteño es un arte decorativo y popular que nace en Buenos Aires a principios del siglo XX. Los primeros fileteadores desarrollaron su actividad, en forma espontánea, en las fábricas de carros de la Ciudad. Los testimonios coinciden en que estos primeros maestros y artesanos del oficio fueron inmigrantes italianos que trabajaban en las fábricas de carros.

buenos-aires

Los tres primeros fileteadores que se conocen son Salvador Venturo, Vicente Brunetti y Cecilio Pascarella. Una anécdota cuenta que en la Avenida Paseo Colón existía un taller de carrocerías en el que trabajaban colaborando en tareas menores dos niños humildes de origen italiano, Salvador Venturo y Vicente Brunetti. Un día el dueño del taller les pidió que dieran una mano de pintura a un carro, que por aquellos tiempos, estaban pintados en su totalidad de gris, que era el color municipal reglamentario. Quizás por travesura o sólo por experimentar, los niños pintaron los chanfles del carro de colorado y esta idea gustó a su dueño. A partir de ese día otros clientes quisieron pintar los chanfles de sus carros con colores y otras empresas de carrocería imitaron la idea.

 

El mapa del filete porteño, un arte que quiere conquistar el mundo

Inicialmente se trataba de líneas muy finas que cubrían los paneles de los carros o separaban dos colores diferentes en sus costados. Más tarde se sumaron nuevos elementos decorativos y se perfeccionaron las técnicas. Fueron surgiendo diferentes motivos que conformaron un variado repertorio que caracterizará a este género. Se incorporaron flores, volutas, hojas de acanto, cintas argentinas, bolitas, líneas rectas y curvas de diferentes grosores que se van combinando con escenas campestres y personajes populares, como la Virgen María y Carlos Gardel. Los colores utilizados son muy vivos y la pintura que se utilizaba es el esmalte sintético, que resiste al tiempo y a la intemperie, teniendo en cuenta que este tipo de arte circula en los vehículos de la Ciudad.

Los textos también forman parte del fileteado y están inspirados en frases breves y acuñadas por la sabiduría popular.

Muchos de los artesanos fileteadores querían imitar a los letristas franceses, que por aquel entonces pintaban las letras de los comercios, otros se inspiraban en los ornamentos del frente del Teatro Nacional Cervantes.

 

No se veían las paradas de colectivos y les pintó los números con fileteado

Con el progreso aparecieron el camión y el colectivo que, reemplazando al carro, serian los nuevos portadores del filete porteño. Desde allí no habría casi colectivo o camión que no incorporara en la pintura de su carrocería este arte decorativo.

El primer intento serio de valorar el fileteado fue la adquisición de tablas a distintos fileteadores hecha por Esther Barugel y Nicolas Rubio, con la que realizaron la primera exposición en la galería Wildenstein en 1970. A pesar de que la exposición le dio un gran impulso al género, ya que era la primera vez que el fileteado pasara a las galerías de arte, nada pudo evitar su ocaso.

Gran parte de esta decadencia de debió a una Ley promulgada en 1975 (Ordenanza de la S.E.T.O.P. Nº 1606/75 actualizada a junio de 1985 y recientemente derogada) que prohibía el fileteado de los colectivos en la Ciudad. A esto se sumó, con la crisis económica, el cierre de la mayoría de las fábricas de carrocerías que mantenían a los fileteadores como empleados y la muerte de mucho de los maestros y artesanos del gremio que no formaron discípulos.

Colectibondi N°93 | Enero 2016

Esta prohibición y decadencia del fileteado hizo que este arte pasara a ganar otros espacios y otros soportes. Nace así la exposición de obras de arte de fileteado en galerías y museos. Las obras expuestas en aquella primera exposición del 16 de septiembre de 1970 se encuentran hoy en poder del Museo de la Ciudad. Asimismo, se comenzó a usar en la decoración de objetos, en el lenguaje publicitario y en el bodypainting, entre otros soportes. Además, el fileteado fue adquiriendo una gran significación y pasó a convertirse en el emblema iconográfico que mejor representa a la ciudad de Buenos Aires.

 

Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

En 2014, la Ciudad de Buenos Aires postuló ante la Unesco al filete porteño a la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. En diciembre de 2015 esto fue aprobado por el Comité Intergubernamental para la Salvaguarda de la Unesco reunido en Namibia. A partir de esta declaración el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires debe asumir el compromiso de adoptar medidas de salvaguarda que serán evaluadas por la Unesco para que acciones concretas protejan a la actividad y al trabajo de los fileteadores, como aquellos propuestos en la postulación, entre ellos concursos fotográficos que registren los filetes del país, la producción de un documental sobre el fileteado porteño, encuentros académicos y congresos que estimulen nuevas investigaciones y la creación de una comisión permanente integrada por fileteadores y funcionarios del área de Cultura.

 

Los temas más usados

El fileteado aborda temas de la cultura porteña: los ídolos, el trabajo, el valor patriótico, etc.

El fileteado aborda una temática particular que tiene una relación directa con la cultura porteña. Los fileteadores pintaban a pedido del cliente y por lo general se usaban frases cortas y muchas veces picarescas o burlonas. El hecho de que este arte se exponía en los carros, camiones o colectivos creaba una relación efímera entre el emisor y el destinatario del mensaje, ya que no había mucho tiempo para detenerse a leer. Eran frases surgidas del saber popular, no tenían carácter revolucionario, ni contestatario, se aceptaban las cosas tal cual son y se representaba al hombre como victima de su destino.

El trabajo era el valor central y casi nunca las frases hacían referencia a hechos políticos. El valor patriótico estaba presente en la mayoría de los casos y se usaban mucho las cintas decorativas celestes y blancas. Existía un exacerbado culto a los ídolos, en aquellos tiempos la figura de Carlos Gardel era la más popular y requerida. El costado religioso no dejaba de estar presente, la Virgen de Lujan, como patrona de los viajeros, ocupaba un lugar central en los fileteados. Escenas del turf, paisajes de campo, cabezas de caballos y las frutas eran también parte integrante de los motivos elegidos por los clientes.

 

Frases y datos curiosos

Las frases y leyendas del fileteado porteño atraviesan un crisol de lenguajes y espacios.

Desde las más burdas y banales hasta las más cultas, citando a Borges. Los espacios, son el frente o la parte trasera del camión o colectivo, las fachadas de comercios, carteles de publicidad y objetos comerciales. Los autores, a menudo, no eran los fileteadores sino los propietarios de los propios vehículos, comercios u objetos, cuando no un vecino o amigo inspirado.

Los temas de las frases o leyendas ahondan las más variadas opciones: humorísticas, divertidas, filosóficas, provocativas, cultas, etc.

Aquí les dejamos, una recopilación de las mejores que fueron vistas en la Ciudad:

“A fuerza de trabajar el caído se levanta”

“La vida, como los dados, tiene los puntos marcados”

“La vida es como la cebolla, hay que pelarla llorando”

“El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla”

“Qué milonga ni que tango, con esto me gano el mango”

*“Hay que endurecerse, pero perder la ternura jamás”

“Donde canta este zorzal… hacen cola las calandrias”

“Feliz de Adán que no tuvo suegra”*

“Se doman suegras a domicilio”

”Si su hija sufre y llora, es por este pibe señora”

«No dejes para mañana lo que puedas beber hoy”

«Si el trabajo es salud, que trabajen los enfermos»

«Si querés leche fría, poné la vaca a la sombra»

“A fuerza de vender perros… me pude comprar esta cucha”

“El que envidiando vive desesperado muere”

“En el jardín de mi vida la peor hormiga es mi suegra”

“Hay amores que envejecen pero no maduran”

“Lo mejor que hizo la vieja, este pibe que maneja”

“Quien vive temeroso nunca será libre”

“Si tu estrella no alumbra, no apagues la mía”

 

Fuente:

GCBA

Fileteado

Wikipedia

Llegan a Rosario 90 colectivos nuevos propulsados a GNC

0

Los 45 colectivos de la estatal Movi arribarán en la primera quincena de octubre. La otra mitad a cargo de Rosario Bus estarán antes de fin de año.

Pese a las dificultades económicas y las altas tasas de interés financiero, 90 unidades impulsadas a GNC llegarán al transporte urbano de pasajeros. Así lo confirmó a La Capital la secretaria de la Movilidad, Nerina Manganelli. «Son 45 colectivos para Movi, y la otra mitad para la concesionaria Rosario Bus.

Los primeros colectivos llegarán en la primer quincena de octubre y se sumarán a la flota de 690 unidades que circulan por la ciudad», marcó la funcionaria al destacar el impacto positivo en el esquema financiero de costos que tendrá el uso de un combustible alternativo, el que reducirá el gasto en un 30 por ciento y bajará la contaminación sonora en un 50 por ciento.

En abril pasado, la Municipalidad de Rosario había lanzado la licitación para la compra 45 colectivos impulsados a GNC para el transporte urbano de pasajeros que se unirán a los más de 200 coches cero kilómetro adquiridos en los últimos meses, todo ello sobre una flota total de casi 700 ómnibus. En estos momentos las nuevas unidades GNC nativo se encuentran en su etapa de fabricación.

Si bien el municipio viene llevando a cabo un proceso de modernización de unidades desde el año 2023, es la primera vez que incorpora colectivos con esta impulsión alternativa. Cabe destacar que estos 90 coches a GNC representan el 15 por ciento de la flota total del sistema de transporte urbano de la ciudad.

La adquisición de estos coches contó con un presupuesto de unos 16 mil millones de pesos y tanto la estatal Movi como Rosario Bus han desarrollado experiencias piloto para evaluar el desempeño de esta propulsión en los meses previos a la definición de la compra por prototipos.

«De esta incorporación serán 90 unidades, con la idea de seguir comprando unidades GNC. El impacto en el sistema es altamente positivo y es lo que necesitamos tanto en lo ambiental como en lo económico, ya que nos permitirá una reducción en el costo de los combustibles muy significativa y todo apunta a hacer eficiente el sistema a lo largo del tiempo y ante nuevos desafíos para el transporte urbano de la ciudad», marcón Maganelli, en diálogo con este diario.

De esta forma, Movi recibirá e incorporará el prototipo Corven, con estructura marca Zhong Tong, mientras que Rosario Bus acordó la compra a la fábrica china Yu Tong a través de la empresa Colcam.

Prototipos con avances ecoambientales

Entre las exigencias planteadas en el pliego licitatorio que había lanzado la Municipalidad se había indicado que se debía dar cumplimiento a normas Euro 5, por las que se reducen emisiones contaminantes de dióxido de carbono y la emisión sonora.

A su vez, el coche propulsado íntegramente a GNC debe contar con motor trasero y dar respuestas a las exigencias de accesibilidad que contempla el sistema, como unidades con piso bajo para facilitar el acceso y aire acondicionado. Deberán ser coches de 25 asientos, suspensión neumática, tres puertas tijera para ascenso y descenso de pasajeros y garantizar el ingreso y seguridad de personas con discapacidad.

Entre sus principales características, además de no utilizar combustibles diésel, se destaca una reducción en los costos de combustible en un 30 por ciento a la propulsión tradicional y una baja del 50 por ciento de contaminación sonora junto con una notable disminución en las emisiones de monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, dióxido de carbono logrando un 40 por ciento de ahorro en el costo total de la operación. De esta forma, las nuevas unidades que se incorporarán hacia el segundo semestre del año deberán ofrecer y garantizar un servicio posventa, capacitación de operarios en la ciudad, y disponibilidad de repuestos.

Ventajas comparativas

Las diferencias con las unidades actuales que prestan servicio en la ciudad, son notorias: mayor tecnología al servicio, un menor ruido, la poca vibración, la visibilidad, el sistema de giro de las ruedas, la capacidad de frenado, la suavidad de la caja y el sistema de climatización. El antecedente previo a la llegada de los coches a GNC fue la renovación de los trolebuses de la línea K, con la reconversión de coches diésel en eléctricos.

Por ello y si bien el municipio viene llevando a cabo un proceso de modernización de unidades, este refuerzo resulta inédito ya que se trata de la primera vez que incorpora colectivos ciento por ciento a GNC. Y como ya se dijo desde 2024 ambas empresas prestatarias, tanto Rosario Bus como Movi, vienen realizando distintas pruebas en servicio para evaluar la factibilidad de implementar esta tecnología.

Movi puso a rodar entre diciembre de 2024 y enero de 2025 un Scania a GNC como prueba piloto en las líneas 134 y 135. Y luego, la marca que finalmente abastecerá a Rosario, de origen chino que importa la firma Corven. Con estas pruebas piloto, en los despachos de la firma se trabajó para configurar especificaciones y presupuestos del pliego de compra de unidades. El intendente Pablo Javkin había adelantado que se comenzarían a rodar en la línea 115.

Tanto Movi como Rosario Bus habían realizado pruebas de tres modelos en carácter de comodato: Scania, el modelo chino Zhong Tong que importa Corven Bus, y que funcionó en la línea 130 (Rosario Bus 3030 Carrocería Zhong Tong) y el coche Yutong que rodará Rosario Bus.

Ambas empresas que prestan el servicio de colectivos en la ciudad posaron sus miradas previamente en la experiencia de Metropol. La transportista porteña puso a rodar coches a GNC en Caba con la pretensión de contar con 15 por ciento de coches a GNC o eléctricos. Y para el año que viene llegar al 30 por ciento de esta propulsión alternativa al diésel. El plan de movilidad porteño apunta a una reconversión a energías limpias con un paso a GNC y luego ir hacia la propulsión eléctrica.

Un cero kilómetro nativo GNC tiene un valor que oscila entre los 200 mil y los 300 mil dólares, mientras que coche diésel está por debajo de los 200 mil. Sin embargo, comprar hoy un colectivo eléctrico requiere de entre los 500 mil y los 650 mil dólares.

Banderas electrónicas

La Municipalidad de Rosario viene avanzando en una nueva señalización y cartelería a bordo del transporte. De las 690 unidades que hay en la ciudad, 155 ya cuentan con banderas electrónicas con información de la línea en sus laterales, a las que se van a sumar otros 90 coches antes de fin de año.

Y se estima que al finalizar 2026, el 40% del sistema contará con información de las líneas en sus laterales. En el caso de Movi, estas banderas laterales llegarían al 70%. Pero los recientes coches incorporados al sistema ya cuentan con esta tecnología. Las 90 unidades sumadas por Movi a lo largo del último año ya tienen carteles con información variable en sus laterales (banderas electrónicas) con el número de línea.

Sobre fines de 2023, se realizó un prueba piloto en las unidades de la empresa Movi Rosario que no contaban con “ramaleras” en su lateral, incorporando material imantado con el número de líneas (en aquel momento, solo 60 coches contaban con estos dispositivos).

Inicialmente, se comenzó con parte del sistema para observar el resultado. En dicha instancia y dados los trabajos que se realizan sobre la carrocería de forma permanente, como lavado y tareas de mantenimiento, sumado a la pérdida y actos de vandalismo, no alcanzó la durabilidad esperada.

Dado este resultado, se trabaja con distintos proveedores para incorporar una materialidad que dé respuestas a las exigencias y usos en aquellos coches que no cuentan con banderas electrónicas.

 

Fuente:

La Capital

Del diésel a la catenaria: Rosario ya reconvirtió 17 colectivos en trolebuses eléctricos

0

La ciudad incorporó otras dos unidades transformadas para la línea K y elevó a 17 la cantidad de colectivos diésel reciclados como trolebuses. El proyecto combina reutilización de vehículos, tecnología eléctrica, universidad, empresa pública e ingeniería local. Reconstruirlos cuesta, según el municipio, alrededor del 35% del valor de comprar una unidad nueva.

Rosario acaba de sumar dos trolebuses a la línea K. Pero detrás de una incorporación que, observada aisladamente, podría parecer relativamente pequeña, hay una experiencia mucho más interesante: la ciudad ya transformó 17 colectivos diésel usados en vehículos eléctricos capaces de circular conectados a la catenaria.

El programa permitió renovar completamente la flota de la histórica línea K y retirar los antiguos trolebuses que prestaban servicio desde 1994. La Municipalidad de Rosario considera el proceso una experiencia inédita a escala nacional en este tipo de reconversión aplicada al transporte urbano.

La particularidad está en que Rosario no salió simplemente a comprar 17 trolebuses nuevos.

Tomó colectivos convencionales que habían cumplido más de diez años de servicio y los utilizó como plataforma para construir un nuevo vehículo eléctrico.

En tiempos en los que electrificar una flota suele asociarse automáticamente a comprar unidades cero kilómetro —y afrontar inversiones elevadas—, Rosario eligió otro camino: reciclar parte de un colectivo existente y reemplazar aquello que lo convierte en un vehículo diésel.

Cómo se transforma un colectivo diésel en trolebús

El principio parece sencillo, aunque técnicamente supone una intervención profunda.

El programa utiliza como base colectivos diésel con más de diez años de antigüedad y conserva su chasis, sobre el cual se incorpora un motor eléctrico junto con el correspondiente sistema electrónico de control.

Es decir: en lugar de descartar completamente el vehículo al final de una etapa de su vida comercial, se aprovecha una estructura existente y se sustituye el sistema de propulsión.

El motor de combustión y los elementos asociados a la tracción diésel dejan paso al conjunto eléctrico necesario para que la unidad tome energía de la red aérea de la línea K.

La intervención no se limita, además, al motor. Las unidades recibieron una renovación del interior y exterior y cuentan con piso bajo, aire acondicionado y pantallas informativas, manteniendo características de accesibilidad y confort propias de una flota moderna.

El resultado es particularmente interesante desde el concepto de economía circular: una parte importante del colectivo continúa prestando servicio, pero con una segunda vida tecnológica completamente diferente.

El dato que cambia la ecuación: 35% del valor de uno nuevo

Probablemente el número más importante del proyecto sea económico.

Según información oficial de la Municipalidad de Rosario, la reconversión representa aproximadamente el 35% del valor de un coche nuevo.

La diferencia permite dimensionar por qué el proyecto puede resultar atractivo para sistemas de transporte con recursos limitados.

Una licitación pública lanzada por MOVI Rosario para reconvertir diez buses diésel fue finalmente adjudicada a Inventu S.R.L. por USD 1.630.990. Dividido entre las diez unidades contempladas, representa una referencia de aproximadamente USD 163.000 por colectivo reconvertido dentro de ese contrato.

No significa que cualquier colectivo pueda electrificarse actualmente por esa cifra —los costos dependen del vehículo, componentes, escala del proyecto y condiciones de contratación—, pero ofrece una referencia concreta del orden de inversión que requirió el programa rosarino.

Y allí aparece una de sus principales ventajas: electrificar no necesariamente implica comprar un vehículo eléctrico completo desde cero.

Universidad, empresa pública e ingeniería local

Otro aspecto distintivo es quién desarrolló el proyecto.

La reconversión surgió de un trabajo conjunto entre la Municipalidad de Rosario, la empresa estatal MOVI Rosario, la Universidad Nacional de Rosario y la firma Inventu Ingeniería.

La Universidad aportó conocimiento y desarrollo tecnológico; MOVI puso a disposición las unidades y la experiencia operativa del sistema; el municipio generó el marco y la logística necesaria; e Inventu participó del diseño, fabricación e integración de los vehículos.

De esta manera, el proyecto terminó creando algo que supera a los propios 17 trolebuses.

Rosario fue desarrollando conocimiento local sobre cómo tomar un vehículo de transporte público convencional, evaluar qué partes todavía son aprovechables y transformarlo en una unidad eléctrica operativa.

La propia Municipalidad señala que el proceso genera mano de obra local y fomenta el desarrollo de una industria innovadora y estratégica.

¿Cuánta vida útil gana el colectivo?

Es una de las preguntas más interesantes y, por ahora, no tiene una cifra pública precisa.

El municipio sostiene que las unidades reconvertidas poseen menores costos de mantenimiento y una vida útil superior a los vehículos tradicionales, pero no especifica cuántos años adicionales puede prestar servicio cada coche después de la transformación.

Y el detalle no es menor.

El programa comienza justamente con colectivos que ya superaron los diez años de antigüedad. Por lo tanto, la viabilidad económica de la reconversión depende no solamente de cuánto cuesta transformarlos, sino también de cuántos kilómetros y años adicionales pueden recorrer después de la intervención.

Será uno de los datos interesantes para seguir a medida que las primeras unidades acumulen kilometraje.

De cinco a 17 en poco más de un año

La evolución del programa muestra además que dejó de tratarse de un prototipo experimental.

En marzo de 2025 había cinco unidades reconvertidas en circulación. En noviembre de ese mismo año se completó una primera renovación de la línea K con 15 coches. Con las dos unidades incorporadas ahora, la flota alcanza 17 trolebuses surgidos de este proceso.

Ese crecimiento es probablemente uno de los datos más relevantes.

Construir una unidad experimental demuestra que una tecnología funciona.

Construir 17 y utilizarlas diariamente en una línea regular empieza a demostrar que el procedimiento puede convertirse en un modelo operativo.

¿Puede replicarse en otras ciudades?

Técnicamente, la experiencia abre una puerta interesante, aunque existe una condición fundamental.

Rosario cuenta con algo extremadamente valioso que muchas ciudades argentinas no poseen: infraestructura eléctrica aérea ya instalada para operar trolebuses.

La línea K obtiene la energía de la catenaria, por lo que estas unidades no necesitan transportar un gigantesco paquete de baterías para completar todo su recorrido.

Para una ciudad sin red eléctrica aérea, la ecuación sería diferente: habría que incorporar baterías, sistemas de carga o construir infraestructura eléctrica, elevando considerablemente el costo del proyecto.

Pero en corredores que ya cuentan con infraestructura eléctrica —o donde resulte conveniente instalarla— el modelo rosarino plantea una alternativa que merece ser estudiada.

Incluso puede abrir una discusión más amplia.

Argentina posee miles de colectivos diésel que periódicamente salen del servicio regular por alcanzar los límites de antigüedad establecidos en cada jurisdicción. Muchos conservan componentes estructurales que todavía podrían disponer de vida útil.

¿Tiene sentido descartarlos por completo?

¿Podrían algunos convertirse en plataformas para vehículos eléctricos destinados a sistemas urbanos específicos?

¿Podría desarrollarse una industria nacional especializada en retrofit eléctrico de colectivos?

Rosario empieza a ofrecer algunas respuestas.

Electrificar sin tirar todo el colectivo

El mayor valor de estos dos nuevos trolebuses, entonces, quizás no esté en que la línea K tenga dos coches más.

Está en demostrar que existe un camino intermedio entre continuar utilizando un colectivo diésel antiguo y comprar un vehículo eléctrico completamente nuevo.

Rosario reutiliza el chasis de unidades que ya superaron los diez años, incorpora nuevos sistemas eléctricos, renueva el vehículo y vuelve a ponerlo en servicio con otra tecnología.

A cambio obtiene unidades silenciosas, sin emisiones locales provenientes de un motor de combustión, con menores requerimientos de mantenimiento y por una inversión que el municipio estima en apenas algo más de un tercio del valor de un coche nuevo.

Con 17 unidades circulando, la experiencia ya dejó de ser una curiosidad tecnológica.

Empieza a parecerse a algo bastante más importante: una pequeña industria rosarina capaz de transformar colectivos que terminan su etapa diésel en nuevos vehículos eléctricos. Y quizás allí esté la verdadera noticia.

 

Fuente:

Municipalidad de Rosario

King Long, Agrale, Yutong y Scania: Los modelos que forman el nuevo mapa porteño del GNC

0

Detrás de las 202 unidades registradas conviven buses integrales importados, chasis fabricados en la Argentina, carrocerías nacionales y prototipos que pasaron por varias líneas. Cuáles son las principales configuraciones y qué estrategia representa cada una.

Decir que Buenos Aires tiene 202 colectivos a GNC cuenta solamente una parte de la historia. Detrás de esa cifra conviven productos, escalas y estrategias industriales muy diferentes.

La base oficial del parque móvil porteño permite saber cuántas unidades a gas posee cada línea, pero no incluye campos de marca, modelo, chasis o carrocería. Para reconstruir ese mapa es necesario cruzar los indicadores con presentaciones empresarias, publicaciones de fabricantes, notas especializadas y registros públicos de las unidades en servicio.

El resultado muestra al menos cuatro grandes familias tecnológicas.

King Long XMQ6127G: el líder por volumen

El modelo de mayor presencia es el King Long XMQ6127G, un bus integral de origen chino diseñado para operar con GNC.

Es la unidad que transformó por completo las flotas de las líneas 65 y 151, donde el registro de julio contabiliza 60 y 77 coches respectivamente. También aparece en la Línea 109, con 11 unidades, y en la Línea 64 mediante un vehículo utilizado para pruebas.

Solo las asignaciones estables de las líneas 65, 151 y 109 reúnen al menos 148 colectivos. Esto significa que una sola familia de producto explica más del 73% de todo el parque a gas registrado en las líneas porteñas.

Su caso representa la estrategia de renovación integral: incorporar una flota numerosa y homogénea, acompañada por infraestructura de abastecimiento propia y una organización de mantenimiento adaptada al nuevo combustible.

TodoBus Retiro–Agrale MT 17.0: la combinación industrial argentina

La configuración más extendida entre las incorporaciones pequeñas y medianas es la de TodoBus Retiro sobre chasis Agrale MT 17.0 GNC o GNV.

Esta familia aparece en las líneas 7, 12, 39, 44, 50, 76, 106, 108, 115 y 118, aunque la base agregada no permite afirmar que todas las unidades a gas de esos recorridos correspondan exactamente a la misma versión.

El modelo combina chasis Agrale producido en la Argentina con carrocería TodoBus fabricada localmente. Su expansión muestra una estrategia diferente a la de Metropol: lotes más pequeños, incorporación progresiva y adaptación a líneas con tamaños de flota y perfiles operativos diversos.

La Línea 39 cuenta con cuatro unidades Agrale MT 17.0 a GNC carrozadas por TodoBus. La Línea 12 incorporó un coche de esa configuración, mientras que las líneas 7, 50, 76, 115 y 118 también registran unidades de la familia.

La Línea 44 es el caso de mayor escala dentro de este grupo: en julio alcanzó 12 colectivos a gas, aunque el indicador oficial no desagrega cada variante de chasis. La empresa fue una de las primeras en incorporar el TodoBus Retiro preparado para alojar los cilindros de GNC sobre el techo.

Yutong ZK6128HG: la segunda avanzada china

La Línea 42 incorporó unidades Yutong ZK6128HG a GNC. En julio, el indicador permite estimar tres vehículos a gas sobre una flota total de 53 colectivos.

El recorrido de esta incorporación resulta representativo de una práctica habitual en el mercado de buses: una primera unidad de demostración circula por diferentes operadores, permite evaluar consumo, autonomía, comportamiento y aceptación, y puede abrir el camino a una compra mayor.

Yutong prepara además una presencia más amplia en el mercado argentino. Por eso, los tres coches registrados en la Línea 42 pueden leerse como una avanzadilla de un producto que busca ganar espacio entre las líneas obligadas a abandonar el 0 km diésel desde 2027.

Scania K280 GNC: del prototipo a nuevas líneas

El Scania K280 a GNC es uno de los protagonistas históricos de las pruebas modernas con gas en el transporte porteño.

La configuración más conocida es la del Marcopolo Torino Low Entry, que comenzó su recorrido experimental en la Línea 132 y luego fue probado en distintas ciudades y empresas. Durante 2026 volvió a Buenos Aires y quedó vinculado a la Línea 106.

Dos unidades de la misma familia aparecen asociadas a las líneas circulares 61 y 62, una en cada recorrido. La Línea 108 también utiliza colectivos TodoBus Retiro montados sobre chasis Scania K280 a gas, junto con incorporaciones sobre Agrale.

Este grupo representa el puente entre dos etapas. Nació cuando el GNC todavía se evaluaba coche por coche y hoy convive con flotas producidas o importadas en serie.

 

Fuente:

Buenos Aires Data

Revista Colectibondi suma “Lugares”: una guía para descubrir Buenos Aires y saber qué colectivos te acercan

0

La nueva sección reúne sitios emblemáticos, espacios culturales, estadios, parques, hospitales, universidades y puntos de transporte de la Ciudad. Cada lugar cuenta con una ficha propia y las líneas de colectivos que permiten llegar hasta allí, integrándose con la Guía de Líneas de Revista Colectibondi.

Revista Colectibondi continúa ampliando sus herramientas de servicio con el lanzamiento de Lugares, una nueva sección pensada para unir dos aspectos inseparables de Buenos Aires: sus sitios de interés y la red de colectivos que permite llegar hasta ellos.

La propuesta funciona como un directorio visual y práctico desde el cual los usuarios pueden descubrir puntos emblemáticos de la ciudad, conocer información sobre cada uno y consultar qué líneas de colectivos pasan por sus alrededores. Actualmente la plataforma ya reúne 68 lugares publicados, organizados en categorías como Cultura, Deporte, Educación, Espacio público, Gobierno, Naturaleza, Patrimonio, Salud, Transporte y Turismo.

El objetivo es transformar la tradicional consulta de transporte en algo más amplio: no solamente responder “¿qué colectivo tomo?”, sino también “¿a dónde puedo llegar en colectivo?”.

De un lugar al colectivo, y del colectivo al lugar

Uno de los principales diferenciales de la plataforma es su integración con la sección Líneas de colectivos de Revista Colectibondi.

La Guía de Líneas cuenta actualmente con +130 líneas cargadas, con fichas que concentran recorridos, mapas, frecuencias, tarifas, datos operativos y otros contenidos asociados.

Ahora esa información se conecta directamente con Lugares.

De esta manera, un usuario puede comenzar su búsqueda desde cualquiera de los dos extremos. Puede ingresar, por ejemplo, a la ficha de un teatro, un museo, un estadio o un parque y descubrir qué colectivos lo acercan; o ingresar a la ficha de una línea y consultar qué lugares de interés atraviesa o tiene próximos a su recorrido.

Es una relación que convierte ambas bases de datos en una misma herramienta de navegación urbana.

Cada sitio tiene su propia ficha

Los lugares no funcionan simplemente como puntos dentro de un listado. Cada uno cuenta con una ficha individual, diseñada para ofrecer información útil antes de realizar una visita.

El Teatro Colón, por ejemplo, incluye su dirección, barrio, información destacada, horarios, teléfono, accesibilidad, descripción histórica, ubicación y un apartado específico denominado “Cómo llegar – En colectivo”, donde se muestran las líneas vinculadas al lugar. También incorpora otros sitios cercanos y contenidos periodísticos relacionados publicados por Revista Colectibondi.

Ese modelo se replica progresivamente en monumentos, instituciones educativas, hospitales, museos, espacios públicos, terminales de transporte y atractivos turísticos.

Entre los sitios disponibles se encuentran el Obelisco, Plaza de Mayo, Casa Rosada, Caminito, Planetario Galileo Galilei, Jardín Botánico, Teatro Colón, MALBA, La Bombonera, Estadio Monumental, Palacio Barolo, Puente de la Mujer, Reserva Ecológica Costanera Sur, Aeroparque Jorge Newbery, Ciudad Universitaria UBA y distintos hospitales y estaciones ferroviarias, entre muchos otros.

Una herramienta útil también para el turismo

Aunque nació dentro de una plataforma especializada en transporte público, Lugares tiene también una fuerte orientación turística.

Buenos Aires posee cientos de atractivos distribuidos en barrios muy diferentes y buena parte de ellos pueden recorrerse utilizando colectivos. La nueva herramienta propone justamente aprovechar esa enorme capilaridad de la red para facilitar la exploración de la ciudad.

Para un visitante, saber que puede llegar desde su ubicación hasta Caminito, Plaza de Mayo, el Planetario o el Cementerio de la Recoleta utilizando determinadas líneas puede simplificar considerablemente la planificación del recorrido.

Pero la utilidad no está limitada al turista.

Un estudiante puede buscar Ciudad Universitaria o una Facultad de la UBA; un paciente puede consultar cómo llegar a un hospital; alguien que asiste a un recital puede buscar Movistar Arena o Luna Park; y quien simplemente quiere recorrer Buenos Aires puede navegar entre parques, museos, edificios históricos y espacios culturales.

Las fichas de las líneas también muestran los lugares

La integración funciona en ambos sentidos.

Dentro de las fichas de las líneas aparece un bloque denominado “Lugares a los que te acerca”, desde el cual se puede ingresar directamente a cada destino relacionado.

En la ficha de la Línea 39, por ejemplo, el sistema vincula al Teatro Colón y permite pasar desde la información del recorrido del colectivo a la ficha completa del lugar.

Así se forma un circuito de navegación:

Lugar → líneas que te acercan → ficha de la línea → recorrido → otros lugares de interés.

La idea es que el usuario pueda explorar la ciudad sin abandonar el ecosistema de información de Revista Colectibondi.

Información centralizada y en crecimiento

Lugares forma parte de Colectibondi Hub, la plataforma que centraliza distintas bases de información y herramientas desarrolladas por Revista Colectibondi.

Esto permite relacionar lugares, líneas, tarifas y otros datos dentro de una misma estructura, evitando que cada sección funcione como una herramienta aislada.

Las relaciones actuales entre lugares y colectivos cuentan con revisión editorial y la plataforma continuará ampliándose tanto con nuevos destinos como con mejoras en la vinculación entre los recorridos y los puntos de interés. La propia ficha del Teatro Colón aclara que las relaciones de esta etapa son editoriales/manuales y que la detección automática mediante proximidad a los recorridos forma parte de una etapa posterior.

Buenos Aires, vista desde el colectivo

Desde sus comienzos, Revista Colectibondi documenta la historia, actualidad y evolución del transporte público. Con Lugares, la propuesta suma una nueva perspectiva: utilizar al colectivo como una herramienta para conocer la ciudad.

Ya no se trata únicamente de visualizar el recorrido de una línea, consultar cuánto cuesta un viaje o conocer su frecuencia.

También se trata de descubrir qué hay a lo largo de ese recorrido.

Porque detrás de cada línea hay barrios, edificios, historias, museos, parques, estadios y lugares que forman parte de Buenos Aires.

Y ahora, también están conectados dentro de Revista Colectibondi.

Accedé a Lugares: revistacolectibondi.com.ar/lugares
Consultá la Guía de Líneas: revistacolectibondi.com.ar/lineas

¿Qué día de la semana viaja más el AMBA?

0

Los miércoles superan los 9,1 millones de validaciones SUBE. El cruce de los datos oficiales de SUBE entre enero y julio de 2026 permite reconstruir la semana del transporte público metropolitano. Los miércoles aparecen como las jornadas de mayor movimiento, con un promedio de 3,43 millones de tarjetas activas y casi 9,2 millones de validaciones. Los domingos, en cambio, la demanda cae a menos de un tercio.

El movimiento del transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires no se distribuye de manera uniforme a lo largo de la semana.

Los datos de SUBE permiten medir con bastante precisión cómo cambia la demanda entre un lunes laboral, un miércoles de actividad plena y un domingo.

Y el resultado deja un ganador claro: el miércoles es, hasta ahora, el día de mayor utilización del transporte público del AMBA durante 2026.

Un análisis realizado por Revista Colectibondi sobre las bases oficiales de SUBE correspondientes al período comprendido entre el 1 de enero y el 31 de julio de 2026 muestra que los miércoles registraron un promedio de aproximadamente 9,20 millones de validaciones.

Ese volumen fue generado por unas 3,43 millones de tarjetas SUBE diferentes activas durante cada jornada.

En el extremo opuesto aparecen los domingos: el promedio baja hasta 2,73 millones de validaciones y 1,15 millones de tarjetas activas.

En otras palabras, un miércoles promedio registra 3,37 veces más operaciones SUBE que un domingo.

Así es la semana del transporte público del AMBA

El promedio diario de validaciones registrado durante los primeros siete meses de 2026 fue el siguiente:

  • Lunes: 8,15 millones
  • Martes: 8,72 millones
  • Miércoles: 9,20 millones
  • Jueves: 8,32 millones
  • Viernes: 8,66 millones
  • Sábado: 5,29 millones
  • Domingo: 2,73 millones

El comportamiento de las tarjetas activas sigue prácticamente la misma curva.

Los lunes utilizaron el sistema unas 3,05 millones de tarjetas diferentes por día.

El martes esa cifra aumentó hasta 3,25 millones y el miércoles alcanzó el máximo semanal de aproximadamente 3,43 millones.

El viernes se mantuvo todavía por encima de los 3,22 millones, mientras que el sábado descendió a 2,06 millones y el domingo cayó hasta apenas 1,15 millones.

La diferencia entre los extremos es considerable: durante un miércoles aparecen en el sistema casi tres veces más tarjetas diferentes que durante un domingo.

El miércoles, corazón de la semana laboral

La concentración de viajes a mitad de semana tiene una explicación vinculada con los patrones de movilidad.

Los días centrales acumulan simultáneamente desplazamientos laborales, educativos, comerciales, administrativos y personales.

Además, ciertas modalidades híbridas de trabajo que pueden reducir los desplazamientos de lunes o viernes tienen menor incidencia durante martes, miércoles y jueves.

Los datos de SUBE no permiten establecer por sí solos la causa de cada viaje, pero sí muestran con claridad el resultado final sobre la red: el miércoles es el momento de mayor exigencia promedio para el sistema metropolitano.

Entre enero y julio, los 30 miércoles incluidos en el análisis acumularon aproximadamente 275,9 millones de validaciones SUBE.

Los domingos, también 30 durante el período, reunieron alrededor de 81,9 millones.

Es una diferencia cercana a los 194 millones de operaciones.

Una particularidad: por qué el jueves aparece por debajo del viernes

La secuencia semanal presenta un dato que requiere contexto.

El promedio de los jueves fue de aproximadamente 8,32 millones de validaciones, por debajo del martes, miércoles y viernes.

Sin embargo, la cifra está fuertemente condicionada por lo ocurrido el jueves 19 de febrero de 2026, jornada del paro general que provocó una reducción extraordinaria de la movilidad.

Ese día se contabilizaron apenas unas 690.000 validaciones SUBE en el AMBA, frente a varios millones de operaciones de una jornada laboral habitual.

Si se elimina únicamente ese jueves excepcional del cálculo, el promedio de los restantes jueves sube hasta aproximadamente 8,57 millones de validaciones.

Por eso, la estadística semanal debe leerse considerando acontecimientos extraordinarios que pueden modificar el promedio.

El fin de semana cambia completamente el mapa

La ruptura más pronunciada ocurre después del viernes.

De los 8,66 millones de usos promedio del viernes, el sistema pasa a 5,29 millones el sábado, una reducción cercana al 39%.

Y del sábado al domingo vuelve a descender casi a la mitad, hasta 2,73 millones.

La cantidad de tarjetas activas refleja el mismo comportamiento.

Un viernes promedio movilizó aproximadamente 3,22 millones de tarjetas, mientras que el sábado lo hicieron 2,06 millones y el domingo apenas 1,15 millones.

Sin embargo, la caída de usuarios no implica que el sistema deje de ser intensivamente utilizado.

Durante los días hábiles se generan aproximadamente 2,7 validaciones por cada tarjeta activa diaria, una relación que combina viajes de ida y vuelta, transbordos y desplazamientos realizados mediante diferentes modos.

Miércoles: más de 9 millones de operaciones en un solo día promedio

La dimensión de la cifra permite observar el enorme volumen que procesa diariamente la red.

Durante un miércoles promedio, las validadoras instaladas en colectivos, trenes y subtes del AMBA procesan cerca de:

383.000 operaciones por hora, si las 9,2 millones de validaciones se distribuyeran uniformemente durante las 24 horas.

En la práctica, naturalmente, la demanda se concentra principalmente durante las horas pico de la mañana y de la tarde, por lo que la presión real sobre el sistema durante determinados momentos es muy superior.

El número también permite comprender por qué pequeñas alteraciones en horarios, frecuencias o capacidad pueden afectar rápidamente a cientos de miles de pasajeros.

El colectivo sostiene la mayor parte de esa demanda

El análisis semanal forma parte de una tendencia más amplia detectada al cruzar las bases SUBE de 2026.

Entre enero y julio, aproximadamente el 85% de las validaciones registradas en el AMBA correspondieron a colectivos.

Esto significa que el comportamiento semanal observado está fuertemente determinado por la demanda del transporte automotor.

Aunque trenes y subtes cumplen un papel estructural sobre grandes corredores, el colectivo posee una capilaridad territorial que lo convierte en el modo presente en prácticamente todos los tipos de desplazamientos metropolitanos.

Cuando llega el miércoles y la actividad alcanza su máximo semanal, son justamente las líneas de colectivos las que absorben la mayor parte de ese incremento.

Una radiografía de siete días

Los datos permiten convertir una semana convencional en una suerte de electrocardiograma del transporte público.

El sistema arranca fuerte el lunes.

Crece el martes.

Alcanza su máximo el miércoles.

Se mantiene en niveles elevados jueves y viernes.

Desciende considerablemente el sábado.

Y toca su mínimo el domingo.

Más allá de las variaciones estacionales, feriados o acontecimientos excepcionales, esa curva muestra de manera cuantitativa cómo se organiza la movilidad cotidiana de millones de personas en el AMBA.

Y confirma algo que probablemente muchos pasajeros perciben diariamente desde una parada o dentro de un colectivo lleno: el miércoles es, estadísticamente, el día más intenso de la semana para viajar en transporte público metropolitano.

Metodología

Revista Colectibondi cruzó las bases oficiales “SUBE – Cantidad de transacciones (usos) por fecha”, “SUBE – Cantidad de tarjetas (usuarios) por fecha” y “SUBE – Cantidad de tarjetas (usuarios) por día en AMBA”, elaboradas por la Dirección Nacional de Desarrollo Tecnológico.

El período analizado comprende del 1 de enero al 31 de julio de 2026. Los registros disponibles de agosto no fueron incorporados al cálculo principal debido a que parte de ellos se encuentra identificada como información preliminar.

Una “tarjeta activa” corresponde a una tarjeta SUBE diferente utilizada durante determinada jornada y no necesariamente representa una persona única durante todo el período.

 

Fuente:

SUBE

El efecto Metropol: las líneas 65 y 151 concentran dos de cada tres colectivos a GNC de CABA

0

Con 137 unidades King Long y flotas completamente convertidas, los dos recorridos explican el 67,8% de todos los colectivos a gas registrados en las líneas porteñas. La escala de la operación cambió por sí sola el mapa energético del sistema.

El crecimiento del GNC en los colectivos porteños tiene muchas experiencias pequeñas, pero un protagonista de escala muy superior al resto: La Nueva Metropol.

La última actualización de los indicadores del parque móvil de la Ciudad muestra que las líneas 65 y 151 cuentan con flotas íntegramente propulsadas a gas. La primera registra 60 vehículos y la segunda 77. En total, reúnen 137 unidades a GNC.

La cifra adquiere otra dimensión cuando se la compara con el conjunto. En julio de 2026, las líneas bajo jurisdicción porteña sumaban aproximadamente 202 colectivos a gas. Es decir que las dos operaciones de Metropol explicaban por sí solas el 67,8% del total.

En términos simples, más de dos de cada tres colectivos a GNC registrados en la base porteña pertenecían a las líneas 65 y 151.

El salto que se produjo entre enero y febrero

La evolución mensual permite ver con claridad el efecto de la renovación. En enero, las líneas 65 y 151 registraban apenas cinco vehículos a GNC cada una. Un mes después, la base mostraba 61 unidades en la 65 y 78 en la 151.

Aquella incorporación masiva llevó el total general de colectivos a gas de 26 en enero a 156 en febrero. Ningún otro movimiento individual tuvo un impacto comparable durante el año.

Los ajustes posteriores fueron menores. En julio, el parque habilitado quedó compuesto por 60 unidades en la Línea 65 y 77 en la 151. La reducción de dos vehículos respecto del pico de febrero puede responder a altas y bajas administrativas, unidades de reserva, reasignaciones o actualizaciones del registro; el archivo agregado no permite reconstruir el motivo.

Lo central es que ambas líneas aparecen con un dato que no se repite en ningún otro recorrido porteño: 100% de participación del GNC.

King Long XMQ6127G: el modelo que cambió la escala

La renovación se realizó con el King Long XMQ6127G, un colectivo integral fabricado en China y desarrollado para operar con gas natural comprimido.

La compra total anunciada por Metropol fue de 150 vehículos y demandó una inversión de aproximadamente 45 millones de dólares. El padrón de julio no debe confundirse con el volumen comercial de la operación: contabiliza el parque móvil habilitado y afectado a cada línea en el corte mensual, no necesariamente la totalidad de las unidades adquiridas, en tránsito, disponibles como reserva o pendientes de asignación.

Además de las líneas 65 y 151, el mismo modelo comenzó a incorporarse en la Línea 109. El archivo de julio registra allí 11 colectivos a GNC sobre un parque de 45 unidades, equivalentes al 24,44% de la flota.

También aparece una unidad a gas en la Línea 64, identificada públicamente como un King Long prestado para pruebas. Sumando las líneas 65, 151 y 109, el modelo reúne al menos 148 vehículos afectados en el corte; con el coche de ensayo de la 64, la presencia identificada asciende a 149.

De la compra de coches a la infraestructura energética

Una renovación de esta magnitud no consiste solamente en reemplazar colectivos. Una flota completa a gas requiere garantizar abastecimiento, tiempos de carga, presión suficiente, mantenimiento especializado, protocolos de seguridad y disponibilidad de repuestos.

Metropol desarrolló infraestructura propia de carga para sostener el consumo diario de la operación. Ese factor es decisivo: las estaciones convencionales de GNC fueron pensadas principalmente para automóviles y utilitarios, no para atender en pocas horas a más de un centenar de colectivos que deben regresar a servicio con una programación estricta.

Por eso, el caso de las líneas 65 y 151 funciona como algo más que una renovación de flota. Es una prueba de escala sobre la capacidad de operar servicios urbanos completos sin gasoil.

Una concentración que también muestra el desafío pendiente

El liderazgo de Metropol permitió que el GNC alcanzara rápidamente el 12,63% del parque porteño. Pero la misma cifra muestra que la transición todavía está concentrada.

Si se excluyen las líneas 65 y 151, quedan 65 colectivos a gas repartidos entre otras 15 líneas. La mayoría de esos recorridos posee entre una y seis unidades, con las excepciones de la 44 —12 coches— y la 109 —11—.

La próxima etapa será comprobar si el modelo de flota completa puede replicarse en otras empresas y corredores o si el sistema avanzará mediante incorporaciones graduales. La obligación de que los nuevos vehículos porteños sean eléctricos o a GNC desde 2027 acelerará esa definición.

Por ahora, el dato es contundente: sin las líneas 65 y 151, la transición energética porteña tendría una escala mucho menor. Con ellas, el GNC dejó de ser experimental y pasó a formar parte estructural del sistema.

Fuente:

Buenos Aires Data

El TramBus empieza a cambiar Almagro y Caballito: nuevos sentidos de calles y modificaciones en la Línea 2

0

A partir del martes 15 de septiembre comenzará a implementarse una serie de cambios en la circulación de Almagro y Caballito como parte de la adecuación vial para la futura línea T1 del TramBus. Habrá calles que cambiarán de sentido, nuevas restricciones para estacionar y una modificación en el recorrido de la Línea 2.

La llegada del TramBus porteño comienza a generar cambios concretos en las calles de Buenos Aires. Desde el martes 15 de septiembre, distintos sectores de los barrios de Almagro y Caballito tendrán nuevas condiciones de circulación y estacionamiento para adaptar la infraestructura al recorrido de la futura T1, la primera línea del nuevo sistema de transporte.

La primera etapa de modificaciones afectará principalmente a avenida La Plata, Quito, José Mármol, Hipólito Yrigoyen y Pringles, con cambios de sentido destinados, entre otras cuestiones, a permitir la circulación y los giros de las futuras unidades del TramBus.

Las calles que cambian de sentido

Desde el 15 de septiembre, avenida La Plata, entre Chaco/Quito y avenida Rivadavia, pasará a tener sentido único hacia Rivadavia.

En tanto, Quito, entre avenida La Plata y Muñiz, tendrá sentido único hacia Muñiz, mientras que José Mármol, entre avenida Rivadavia e Hipólito Yrigoyen, quedará con sentido único hacia esta última.

También habrá cambios sobre Pringles, entre Lezica y avenida Rivadavia, que pasará a circular únicamente hacia Rivadavia.

Uno de los cambios más importantes se producirá sobre Hipólito Yrigoyen, que entre Muñiz y José Mármol pasará a tener doble sentido de circulación.

La Línea 2 modificará su recorrido

La nueva organización del tránsito también tendrá impacto directo sobre el transporte público.

A partir de la misma fecha, la Línea 2 de colectivos deberá modificar parte de su recorrido debido al nuevo sentido de circulación establecido sobre la calle Quito.

En dirección hacia Lomas del Mirador, las unidades dejarán de utilizar el tramo habitual por Quito, avenida La Plata y Rivadavia. El nuevo recorrido será por Quito, Quintino Bocayuva y avenida Rivadavia, para luego retomar su itinerario habitual.

Nuevas restricciones para estacionar

La puesta en marcha de la primera etapa también contempla cambios en las normas de estacionamiento.

Sobre avenida La Plata quedará prohibido estacionar durante las 24 horas en ambas manos, mientras que en Quito habrá restricciones sobre uno de sus lados.

Además, quienes circulen por Hipólito Yrigoyen desde avenida La Plata hacia José Mármol no podrán girar a la izquierda en Muñiz.

También se establecerá una prohibición de estacionamiento las 24 horas sobre el lado derecho de avenida Rivadavia entre Yatay e Hidalgo.

Los primeros cambios por la futura T1

Las modificaciones forman parte de una reorganización vial más amplia vinculada a la construcción de la T1 del TramBus, que unirá Nueva Pompeya con Aeroparque.

El trazado previsto tendrá alrededor de 20 kilómetros y 71 paradores, atravesando importantes corredores de la Ciudad como las avenidas Sáenz, La Plata, Rivadavia, Ángel Gallardo y Juan B. Justo, además de sectores de la Costanera.

La T1 utilizará unidades 100% eléctricas, que circularán principalmente por carriles exclusivos y preferenciales. El proyecto contempla una frecuencia aproximada de cuatro minutos en hora pico y una capacidad estimada para movilizar alrededor de 50.000 pasajeros diarios una vez que el sistema se encuentre completamente operativo.

El Gobierno porteño proyecta que la primera línea del TramBus comience a funcionar hacia fines de 2026. Antes de su inauguración, la adaptación de las calles continuará con nuevas etapas de modificaciones de tránsito en distintos puntos del recorrido.

Los cambios que comenzarán el 15 de septiembre serán, de esta manera, una de las primeras señales visibles sobre la trama urbana de la transformación que implicará la llegada del nuevo sistema de transporte.

error: Contenido Protegido