spot_img
Inicio Blog Página 2

75 años moviendo al país: Mercedes-Benz Camiones y Buses celebra su trayectoria en Argentina y su apuesta a futuro

0

El país fue elegido en 1951 para albergar la primera planta de la marca fuera de Alemania. A 75 años de aquel hito, Mercedes-Benz Camiones y Buses proyecta ese legado con el Centro Industrial Zárate, fruto de un ciclo de inversiones de USD 110 millones.

• En septiembre, Daimler Truck celebra además otro aniversario relevante para la región: Mercedes-Benz do Brasil cumplirá 70 años de operaciones.

• Con una Red de Concesionarios Oficiales de gran trayectoria, la marca de la estrella celebra junto a sus 44 puntos de atención distribuidos a lo largo del país, una presencia ininterrumpida acompañando a quienes mantienen el mundo en movimiento.

Buenos Aires, 7 de septiembre de 2026 – En Argentina, el transporte pesado y de pasajeros representa una parte fundamental de la matriz productiva y de la vida cotidiana. En este contexto, Mercedes-Benz Camiones y Buses conmemora 75 años de trayectoria industrial en el territorio nacional. Esta celebración coincide, a nivel global, con el 130° aniversario de la invención del primer camión de la historia, desarrollado en 1896 por Gottlieb Daimler.

El vínculo pionero comenzó el 6 de septiembre de 1951, cuando Argentina se convirtió en el primer país fuera de Alemania en albergar una fábrica de la automotriz. A lo largo de estas siete décadas y media, generaciones de transportistas y choferes crecieron a la par de vehículos que marcaron la identidad del paisaje nacional. Desde los primeros camiones fabricados localmente, como el L 3500, pasando por modelos emblemáticos como el Mercedes-Benz 1114, hasta la actual línea de camiones Accelo y Atego y los chasis de buses OH y OF producidos en el país, la marca ha acompañado el desarrollo del transporte de cargas y pasajeros.

Asimismo, este año marca otro hito para Daimler Truck en la región: el próximo 28 de septiembre, Mercedes-Benz do Brasil cumplirá 70 años de operaciones. Ambas compañías, subsidiarias de Daimler Truck, trabajan de manera complementaria compartiendo conocimiento, procesos y estándares para fortalecer su presencia y capacidad de respuesta en América Latina.

Mercedes-Benz Camiones y Buses Argentina completa una inversión de USD 50 millones en Argentina

“Cumplir 75 años en Argentina significa honrar una historia de esfuerzo compartido con quienes construyeron y construyen el país”, afirmó Gonzalo Rodiño, Gerente de Relaciones Institucionales de Mercedes-Benz Camiones y Buses. “Estamos en un mes especial para la marca en la región: mientras celebramos 75 años de trayectoria industrial en Argentina, Mercedes-Benz do Brasil conmemorará sus 70 años de operaciones. Estos aniversarios reflejan el compromiso de largo plazo que compartimos con nuestros clientes y con el desarrollo del transporte”.

Independencia operativa y continuidad productiva

En diciembre de 2021 se concretó la escisión global del grupo Daimler, lo que dio origen a Daimler Truck como una empresa totalmente independiente y a la puesta en marcha de Mercedes-Benz Camiones y Buses como subsidiaria local en Argentina que está enfocada exclusivamente al segmento de vehículos pesados y comerciales. Esta autonomía operativa combinó la agilidad de una empresa moderna con el respaldo de 75 años de trayectoria industrial en el país.

La cercanía con el sector respalda su posición de liderazgo en el mercado local, impulsada por la producción nacional de los camiones Accelo y Atego, además de los tradicionales chasis de buses OH y OF.

Centro Industrial Zárate: el nuevo polo productivo

La apuesta a largo plazo con el desarrollo argentino se consolidó mediante un ciclo de inversiones de USD 110 millones destinado a la creación y puesta en marcha del Centro Industrial Zárate, la primera planta automotriz construida desde sus cimientos en Argentina en los últimos 15 años.

Mercedes Benz Camiones y Buses inauguró su Nuevo Centro Industrial Zárate

Emplazado en el km 90 de la Ruta Nacional 9 sobre un predio de 20 hectáreas, este complejo moderno y escalable alberga la producción de camiones y chasis de buses, el Centro Logístico de Autopartes y Repuestos y la planta REMAN, integrando una comunidad de más de 500 colaboradores directos y más de 2.000 trabajadores indirectos.

Visión 360°: cercanía en todo el territorio

Como bien de capital clave para la actividad económica, un camión o bus debe maximizar su disponibilidad y rendimiento. En este sentido, la empresa acompaña ese desafío con productos confiables, tecnología de vanguardia y una propuesta de posventa inteligente respaldada por una red de concesionarios presente en 44 puntos de atención a lo largo del país. Con presencia federal, personal especializado y una extensa trayectoria en el sector, la red constituye un diferencial clave para acompañar a los clientes a lo largo de todo el ciclo de vida de sus vehículos.

A 75 años de aquel primer paso, Mercedes-Benz Camiones y Buses reafirma su identidad, su orgullo por la industria nacional y su visión de futuro para liderar la transformación hacia un transporte más eficiente, seguro y sostenible.

Acerca de Mercedes-Benz Camiones y Buses:

Mercedes-Benz Camiones y Buses Argentina S.A.U., la subsidiaria local de Daimler Truck AG, opera en el país desde finales de 2021. Produce diferentes versiones de los camiones Accelo y Atego y los chasis de buses OH y OF en Argentina. También opera la planta REMAN, que ofrece una alternativa de producto remanufacturado con la misma excelencia y garantía que una pieza original.

Mercedes-Benz Camiones y Buses en Argentina posee oficinas centrales en Munro, provincia de Bs. As., un Training Center ubicado en la zona norte de la Provincia de Buenos Aires, y un Centro Industrial donde opera un Centro Logístico de Autopartes y Repuestos en el Km 90 la Ruta Nacional 9, Zárate, provincia de Bs. As. Su operación comercial incluye una Red de Concesionarios Oficiales con 45 puntos de atención al cliente en todo el país. Allí, más de 2.000 colaboradores trabajan diariamente para brindar un servicio 360° con la excelencia que caracteriza a la marca.

 

Artículo relacionado

Del 1114 a la nueva planta de Zárate: Mercedes-Benz cumple 75 años de producción en Argentina

Del 1114 a la nueva planta de Zárate: Mercedes-Benz cumple 75 años de producción en Argentina

1

La marca de la estrella alcanzó tres cuartos de siglo de producción nacional. Desde los primeros vehículos fabricados en 1951 y el emblemático LO 1114 hasta los actuales chasis OH y OF, Mercedes-Benz construyó una relación especialmente estrecha con la historia del colectivo argentino. Hoy, esa trayectoria industrial continúa desde su nuevo complejo productivo de Zárate.

El 6 de septiembre de 1951 comenzó un capítulo que terminaría dejando una huella profunda en el transporte argentino. Ese día, el país se convirtió en el primero fuera de Alemania en contar con una fábrica de Mercedes-Benz, dando inicio a una historia industrial que en 2026 alcanzó los 75 años de producción nacional. La compañía difundió oficialmente la conmemoración el 7 de septiembre.

Mercedes-Benz Camiones y Buses Argentina completa una inversión de USD 50 millones en Argentina

En el caso del transporte público, hablar de Mercedes-Benz en la Argentina es también recorrer buena parte de la evolución del colectivo. Los chasis de la marca estuvieron presentes durante décadas en calles y rutas de todo el país y algunos de ellos adquirieron una dimensión que trascendió largamente al producto industrial.

Entre todos, existe un nombre inevitable: Mercedes-Benz LO 1114.

El 1114, un símbolo del colectivo argentino

Pocos modelos lograron quedar tan asociados a la imagen del colectivo como el 1114. Su plataforma fue utilizada por numerosas carroceras argentinas y durante años formó parte del paisaje cotidiano de Buenos Aires y de ciudades de todo el país.

Planta de Mercedes Benz por los 50 años del 1114 en Argentina

Su importancia no estuvo solamente en la cantidad de unidades que circularon. El 1114 se convirtió en una suerte de denominador común de una época: sobre una misma base mecánica surgieron colectivos con carrocerías, configuraciones y diseños muy diferentes, construidos por una industria carrocera nacional que por entonces atravesaba décadas de enorme desarrollo.

Todavía hoy sobreviven unidades restauradas, vehículos de colección y colectivos históricos que mantienen vivo ese legado.

Pero el camino industrial argentino de Mercedes-Benz había comenzado antes. Entre los primeros productos fabricados localmente estuvo el L 3500, punto de partida de una gama que con el paso de las décadas se expandiría tanto hacia el transporte de cargas como hacia el de pasajeros. Actualmente, la producción nacional incluye camiones Accelo y Atego y los chasis para buses de las familias OH y OF.

Del motor delantero a los actuales OH y OF

La evolución de los colectivos Mercedes-Benz también permite observar cómo fue cambiando el transporte urbano argentino.

Del clásico concepto de los vehículos con motor delantero que dominó durante décadas se avanzó hacia nuevas arquitecturas, configuraciones de piso, motores traseros, accesibilidad y tecnologías desarrolladas para responder a las necesidades de sistemas de transporte cada vez más exigentes.

Los nombres también cambiaron. Hoy las familias OF y OH forman parte de la oferta de chasis para buses producida en el país, continuando una historia industrial que atravesó varias generaciones de colectivos argentinos.

Para Mercedes-Benz, aquel vínculo iniciado hace 75 años entra ahora en una nueva etapa marcada por un cambio significativo: el traslado de su actividad productiva al Centro Industrial Zárate.

Zárate, el nuevo capítulo industrial

El actual complejo de Mercedes-Benz Camiones y Buses está ubicado sobre el kilómetro 90 de la Ruta Nacional 9, en Zárate, provincia de Buenos Aires.

La planta fue desarrollada como parte de un ciclo de inversiones de US$110 millones y ocupa un predio de aproximadamente 20 hectáreas. Allí se concentran actualmente la producción de camiones y chasis de buses, el Centro Logístico de Autopartes y Repuestos y la planta REMAN destinada a la remanufactura de componentes.

El complejo fue inaugurado durante 2026 y representó, además, el cierre de la etapa productiva de Mercedes-Benz Camiones y Buses en la histórica planta de Virrey del Pino y el comienzo de una nueva estructura industrial en Zárate. El sitio oficial de prensa de la compañía registró la inauguración el 8 de mayo de este año.

Según la empresa, la nueva operación reúne a más de 500 trabajadores directos y genera otros 2.000 puestos indirectos vinculados con su actividad. A esto se suma una estructura comercial y de posventa que alcanza 44 puntos de atención distribuidos en el territorio argentino.

La cifra de US$110 millones no corresponde a una nueva inversión anunciada por el aniversario, sino al programa previamente desarrollado para la creación y puesta en funcionamiento del complejo de Zárate. La novedad de septiembre es el cumplimiento de los 75 años y el balance de esa trayectoria industrial.

75 años ligados al transporte argentino

El aniversario adquiere una dimensión particular cuando se observa desde la historia del colectivo.

Mercedes-Benz no fue solamente un proveedor de chasis. Sus productos acompañaron distintas etapas del transporte público argentino y sirvieron de plataforma para numerosos fabricantes de carrocerías nacionales. Generaciones enteras de pasajeros, choferes, mecánicos y empresarios tuvieron contacto cotidiano con vehículos de la marca.

Desde aquel L 3500, pasando por el inolvidable LO 1114, hasta llegar a los actuales OH y OF fabricados en Zárate, los 75 años permiten condensar buena parte de la transformación tecnológica del transporte argentino.

Los vehículos antiguos que estuvieron presentes en el evento que realizó Mercedes-Benz Camiones y Buses Argentina en Zárate

También representan un cambio de escenario: de una historia construida durante décadas en las instalaciones de Virrey del Pino a un nuevo ciclo productivo concentrado en Zárate.

Tres cuartos de siglo después de aquel 6 de septiembre de 1951, la estrella continúa fabricando vehículos comerciales en Argentina. Y dentro de esa extensa trayectoria industrial, el colectivo ocupa uno de sus capítulos más reconocibles: uno que comenzó mucho antes del 1114, que encontró en aquel modelo uno de sus mayores símbolos y que hoy continúa sobre los chasis que salen de la nueva planta bonaerense.

Moreno: una sola empresa ofertó y dos de las tres zonas del transporte quedaron desiertas

0

Transportes Panamericana SRL fue la única compañía que presentó una propuesta en la licitación con la que el Municipio busca reorganizar el transporte comunal desde enero de 2027. La firma ofertó por la Zona 1, mientras que las zonas 2 y 3, que concentran cerca del 70% del paquete licitado, no recibieron propuestas. La intendenta Mariel Fernández ya analiza una alternativa público-privada si no logra sumar nuevos operadores.

La reorganización del transporte público de Moreno encontró su primer gran obstáculo. En la apertura de ofertas de la Licitación Pública N° 14/2026, realizada el viernes 4 de septiembre, solamente una empresa presentó una propuesta para hacerse cargo de una de las tres zonas en las que el Municipio decidió dividir el servicio comunal.

Se trata de Transportes Panamericana SRL, una compañía que actualmente opera en la provincia de San Luis y que presentó su oferta para la denominada Zona 1. Las zonas 2 y 3 quedaron desiertas, sin empresas interesadas en esta primera instancia.

El resultado adquiere especial relevancia porque esas dos zonas representan alrededor del 70% del paquete de servicios que el Municipio pretende concesionar. Es decir, una parte mayoritaria del nuevo esquema todavía no tiene operadores interesados.

Panamericana ofertó, pero todavía no fue adjudicada

Un punto clave del proceso es que la presentación de Transportes Panamericana no implica que la empresa ya haya obtenido la concesión.

Su propuesta debe atravesar ahora las evaluaciones técnicas, económicas y financieras previstas en el procedimiento licitatorio antes de que el Municipio pueda avanzar con una eventual adjudicación.

Por lo tanto, hasta que finalice esa instancia administrativa, Panamericana debe ser considerada únicamente como oferente de la Zona 1.

La compañía tendría así la posibilidad de desembarcar por primera vez en el mercado bonaerense y asumir una porción del transporte comunal de uno de los municipios más extensos del Conurbano.

La apertura había sido prorrogada oficialmente para el 4 de septiembre de 2026 a las 10 horas, en la Jefatura de Compras de la Municipalidad de Moreno. El llamado corresponde al expediente 4078-286712-S-2026 y tiene como objeto la concesión del servicio público de transporte colectivo de pasajeros por automotor en el distrito.

La Perlita decidió no participar

Otro de los elementos determinantes fue la ausencia de Transportes La Perlita, histórica prestadora del transporte comunal de Moreno y actual operadora de la línea 501.

La compañía había comunicado antes de la apertura de sobres que no participaría de la licitación y planteó objeciones sobre las condiciones económicas y las inversiones exigidas por el nuevo pliego.

El proyecto municipal busca justamente reemplazar desde 2027 el esquema históricamente concentrado en La Perlita por un sistema dividido en tres áreas operativas, cada una bajo responsabilidad de una empresa diferente.

Sin embargo, el primer llamado dejó un escenario muy distinto del proyectado: solamente una zona consiguió atraer a un oferente.

¿Por qué dos zonas quedaron sin interesados?

Las condiciones establecidas en los pliegos venían generando cuestionamientos en el sector empresario incluso antes de la apertura.

Entre otras exigencias, el nuevo esquema contempla la incorporación de unidades cero kilómetro y, para determinadas zonas, inversiones asociadas a infraestructura y acondicionamiento vial.

Empresas y cámaras del sector sostienen que parte de esas obligaciones implica niveles de inversión difíciles de afrontar bajo las actuales condiciones económicas del transporte.

La particularidad es que la Zona 1, por la que se presentó Panamericana, tiene características diferentes a las otras dos. Según la cobertura local, contempla 14 recorridos y unas 75 unidades, además de no estar alcanzada por algunas de las exigencias de canon que pesan sobre las zonas restantes.

Ese escenario ayuda a explicar por qué el Municipio consiguió una propuesta para una parte del sistema pero no logró despertar interés por las otras dos.

El Municipio estudia una empresa público-privada

Con las zonas 2 y 3 todavía sin operadores, la intendenta Mariel Fernández reconoció que el Gobierno municipal analiza diferentes alternativas para garantizar la implementación del nuevo sistema.

Una de ellas es la posible creación de una empresa público-privada de transporte que pueda hacerse cargo de alguna de las zonas si los próximos intentos para incorporar operadores privados tampoco prosperan.

Fernández señaló que esa alternativa se encuentra en estudio y que su preferencia continúa siendo que las áreas sean cubiertas por empresas del sector, aunque dejó abierta la posibilidad de una intervención municipal si fuera necesaria para cumplir con los plazos previstos.

La discusión cobra urgencia porque el calendario originalmente diseñado por Moreno establece que el nuevo sistema debería comenzar a funcionar en enero de 2027.

Esto obliga al Municipio no sólo a resolver qué ocurrirá con las dos zonas desiertas, sino también a completar evaluaciones, eventuales nuevas convocatorias, adjudicaciones y la preparación operativa del servicio en apenas unos meses.

Unos 800 trabajadores en medio de la transición

La reorganización también abrió otro frente sensible: el futuro laboral de los trabajadores actualmente vinculados al sistema.

La Unión Tranviarios Automotor (UTA) viene reclamando garantías sobre la continuidad de aproximadamente 800 choferes y empleados vinculados a la operación de La Perlita.

El sindicato pidió que la transición preserve los puestos de trabajo, la antigüedad y los derechos adquiridos antes de que se concrete cualquier adjudicación.

El propio pliego contempla mecanismos para la incorporación de trabajadores por parte de los futuros operadores, aunque la UTA cuestiona que las condiciones establecidas no alcanzarían a garantizar expresamente la continuidad de la totalidad de la plantilla.

De esta manera, la definición de las concesiones no sólo determinará qué empresas manejarán los colectivos desde 2027, sino también cómo se realizará uno de los procesos de transferencia de personal más importantes del transporte municipal del Conurbano.

De tres operadores proyectados a una sola oferta

El resultado de la primera apertura deja, por ahora, al ambicioso rediseño del transporte de Moreno a mitad de camino.

El Municipio había diseñado un sistema con tres operadores distintos, nuevas unidades y una redistribución territorial de los servicios. Pero después del primer llamado sólo existe una propuesta concreta para una de las tres zonas.

Y aun esa oferta debe ser evaluada antes de convertirse en una adjudicación.

Por delante quedan varias incógnitas: si aparecerán nuevas empresas interesadas en las zonas 2 y 3, si el Municipio modificará algunas condiciones del pliego para hacerlas más atractivas, si avanzará finalmente con una empresa público-privada y de qué manera quedará garantizada la continuidad de los trabajadores.

Con enero de 2027 como fecha prevista para poner en marcha el nuevo esquema, Moreno entra ahora en la etapa más compleja del proceso: transformar una licitación que consiguió cubrir apenas una de sus tres áreas en un sistema capaz de garantizar la prestación cotidiana del transporte público en todo el distrito.

 

Fuente:

Municipio de Moreno

El multipago seguirá a prueba en los colectivos porteños: CABA prorrogó el piloto por hasta un año

0

La Ciudad de Buenos Aires extendió la prueba del sistema de percepción tarifaria abierta en las líneas de colectivos bajo su jurisdicción. La prórroga podrá extenderse durante un año y mantendrá las mismas condiciones operativas actuales. El Gobierno porteño reconoce que todavía son necesarios ajustes técnicos antes de consolidar el esquema.

El sistema multipago en los colectivos de la Ciudad de Buenos Aires seguirá funcionando bajo un régimen experimental. A través de la Resolución 189/SECT/26, la Secretaría de Transporte porteña prorrogó por hasta un año la prueba piloto que permite implementar modalidades abiertas de percepción tarifaria en las líneas cuyos recorridos se desarrollan íntegramente dentro de CABA.

La resolución fue firmada el 2 de septiembre de 2026 y publicada al día siguiente en el Boletín Oficial de la Ciudad. La extensión comenzará a computarse a partir del vencimiento de la autorización vigente y mantendrá las mismas condiciones operativas aprobadas hasta ahora.

De esta manera, el Gobierno porteño decidió darle continuidad al proceso de apertura del sistema de cobro, aunque sin transformarlo todavía en un esquema permanente.

¿Por qué se prorrogó el piloto?

Uno de los puntos más relevantes aparece en los fundamentos de la nueva normativa.

La Secretaría de Transporte reconoce que los sistemas de cobro multipago continúan en etapa de desarrollo y requieren ajustes técnicos progresivos. Al mismo tiempo, señala que los avances alcanzados hacen necesario continuar trabajando para consolidar un esquema de percepción tarifaria abierto e interoperable.

La decisión, por lo tanto, no implica simplemente extender un plazo administrativo: confirma que el modelo todavía se encuentra en una instancia de evaluación técnica y operativa.

La nueva resolución tampoco incorpora nuevos medios de pago, proveedores o líneas de colectivos, ni establece modificaciones en las condiciones del piloto. Su artículo principal se limita a extender la vigencia de la experiencia autorizada originalmente mediante la Resolución 138/SECT/25.

De tres líneas a toda la red porteña

La apertura del sistema de pagos tuvo diferentes etapas.

Antes de extenderse al conjunto de las líneas bajo jurisdicción porteña, la Ciudad había autorizado pruebas piloto en las líneas 44, 50 y 107, con el objetivo de evaluar la viabilidad técnica y operativa de los pagos electrónicos sin contacto.

En agosto de 2025 llegó una segunda etapa. La Resolución 138/SECT/25 amplió la experiencia a todas las líneas de transporte automotor cuyo recorrido se desarrollara íntegramente dentro de la Ciudad de Buenos Aires.

Aquella normativa ya establecía como horizonte la creación de una plataforma de percepción tarifaria abierta a distintas opciones de pago y capaz de interoperar con sistemas utilizados en otras jurisdicciones. También estableció requisitos comunes de seguridad, trazabilidad e interoperabilidad para los operadores tecnológicos interesados en participar.

Además, la Ciudad se reservó el rol de administradora del sistema abierto de pagos en sus líneas de colectivos.

Hasta un año más, pero sin una fecha definitiva

La nueva resolución introduce una particularidad importante: habla de una extensión de “hasta un año” desde el vencimiento de la prueba actualmente vigente.

Esto significa que la normativa establece un plazo máximo, pero no determina una fecha concreta en la que el piloto deba finalizar ni establece que necesariamente permanecerá activo durante doce meses completos.

Tampoco define qué condiciones técnicas, operativas o regulatorias deberán cumplirse para considerar finalizada la etapa experimental y avanzar hacia un sistema permanente.

Ese será uno de los principales puntos a seguir durante los próximos meses.

Un sistema que creció, pero sigue siendo experimental

La prórroga llega después de una fuerte expansión de las alternativas de pago electrónico en el transporte público, con tarjetas bancarias, sistemas sin contacto y códigos QR ganando espacio junto a la tradicional tarjeta SUBE.

Sin embargo, desde el punto de vista regulatorio, el esquema aplicado en los colectivos porteños continúa siendo una prueba piloto.

La Ciudad tendrá ahora un nuevo período para evaluar el funcionamiento del sistema, realizar ajustes técnicos y terminar de definir la arquitectura de una plataforma que apunta a ser abierta e interoperable.

La incógnita pasa por conocer qué falta para cerrar definitivamente la etapa de prueba: qué parámetros utilizará la Secretaría de Transporte para evaluar los resultados, cómo quedará estructurada la interoperabilidad entre operadores, qué rol tendrá cada proveedor tecnológico y bajo qué normativa funcionará el sistema una vez que deje de ser experimental.

Por ahora, la Resolución 189/SECT/26 aporta una certeza: el multipago continuará en los colectivos porteños, pero seguirá a prueba.

Bergamo estrenó un Metrobus eléctrico con articulados, pantógrafos y prioridad semafórica

0

La ciudad italiana de Bergamo puso en marcha un nuevo sistema de transporte rápido completamente eléctrico que busca ofrecer prestaciones similares a las de un tranvía, pero utilizando colectivos articulados y una infraestructura vial más flexible.

El denominado e‑BRT Bergamo–Dalmine–Verdellino comenzó a transportar pasajeros el 3 de agosto de 2026 y conecta seis municipios de la región de Lombardía: Bergamo, Lallio, Dalmine, Osio Sopra, Osio Sotto y Verdellino.

El corredor cuenta con un trazado total de 29,7 kilómetros, de los cuales aproximadamente el 73% corresponde a carriles reservados. A esto se suma un sistema de prioridad semafórica que permite a los colectivos solicitar paso preferente al aproximarse a los cruces.

La combinación de vehículos eléctricos, infraestructura exclusiva y gestión inteligente del tránsito convierte al proyecto en algo más que una simple línea de colectivos. Su objetivo es lograr mayor regularidad, reducir las interferencias del tránsito particular y ofrecer tiempos de viaje previsibles.

Quince articulados eléctricos de 18 metros

La operación estará cubierta por una flota de 15 colectivos eléctricos articulados Yutong U18, de 18 metros de longitud. Cada unidad está equipada con un paquete de baterías de 528 kWh y dispone de piso bajo y espacios destinados a pasajeros con movilidad reducida.

La elección de vehículos articulados responde a la necesidad de transportar grandes volúmenes de pasajeros en un corredor que vincula estaciones ferroviarias, universidades, áreas industriales y importantes polos laborales.

Italia estrenará un “metro ligero sobre neumáticos” con colectivos eléctricos Yutong

Entre los puntos atendidos se encuentran la estación de Bergamo, las sedes de la Universidad de Bergamo, el polo científico y tecnológico Kilometro Rosso, el POINT de Dalmine y la estación ferroviaria de Verdellino.

El servicio permite completar el recorrido entre Bergamo y Dalmine en aproximadamente 22 minutos, mientras que el viaje hasta Verdellino demanda alrededor de 39 minutos. Cuando la operación alcance su régimen definitivo, la frecuencia prevista será de un colectivo cada diez minutos durante las horas de mayor demanda.

Carga rápida durante el servicio

Uno de los componentes más destacados del proyecto es su esquema de abastecimiento eléctrico. Los colectivos combinan la recarga nocturna convencional con cargas rápidas realizadas durante la jornada.

Las dos cabeceras disponen de sistemas de carga de oportunidad mediante pantógrafos, que descienden sobre los vehículos mientras permanecen detenidos. Esta modalidad permite recuperar energía durante las pausas operativas y evitar que las unidades deban regresar al depósito en medio del servicio.

Por la noche, los vehículos se conectan en los depósitos de Bergamo y Osio Sopra. Allí se instalaron puntos de carga con cables retráctiles suspendidos del techo, una solución que libera espacio en las playas de estacionamiento y facilita el movimiento de los colectivos.

La combinación de ambas modalidades permite utilizar baterías adaptadas al recorrido y mantener los coches disponibles durante toda la jornada, sin depender exclusivamente de paquetes de gran tamaño ni de prolongadas detenciones.

Semáforos que dialogan con los colectivos

La prioridad semafórica constituye otra de las piezas centrales del e‑BRT. Los colectivos están conectados con el sistema de control de tránsito y envían automáticamente una solicitud al acercarse a cada intersección.

Los reguladores pueden modificar los ciclos semafóricos en tiempo real para facilitar el paso del vehículo y disminuir las detenciones. La tecnología se encuentra integrada con el sistema de seguimiento de flota y con la sala operativa de ATB, responsable de supervisar la regularidad del servicio.

El corredor atraviesa decenas de intersecciones y las primeras semanas de funcionamiento serán utilizadas para calibrar el sistema según las condiciones reales de circulación.

Durante agosto, los técnicos analizarán los tiempos de viaje, el funcionamiento de los semáforos y la separación entre las unidades. Las frecuencias aumentarán desde el 31 de agosto y la operación completa comenzará el 14 de septiembre, coincidiendo con el horario invernal y el regreso de la actividad educativa.

Un debut con 450 pasajeros durante la primera mañana

Entre las 5:20 y las 11:00 de su primer día de funcionamiento, aproximadamente 450 pasajeros utilizaron el nuevo corredor. La estación de Bergamo concentró la mayor cantidad de usuarios, especialmente entre las 7:00 y las 8:30.

ATB aclaró que el registro corresponde a una jornada inicial de agosto, un mes con menor movilidad que el resto del año, y que todavía no representa la demanda potencial que tendrá la línea cuando comiencen las clases y se normalice la actividad laboral.

El período inicial servirá también para recoger observaciones de los pasajeros y realizar ajustes sobre la infraestructura. Personal de la empresa permanece en las principales estaciones y paradas para brindar información y registrar posibles inconvenientes.

Paradas digitales y conexión con el ferrocarril

Las estaciones del e‑BRT incorporan pantallas y carteles electrónicos capaces de informar los próximos arribos, cambios de servicio y tiempos de espera en tiempo real.

También se instalaron sistemas de información sonora para personas con discapacidad visual, cámaras de vigilancia y dispositivos conectados con el centro de control. Las paradas fueron diseñadas como parte integral del corredor y no solamente como puntos de ascenso y descenso.

En ambos extremos, el servicio se conecta con estaciones ferroviarias. Esta integración busca facilitar los viajes combinados y atraer pasajeros que actualmente realizan el mismo trayecto en automóvil.

El proyecto incluye además estacionamientos de intercambio, entre ellos uno con capacidad para aproximadamente 100 vehículos en el límite entre Bergamo y Lallio.

Un BRT con lógica de tranvía

Bergamo eligió un sistema BRT porque permite alcanzar frecuencias y tiempos de viaje cercanos a los de un tranvía, pero con menores costos de infraestructura y una implementación más flexible.

La propulsión eléctrica evita emisiones contaminantes en el punto de circulación y elimina la necesidad de construir una red aérea continua como la utilizada por los trolebuses. Los pantógrafos quedan concentrados en lugares estratégicos, principalmente las cabeceras.

Según las estimaciones del proyecto, la operación de los colectivos eléctricos y la reducción prevista en el uso del automóvil permitirían evitar alrededor de 780 toneladas de dióxido de carbono por año. Otras 183 toneladas se reducirían mediante la generación solar instalada en los depósitos. Se trata de proyecciones oficiales que deberán contrastarse posteriormente con los resultados reales de demanda y consumo.

El verdadero examen comenzará en septiembre, cuando aumenten las frecuencias y el corredor deba responder a niveles normales de tránsito y pasajeros. Hasta entonces, Bergamo utilizará agosto como un gran ensayo operativo para terminar de convertir una infraestructura recién inaugurada en un sistema de transporte rápido, eléctrico y regular.

Para las ciudades argentinas, la experiencia ofrece una referencia especialmente interesante: muestra cómo un corredor tipo Metrobus puede evolucionar mediante colectivos articulados eléctricos, carga de oportunidad, información en tiempo real y prioridad semafórica, sin necesidad de construir una infraestructura ferroviaria completa.

Fuentes:

sitio oficial del e‑BRT de Bergamo

ATB, balance del primer día de operación

ATB, flota y sistema de carga

Lima prueba un carril bidireccional exclusivo para buses

0

Lima comenzó a probar una nueva forma de priorizar el transporte público sin construir un corredor completamente nuevo.

Desde el 22 de agosto de 2026, los buses del Corredor Azul circulan en ambos sentidos por una misma calzada exclusiva en un tramo de 1,5 kilómetros de las avenidas Garcilaso de la Vega y Arequipa.

La prueba, impulsada por la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU), busca mejorar la regularidad y la velocidad comercial del servicio mediante una redistribución del espacio vial existente.

La intervención comprende el sector ubicado entre la avenida 9 de Diciembre y la calle Emilio Fernández y tendrá inicialmente una duración de 30 días.

Durante ese período, la ATU medirá tiempos de viaje, seguridad, comportamiento del tránsito y funcionamiento general antes de decidir si mantiene el esquema, introduce modificaciones o lo amplía hacia otros sectores de la avenida Arequipa.

Los buses ocupan una sola calzada en ambos sentidos

El funcionamiento del piloto modifica de manera significativa la circulación habitual.

Los buses del Corredor Azul pasan a utilizar en ambas direcciones la calzada que anteriormente operaba solamente hacia el centro de Lima.

La otra calzada queda reservada para los vehículos particulares que circulan en dirección hacia Miraflores.

De esta manera, el transporte público queda separado del tránsito privado en el tramo intervenido.

La lógica es sencilla: en lugar de que los buses compartan espacio con automóviles y queden atrapados en las mismas congestiones, se les asigna una infraestructura exclusiva capaz de reducir interferencias.

Más de 70.000 pasajeros por día

Según la ATU, la medida beneficia a más de 70.000 pasajeros diarios que utilizan los servicios del Corredor Azul.

Ese volumen convierte al ensayo en algo más que una modificación puntual.

Cada minuto que pueda ahorrarse en el tramo intervenido se multiplica por decenas de miles de viajes diarios.

La mejora buscada no depende de sumar más colectivos, sino de conseguir que los existentes puedan circular con mayor regularidad y menor interferencia del tránsito general.

Ese punto resulta especialmente relevante en sistemas donde aumentar permanentemente la cantidad de vehículos no siempre es viable por costos, congestión o limitaciones de infraestructura.

También cambian los paraderos

La nueva configuración obligó a modificar algunos puntos de ascenso y descenso.

Los paraderos Saco Oliveros y Dagnino fueron trasladados hacia el separador central para adaptarlos al funcionamiento bidireccional.

El cambio busca permitir que los pasajeros puedan acceder de manera segura a los buses que ahora circulan por una calzada reorganizada.

La experiencia muestra que reservar un carril para colectivos no consiste simplemente en pintar una línea sobre el pavimento.

También requiere modificar paradas, cruces peatonales, señalización y circulación general.

Un corredor sin construir un corredor nuevo

Ese es precisamente uno de los aspectos más interesantes del proyecto.

Lima está intentando obtener algunas de las ventajas de un corredor segregado utilizando infraestructura vial ya existente.

No fue necesario construir una nueva avenida ni desarrollar una obra de gran escala.

La intervención parte de una redistribución de capacidad.

Una parte de la calle deja de utilizarse bajo su configuración tradicional y pasa a priorizar el transporte público.

Este tipo de soluciones puede resultar atractivo en ciudades donde el espacio urbano disponible es limitado y las grandes obras tienen costos elevados o requieren largos períodos de ejecución.

El objetivo: mejorar velocidad y regularidad

Uno de los principales problemas de los corredores de buses que circulan mezclados con el tránsito particular es la falta de previsibilidad.

Una línea puede tener suficientes unidades y aun así presentar frecuencias irregulares si los colectivos quedan atrapados en congestionamientos.

Cuando eso ocurre, aparece el conocido fenómeno de agrupamiento: varias unidades llegan juntas después de largos períodos sin servicio.

Los carriles exclusivos buscan reducir ese efecto.

Al separar los buses de buena parte de las interferencias del tránsito, es posible mantener velocidades más homogéneas y mejorar la regularidad.

Ese será uno de los indicadores centrales durante los 30 días de evaluación.

Una prueba antes de extenderlo por Arequipa

El tramo actual funciona como laboratorio.

La ATU analizará cómo responde el sistema antes de decidir una eventual ampliación hacia el resto de la avenida Arequipa.

Si las mediciones muestran mejoras significativas en velocidad y regularidad sin generar problemas graves de seguridad o circulación general, el modelo podría extenderse.

Si aparecen conflictos, la configuración podrá ajustarse.

La estrategia evita comprometer de entrada una transformación de mayor escala.

Primero se prueba sobre 1,5 kilómetros.

Después se decide si vale la pena crecer.

El desafío de quitar espacio al automóvil

La medida también toca uno de los debates más sensibles de la movilidad urbana.

Priorizar el transporte público significa, muchas veces, redistribuir espacio que antes utilizaban los vehículos particulares.

Y eso suele generar resistencias.

Sin embargo, la capacidad de transporte de un carril de buses puede ser mucho mayor que la de un carril ocupado principalmente por automóviles con uno o dos pasajeros.

Por eso, el criterio ya no es solamente cuántos vehículos pueden circular por una avenida, sino cuántas personas puede mover esa misma superficie vial.

El piloto de Lima permitirá observar esa diferencia en condiciones reales.

Un cambio pequeño con impacto potencialmente grande

La intervención ocupa apenas 1,5 kilómetros.

Pero si logra mejorar el funcionamiento para más de 70.000 usuarios diarios, podría demostrar que ciertas mejoras no necesitan necesariamente grandes inversiones.

A veces, reorganizar la infraestructura existente puede generar resultados significativos.

La clave estará en los datos.

Velocidad.

Regularidad.

Seguridad.

Tiempo de viaje.

Impacto sobre el tránsito particular.

Con esos resultados, la ATU decidirá qué hacer después del período de prueba.

Treinta días para decidir el futuro del esquema

El ensayo comenzó el 22 de agosto y está previsto que se evalúe hasta aproximadamente el 22 de septiembre de 2026.

Durante ese mes, Lima tendrá la oportunidad de medir si concentrar los buses en una calzada bidireccional mejora realmente el funcionamiento del Corredor Azul.

Si el resultado es positivo, la experiencia podría convertirse en una referencia para otros sectores de la ciudad.

Porque el concepto detrás de la medida es más amplio que este tramo puntual.

No siempre hace falta construir una infraestructura completamente nueva para darle prioridad al colectivo.

En algunos casos, alcanza con cambiar quién tiene prioridad sobre la que ya existe.

Lima decidió dedicar una parte de una de sus avenidas al transporte público. Ahora deberá comprobar si 1,5 kilómetros de prioridad pueden traducirse en una mejora concreta para más de 70.000 pasajeros cada día.

El TramBus T1 apunta a noviembre: qué falta para que comience a funcionar entre Pompeya y Aeroparque

0

La Ciudad de Buenos Aires prevé inaugurar durante noviembre de 2026 la primera línea completa del TramBus. El corredor tendrá 20 kilómetros, 71 paradores y conectará Nueva Pompeya con Aeroparque. Mientras avanzan las pruebas con unidades eléctricas en la línea 34, todavía resta completar la infraestructura necesaria para poner en marcha el nuevo servicio.

El TramBus porteño ya tiene un horizonte más preciso para comenzar a funcionar. La Ciudad de Buenos Aires prevé inaugurar en noviembre de 2026 la línea T1, que unirá Nueva Pompeya con Aeroparque Jorge Newbery.

La definición supone un avance respecto del cronograma conocido hasta ahora, que ubicaba el inicio del servicio simplemente hacia “fines de 2026”. Todavía no existe, sin embargo, una fecha exacta para la apertura.

La T1 será uno de los proyectos de transporte eléctrico más importantes desarrollados hasta el momento en Buenos Aires. El corredor tendrá aproximadamente 20 kilómetros de extensión y 71 paradores, atravesando diferentes sectores de la Ciudad y generando nuevas conexiones entre el sur, el centro y el norte porteño.

La inversión informada ronda los US$61 millones e incluye no solamente la compra de los vehículos eléctricos sino también obras de infraestructura, señalización, paradores, sistemas asociados a la operación y la instalación de cargadores.

Las estimaciones oficiales apuntan a que el corredor podrá transportar alrededor de 50.000 pasajeros diarios una vez que alcance su funcionamiento regular.

Del piloto de la línea 34 a la T1

La presencia de unidades TramBus transportando pasajeros por las calles porteñas puede generar cierta confusión respecto del estado del proyecto.

Los vehículos eléctricos que actualmente se encuentran prestando servicio forman parte de una prueba piloto sobre el ramal C de la línea 34, entre Liniers y Aeroparque. Esa operación no significa que la futura T1 ya se encuentre funcionando.

La experiencia sobre la línea 34 funciona como una etapa previa que permite evaluar los vehículos en condiciones reales de circulación, analizar consumos, autonomía, tiempos operativos, comportamiento de los sistemas y adaptación a la infraestructura urbana.

La normativa porteña autorizó la incorporación progresiva de hasta diez colectivos eléctricos dentro de la línea 34, reemplazando unidades convencionales con motor térmico.

El esquema establece además que la llegada de esos vehículos no puede incrementar la cantidad total de colectivos habilitados para la línea. Es decir, cada eléctrico que ingrese debe sustituir una unidad existente.

Qué deberá estar listo para noviembre

La diferencia entre el actual piloto y la futura línea T1 no está solamente en la cantidad de vehículos.

Para que el nuevo corredor pueda comenzar a funcionar deberán completarse las obras destinadas a conformar un sistema integral: los 71 paradores, la infraestructura vial asociada, la señalización, los puntos de carga y los sistemas necesarios para operar regularmente una flota eléctrica sobre un recorrido de 20 kilómetros.

También será clave la llegada y puesta en servicio de la totalidad de las unidades destinadas al corredor, junto con la organización de la operación diaria, las frecuencias y los sistemas de mantenimiento y recarga.

Noviembre aparece así como el próximo gran objetivo del proyecto.

La fecha permitirá comprobar si la experiencia obtenida durante el piloto de la línea 34 puede trasladarse a una operación de mayor escala y sobre un corredor diseñado específicamente para este sistema.

Un corredor eléctrico entre el sur y el norte

La T1 fue concebida para generar una nueva conexión transversal entre sectores de Buenos Aires que actualmente requieren múltiples combinaciones mediante colectivos, trenes o subtes.

Desde Nueva Pompeya hasta Aeroparque, el recorrido permitirá combinar con diferentes líneas de transporte y mejorar las conexiones entre el sur y el norte de la Ciudad.

Uno de los puntos centrales del proyecto será precisamente su capacidad de integración con la red existente.

En la presentación original del TramBus se destacó que el corredor permitiría vincularse con cinco líneas de subte, además de estaciones ferroviarias y numerosas líneas de colectivos.

De concretarse el cronograma previsto, Buenos Aires podría cerrar 2026 con uno de los primeros corredores eléctricos de gran escala del país plenamente operativo.

TramBus, tranvía o subte: el debate que viene

La puesta en marcha del proyecto también abrirá inevitablemente una discusión sobre el lugar que deben ocupar este tipo de sistemas dentro de las grandes ciudades.

Los buses eléctricos articulados o de alta capacidad ofrecen una implementación generalmente más rápida y con una inversión inicial inferior a la construcción de infraestructura ferroviaria.

Sin embargo, aparecen interrogantes relacionados con la capacidad máxima de transporte, la vida útil de los vehículos, el desgaste de baterías, los costos de renovación de la flota y el costo total del sistema a largo plazo.

Son variables que permiten comparar al TramBus no solamente con el colectivo tradicional sino también con alternativas como los tranvías modernos, sistemas BRT o nuevas extensiones de la red de subte.

La experiencia porteña comenzará a aportar datos concretos sobre esas cuestiones una vez que la T1 entre en servicio.

Por ahora, noviembre es la nueva fecha marcada en el calendario.

Si las obras, los vehículos y la infraestructura de carga cumplen con el cronograma previsto, el piloto de colectivos eléctricos que hoy puede verse dentro de la línea 34 dará paso a algo bastante más ambicioso: la primera línea completa del TramBus de Buenos Aires entre Nueva Pompeya y Aeroparque.

Revista Colectibondi estrena su Guía de Líneas: Recorridos, frecuencias, tarifas y toda la información del transporte en un solo lugar

0

La nueva sección reúne las líneas de colectivos en fichas individuales con mapas, ramales, frecuencias programadas, tarifas por secciones, datos operativos, empresas y noticias relacionadas. La plataforma ya cuenta con 130 líneas cargadas y forma parte de la nueva Guía del Transporte de Revista Colectibondi.

Revista Colectibondi continúa ampliando sus herramientas de información sobre el transporte público y presenta una nueva sección destinada a convertirse en uno de los grandes espacios de consulta permanente del sitio: la Guía de Líneas de Colectivos.

Disponible en revistacolectibondi.com.ar/lineas/, la plataforma permite buscar una línea o empresa y acceder a una ficha especialmente desarrollada para concentrar, en un mismo lugar, información que habitualmente se encuentra dispersa entre diferentes fuentes.

En su primera etapa, la base cuenta con 130 líneas cargadas: 27 bajo jurisdicción de la Ciudad de Buenos Aires y 103 líneas nacionales que operan en el Área Metropolitana.

El proyecto continuará creciendo con nuevas líneas, empresas, jurisdicciones, provincias y datos.

Mucho más que saber por dónde pasa un colectivo

La propuesta busca ir más allá del tradicional listado de recorridos. Cada línea dispone de una página propia en la que pueden encontrarse sus diferentes ramales o servicios, seleccionar cada uno de ellos y consultar información específica.

Entre los datos disponibles se incluyen: recorrido y mapa; sentido de ida y regreso; recorrido calle por calle; puntos de seccionado; longitud del recorrido; ramales y servicios; frecuencias programadas; cantidad de servicios; tarifas según el tramo realizado; datos operativos; empresa operadora; jurisdicción y fuente oficial; noticias y contenidos publicados por Revista Colectibondi relacionados con la línea o empresa.

Recorridos y mapas interactivos

Uno de los principales bloques de las fichas está destinado al recorrido.

El usuario puede seleccionar el ramal que desea consultar y visualizar el trayecto correspondiente, diferenciando ida, regreso o ambos sentidos, junto con los principales puntos del recorrido y sus secciones tarifarias.

SECCIONES. Calculá tu tarifa según donde subís y hasta dónde viajás

La idea es que la plataforma resulte útil tanto para el pasajero que necesita realizar un viaje como para quienes buscan información más detallada sobre la operación del sistema.

¿Cada cuánto pasa? Las frecuencias también forman parte de la ficha

Otra de las novedades es la incorporación de las frecuencias programadas.

La información se organiza según el sentido del servicio y diferencia entre días hábiles, sábados, domingos y feriados, indicando los distintos intervalos horarios y la cantidad de servicios previstos.

Esto permite pasar de la clásica información genérica sobre una línea a una mirada mucho más detallada de cómo está diagramada su operación durante el día.

Tarifas integradas con Colectibondi Hub

Las fichas también están conectadas con la plataforma de Tarifas de Revista Colectibondi.

El usuario puede seleccionar dónde sube y dónde baja para consultar cuánto cuesta el tramo realizado y acceder, además, al cuadro tarifario completo.

Los valores se integran directamente con el ecosistema de Tarifas desarrollado dentro de Colectibondi Hub, permitiendo centralizar la actualización de los datos y vincular cada recorrido con su esquema tarifario correspondiente.

La Línea 34, un ejemplo de cómo funciona la nueva plataforma

Una de las fichas que ya puede consultarse es la de la Línea 34, operada por Juan B. Justo S.A.T.C.I.

La plataforma identifica actualmente cinco recorridos o servicios: Palermo–Liniers, Ciudad Universitaria–Liniers, Av. Santa Fe y Fray Justo Santa María de Oro–Liniers y sus servicios semirápidos.

→ Ficha – Línea 34: revistacolectibondi.com.ar/lineas/linea-34/

Al ingresar a uno de ellos, el usuario puede consultar su mapa, recorrido, kilómetros, secciones, frecuencias y tarifas.

En el Recorrido A, por ejemplo, la plataforma registra una extensión de 13,981 kilómetros, una mejor frecuencia de 5 minutos y muestra además la cantidad de servicios programados en cada sentido.

La ficha incorpora también los datos operativos y un acceso a la fuente oficial, que para las líneas bajo jurisdicción porteña corresponde al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Líneas, empresas y todo el ecosistema del transporte

La nueva sección forma parte de un proyecto todavía mayor: la Guía del Transporte de Revista Colectibondi.

Desde allí también es posible consultar empresas de transporte urbano y de larga distancia, fabricantes, carroceros, proveedores, cámaras empresarias y organismos públicos.

Actualmente, ese directorio reúne 52 entidades distribuidas entre empresas, cámaras y asociaciones, fabricantes, organismos y proveedores del sector.

Así, una línea puede vincularse con su empresa, sus recorridos, sus tarifas y los contenidos periodísticos relacionados, creando progresivamente una verdadera red de información sobre el transporte argentino.

Una guía que seguirá creciendo

La nueva plataforma fue concebida como una base en permanente actualización.

El objetivo es continuar incorporando líneas y jurisdicciones, completar información, actualizar tarifas y frecuencias y seguir vinculando cada ficha con las noticias, especiales y herramientas publicadas por Revista Colectibondi.

Después de más de dos décadas siguiendo diariamente la actualidad del transporte público, Revista Colectibondi suma así una nueva capa a su archivo: transformar información, noticias y datos dispersos en una gran guía digital del colectivo argentino.

 

→ Consultá la Guía de Líneas:
revistacolectibondi.com.ar/lineas/

 

Artículos relacionados

Colectibondi lanza “Tarifas”, una nueva plataforma interactiva para consultar y comparar el precio del colectivo en Argentina

De cero a 3.000 en ocho años: cómo Moscú construyó una de las mayores redes de colectivos eléctricos del mundo

0

La capital rusa puso en servicio su colectivo eléctrico número 3.000 y ya utiliza esta tecnología en más de 300 recorridos. El programa combina vehículos de fabricación nacional, carga ultrarrápida en cabeceras, doce centros operativos y contratos de mantenimiento de largo plazo. Para 2030 se proyecta incorporar otras 2.300 unidades.

Lo que comenzó en 2018 como una prueba de electromovilidad se convirtió, ocho años después, en una operación masiva. Moscú puso en circulación su colectivo eléctrico número 3.000, un hito que ubica a la capital rusa entre las ciudades con mayor despliegue de esta tecnología en el transporte público urbano.

El anuncio fue realizado el 30 de julio de 2026 por el sistema de transporte de Moscú. Según la información oficial, Mosgortrans ya dispone de más de 3.000 colectivos eléctricos y los utiliza en más de 300 recorridos, equivalentes a aproximadamente un tercio de toda la red de transporte de superficie de la ciudad.

El dato más relevante, sin embargo, no es únicamente la cantidad de vehículos. Moscú desarrolló en paralelo una estructura de carga, mantenimiento y asistencia técnica capaz de sostener diariamente una flota de miles de unidades.

La experiencia muestra que electrificar el transporte público no consiste solamente en comprar colectivos: también requiere depósitos adaptados, cargadores distribuidos estratégicamente, personal especializado y contratos que garanticen la disponibilidad de los vehículos durante toda su vida útil.

Más de 2.400 KAMAZ y 570 LiAZ

La flota eléctrica de Mosgortrans está integrada por vehículos fabricados íntegramente en Rusia.

El principal proveedor es KAMAZ, con más de 2.430 unidades en operación. A ellas se suman alrededor de 570 colectivos eléctricos LiAZ, otro de los grandes fabricantes rusos de vehículos para el transporte urbano.

De este modo, la electrificación también funciona como una política de desarrollo industrial. El crecimiento de la demanda pública permitió ampliar la producción local de baterías, sistemas de tracción, componentes electrónicos y estructuras específicas para vehículos eléctricos.

Los fabricantes, además, no se limitan a entregar las unidades. De acuerdo con la información oficial, deben garantizar su funcionamiento durante un período de 15 años, bajo un modelo contractual que vincula el pago con la disponibilidad y el mantenimiento del vehículo.

Ese mecanismo busca reducir uno de los principales riesgos de las grandes compras de colectivos eléctricos: que las unidades queden fuera de servicio por falta de repuestos, asistencia técnica o capacidad de diagnóstico.

La nueva generación A5

La renovación continuó acelerándose durante los últimos dos años. Desde 2025, Moscú recibió más de 500 colectivos eléctricos de la generación A5, desarrollada por KAMAZ para mejorar las condiciones de operación y el confort de los pasajeros.

Entre sus características aparecen una plataforma interior más amplia para cochecitos, bicicletas y personas con movilidad reducida, sectores destinados al equipaje, puertas que ocupan menos espacio al abrirse y sistemas de climatización más eficientes.

También incorporan iluminación indicadora en las puertas, conectores para cargar dispositivos móviles, pantallas de información y un diseño completamente accesible.

En mayo de 2026, Mosgortrans informó que ya circulaban en la ciudad alrededor de 440 unidades KAMAZ A5 y que un nuevo contrato permitirá entregar otros 700 vehículos hasta finales de 2027.

Más de 300 recorridos eléctricos

Moscú cuenta con más de 900 líneas de transporte de superficie, de las cuales más de 760 son atendidas directamente por Mosgortrans.

Los colectivos eléctricos ya están presentes en más de 300 recorridos, una cifra que representa aproximadamente un tercio de la red total. En conjunto, los servicios operados por la empresa pública registran más de tres millones de viajes diarios.

La expansión territorial también alcanzó un nuevo punto durante 2026. Con la llegada de colectivos eléctricos a Zelenograd, la tecnología pasó a estar presente en todos los distritos administrativos de la capital rusa.

Esto marca una diferencia respecto de las primeras etapas del programa, cuando las unidades se concentraban en un grupo limitado de recorridos próximos a estaciones de carga.

La ampliación de la infraestructura permitió llevar los vehículos a zonas cada vez más alejadas y reemplazar servicios diésel completos, en lugar de utilizar los eléctricos solamente como refuerzo o demostración tecnológica.

La infraestructura detrás de los 3.000 colectivos

Para sostener esta operación, Moscú instaló 470 estaciones de carga ultrarrápida.

Los equipos se encuentran distribuidos entre los depósitos de Mosgortrans y 59 cabeceras de recorridos, donde los vehículos pueden recuperar energía durante las pausas previstas entre un servicio y otro.

El sistema tradicional utilizado por Moscú se basa en la carga de oportunidad. Al llegar a la terminal, el colectivo se conecta mediante un pantógrafo y recibe una recarga rápida antes de iniciar el siguiente viaje.

Esta modalidad permite trabajar con baterías de menor tamaño que las utilizadas en unidades diseñadas exclusivamente para carga nocturna. Como contrapartida, exige una red confiable y distribuida de estaciones, además de una programación que contemple los tiempos necesarios para recuperar energía.

La generación A5 comenzó a incorporar pantógrafos invertidos: el mecanismo móvil se encuentra en la estación y desciende sobre los contactos instalados en el techo del vehículo. La solución reduce el peso y la complejidad del equipamiento colocado en cada colectivo.

Moscú también inició pruebas con vehículos de mayor autonomía y carga nocturna, especialmente para recorridos largos o zonas donde no resulta conveniente instalar cargadores en todas las cabeceras.

Doce centros para mantener la flota

Los colectivos eléctricos son atendidos en doce instalaciones especializadas de Mosgortrans.

En esos predios se realizan tareas de diagnóstico, inspección, mantenimiento preventivo, reparación y preparación de las unidades antes de su salida diaria.

La existencia de estos centros es una de las claves del modelo. Una flota eléctrica de gran escala necesita técnicos capacitados para trabajar con sistemas de alta tensión, electrónica de potencia, baterías, motores eléctricos y equipamiento de carga.

También requiere espacios de estacionamiento adaptados, herramientas específicas, protocolos de seguridad y capacidad para retirar temporalmente una unidad sin afectar las frecuencias.

Por eso, el crecimiento de la flota fue acompañado por la inauguración de grandes complejos especializados, como Krasnaya Pakhra, Mitino y Saltykovka. El objetivo fue distribuir las unidades en diferentes áreas de la ciudad y evitar que debieran recorrer grandes distancias sin pasajeros para comenzar o terminar sus servicios.

Más de 1.100 millones de viajes

Desde el inicio del programa en 2018, los pasajeros realizaron más de 1.100 millones de viajes en colectivos eléctricos, según las estadísticas difundidas por el sistema de transporte moscovita.

La magnitud acumulada permite afirmar que Moscú ya superó la etapa experimental. Los eléctricos forman parte de la operación cotidiana y atienden recorridos con distintas extensiones, niveles de demanda y condiciones climáticas.

Este último punto resulta especialmente importante: los vehículos deben trabajar durante los inviernos rusos, con bajas temperaturas que pueden reducir la capacidad de las baterías e incrementar el consumo energético de la calefacción.

La expansión muestra que esas dificultades pueden resolverse, pero también que se necesita adaptar la tecnología, dimensionar correctamente la infraestructura y mantener una reserva operativa suficiente.

Otras 2.300 unidades antes de 2030

El programa todavía no alcanzó su techo. Moscú planea incorporar más de 2.300 colectivos eléctricos adicionales antes de 2030, todos de fabricación rusa.

De concretarse el plan, la flota superaría las 5.300 unidades y los eléctricos pasarían a ocupar una proporción todavía mayor dentro del transporte de superficie.

La ampliación obligará a continuar instalando cargadores, adaptar nuevos depósitos y fortalecer la red eléctrica que abastece a los puntos de recarga.

También requerirá coordinar las entregas de vehículos con la construcción de infraestructura. Incorporar cientos de colectivos sin disponer previamente de cargadores, potencia eléctrica o capacidad de mantenimiento podría generar unidades inmovilizadas y mayores costos operativos.

Una referencia sobre cómo electrificar a gran escala

La experiencia de Moscú aporta una conclusión concreta para otras ciudades que estudian reemplazar flotas diésel.

El éxito de un programa de electromovilidad no depende solamente de la autonomía declarada por los fabricantes o del precio inicial de los vehículos. La operación necesita una planificación integral que contemple la energía, el mantenimiento, la disponibilidad de repuestos, la capacitación y la distribución territorial de los puntos de carga.

Moscú pasó de las primeras unidades de 2018 a más de 3.000 vehículos en ocho años porque la compra de colectivos estuvo acompañada por 470 cargadores ultrarrápidos, 59 cabeceras preparadas y doce centros especializados.

Ese ecosistema es el verdadero soporte de la electrificación. Los colectivos son la parte visible; detrás de ellos existe una estructura industrial y operativa diseñada para mantener miles de unidades circulando todos los días.

Con un tercio de su red ya atendida por vehículos eléctricos y otras 2.300 unidades previstas antes de 2030, Moscú dejó de considerar esta tecnología como una prueba de futuro. La convirtió en uno de los pilares de su sistema actual de transporte público.

¿El fin de las cortinas en los ómnibus? Marcopolo prueba vidrios inteligentes en sus Paradiso G8

0

Las tradicionales cortinas de los ómnibus de larga distancia podrían tener, en algunos años, un competidor tecnológico.

La fabricante brasileña ensaya dos tecnologías capaces de transformar eléctricamente un vidrio de transparente a opaco. Además de mejorar la privacidad de los pasajeros, el sistema podría reducir el ingreso de calor al habitáculo y disminuir la demanda del aire acondicionado.

Marcopolo está realizando las pruebas finales de una nueva generación de vidrios inteligentes capaces de modificar eléctricamente su nivel de transparencia, una solución que podría utilizarse tanto para controlar la privacidad dentro del vehículo como para reducir parte de la radiación solar que ingresa al habitáculo.

La tecnología fue exhibida por la compañía durante Lat.Bus 2026, realizada en São Paulo entre el 11 y el 13 de agosto, y sus características técnicas fueron detalladas posteriormente por Marcopolo el 27 de agosto de 2026.

Por ahora, sin embargo, se trata de un desarrollo experimental: la empresa todavía no anunció su disponibilidad comercial, precio ni fecha de producción en serie.

Dos tecnologías diferentes

Marcopolo se encuentra evaluando dos sistemas de funcionamiento distintos: PDLC y EPC.

La primera tecnología, conocida como PDLC —Polymer Dispersed Liquid Crystal—, utiliza cristales líquidos dispersos dentro de una película de polímero.

Su funcionamiento permite que el vidrio permanezca opaco cuando no recibe electricidad y se transforme prácticamente de manera instantánea en transparente cuando se aplica corriente eléctrica.

Según Marcopolo, el cambio ocurre en apenas milisegundos.

La película puede instalarse como una lámina adhesiva sobre el vidrio existente o incorporarse directamente durante el proceso de laminación de los cristales.

Durante Lat.Bus, esta solución fue aplicada en el parabrisas superior de un Marcopolo Paradiso G8 TEC 1800 DD, el ómnibus doble piso utilizado por la fabricante para presentar varias de sus nuevas tecnologías.

La segunda alternativa es denominada EPC, basada en polímeros electrocrómicos.

En este caso, el material puede modificar progresivamente su color o nivel de transparencia mediante una señal eléctrica.

Una de sus principales diferencias frente al PDLC es que puede mantener el estado seleccionado sin consumir electricidad permanentemente, requiriendo energía principalmente durante el proceso de cambio.

Marcopolo instaló este sistema en la pared divisoria interior de un Paradiso G8 1200 presentado durante la exposición.

De la privacidad a la eficiencia energética

La aplicación más evidente de estos sistemas sería reemplazar las tradicionales cortinas utilizadas junto a las ventanillas de los ómnibus.

Con un comando eléctrico, el pasajero podría convertir el vidrio en opaco para obtener privacidad o reducir el ingreso de luz, recuperando posteriormente la transparencia.

Pero Marcopolo plantea una posibilidad adicional: utilizar esta tecnología también como herramienta de gestión térmica del vehículo.

Según los datos difundidos por la compañía, las películas utilizadas en las pruebas pueden bloquear más del 99% de los rayos ultravioletas y aproximadamente el 90% de los infrarrojos.

La reducción de la radiación que ingresa al interior podría disminuir el calentamiento del habitáculo y, consecuentemente, reducir el trabajo necesario del sistema de climatización.

Eso podría traducirse en un menor consumo energético.

La empresa, sin embargo, todavía no presentó mediciones concretas sobre cuánto combustible o electricidad podría ahorrarse utilizando estos vidrios.

Una tecnología especialmente interesante para los buses eléctricos

El posible impacto sobre la climatización adquiere todavía mayor importancia en los ómnibus eléctricos.

A diferencia de un vehículo diésel tradicional, donde buena parte de los sistemas auxiliares quedan relativamente diluidos dentro del consumo total de combustible, en un eléctrico cualquier demanda energética adicional puede repercutir directamente sobre la autonomía disponible.

El aire acondicionado constituye justamente uno de los principales consumos auxiliares de este tipo de vehículos.

Por eso, sistemas capaces de reducir la temperatura del habitáculo mediante materiales, aislación o control de la radiación solar podrían convertirse en una pieza más dentro de la carrera por mejorar la eficiencia de los buses eléctricos.

Los vidrios inteligentes podrían, entonces, cumplir una doble función: confort y privacidad para el pasajero por un lado y eficiencia energética para el vehículo por el otro.

Un ómnibus cada vez más parecido a un sistema tecnológico

La prueba de Marcopolo también refleja cómo está cambiando el concepto tradicional de carrocería.

Durante décadas, buena parte de la evolución de los ómnibus estuvo concentrada en motores, transmisiones, chasis, suspensiones o diseño exterior.

Hoy la innovación también aparece en componentes que hasta hace pocos años parecían secundarios: iluminación inteligente, climatización, sistemas electrónicos, cámaras, conectividad, pantallas, materiales de aislamiento y ahora también los propios cristales.

Un vidrio deja así de ser simplemente una superficie transparente y pasa a convertirse en un elemento activo controlado electrónicamente.

¿Podrían desaparecer las cortinas?

La posibilidad de reemplazar las cortinas tradicionales es probablemente la aplicación más visible para los pasajeros.

Con un sistema de vidrio inteligente, cada ventana podría modificar su transparencia de forma prácticamente instantánea, eliminando mecanismos físicos, telas y elementos móviles.

Además de generar una estética interior más limpia y tecnológica, podría simplificar algunas tareas de mantenimiento y permitir nuevas configuraciones dentro del vehículo.

Sin embargo, todavía existen varias preguntas abiertas.

Marcopolo no comunicó cuál sería el costo adicional de incorporar estos sistemas, cuánto pesan, cuál sería su durabilidad frente al uso intensivo de un ómnibus ni qué mantenimiento necesitarían después de varios años de operación.

Tampoco informó todavía si la tecnología será incorporada como equipamiento opcional dentro de la gama Paradiso G8.

El vidrio también empieza a formar parte de la eficiencia del ómnibus

La evolución de los colectivos y ómnibus ya no pasa exclusivamente por motores, baterías o sistemas de propulsión.

A medida que los fabricantes buscan reducir el consumo energético, prácticamente todos los componentes del vehículo comienzan a ser revisados.

Neumáticos de baja resistencia, materiales más livianos, aerodinámica, recuperación de energía, bombas eléctricas, sistemas de climatización eficientes y aislamiento térmico forman parte de esa búsqueda.

Ahora también podrían sumarse los vidrios.

Las pruebas realizadas por Marcopolo muestran cómo una tecnología inicialmente asociada al confort o a la privacidad puede transformarse en otro elemento dentro de la estrategia de eficiencia energética de los ómnibus.

Todavía falta conocer cuánto puede ahorrar realmente un sistema de este tipo en condiciones reales de operación.

Pero si las pruebas resultan satisfactorias y los costos permiten su producción a escala, las cortinas podrían dejar de ser un elemento inevitable en los ómnibus del futuro.

Todavía falta saber cuánto costará

La principal incógnita será económica.

Marcopolo no comunicó todavía el precio de la tecnología, su impacto sobre el costo final del vehículo ni el eventual costo de reparación o sustitución de estas películas.

Tampoco confirmó si el sistema será ofrecido inicialmente como opcional en la familia Paradiso G8 o si podrá extenderse posteriormente a otros modelos de la compañía.

La fabricante señaló que actualmente el desarrollo se encuentra en la etapa final de pruebas y validación.

Por eso, todavía sería prematuro afirmar que las cortinas están a punto de desaparecer de los ómnibus.

Pero la experiencia presentada en Lat.Bus 2026 permite anticipar hacia dónde podría avanzar parte del diseño interior de los vehículos de larga distancia.

Después de décadas subiendo y bajando cortinas manualmente, el próximo gesto del pasajero podría ser mucho más simple: presionar un botón y transformar directamente la ventanilla.

El filete porteño llenó de color el Museo de la Ciudad: gran convocatoria y colectivos entre los protagonistas

0

Con una importante presencia de público, artistas y autoridades del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires quedó inaugurada la exposición “Filete porteño: 15 años de trazo, color y encuentro”. La muestra reúne una gran cantidad de obras y vuelve a poner en primer plano la histórica relación entre el fileteado y los colectivos porteños.

Lo que días atrás era una invitación ya se convirtió en una muestra abierta al público. El sábado 5 de septiembre quedó formalmente inaugurada en el Museo de la Ciudad la exposición “Filete porteño: 15 años de trazo, color y encuentro”, eje central de la 15ª edición del Encuentro Anual de Fileteadores.

La apertura contó con una gran convocatoria de público, la participación de numerosos artistas y la presencia de autoridades del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en una jornada que convirtió al histórico espacio del barrio de Monserrat en un verdadero punto de encuentro alrededor de una de las expresiones artísticas más características de Buenos Aires.

Salas colmadas de colores, letras, ornamentos, flores, cintas y composiciones permitieron comprobar algo que también explica la vigencia del filete: lejos de haberse convertido exclusivamente en una expresión del pasado, continúa creciendo, incorporando nuevos artistas y encontrando nuevos soportes.

Y entre tantas obras hubo un protagonista que para Revista Colectibondi resulta imposible pasar por alto: el colectivo.

El colectivo volvió a aparecer entre pinceles y filetes

Muchas de las piezas exhibidas recuperan directa o indirectamente el universo del transporte porteño.

Colectivos antiguos, unidades decoradas, escenas vinculadas con las calles de Buenos Aires y composiciones inspiradas en aquella estética que durante décadas caracterizó a los vehículos forman parte del recorrido de la muestra.

No es una coincidencia.

El filete y el colectivo comparten una historia que se desarrolló durante buena parte del siglo XX. Después de aparecer sobre los tradicionales carros de reparto, la técnica encontró en las carrocerías de los colectivos uno de sus lienzos más reconocibles.

Guardabarros, laterales, culatas, interiores y distintos sectores de las unidades fueron intervenidos artesanalmente por fileteadores que aportaban personalidad a cada vehículo.

Mucho antes de los ploteos integrales, las impresiones digitales o las actuales identidades corporativas, un pincel podía transformar un colectivo en una pieza absolutamente única.

La propia propuesta del Museo de la Ciudad destaca ese recorrido: desde los tradicionales carros y colectivos hasta carteles, objetos, intervenciones urbanas y producciones contemporáneas, el filete fue adaptándose sin perder sus rasgos fundamentales.

Una muestra con muchas miradas sobre una misma tradición

Uno de los puntos fuertes de la exposición es precisamente su diversidad.

La convocatoria reúne trabajos de fileteadores de distintas regiones del país y combina obras de artistas con amplias trayectorias con producciones pertenecientes a generaciones más recientes.

De esta manera, el visitante puede encontrarse con piezas que respetan las estructuras más tradicionales del oficio y, pocos metros después, observar cómo esos mismos códigos visuales son reinterpretados mediante nuevas temáticas, materiales y formatos.

Flores, banderas, pájaros, cintas, volutas, sombras, frases y tipografías ornamentadas continúan presentes, pero ya no necesariamente sobre la chapa de un vehículo.

Cuadros, carteles y diferentes objetos demuestran hasta dónde llegó aquel lenguaje visual nacido en las calles y talleres porteños.

Quince encuentros manteniendo vivo el oficio

La exposición también funciona como una celebración de los 15 años del Encuentro Anual de Fileteadores.

La edición de 2026 fue concebida como un homenaje a los maestros que marcaron el camino, pero también como reconocimiento a quienes mantienen actualmente vivo el oficio y a las nuevas generaciones que continúan explorándolo.

La inauguración permitió reunir físicamente buena parte de esas generaciones alrededor de las obras.

Y quizás allí se encuentre uno de los principales valores de estos encuentros: el filete no aparece únicamente como patrimonio para observar detrás de una vitrina, sino como una disciplina que continúa produciendo artistas, intercambios y nuevas obras.

Del taller y la calle al museo

La escena que propone hoy el Museo de la Ciudad resulta especialmente simbólica.

Durante décadas el filete estuvo en movimiento.

Circuló sobre carros de reparto. Viajó en colectivos. Entró y salió de talleres. Decoró vidrieras, comercios y carteles.

Ahora muchas de aquellas formas pueden contemplarse dentro de un museo.

Pero el espíritu continúa siendo esencialmente callejero.

De hecho, observar dentro de una sala una obra inspirada en un colectivo fileteado permite reconstruir visualmente una época en la que los vehículos de transporte público también formaban parte del paisaje artístico cotidiano de Buenos Aires.

El colectivo no era solamente identificado por su número, su empresa o sus colores.

También estaban las molduras, los cromados, los espejos, los cortinados, las luces y, naturalmente, los filetes que acompañaban la carrocería.

Cada detalle contribuía a formar una identidad.

La muestra continúa abierta

La inauguración fue solamente el comienzo.

“Filete porteño: 15 años de trazo, color y encuentro” puede visitarse hasta el lunes 14 de septiembre en la Sede Querubines del Museo de la Ciudad. Además, el Encuentro Anual continuará con actividades especiales los días 12, 13 y 14 de septiembre, incluyendo charlas y una visita guiada que cerrará la programación coincidiendo con el Día del Fileteador.

La fecha del 14 de septiembre recuerda la primera exposición dedicada al filete porteño realizada en la Galería Wildenstein en 1970.

Para visitar

Muestra: Filete porteño: 15 años de trazo, color y encuentro
Lugar: Museo de la Ciudad – Sede Querubines
Dirección: Defensa 225, Ciudad de Buenos Aires
Hasta: 14 de septiembre de 2026
Actividades especiales: 12, 13 y 14 de septiembre

La muestra confirma que el filete no quedó detenido en las fotografías antiguas ni desapareció junto con aquellas carrocerías decoradas a mano.

Cambió de soporte, encontró otros espacios y sumó nuevas generaciones.

Pero cada vez que entre sus volutas, flores y letras aparece nuevamente la silueta de un colectivo, queda claro de dónde proviene buena parte de su historia.

El filete porteño llegó al museo, pero todavía conserva algo de aquel Buenos Aires que recorría todos los días sobre cuatro ruedas.

 

 

Artículo relacionado

Del carro y el colectivo al museo: el filete porteño celebra 15 años de encuentros con una gran muestra en Buenos Aires

El aire acondicionado también consume autonomía: la batalla térmica de los colectivos eléctricos

0

Cuando se habla de la autonomía de un colectivo eléctrico, las miradas suelen concentrarse inmediatamente en una cifra: cuántos kilovatios hora tiene su batería.

500 kWh. 400 kWh. 300 kWh.

Pero tener una batería más grande no necesariamente resuelve todo.

Porque una parte de esa electricidad nunca llegará a las ruedas.

Además de impulsar el vehículo, la batería debe alimentar dirección, compresores, electrónica, iluminación y numerosos sistemas auxiliares. Y entre todos ellos existe uno que puede convertirse en un verdadero devorador de energía: la climatización del habitáculo.

En determinados escenarios de calor o frío extremo, mantener una temperatura confortable para decenas de pasajeros puede reducir significativamente la autonomía disponible.

Un estudio técnico publicado por SAE International en enero de 2026, basado en pruebas de colectivos eléctricos sometidos a temperaturas de entre -5 °C y 45 °C, determinó que el uso intensivo del sistema HVAC —calefacción, ventilación y aire acondicionado— puede provocar reducciones de autonomía de entre 20% y 40%, dependiendo del aislamiento de la cabina, estrategia de climatización, características de la ruta y condiciones ambientales.

La conclusión obliga a cambiar parcialmente la forma de pensar un colectivo eléctrico.

La carrera por conseguir más kilómetros no se libra únicamente dentro de la batería. También se libra en el techo, las paredes, las puertas y hasta en los vidrios.

El aire acondicionado dejó de ser un accesorio

En un colectivo diésel, el aire acondicionado también incrementa el consumo de combustible.

La diferencia es que en un eléctrico toda la energía necesaria debe salir del mismo paquete de baterías utilizado para mover el vehículo.

Cada kWh destinado a refrigerar el salón es un kWh que ya no estará disponible para la tracción.

Y los números pueden ser importantes.

El National Renewable Energy Laboratory de Estados Unidos analizó vehículos eléctricos utilizados en servicios reales y encontró que, en un ensayo realizado con un Proterra bajo una temperatura ambiente promedio cercana a 33 °C, el sistema HVAC representó aproximadamente el 24% del consumo energético total.

En otros buses eléctricos New Flyer evaluados por el organismo, la climatización representó aproximadamente entre el 10% y el 25% de la energía consumida.

En el caso del Proterra estudiado, NREL calculó que, si el vehículo no hubiera utilizado climatización, su autonomía durante aquella experiencia habría resultado aproximadamente 32% superior.

Esto no significa que todos los colectivos pierdan automáticamente una cuarta parte de su autonomía cuando encienden el aire.

El consumo cambia enormemente según temperatura exterior, humedad, cantidad de pasajeros, frecuencia de apertura de puertas, velocidad comercial, radiación solar, aislamiento, dimensiones del vehículo, temperatura seleccionada por el conductor y eficiencia del equipo instalado.

Precisamente por eso, hablar simplemente de una “autonomía de fábrica” comienza a resultar insuficiente.

NREL advierte que la autonomía real de un colectivo eléctrico depende de numerosas variables y señala específicamente al uso de calefacción y aire acondicionado entre los factores que deben incorporarse al dimensionamiento de las baterías y de la infraestructura de carga.

Un enorme salón vidriado circulando bajo el sol

Existe además un problema físico bastante evidente.

Un colectivo moderno posee una superficie vidriada enorme.

Parabrisas panorámicos, ventanillas laterales de gran tamaño y, particularmente en los ómnibus de larga distancia y doble piso, superficies cada vez mayores destinadas a mejorar la luminosidad y la experiencia del pasajero.

Eso también permite el ingreso de radiación solar.

El calor acumulado debe ser posteriormente extraído por el sistema de climatización.

Por eso los fabricantes comenzaron a estudiar el vidrio no solamente como una cuestión de diseño, visibilidad o seguridad, sino como una parte del sistema energético del vehículo.

Una investigación técnica desarrollada por Tata Motors y Tata Technologies evaluó precisamente el uso de vidrios capaces de reducir el ingreso de radiación infrarroja en colectivos eléctricos.

Según sus resultados, diferentes configuraciones de vidrio permitieron reducir aproximadamente entre 6% y 7% la carga térmica total respecto del diseño utilizado como referencia.

La mejora proyectada sobre la autonomía fue cercana al 1,5%.

A primera vista, 1,5% podría parecer poco.

Pero en movilidad eléctrica la eficiencia se construye sumando porcentajes.

Aerodinámica, neumáticos, peso, recuperación de energía durante el frenado, eficiencia del motor, climatización, electrónica, aislamiento y gestión térmica pueden aportar pequeñas mejoras que, combinadas, terminan aumentando los kilómetros disponibles o permitiendo instalar una batería más pequeña.

Ahí aparecen los vidrios inteligentes de Marcopolo

En ese contexto cobra otra dimensión la tecnología presentada por Marcopolo durante Lat.Bus 2026.

La fabricante brasileña está evaluando películas inteligentes capaces de modificar eléctricamente el estado de los vidrios.

La compañía ensaya dos tecnologías: PDLC, capaz de pasar prácticamente en forma instantánea entre opacidad y transparencia, y EPC, basada en polímeros electrocrómicos que permiten modificar las características ópticas y mantener el estado elegido sin necesidad de alimentación eléctrica continua.

Según Marcopolo, las películas utilizadas en las pruebas bloquean más del 99% de los rayos ultravioletas y aproximadamente el 90% de los infrarrojos.

La empresa considera que limitar el ingreso de luz y calor podría disminuir la demanda sobre el aire acondicionado y, consecuentemente, reducir el consumo energético.

Todavía no existen resultados públicos de Marcopolo que permitan establecer cuánto podría mejorar concretamente la autonomía de un colectivo eléctrico con esta tecnología. El sistema permanece en fase final de pruebas y validación y tampoco tiene fecha de comercialización anunciada.

Por eso sería incorrecto concluir que colocar estas películas automáticamente permitirá recorrer determinada cantidad de kilómetros adicionales.

Pero la dirección tecnológica resulta clara.

El vidrio empieza a transformarse en una herramienta para gestionar energía.

Aislar mejor también equivale a gastar menos batería

Los vidrios son apenas una parte del problema.

Techo, piso, paredes, puertas y juntas forman la envolvente térmica del colectivo.

Cuanto más fácilmente ingrese calor durante el verano —o escape durante el invierno— mayor será el trabajo requerido por el HVAC.

Investigaciones sobre soluciones avanzadas de acristalamiento ya comprobaron beneficios térmicos utilizando doble vidrio y revestimientos de baja emisividad, tanto para reducir las necesidades de calefacción como para mejorar el confort en verano.

Estudios más recientes sobre colectivos eléctricos también señalan a la aislación de la cabina como una de las variables que explican las diferencias de consumo y autonomía registradas bajo situaciones climáticas exigentes.

Y existe otra particularidad especialmente importante en los colectivos urbanos: las puertas.

Un automóvil puede climatizar su interior y permanecer cerrado durante buena parte del viaje.

Un colectivo urbano puede detenerse cada pocas cuadras y abrir una o varias puertas durante decenas de segundos.

Todo ese aire que había sido acondicionado sale y debe volver a ser reemplazado.

En condiciones de calefacción, un estudio publicado en 2026 calculó que aproximadamente el 30% de las pérdidas térmicas analizadas estaba relacionado con la apertura de las puertas, mientras que otro 17% correspondía a los vidrios. Los valores corresponden específicamente al escenario estudiado y no pueden trasladarse directamente a cualquier bus, pero sirven para mostrar hasta qué punto la carrocería interviene en el balance energético.

La solución tampoco es apagar el aire

Reducir el consumo no significa simplemente climatizar menos.

Un colectivo es un transporte público y debe mantener condiciones adecuadas de confort para pasajeros y conductor.

La verdadera carrera tecnológica consiste en conseguir esa misma temperatura utilizando menos electricidad.

Ahí aparecen diferentes estrategias.

Las bombas de calor, por ejemplo, pueden resultar considerablemente más eficientes que los calefactores eléctricos resistivos tradicionales.

Un estudio realizado sobre colectivos eléctricos encontró que optimizar el control del sistema y priorizar el funcionamiento de la bomba de calor permitió disminuir el consumo global del HVAC de un promedio de 5,8 kWh por hora a 4,1 kWh por hora en las condiciones analizadas.

En determinados rangos de temperatura, la reducción alcanzó aproximadamente el 50%.

También aparecen estrategias de preacondicionamiento.

La idea es sencilla: climatizar el colectivo mientras todavía está conectado al cargador antes de comenzar el servicio.

De esa manera, parte de la energía necesaria para llevar el salón y eventualmente las baterías a su temperatura inicial adecuada proviene de la red eléctrica y no de la energía almacenada que posteriormente deberá utilizarse durante el recorrido.

A eso se suman sistemas de climatización por zonas, sensores de ocupación, mejores algoritmos de control, recuperación térmica y nuevos refrigerantes.

Hasta 12 kW solamente para mantener fresco el salón

La magnitud del problema aparece con claridad en otra investigación dedicada a modelar sistemas HVAC de colectivos eléctricos en rutas urbanas reales.

Sus simulaciones obtuvieron una demanda media de aire acondicionado de 12,1 kW durante jornadas cálidas de verano, con la radiación solar y la ocupación entre los principales responsables de la carga térmica.

El trabajo estimó además que mejoras en aislamiento y recubrimientos podrían reducir las necesidades de climatización entre aproximadamente 20% y 31%, dependiendo del escenario estudiado.

Doce kilovatios sostenidos pueden parecer una cifra abstracta.

Pero un colectivo urbano permanece muchas horas diariamente en servicio.

Por eso incluso una mejora relativamente pequeña en la potencia que demanda permanentemente la climatización puede acumular una cantidad significativa de energía al finalizar la jornada.

Y ahí comienza a aparecer el verdadero valor económico.

Consumir menos energía puede significar recorrer más kilómetros con la misma batería, regresar al depósito con un mayor margen de carga o, en determinados proyectos, necesitar menor capacidad instalada para cumplir exactamente el mismo servicio.

El clima puede cambiar hasta el diseño de una flota

La cuestión excede incluso al vehículo individual.

Un estudio publicado en marzo de 2026 analizó cómo diferentes escenarios climáticos podrían modificar el consumo HVAC de flotas de colectivos eléctricos.

Los investigadores encontraron que bajo escenarios de calentamiento más severos crece considerablemente la demanda de refrigeración y, además, ésta se concentra durante los meses de verano.

El impacto puede terminar afectando no solamente a la autonomía sino también la cantidad de vehículos necesaria para mantener determinada oferta de transporte, particularmente cuando algunos buses deben retirarse temporalmente de servicio para recargar.

Es decir que la temperatura exterior puede terminar teniendo consecuencias sobre decisiones de infraestructura, tamaño de baterías, cantidad de cargadores y hasta dimensionamiento de flota.

La nueva unidad de medida: cuánto calor evitamos generar o introducir

Durante décadas, la evolución del colectivo estuvo asociada principalmente a motores más eficientes.

En la era eléctrica, esa lógica comienza a extenderse al vehículo completo.

No alcanza con instalar una batería enorme.

Hay que evitar desperdiciar lo que contiene.

Por eso empiezan a cobrar importancia tecnologías que difícilmente hubieran ocupado el centro de una discusión sobre autonomía algunos años atrás: vidrios con control infrarrojo, películas electrocrómicas, aislantes térmicos, bombas de calor, software de climatización y gestión inteligente de puertas y ventilación.

La reciente experiencia de Marcopolo con vidrios inteligentes permite observar justamente ese cambio.

Quizás su consecuencia más visible sea eliminar una cortina.

Pero detrás de ella existe una discusión tecnológica mucho más profunda.

En el colectivo eléctrico del futuro, un vidrio ya no será simplemente algo que permita mirar hacia afuera.

También tendrá que ayudar a que la batería alcance para llegar más lejos.

¿Cuánto consume y cuánto ahorra un colectivo eléctrico? Porto Alegre publicó dos años de datos reales

0

Las comparaciones entre un colectivo eléctrico y uno diésel suelen construirse a partir de fichas técnicas, simulaciones de consumo o proyecciones económicas.

Porto Alegre acaba de aportar algo bastante más valioso: dos años completos de datos obtenidos en servicio real.

La Municipalidad de la capital de Rio Grande do Sul publicó el balance de los primeros 24 meses de operación regular de 12 colectivos 100% eléctricos, que comenzaron a circular en agosto de 2024.

Entre el 19 de agosto de 2024 y el 18 de agosto de 2026, las unidades recorrieron aproximadamente 1,3 millones de kilómetros, realizaron 130.000 viajes y transportaron a más de 2,8 millones de pasajeros.

El resultado permite empezar a responder con cifras concretas una de las preguntas centrales de la electromovilidad:

¿cuánta energía necesita realmente un colectivo eléctrico cuando circula todos los días con pasajeros?

1,29 kWh por cada kilómetro recorrido

Las tres estaciones de carga rápida asociadas al proyecto suministraron durante los dos años 1.686.874 kWh de electricidad.

El consumo promedio registrado fue de 1,29 kWh por kilómetro recorrido.

Traducido a una escala más fácil de visualizar, significa aproximadamente:

129 kWh cada 100 kilómetros de operación.

No es una estimación de laboratorio ni el consumo anunciado por un fabricante.

Es el promedio obtenido después de más de un millón de kilómetros en las calles de Porto Alegre.

Y ese tipo de información resulta particularmente útil para planificar nuevas flotas, porque permite dimensionar baterías, cargadores, potencia eléctrica necesaria y costos energéticos sobre experiencias concretas.

2,8 millones de pasajeros en dos años

Los 12 vehículos forman parte de una experiencia iniciada en agosto de 2024.

Tres líneas funcionan íntegramente con colectivos eléctricos:

  • E178 – Praia de Belas
  • E378 – Integradora
  • E703 – Vila Farrapos

Durante los primeros dos años, los vehículos acumularon aproximadamente 130.000 viajes y transportaron más de 2,8 millones de pasajeros.

Además, la ciudad comenzó posteriormente a incorporar eléctricos en algunas programaciones de las líneas 110 – Restinga Nova vía Tristeza y 165 – Cohab, extendiendo progresivamente la experiencia fuera de los tres recorridos originales.

R$ 2 millones de ahorro en combustible

El dato económico probablemente sea el que más atención genere entre operadores.

Según la Municipalidad de Porto Alegre, la sustitución del diésel por electricidad permitió obtener en los dos años un ahorro aproximado de R$ 2 millones solamente en combustible.

Tomando como referencia los 1,3 millones de kilómetros informados, el monto representa alrededor de R$ 1,54 por kilómetro recorrido de ahorro atribuido al componente energético frente a la operación convencional.

Pero existe una aclaración importante.

Los R$ 2 millones no representan necesariamente el ahorro económico total de poseer y operar los colectivos eléctricos.

El balance difundido no presenta en una misma comparación integral el valor de adquisición de los vehículos, el costo de la infraestructura de carga, el precio total de la electricidad ni todos los gastos de mantenimiento.

Por lo tanto, el dato debe interpretarse exactamente como fue presentado: un ahorro estimado en combustible, no como un cálculo completo del costo total de propiedad.

El segundo año mantuvo la escala del primero

La comparación con el balance publicado en 2025 permite observar además la evolución.

Durante los primeros doce meses, los colectivos habían transportado 1.240.375 pasajeros, realizado 71.819 viajes y recorrido 656.982 kilómetros.

En aquel período, el consumo medio había sido de 1,25 kWh por kilómetro y el ahorro estimado en combustible rondaba R$ 1 millón.

Al completar dos años, el kilometraje prácticamente se duplicó y el ahorro informado también se acercó al doble.

El consumo medio pasó de 1,25 a 1,29 kWh/km en el acumulado de 24 meses.

Es una variación relativamente pequeña y aporta otro dato interesante: el comportamiento energético se mantuvo dentro de niveles similares después de extender considerablemente la experiencia.

1.760 toneladas menos de emisiones

El Municipio también calculó el impacto ambiental.

Durante los dos años, la sustitución de unidades diésel evitó aproximadamente 1.760 toneladas de gases contaminantes, equivalentes —según la metodología utilizada por la administración— a las emisiones asociadas a la quema de 657.428 litros de combustible fósil.

La operación eléctrica tiene además una característica fundamental en ámbitos urbanos: los vehículos no generan emisiones provenientes de combustión en el lugar donde circulan.

Esto resulta particularmente relevante en corredores de alta densidad, donde miles de personas están expuestas diariamente a las emisiones del transporte.

El piloto ya definió la próxima compra

Los primeros 12 colectivos tuvieron también una función que excede a su operación cotidiana.

Sirvieron para que Porto Alegre pudiera aprender cómo electrificar a mayor escala.

Durante estos dos años, la ciudad acumuló información sobre autonomía, tiempos de recarga, infraestructura, demanda energética, organización de cocheras y funcionamiento de las unidades en líneas reales.

Esa experiencia ahora será utilizada para una expansión muchísimo mayor.

Porto Alegre consiguió R$ 447,7 millones de financiamiento del BNDES, mediante el Fondo Clima, para incorporar 100 colectivos eléctricos articulados a batería y los equipos necesarios para su recarga.

El salto es significativo.

La experiencia inicial utilizó 12 vehículos.

La siguiente etapa contempla otros 100.

De 12 unidades a una flota de articulados

La elección de vehículos articulados también modifica la escala operacional.

Ya no se trata únicamente de probar eléctricos en líneas determinadas.

Los articulados están destinados a transportar grandes volúmenes de pasajeros y requieren baterías, infraestructura y planificación energética adecuadas a jornadas intensivas.

Esto obligará a Porto Alegre a ampliar sustancialmente su red de carga.

Las tres estaciones utilizadas para la experiencia inicial no pueden simplemente replicarse sin planificación para atender una flota ocho veces mayor y formada además por vehículos de mayor capacidad.

Por eso, la propia Municipalidad destaca que la siguiente fase exige estudiar autonomía, tiempos de carga, potencia instalada, características de las cocheras y programación de las líneas.

El valor de medir antes de comprar 100

La experiencia de Porto Alegre plantea una metodología interesante.

Primero se incorporó una flota limitada.

Después se la operó durante dos años.

Se midió consumo.

Se midió kilometraje.

Se registraron pasajeros.

Se analizaron cargadores.

Y recién después se decidió avanzar hacia una compra de cien vehículos.

Esa secuencia reduce parte de la incertidumbre que acompaña a las grandes electrificaciones.

Una ficha técnica puede decir cuánto consume un colectivo bajo determinadas condiciones.

Pero solamente la operación cotidiana permite saber qué ocurre cuando intervienen tránsito, temperatura, cantidad de pasajeros, pendientes, aire acondicionado, conducción y horarios reales.

El dato más importante: 1,29 kWh/km

Por eso, dentro de todos los números publicados, uno adquiere una relevancia especial:

1,29 kWh por kilómetro.

Es una cifra sencilla, pero permite comenzar a calcular casi todo lo demás.

Cuánta energía necesita una línea.

Cuánto deberá contratar una cochera.

Cuántos cargadores hacen falta.

Cuánto puede costar diariamente la operación.

Y qué autonomía necesita realmente una batería.

Porto Alegre comenzó en 2024 con 12 colectivos para aprender.

Dos años, 1,3 millones de kilómetros y 2,8 millones de pasajeros después, tiene una base de datos real sobre la cual planificar la siguiente etapa.

Ahora deberá demostrar si esos resultados pueden mantenerse cuando la electrificación deje de medirse en una docena de vehículos y pase a una flota de más de cien unidades.

Dos empresas para toda la capital: así quedó el nuevo mapa de colectivos de San Salvador de Jujuy

0

Desde el 1.º de agosto, El Urbano y Santa Ana concentran la totalidad de los servicios urbanos de la capital jujeña. La reorganización incorpora una nueva línea para Alto Comedero, redistribuye decenas de recorridos y mantiene uno de los grupos operativos bajo un permiso precario durante un año.

El sistema de transporte urbano de San Salvador de Jujuy comenzó una nueva etapa. Desde el 1.º de agosto de 2026, la red de colectivos de la capital provincial quedó prácticamente concentrada en dos empresas, luego de la última licitación impulsada por la Municipalidad y de la salida de Unión Bus.

La reorganización distribuyó los recorridos entre El Urbano, que asumió 12 líneas, y Santa Ana, que quedó al frente de otros 36 servicios y variantes. De esta manera, la ciudad pasó de un esquema con varios operadores a otro centralizado en solamente dos prestadores.

La modificación no representa únicamente un cambio de empresas. También establece una nueva distribución territorial de los servicios, incorpora recorridos para sectores en crecimiento y deja una parte importante de la operación sujeta a evaluación durante los próximos doce meses.

El Urbano operará 12 líneas

El Urbano quedó a cargo de 12 líneas, con una presencia especialmente relevante en Alto Comedero, uno de los sectores más poblados y de mayor expansión de San Salvador de Jujuy.

Los recorridos adjudicados incluyen conexiones con puntos estratégicos de la ciudad, entre ellos el Hospital de Niños y las terminales de ómnibus.

Dentro de la nueva organización se destaca la creación de la Línea 13, destinada a conectar el sector de las 150 Hectáreas de Alto Comedero con el Hospital de Niños.

La incorporación busca ampliar la cobertura del transporte público en una zona que experimentó un fuerte crecimiento habitacional y que requiere conexiones directas con establecimientos sanitarios, educativos y administrativos.

Santa Ana concentra 36 servicios y variantes

Santa Ana, por su parte, quedó como el principal operador del sistema por cantidad de recorridos. La empresa tendrá bajo su responsabilidad 36 líneas, ramales o variantes, incluidos servicios que vinculan la capital con localidades y destinos próximos como Yala, Lozano, León y Termas de Reyes.

La compañía recibió la adjudicación definitiva de dos de los grupos incluidos en la licitación municipal.

Sin embargo, un tercer grupo fue declarado desierto. Pese a ello, los recorridos continuarán siendo operados por Santa Ana mediante un permiso precario por el plazo de un año.

Durante ese período, la empresa deberá implementar mejoras en la prestación. La continuidad posterior dependerá de la evaluación que realicen las autoridades municipales sobre el funcionamiento de los servicios, el cumplimiento de las frecuencias y las condiciones generales de operación.

Esta situación mantiene una parte relevante de la red bajo un régimen transitorio, a diferencia de los grupos que ya cuentan con adjudicación definitiva.

Renovación de la flota

La redistribución de los recorridos estuvo acompañada por una renovación parcial del parque móvil. En las semanas previas al inicio del nuevo esquema, Santa Ana presentó 15 colectivos nuevos para incorporarlos al transporte urbano.

Entre las unidades se encuentran vehículos con condiciones de accesibilidad y otros de mayor capacidad, destinados a reforzar recorridos con una demanda elevada de pasajeros.

La incorporación de nuevos colectivos constituye uno de los primeros cambios visibles de la reorganización, aunque el desafío central será sostener las frecuencias, mejorar la regularidad y garantizar que la concentración de servicios no afecte la calidad de atención a los usuarios.

Un sistema más concentrado

La salida de Unión Bus y la adjudicación de los nuevos grupos modificaron de manera sustancial el mapa empresarial del transporte jujeño.

A partir de ahora, toda la red urbana y sus extensiones inmediatas quedan repartidas entre El Urbano y Santa Ana. Esta concentración podría facilitar la coordinación de frecuencias, unidades y recorridos, pero también reduce la cantidad de operadores responsables de la prestación.

El nuevo esquema deberá demostrar durante los próximos meses si puede ofrecer una mejora concreta en la experiencia cotidiana de los pasajeros, especialmente en Alto Comedero y en los sectores periféricos que dependen del colectivo para llegar al centro, los hospitales y las terminales.

El período de evaluación otorgado sobre el grupo que quedó desierto será uno de los principales puntos a seguir. Durante un año, la Municipalidad tendrá que controlar si las mejoras exigidas se traducen en más frecuencias, mejores vehículos y mayor regularidad.

San Salvador de Jujuy inicia así una nueva etapa para su transporte público: dos empresas concentrarán todos los recorridos, una nueva línea llegará a las 150 Hectáreas y una parte importante de la red continuará bajo evaluación hasta 2027.

 

Líneas que operará la empresa El Urbano

La empresa El Urbano tendrá a su cargo las siguientes líneas:

  • Línea 1: Hospital Snopek – Hospital de Niños.
  • Línea 7: barrio 8 de Marzo (Alto Comedero) – Hospital de Niños.
  • Línea 9: sector Carlos Undiano – Base Marambio (Alto Comedero) – Hospital de Niños.
  • Línea 31: sector Teniente Farías – Base Marambio (Alto Comedero) – Hospital de Niños.
  • Línea 13 (Nueva): conecta las 150 Hectáreas con el Hospital de Niños, incorporando este nuevo sector de Alto Comedero al servicio urbano.
  • Línea 14: Alto Comedero (ADEP) – Hospital de Niños.
  • Línea 22: Interbarrial 14 Hectáreas, que vincula distintos sectores de Alto Comedero.
  • Línea 23: barrio El Chingo – Hospital de Niños.
  • Líneas 42: barrio La Viña y barrio Higuerillas/Altos del Zapla – Ex Terminal de Ómnibus.
  • Línea 43: barrio Suipacha – Ex Terminal de Ómnibus.
  • Línea 47: barrio Campo Verde – Ex Terminal de Ómnibus.
  • Línea 48: recorrido interbarrial de Alto Comedero hasta la Terminal General Arias.

Líneas que operará la empresa Santa Ana

Por su parte, la empresa Santa Ana prestará servicio en las siguientes líneas:

  • Línea 2: barrio Tupac Amaru – Hospital de Niños.
  • Línea 3: 308 Viviendas Alto Comedero – Hospital de Niños.
  • Línea 4: barrio Coronel Arias – barrio Los Perales (recorrido por el sector Luis Agote – Albarracín).
  • Línea 4 X Flash: barrio Coronel Arias – barrio Los Perales (servicio por recorrido alternativo Flash).
  • Línea 5: Alto Comedero 370 viv– Ministerio – Hospital de Niños.
  • Línea 6: barrio San Pedrito – barrio 23 de Agosto.
  • Líneas 8: barrio SEOM/Bicentenario – Hospital de Niños (por Av. Savio y por Av. Perón).
  • Línea 10: barrio Malvinas Argentinas – Hospital de Niños.
  • Línea 11: barrio Mercantil/ATSA – Hospital de Niños.
  • Línea 12: barrio Malvinas Argentinas – barrio Los Huaicos.
  • Línea 15: Villa Jardín de Reyes – Ex Terminal de Ómnibus.
  • Línea 16: Ciudad de las Artes – Centro.
  • Línea 17: barrio Malvinas Argentinas– Hospital de Niños.
  • Línea 18: barrio Coronel Arias – barrio Los Perales (recorrido por el sector Los Nardos – La Posta).
  • Línea 19: Loteo Bárcena – Hospital de Niños.
  • Línea 20: barrio 30 Hectáreas – Hospital de Niños.
  • Línea 21: 370 Viviendas Alto Comedero (por Pte Perón) – Hospital de Niños.
  • Línea 24: Moreno – El Progreso – Hospital de Niños.
  • Línea 25: barrio Malvinas Argentinas – Hospital de Niños.
  • Línea 27: barrio Azopardo – Hospital de Niños.
  • Línea 28: barrio Huaico – Ex Terminal de Ómnibus.
  • Línea 30: 18 Hectáreas Alto Comedero – Hospital de Niños.
  • Línea 32: barrio Malvinas Argentinas – Hospital de Niños.
  • Línea 33: barrio Los Perales – Terminal General Arias.
  • Línea 34: barrio Alberdi – Hospital de Niños.
  • Línea 35: Yala y Los Nogales – Ex Terminal de Ómnibus.
  • Linea 36: Lozano- Ex terminal de Ómnibus
  • Línea 38:Termas de Reyes – Ex Terminal de Ómnibus.
  • Línea 39:León – Ex Terminal de Ómnibus.
  • Línea 40:Barrio Sargento Cabral (Loteo La Arbolada) – Hospital de Niños.
  • Línea 41:Barrio Las Marías (240 Viviendas) – Hospital de Niños.
  • Línea 44:Barrio Norte – Cuyaya – Centro – Hospital de Niños.
  • Línea 45:Barrio Tupac Amaru (14 Hectáreas/138 Viviendas) – Hospital de Niños
  • .Línea 46:Barrio Coronel Arias (Terminal General Arias) – Ciudad de Nieva.
  • Línea 49:150 Hectáreas – Barrio Tupac Amaru – Hospital de Niños.
  • Línea 52:47 Hectáreas (ODIJ) – Hospital de Niños.

 

Recorridos en detalle:

 

Castelli detalló que los nuevos vehículos cuentan con mayor capacidad de pasajeros y serán destinados principalmente a los recorridos de Alto Comedero. Además, destacó que la empresa ya incorporó más de 60 unidades cero kilómetro entre el segundo semestre del año pasado y lo que va de 2026.

“El año pasado trajimos más de 30 unidades cero kilómetro y este año completamos una nueva tanda de 30. Vamos a seguir invirtiendo y mejorando el servicio porque es lo que necesitan los usuarios y toda la comunidad”, concluyó.

La guerra fría de los colectivos: la industria argentina frente al avance de los gigantes chinos

0

Durante décadas, el colectivo argentino tuvo una identidad difícil de encontrar en otros mercados. El vehículo nacía de una combinación particular: un chasis producido o ensamblado en el país, una carrocería construida por una empresa nacional y una larga cadena de proveedores encargados de fabricar asientos, puertas, cristales, instalaciones eléctricas, componentes plásticos y terminaciones.

Ese modelo industrial convirtió al colectivo en algo más que un medio de transporte. Fue también una manufactura argentina, adaptada a calles, operadores y pasajeros locales.

Pero el tablero está cambiando.

En 2026, las calles argentinas comenzaron a convertirse en el escenario de una competencia que podría describirse como una verdadera “guerra fría sobre ruedas”. De un lado se encuentra la industria instalada en el país, encabezada por fabricantes de chasis como Mercedes-Benz y Agrale, junto con carroceras como TodoBus, La Favorita, Ugarte, Italbus, Nuovobus, Lucero y otras compañías nacionales.

Del otro avanzan algunos de los mayores fabricantes chinos de autobuses del mundo: Yutong, King Long, Higer y Zhongtong, representados por grupos argentinos que buscan conquistar una porción cada vez mayor del mercado.

No hay trincheras ni declaraciones de guerra. Sin embargo, existen inversiones, grandes órdenes de compra, demostraciones tecnológicas, estrategias de financiación y una disputa silenciosa por definir quién fabricará —o desde dónde llegará— la próxima generación de colectivos argentinos.

El bloque argentino

La industria nacional no está formada por una única empresa. Funciona como un ecosistema en el que intervienen fabricantes de chasis, carroceros, autopartistas, concesionarios y operadores.

Mercedes-Benz Camiones y Buses representa uno de sus pilares históricos. En mayo de 2026 inauguró su nuevo Centro Industrial de Zárate, una planta construida con una inversión de aproximadamente 110 millones de dólares. Allí produce los chasis de colectivos urbanos OH, con motor trasero, y OF, con motor delantero, además de los camiones Accelo y Atego. La planta posee una capacidad total declarada de hasta 10.000 vehículos anuales, considerando todas sus líneas de producción.

Agrale, empresa de origen brasileño pero con producción industrial en Mercedes, provincia de Buenos Aires, es el otro gran protagonista. La compañía fabrica localmente diferentes familias de chasis para minibuses y colectivos urbanos y trabaja con motorizaciones diésel, GNC y eléctricas. Su planta argentina opera desde 2008.

Sobre esos chasis se monta una parte fundamental de la identidad del colectivo argentino: la carrocería.

TodoBus, La Favorita, Ugarte, Italbus y Nuovobus, entre otras compañías, diseñan y producen localmente los vehículos que luego circulan en sistemas urbanos, interurbanos y de larga distancia. La Favorita, por ejemplo, desarrolla carrocerías urbanas desde 1985, mientras que TodoBus comenzó su actividad en 2005 y consolidó una oferta estrechamente vinculada con los chasis Agrale.

En este esquema, el colectivo no sale terminado de una sola fábrica. Su producción se reparte entre diferentes establecimientos y proveedores, generando empleo y conocimiento industrial en distintos puntos del país.

El bloque chino mueve sus fichas

La ofensiva china responde a una lógica completamente diferente.

Los principales fabricantes asiáticos producen vehículos completos en enormes complejos industriales, con altos niveles de integración, grandes volúmenes y una oferta tecnológica que incluye modelos diésel, híbridos, a GNC, eléctricos y, en algunos mercados, vehículos equipados con sistemas avanzados de asistencia a la conducción.

El caso más contundente es el de Yutong.

Colgas, empresa perteneciente al Grupo Empresario Prieto y representante exclusivo de la marca en la Argentina, confirmó la importación de 250 colectivos Yutong impulsados íntegramente a GNC. Las unidades, construidas en Zhengzhou, fueron adquiridas por operadores de las líneas 34, 42, 59, 132, 152 y 180, además de Unión Platense, entre otras empresas.

Yutong no llega a un territorio completamente desconocido. Dos unidades eléctricas E12LF habían sido incorporadas en 2019 para una prueba piloto en la Línea 59. Aquella experiencia tuvo una escala reducida, pero funcionó como una primera presentación de la tecnología china en el transporte urbano porteño.

King Long eligió otro camino.

Representada comercialmente por Pudong Motors, la marca consiguió una operación de 150 colectivos a GNC para Grupo Metropol, con una inversión informada de alrededor de 45 millones de dólares. Los vehículos están destinados principalmente a renovar las flotas de las líneas 65 y 151, mientras que unidades de la misma familia también comenzaron a incorporarse en la Línea 109.

Durante Expo Transporte 2026, Pudong Motors exhibió dos caras de esa estrategia: un King Long XMQ6127G a GNC y un XMQ6127E completamente eléctrico con los colores de la Línea 109. La compañía también comenzó a hablar de una futura “argentinización” de las unidades mediante la incorporación progresiva de proveedores locales, repuestos y servicios de posventa.

Higer, por su parte, regresó al mercado argentino mediante una alianza comercial con SOCMA. Su nueva etapa contempla vehículos eléctricos y a gas, luego de un primer intento que no llegó a concretarse durante el programa piloto porteño iniciado en 2018.

Zhongtong también tuvo presencia en aquel proyecto, entonces representada por Corven Motors. Si bien su despliegue local no alcanzó todavía el volumen de Yutong o King Long, su antecedente demuestra que existen más fabricantes chinos interesados en ingresar cuando las condiciones comerciales y regulatorias resulten favorables.

Los protagonistas de cada bloque

Producción o integración argentinaImportación y representación de marcas chinas
Mercedes-Benz Camiones y Buses: chasis OH y OF producidos en ZárateColgas–Grupo Empresario Prieto: representante de Yutong
Agrale Argentina: chasis urbanos, minibuses, GNC y eléctricos fabricados en MercedesPudong Motors: distribuidor oficial de King Long
TodoBus: carrocerías urbanas e interurbanasSOCMA: nueva representación comercial de Higer
La Favorita: carrocerías urbanasCorven Motors: antecedente como representante de Zhongtong y King Long
Ugarte: urbanos, interurbanos y larga distanciaFabricantes chinos que proveen vehículos completos terminados
Italbus: urbanos, minibuses e interurbanos
Nuovobus: urbanos e incorporación del segmento de larga distancia
Lucero y otras carroceras regionales

La lista no representa dos bandos absolutamente cerrados. Agrale tiene origen brasileño, Mercedes-Benz pertenece a un grupo alemán y numerosos componentes utilizados por los carroceros nacionales son importados. Del mismo modo, las marcas chinas necesitan representantes, talleres, técnicos, repuestos y proveedores argentinos para sostener sus operaciones.

Por eso, hablar de “nacional contra extranjero” sería una simplificación. La verdadera disputa pasa por cuánto valor agregado, empleo, ingeniería y conocimiento quedan dentro del país.

Dos modelos industriales frente a frente

La principal fortaleza china es la escala.

Yutong y King Long pueden producir centenares de vehículos estandarizados, incorporar tecnologías alternativas desde fábrica y cerrar operaciones de gran volumen con plazos relativamente breves. Para un operador que necesita renovar rápidamente una flota envejecida, esa capacidad resulta decisiva.

Las empresas chinas también llegan con una ventaja en electrificación. Mientras el mercado argentino todavía discute infraestructura, costos y modelos de explotación, estos fabricantes acumulan años de producción masiva de buses eléctricos para ciudades de Asia, Europa y América Latina.

La industria argentina ofrece otras fortalezas.

Los carroceros locales conocen las condiciones reales de utilización de los colectivos: calles deterioradas, lomos de burro, altas cargas de pasajeros, talleres con recursos limitados y unidades que permanecen en servicio durante jornadas extensas. También pueden modificar distribuciones interiores, puertas, cantidad de asientos y configuraciones según las necesidades de cada operador.

A esto se suma la disponibilidad de mano de obra y proveedores locales. Reparar una carrocería argentina o conseguir determinados componentes puede resultar más sencillo que depender de una pieza específica enviada desde el exterior.

El servicio posventa será, precisamente, una de las batallas centrales. No alcanza con vender el colectivo: habrá que garantizar repuestos, capacitación, diagnóstico electrónico, asistencia técnica y continuidad operativa durante toda su vida útil.

La tecnología como terreno de disputa

La primera etapa de esta competencia no está siendo protagonizada por los colectivos eléctricos, sino por el GNC.

Argentina posee experiencia, disponibilidad e infraestructura vinculada con el gas natural. Para las empresas de transporte, esta tecnología aparece como una alternativa más cercana y económicamente accesible que la electrificación total.

Los fabricantes chinos lo entendieron rápidamente. Los 250 Yutong y los 150 King Long anunciados representan, en conjunto, hasta 400 colectivos completos provenientes de China, una escala suficiente para modificar el equilibrio de un segmento que hasta hace poco dependía casi exclusivamente de chasis y carrocerías producidos localmente.

La industria nacional, sin embargo, también está respondiendo.

Agrale desarrolló chasis a GNC y eléctricos en su planta bonaerense, mientras que TodoBus presentó soluciones con estas motorizaciones. El Trambús porteño representa la apuesta más visible: un proyecto con chasis eléctrico Agrale y carrocería TodoBus, fabricado en la Argentina y comercializado por Megacar.

También se suma IVECO BUS, que anunció la producción en Córdoba de un nuevo chasis impulsado a gas natural y biometano. Esto amplía el bloque de fabricación local y demuestra que el GNC no será un territorio exclusivo de las unidades importadas.

Una industria que ya atravesó otras guerras

La fabricación argentina de colectivos sobrevivió a numerosos cambios de época.

Durante buena parte del siglo XX existieron decenas de carroceras que transformaron al colectivo en un producto prácticamente artesanal. Empresas como El Detalle, Cametal, DIC, San Antonio, El Indio, Eivar, Ottaviano, Metalpar y muchas otras marcaron diferentes generaciones.

Algunas desaparecieron por crisis económicas, apertura de importaciones, concentración empresarial o falta de continuidad industrial. Otras fueron reemplazadas por nuevas firmas que heredaron conocimientos, plantas o personal especializado.

El Detalle llegó incluso a fabricar su propio chasis, el recordado OA 101, rompiendo con la dependencia de las plataformas derivadas de camiones. Su historia demuestra que la Argentina tuvo capacidad para desarrollar vehículos completos, aunque también expone lo difícil que resulta sostener esos proyectos sin escala, previsibilidad y financiación.

La nueva competencia china encuentra, por lo tanto, una industria con experiencia, pero también con cicatrices.

El precio no será la única variable

Comparar solamente el precio de compra puede ofrecer una fotografía incompleta.

Para determinar qué colectivo resulta más conveniente deberían analizarse, como mínimo:

  • Precio inicial y condiciones de financiación.
  • Consumo de combustible o energía.
  • Disponibilidad y costo de los repuestos.
  • Tiempo que la unidad permanece detenida ante una falla.
  • Vida útil de la carrocería y del sistema de propulsión.
  • Capacitación necesaria para conductores y mecánicos.
  • Valor de reventa.
  • Integración de componentes nacionales.
  • Empleo directo e indirecto generado.
  • Adaptación a las condiciones reales de cada ciudad.

Un vehículo importado puede ofrecer más equipamiento por un precio competitivo, pero perder parte de esa ventaja si los repuestos tardan meses en llegar. Una unidad nacional puede tener un costo inicial superior, pero contar con asistencia inmediata y reparaciones conocidas por cualquier taller.

La respuesta solamente aparecerá después de varios años de operación.

¿Guerra o futura alianza?

La paradoja es que esta guerra fría podría terminar en una sociedad.

Los importadores chinos saben que para crecer deberán construir redes de posventa, depósitos de repuestos y equipos técnicos dentro del país. En una segunda etapa también podrían incorporar componentes argentinos o incluso montar unidades localmente.

Los fabricantes nacionales, por su parte, pueden aprovechar proveedores chinos de baterías, motores eléctricos, inversores y sistemas electrónicos para desarrollar vehículos con mayor integración local. La electrificación difícilmente pueda realizarse sin algún tipo de cooperación internacional.

El futuro podría no dividirse entre colectivos completamente argentinos y vehículos completamente chinos, sino entre distintos niveles de integración.

Un bus podría utilizar un chasis construido en el país, una carrocería argentina y baterías chinas. Otro podría llegar prácticamente terminado desde China, pero incorporar asientos, cristales, neumáticos, software, mantenimiento y componentes locales.

La pregunta ya no será únicamente dónde se colocó el último tornillo, sino qué parte del conocimiento, el trabajo y el valor económico quedó en la Argentina.

La batalla recién comienza

Los anuncios realizados durante 2026 modificaron la escala de la discusión. Ya no se trata de dos unidades eléctricas experimentales ni de una demostración aislada. Las operaciones de Yutong y King Long involucran centenares de colectivos y algunos de los operadores más importantes del país.

Frente a ellos aparece una industria nacional que continúa produciendo chasis y carrocerías, inaugurando fábricas, desarrollando vehículos eléctricos y buscando conservar un mercado que históricamente consideró propio.

China ofrece escala, tecnología y velocidad. La Argentina responde con adaptación, experiencia, empleo y una cadena industrial construida durante décadas.

En esta guerra fría no habrá un vencedor inmediato. El resultado se definirá en los talleres, en los costos de operación, en la disponibilidad de repuestos y en la capacidad de cada unidad para soportar millones de kilómetros.

Pero también dependerá de una decisión más profunda: si la Argentina quiere limitarse a comprar los colectivos del futuro o participar activamente en su fabricación.

error: Contenido Protegido