La Ciudad de Buenos Aires extendió la prueba del sistema de percepción tarifaria abierta en las líneas de colectivos bajo su jurisdicción. La prórroga podrá extenderse durante un año y mantendrá las mismas condiciones operativas actuales. El Gobierno porteño reconoce que todavía son necesarios ajustes técnicos antes de consolidar el esquema.
El sistema multipago en los colectivos de la Ciudad de Buenos Aires seguirá funcionando bajo un régimen experimental. A través de la Resolución 189/SECT/26, la Secretaría de Transporte porteña prorrogó por hasta un año la prueba piloto que permite implementar modalidades abiertas de percepción tarifaria en las líneas cuyos recorridos se desarrollan íntegramente dentro de CABA.
La resolución fue firmada el 2 de septiembre de 2026 y publicada al día siguiente en el Boletín Oficial de la Ciudad. La extensión comenzará a computarse a partir del vencimiento de la autorización vigente y mantendrá las mismas condiciones operativas aprobadas hasta ahora.
De esta manera, el Gobierno porteño decidió darle continuidad al proceso de apertura del sistema de cobro, aunque sin transformarlo todavía en un esquema permanente.
¿Por qué se prorrogó el piloto?
Uno de los puntos más relevantes aparece en los fundamentos de la nueva normativa.
La Secretaría de Transporte reconoce que los sistemas de cobro multipago continúan en etapa de desarrollo y requieren ajustes técnicos progresivos. Al mismo tiempo, señala que los avances alcanzados hacen necesario continuar trabajando para consolidar un esquema de percepción tarifaria abierto e interoperable.
La decisión, por lo tanto, no implica simplemente extender un plazo administrativo: confirma que el modelo todavía se encuentra en una instancia de evaluación técnica y operativa.
La nueva resolución tampoco incorpora nuevos medios de pago, proveedores o líneas de colectivos, ni establece modificaciones en las condiciones del piloto. Su artículo principal se limita a extender la vigencia de la experiencia autorizada originalmente mediante la Resolución 138/SECT/25.
De tres líneas a toda la red porteña
La apertura del sistema de pagos tuvo diferentes etapas.
Antes de extenderse al conjunto de las líneas bajo jurisdicción porteña, la Ciudad había autorizado pruebas piloto en las líneas 44, 50 y 107, con el objetivo de evaluar la viabilidad técnica y operativa de los pagos electrónicos sin contacto.
En agosto de 2025 llegó una segunda etapa. La Resolución 138/SECT/25 amplió la experiencia a todas las líneas de transporte automotor cuyo recorrido se desarrollara íntegramente dentro de la Ciudad de Buenos Aires.
Aquella normativa ya establecía como horizonte la creación de una plataforma de percepción tarifaria abierta a distintas opciones de pago y capaz de interoperar con sistemas utilizados en otras jurisdicciones. También estableció requisitos comunes de seguridad, trazabilidad e interoperabilidad para los operadores tecnológicos interesados en participar.
Además, la Ciudad se reservó el rol de administradora del sistema abierto de pagos en sus líneas de colectivos.
Hasta un año más, pero sin una fecha definitiva
La nueva resolución introduce una particularidad importante: habla de una extensión de “hasta un año” desde el vencimiento de la prueba actualmente vigente.
Esto significa que la normativa establece un plazo máximo, pero no determina una fecha concreta en la que el piloto deba finalizar ni establece que necesariamente permanecerá activo durante doce meses completos.
Tampoco define qué condiciones técnicas, operativas o regulatorias deberán cumplirse para considerar finalizada la etapa experimental y avanzar hacia un sistema permanente.
Ese será uno de los principales puntos a seguir durante los próximos meses.
Un sistema que creció, pero sigue siendo experimental
La prórroga llega después de una fuerte expansión de las alternativas de pago electrónico en el transporte público, con tarjetas bancarias, sistemas sin contacto y códigos QR ganando espacio junto a la tradicional tarjeta SUBE.
Sin embargo, desde el punto de vista regulatorio, el esquema aplicado en los colectivos porteños continúa siendo una prueba piloto.
La Ciudad tendrá ahora un nuevo período para evaluar el funcionamiento del sistema, realizar ajustes técnicos y terminar de definir la arquitectura de una plataforma que apunta a ser abierta e interoperable.
La incógnita pasa por conocer qué falta para cerrar definitivamente la etapa de prueba: qué parámetros utilizará la Secretaría de Transporte para evaluar los resultados, cómo quedará estructurada la interoperabilidad entre operadores, qué rol tendrá cada proveedor tecnológico y bajo qué normativa funcionará el sistema una vez que deje de ser experimental.
Por ahora, la Resolución 189/SECT/26 aporta una certeza: el multipago continuará en los colectivos porteños, pero seguirá a prueba.







