Osvaldo Mosquera, Gerente de Marketing de Megacar (concesionario oficial de Agrale Argentina), repasó en diálogo con Revista Colectibondi el desarrollo del Trambus, la evolución de TodoBus, el crecimiento del gas como alternativa al diésel y los próximos pasos industriales del grupo. “Hace 20 años apostamos a este país y no nos arrepentimos”, aseguró.
ExpoTransporte 2026 encontró a Megacar en un momento particular de su historia. A dos décadas de sus primeros pasos, la empresa llegó a la exposición con varios proyectos que condensan buena parte de la transformación que atraviesa actualmente el transporte argentino: electromovilidad, GNC, nuevos desarrollos de carrocerías y una mayor integración de producción nacional.
Uno de los protagonistas indiscutidos fue el Trambus, el vehículo desarrollado para la Ciudad de Buenos Aires luego de que la propuesta presentada por el grupo se impusiera en una licitación que contempló primero una instancia de diseño y posteriormente una evaluación económica. Según explicó Mosquera, el proyecto contempla 50 buses eléctricos convencionales y otros 15 articulados.
“Para nosotros ExpoTransporte este año fue algo muy especial”, resumió el ejecutivo.
El desafío de crear un colectivo completamente diferente
El Trambus significó mucho más que fabricar una nueva carrocería.
Mosquera recordó que la compañía decidió participar de una licitación que obligaba a pensar un vehículo con una concepción muy distinta de la de un colectivo urbano tradicional. Para concretarlo fue necesario integrar equipos comerciales, técnicos y de ingeniería y profundizar una alianza de alrededor de dos décadas entre Megacar, Agrale y TodoBus.

El resultado fue un producto desarrollado localmente y equipado con un nivel tecnológico sustancialmente superior al de una unidad convencional. Entre los ejemplos mencionados durante la entrevista aparece un sistema compuesto por 18 cámaras instaladas dentro del vehículo.
“Fue muchísimo trabajo”, destacó Mosquera, quien consideró especialmente importante que la propuesta argentina se haya impuesto frente a un competidor internacional de primera línea.
Para Megacar, el significado del proyecto excede incluso la posibilidad de una futura exportación. “Pusimos en un bus eléctrico a Argentina en el primer momento. Lo puedo garantizar”, sostuvo.
El ejecutivo reconoció que apenas dos años atrás un desarrollo de estas características parecía difícil de imaginar dentro del mercado local. Precisamente por eso, consideró que haber logrado desarrollar y fabricar el producto permitió equiparar a la industria Argentina con compañías internacionales con décadas de experiencia en electromovilidad.
El gas aparece como la próxima gran apuesta
Pero mientras la electricidad se lleva buena parte de la atención internacional, Megacar identifica otra tecnología como protagonista de la transformación inmediata del transporte argentino: el GNC.
La compañía llevó a ExpoTransporte un nuevo bus a gas y Mosquera vinculó directamente esa estrategia con las reservas energéticas del país.
Expo Transporte 2026: El MT 17 que se vistió de azul para mostrar el futuro del GNC
“Creemos que Vaca Muerta, dentro de Argentina, es un puntapié como para indicar que todo lo que tenga que ver con tecnología va a seguir siendo gas”, afirmó.
La mirada parte de una evolución que hace apenas algunos años tampoco parecía evidente. Mosquera recordó que cuando comenzaron a aparecer los primeros prototipos a gas todavía existían dudas sobre la posibilidad de que esta tecnología consiguiera volumen dentro del transporte urbano.
Hoy la percepción es diferente.
Según expresó durante la entrevista, el GNC ya consiguió una presencia relevante dentro de las flotas y podría transformarse en la tecnología predominante de transición durante los próximos años.
¿Por qué no una electrificación masiva?
Mosquera no descarta el crecimiento de los colectivos eléctricos. De hecho, Megacar acaba de participar de uno de los proyectos eléctricos más ambiciosos del mercado Argentino.
Sin embargo, considera poco probable que en el corto plazo todo el sistema de transporte pueda migrar masivamente hacia esa tecnología.
El principal interrogante, explicó, no pasa solamente por el precio de adquisición de los vehículos, sino también por la infraestructura eléctrica necesaria para abastecer grandes flotas simultáneamente.

Los buses requieren cargadores específicos y las terminales deberían contar con una provisión energética acorde. Bajo esa lógica, electrificar cocheras con cientos de unidades implicaría inversiones y demandas de potencia considerablemente mayores a las actuales.
Por eso, Mosquera imagina un escenario donde los eléctricos ganen espacio principalmente en corredores específicos, como sucede con el concepto del Trambus, mientras el GNC crece con mayor velocidad dentro del parque convencional.
“Es muy difícil que el transporte vire a lo eléctrico”, afirmó respecto del corto y mediano plazo.
Insignia: la próxima generación de TodoBus
Otro de los grandes protagonistas de ExpoTransporte fue apenas una maqueta, pero anticipó una de las novedades industriales más importantes del grupo para 2027.
Se trata del TodoBus Insignia, la próxima generación de carrocerías de la empresa.
Expo Transporte 2026: La maqueta que anticipó el futuro del nuevo TodoBus Insignia
Mosquera confirmó que el nuevo producto apunta a convertirse progresivamente en el sucesor tecnológico del actual Retiro, aunque los pedidos ya contratados de este último continuarán entregándose.
La gran diferencia estará en su concepción.
Mientras en las carrocerías actuales los componentes vinculados al GNC deben incorporarse y adaptarse sobre diseños concebidos originalmente para otras motorizaciones, el Insignia nacerá preparado desde su origen para utilizar gas o electricidad.
La decisión puede simplificar ingeniería y fabricación y, al mismo tiempo, permitir que una misma plataforma pueda responder a diferentes necesidades energéticas de los operadores.
El lanzamiento está previsto para 2027.
Producción comprometida hasta comienzos de 2027
El crecimiento de TodoBus no solamente se refleja en nuevos modelos.
Durante la entrevista, Mosquera reveló un dato que permite dimensionar el nivel de actividad que atraviesa actualmente la compañía: la producción urbana, entre unidades diésel y GNC, se encuentra comprometida prácticamente hasta febrero de 2027.
Detrás de escena: Así se fabrica un colectivo en Argentina en 100 fotos
También destacó el proceso de modernización industrial de la carrocera, que incorporó robótica y actualmente cuenta con alrededor de 220 personas trabajando.
Megacar transitó un recorrido similar. “Arrancó hace 20 años atrás y éramos 13 o 14; hoy somos 60 personas”, recordó Mosquera.
Para el ejecutivo, que empresas que históricamente utilizaban productos de otras marcas hayan comenzado a incorporar TodoBus representa una señal de que la evolución tecnológica e industrial comenzó a ser reconocida por el propio mercado.
El diferencial, sostuvo, no pasa solamente por el vehículo. La disponibilidad de repuestos, atención comercial, cercanía con los operadores y tiempos de respuesta locales continúa siendo una ventaja relevante frente a productos completamente importados.
De Pompeya y Retiro a Insignia
La evolución de TodoBus también puede observarse en los propios nombres de sus productos.
Mosquera reveló una curiosidad poco conocida: históricamente, las denominaciones de las carrocerías surgieron de propuestas realizadas por el propio personal.
“¿Cómo llamamos esta carrocería? Vamos por barrios”, recordó.
Así aparecieron nombres como Pompeya, Palermo, Lugano o Retiro.
Expo Transporte 2026: El Trambus convirtió el stand de Megacar en parada obligada
Incluso el Trambus estuvo cerca de llamarse Madero, hasta adoptar finalmente la denominación utilizada comercialmente por el Gobierno porteño.
Con Insignia decidieron romper esa tradición. “Dijimos: bueno, salimos de los barrios. Se va a llamar Insignia”, relató Mosquera.
El nombre representa también la ambición que existe detrás del nuevo producto: desarrollar una carrocería preparada desde su nacimiento para la nueva matriz energética que comienza a conformarse en el país.
La Favorita y otra apuesta por la industria argentina
El crecimiento industrial del grupo incorporó además otra pieza histórica: La Favorita.
Mosquera confirmó que durante este año avanzaron con la incorporación de una de las carroceras de mayor tradición de la Argentina y que la estrategia inicial estará centrada en el segmento de motor delantero.
ExpoTransporte 2026: La Favorita renovó el MA15 pero mantuvo intacta su identidad histórica
La decisión responde especialmente a las características del mercado del interior del país, donde esa arquitectura conserva una fuerte presencia tanto en servicios urbanos como interurbanos.
“Creemos que el motor delantero va a tener todavía un futuro importante a nivel Argentino”, afirmó.
La idea será ahora trasladar progresivamente el mismo proceso de evolución tecnológica experimentado por TodoBus hacia La Favorita.
“Hace 20 años apostamos a este país”
Toda la conversación con Mosquera termina confluyendo sobre una misma definición.
Frente a un mercado Argentino que vuelve a recibir vehículos y marcas internacionales y en el que los operadores tienen cada vez más alternativas para elegir, Megacar pretende competir profundizando su fabricación local.
“Hay clientes que pueden elegir lo nuestro y clientes que no. Hay una libertad absoluta para hacerlo”, reconoció.
Sin embargo, defendió la decisión de mantener el desarrollo industrial dentro del país.
“Hoy nosotros estamos en Argentina. Hace 20 años apostamos a este país. Estás hablando de una inversión que fue muy grande. Y la verdad que no nos arrepentimos”, aseguró.
El escenario que imagina Megacar para los próximos años tendrá distintas tecnologías conviviendo: eléctricos en corredores específicos, una expansión significativa del GNC y nuevas plataformas nacionales capaces de adaptarse a diferentes energías.
En ese mapa, el Trambus aparece como la demostración de lo que la industria local ya pudo desarrollar; el bus a gas, como la apuesta para el presente; y el TodoBus Insignia, como la pieza que intentará unir ambos mundos a partir de 2027.
Tres proyectos diferentes que, para Megacar, forman parte de una misma estrategia: seguir produciendo, diseñando y desarrollando colectivos en Argentina.







