Durante la presentación de los nuevos buses Scania Super en Argentina, uno de los detalles destacados de un Marcopolo G8 fue su sistema de accesibilidad: una butaca especial que se desplaza hacia el exterior del vehículo y desciende hasta una altura adecuada para facilitar el ascenso y descenso de personas con movilidad reducida. Conocé cómo funciona y sus principales características técnicas.
La accesibilidad en los micros de larga distancia continúa siendo uno de los desafíos del transporte de pasajeros. La altura de las carrocerías, las escaleras de acceso y las características de los salones representan barreras para muchas personas con discapacidad o movilidad reducida.
Durante el lanzamiento de la nueva generación de buses Scania Super en Argentina, realizado a fines de octubre de 2026, Revista Colectibondi pudo conocer una de las soluciones incorporadas en el Marcopolo G8 exhibido: un sistema de butaca elevadora que permite facilitar el ingreso de pasajeros que utilizan silla de ruedas.

El mecanismo, denominado DPM (Dispositivo de Butaca Móvil), forma parte de las alternativas de accesibilidad utilizadas por Marcopolo en sus carrocerías para el transporte de pasajeros.
¿Cómo funciona el asiento elevador del Marcopolo G8?
A diferencia de los elevadores convencionales que utilizan una plataforma para trasladar una silla de ruedas completa, el DPM funciona mediante una butaca especialmente adaptada.
El mecanismo permite desplazar el asiento desde su ubicación habitual en el salón hacia una abertura lateral del vehículo, para luego hacerlo descender hasta una posición más accesible.

Una vez que la butaca se encuentra en la posición de embarque, el pasajero puede trasladarse desde su silla de ruedas hasta el asiento, con la asistencia que resulte necesaria.
Luego de asegurar al pasajero mediante los elementos de sujeción correspondientes, el dispositivo realiza el movimiento inverso: eleva la butaca y la introduce nuevamente en el interior del micro, donde queda ubicada en su posición de viaje.
Para el descenso se repite el procedimiento en sentido contrario.
De esta manera, el pasajero puede acceder a una butaca del salón sin necesidad de subir por las escaleras convencionales.
Un mecanismo con desplazamiento lateral y vertical
El sistema combina distintos movimientos para trasladar la butaca entre su posición de viaje y la posición de acceso.

Entre sus principales características técnicas se encuentran:
- Desplazamiento lateral: permite trasladar la butaca hacia el exterior de la carrocería.
- Movimiento vertical: desciende el asiento hasta una altura que facilita la transferencia desde la silla de ruedas.
- Acceso independiente: utiliza una abertura lateral específica, sin depender de la escalera principal.
- Sistema de sujeción: incorpora elementos de seguridad para mantener al pasajero correctamente asegurado durante la operación.
- Dispositivos de control y seguridad: según el modelo instalado, incluyen sensores de posición, bloqueos e interruptores destinados a evitar movimientos indebidos.
La operación debe realizarse con el vehículo correctamente detenido y siguiendo las instrucciones del fabricante del elevador.

La capacidad máxima de carga y las características específicas del mecanismo varían según el proveedor y la versión instalada.
La accesibilidad también forma parte de la seguridad
La incorporación de estos dispositivos responde a la necesidad de mejorar las condiciones de acceso al transporte de larga distancia.
En Argentina, la Resolución 8/2022 de la Secretaría de Gestión de Transporte estableció especificaciones para las butacas accesibles en vehículos de doble piso.
Entre otros aspectos, la normativa contempla movimientos longitudinales, verticales y transversales que permitan situar el asiento en una posición adecuada para facilitar la transferencia del pasajero desde su silla de ruedas.
También establece requisitos de sujeción mediante cinturones de seguridad y elementos complementarios, de acuerdo con la configuración homologada.
Sin embargo, contar con una butaca móvil no resuelve por sí solo todas las necesidades de accesibilidad. La autonomía del pasajero, las características de su silla de ruedas y las condiciones de asistencia durante el embarque también resultan fundamentales.
Marcopolo G8: tecnología aplicada al transporte de pasajeros
La Generación 8 de Marcopolo incorpora diferentes desarrollos destinados a mejorar el confort, la seguridad y la experiencia de viaje.
Dentro de esta familia se encuentran carrocerías destinadas al transporte de larga distancia, como los Paradiso G8, con distintas configuraciones interiores y equipamientos según las necesidades de cada operador.
Los dispositivos de butaca móvil no son exclusivos de la nueva generación Scania Super. De hecho, Marcopolo ya los ofrece en diferentes modelos G8 que circulan en mercados sudamericanos, incluido el argentino.
La presencia de este equipamiento durante la presentación permitió destacar una tecnología que, aunque suele pasar inadvertida frente a las novedades mecánicas y de diseño, tiene un impacto directo sobre la experiencia de los pasajeros.
Porque la evolución del transporte no se mide solamente en potencia, consumo o tecnología de conducción: también debe contemplar la posibilidad de que cada vez más personas puedan viajar en condiciones de seguridad, comodidad y accesibilidad.
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