BYD invertirá 100 millones de dólares para producir colectivos eléctricos en Argentina

Se trata de CTS Auto, que proyecta invertir u$s 100 millones en una primera fase de producción en la que hará buses eléctricos para municipios, provincias y la Nación.

Después de haber reducido aranceles para importar autos eléctricos e híbridos, el Gobierno dio otro paso en su plan para abrir el mercado del transporte con energías limpias. Autorizó ayer a la empresa CTS Auto (subsidiaria controlada por la china BYD) a operar en el país como terminal automotriz, a través de un decreto publicado en el Boletín Oficial.

Isaac Attie, vocero de CTS, dijo ayer a El Cronista que la firma proyecta una inversión de u$s 100 millones en una primera fase de producción, que se completará en una siguiente etapa dependiendo del mercado. Todavía no está definido el lugar donde se instalará la planta industrial pero según el texto del decreto, la empresa deberá dar comienzo a la ejecución de las obras destinadas a esa construcción «en un plazo no mayor de 180 días corridos». La producción deberá comenzar antes de 2019.

Attie relató que la CTS Auto se encuentra en el país desde 2011. En aquel momento, el presidente de la compañía participó del memorándum con el que el Gobierno promovió la movilidad eléctrica a través del Ministerio de Industria y el de Transporte. El año pasado participó de una licitación del Ministerio de Medio Ambiente abierto para la compra de ómnibus eléctricos que en principio sería por 400 unidades, luego 50 y finalmente fue suspendida.

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«En estos años nos encargamos de acciones de promoción de la empresa esperando que llegara el momento de producir. Logramos tener el primer autobus urbano homologado en el país», aseguró Attie. A partir de ahora, según el ejecutivo, la idea es fabricar esos autobuses con la mayor integración de piezas locales posibles aunque reconoció que hay gran cantidad de insumos que deben importarse (como baterías o motores eléctricos) porque no se fabrican en el país.

Attie agregó que la empresa apunta a vender sus buses a operadores privados de transporte, para servicios para gobierno locales, municipales y la Nación. En el futuro, su producción se ampliaría a vehículos particulares pero todo dependerá de como evolucione el mercado. Y no solo el nacional ya que el decreto que convirtió a CTS en terminal automotriz indica que sus productos serán destinados tanto al mercado interno como a la exportación.

BYD, la controlante de CTS, tiene representaciones en 14 países de latinoamérica y está presente en todo el mundo. Vende una amplia gama de vehículos híbridos y eléctricos pero también impulsados por combustibles tradicionales. Según Attie, la firma es china pero de capitales internacionales y uno de sus inversores es el magnate Warren Buffett.

La autorización oficial para que la empresa produzca en la Argentina se da en momentos en que el presidente Mauricio Macri se encuentra en una gira oficial por China y Japón en la que busca nuevas inversiones y líneas de financiaciamiento. De hecho, Attie confió que «con el nuevo Gobierno hubo muchos cambios a favor de buscar mayores inversiones en la industria. Se generó un clima de inversiones muy diferente y propicio», dijo.

CTS Auto es la tercera empresa que consigue convertirse en terminal automotriz desde que Macri es presidente. Antes habían sido autorizadas Ralitor y Zanella. El nuevo decreto llega pocos días después de la decisión del Gobierno de reducir y hasta eliminar en algunos casos, los aranceles para importar vehículos eléctricos e híbridos.

 

Fuente:

El Cronista

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