La marca de la estrella alcanzó tres cuartos de siglo de producción nacional. Desde los primeros vehículos fabricados en 1951 y el emblemático LO 1114 hasta los actuales chasis OH y OF, Mercedes-Benz construyó una relación especialmente estrecha con la historia del colectivo argentino. Hoy, esa trayectoria industrial continúa desde su nuevo complejo productivo de Zárate.
El 6 de septiembre de 1951 comenzó un capítulo que terminaría dejando una huella profunda en el transporte argentino. Ese día, el país se convirtió en el primero fuera de Alemania en contar con una fábrica de Mercedes-Benz, dando inicio a una historia industrial que en 2026 alcanzó los 75 años de producción nacional. La compañía difundió oficialmente la conmemoración el 7 de septiembre.
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En el caso del transporte público, hablar de Mercedes-Benz en la Argentina es también recorrer buena parte de la evolución del colectivo. Los chasis de la marca estuvieron presentes durante décadas en calles y rutas de todo el país y algunos de ellos adquirieron una dimensión que trascendió largamente al producto industrial.
Entre todos, existe un nombre inevitable: Mercedes-Benz LO 1114.
El 1114, un símbolo del colectivo argentino
Pocos modelos lograron quedar tan asociados a la imagen del colectivo como el 1114. Su plataforma fue utilizada por numerosas carroceras argentinas y durante años formó parte del paisaje cotidiano de Buenos Aires y de ciudades de todo el país.

Su importancia no estuvo solamente en la cantidad de unidades que circularon. El 1114 se convirtió en una suerte de denominador común de una época: sobre una misma base mecánica surgieron colectivos con carrocerías, configuraciones y diseños muy diferentes, construidos por una industria carrocera nacional que por entonces atravesaba décadas de enorme desarrollo.
Todavía hoy sobreviven unidades restauradas, vehículos de colección y colectivos históricos que mantienen vivo ese legado.

Pero el camino industrial argentino de Mercedes-Benz había comenzado antes. Entre los primeros productos fabricados localmente estuvo el L 3500, punto de partida de una gama que con el paso de las décadas se expandiría tanto hacia el transporte de cargas como hacia el de pasajeros. Actualmente, la producción nacional incluye camiones Accelo y Atego y los chasis para buses de las familias OH y OF.
Del motor delantero a los actuales OH y OF
La evolución de los colectivos Mercedes-Benz también permite observar cómo fue cambiando el transporte urbano argentino.
Del clásico concepto de los vehículos con motor delantero que dominó durante décadas se avanzó hacia nuevas arquitecturas, configuraciones de piso, motores traseros, accesibilidad y tecnologías desarrolladas para responder a las necesidades de sistemas de transporte cada vez más exigentes.

Los nombres también cambiaron. Hoy las familias OF y OH forman parte de la oferta de chasis para buses producida en el país, continuando una historia industrial que atravesó varias generaciones de colectivos argentinos.
Para Mercedes-Benz, aquel vínculo iniciado hace 75 años entra ahora en una nueva etapa marcada por un cambio significativo: el traslado de su actividad productiva al Centro Industrial Zárate.
Zárate, el nuevo capítulo industrial
El actual complejo de Mercedes-Benz Camiones y Buses está ubicado sobre el kilómetro 90 de la Ruta Nacional 9, en Zárate, provincia de Buenos Aires.

La planta fue desarrollada como parte de un ciclo de inversiones de US$110 millones y ocupa un predio de aproximadamente 20 hectáreas. Allí se concentran actualmente la producción de camiones y chasis de buses, el Centro Logístico de Autopartes y Repuestos y la planta REMAN destinada a la remanufactura de componentes.

El complejo fue inaugurado durante 2026 y representó, además, el cierre de la etapa productiva de Mercedes-Benz Camiones y Buses en la histórica planta de Virrey del Pino y el comienzo de una nueva estructura industrial en Zárate. El sitio oficial de prensa de la compañía registró la inauguración el 8 de mayo de este año.
Según la empresa, la nueva operación reúne a más de 500 trabajadores directos y genera otros 2.000 puestos indirectos vinculados con su actividad. A esto se suma una estructura comercial y de posventa que alcanza 44 puntos de atención distribuidos en el territorio argentino.

La cifra de US$110 millones no corresponde a una nueva inversión anunciada por el aniversario, sino al programa previamente desarrollado para la creación y puesta en funcionamiento del complejo de Zárate. La novedad de septiembre es el cumplimiento de los 75 años y el balance de esa trayectoria industrial.
75 años ligados al transporte argentino
El aniversario adquiere una dimensión particular cuando se observa desde la historia del colectivo.
Mercedes-Benz no fue solamente un proveedor de chasis. Sus productos acompañaron distintas etapas del transporte público argentino y sirvieron de plataforma para numerosos fabricantes de carrocerías nacionales. Generaciones enteras de pasajeros, choferes, mecánicos y empresarios tuvieron contacto cotidiano con vehículos de la marca.
Desde aquel L 3500, pasando por el inolvidable LO 1114, hasta llegar a los actuales OH y OF fabricados en Zárate, los 75 años permiten condensar buena parte de la transformación tecnológica del transporte argentino.
También representan un cambio de escenario: de una historia construida durante décadas en las instalaciones de Virrey del Pino a un nuevo ciclo productivo concentrado en Zárate.
Tres cuartos de siglo después de aquel 6 de septiembre de 1951, la estrella continúa fabricando vehículos comerciales en Argentina. Y dentro de esa extensa trayectoria industrial, el colectivo ocupa uno de sus capítulos más reconocibles: uno que comenzó mucho antes del 1114, que encontró en aquel modelo uno de sus mayores símbolos y que hoy continúa sobre los chasis que salen de la nueva planta bonaerense.







