El conductor logró salir del colectivo accidentado y avanzó bajo una fuerte tormenta para alertar sobre la situación de los pasajeros y de su compañero. Un automovilista lo encontró herido al costado de la ruta y dio aviso a los servicios de emergencia.
En las últimas horas se conoció el testimonio de Adrián Bustamante, el automovilista que asistió a uno de los choferes del colectivo de larga distancia de Vía TAC que volcó y cayó desde un puente en la zona de Carmen de Areco.
El siniestro ocurrió durante la madrugada, mientras un intenso temporal de lluvia, viento y granizo afectaba la región. En esas condiciones, la unidad perdió el control, atravesó la zona del puente y terminó volcada, dejando numerosos pasajeros heridos y obligando a desplegar un importante operativo de rescate.
Bustamante contó que circulaba por la ruta en medio de la tormenta cuando observó a un hombre que caminaba con dificultad por la banquina. Al detenerse para asistirlo, descubrió que se trataba de uno de los conductores del micro accidentado.
A pesar de haber sufrido la fractura de un brazo y otras lesiones, el chofer había logrado salir de la unidad y caminar alrededor de un kilómetro y medio para buscar ayuda. Su objetivo era alertar sobre la situación de los pasajeros y de su compañero, quien todavía permanecía dentro del colectivo.
“Me dijo que más o menos un kilómetro y medio atrás había volcado el micro con todos los pasajeros y con el compañero de él arriba”, recordó Bustamante al relatar el encuentro.
Herido, bajo la tormenta y sin poder comunicarse
El episodio volvió a poner en evidencia las dificultades que pueden presentarse ante una emergencia en sectores rurales, donde la señal de telefonía celular suele ser limitada o directamente inexistente.
Sin posibilidad de realizar una llamada desde el lugar del vuelco, el conductor decidió avanzar por la ruta para encontrar a alguien que pudiera pedir asistencia. Lo hizo gravemente herido, de madrugada y bajo condiciones meteorológicas extremas.
Bustamante también lamentó que otros automovilistas no se detuvieran al ver al chofer caminando junto al camino. Según explicó, algunos vehículos se alejaban cuando el hombre intentaba acercarse a las ventanillas.

“Nadie lo quería asistir. Todos salían cuando veían que se acercaba a la ventanilla. Pensaban que los iba a robar”, expresó.
Finalmente, Bustamante decidió subirlo a su automóvil para ponerlo a resguardo y dar aviso sobre el accidente. Sin embargo, no pudo regresar inmediatamente al lugar del vuelco debido a la presencia de guardarraíles y a la imposibilidad de cambiar de sentido en ese tramo de la ruta.
La información aportada por el conductor permitió localizar el micro y acelerar la llegada de los equipos de emergencia, que trabajaron para asistir y retirar a las personas que permanecían en la unidad.
Un acto de responsabilidad que generó reconocimiento
El esfuerzo del chofer y la solidaridad del automovilista provocaron numerosos mensajes de reconocimiento en las redes sociales. Muchos usuarios destacaron la responsabilidad del trabajador, quien, pese a estar lesionado, priorizó la seguridad de los pasajeros y salió en busca de ayuda.
“Muy valiente el accionar del chofer al salir a buscar ayuda en esas condiciones, herido y con tremenda tormenta”, señaló uno de los comentarios publicados tras conocerse la historia.
Otros usuarios agradecieron a Bustamante por haberse detenido, mientras varios vehículos continuaban su recorrido. “Menos mal que alguien lo escuchó y asistió. Muchos pasaron de largo y lo ignoraron”, expresó otro mensaje.
También surgieron propuestas para mejorar las comunicaciones de los servicios de larga distancia. Entre ellas, la posibilidad de que las unidades cuenten con sistemas de comunicación satelital que permitan emitir alertas desde sectores sin cobertura telefónica.
“Sería muy bueno que todo colectivo tenga señal satelital para comunicarse desde cualquier lugar ante una emergencia”, planteó uno de los usuarios.
Debate sobre la circulación durante tormentas
El accidente también abrió una discusión acerca de los protocolos que deben seguirse cuando un colectivo atraviesa condiciones meteorológicas adversas.
Algunos comentarios cuestionaron la decisión de continuar circulando durante el temporal y señalaron que, frente a lluvias intensas, ráfagas o granizo, los conductores deben evaluar la posibilidad de detenerse en un sitio seguro.
Otros usuarios pidieron prudencia antes de atribuir responsabilidades, al considerar que no es posible juzgar una situación de semejante complejidad sin conocer la dinámica completa del accidente, el estado de la ruta y las condiciones que enfrentó la unidad en los segundos previos al vuelco.
Pasajeros habituales de servicios de larga distancia también recordaron experiencias en las que los choferes decidieron interrumpir un viaje y permanecer en estaciones de servicio hasta que mejorara el tiempo, aun cuando eso significara llegar varias horas más tarde al destino.
Las circunstancias que provocaron el vuelco deberán ser determinadas por la investigación correspondiente. Mientras tanto, la historia del conductor que caminó 1,5 kilómetros con un brazo quebrado se convirtió en uno de los aspectos más impactantes del episodio.
Su reacción, sumada a la decisión de Bustamante de detenerse y asistirlo, resultó fundamental para alertar sobre el accidente y acelerar el operativo de emergencia en medio de una madrugada marcada por el temporal, la oscuridad y las dificultades para comunicarse.








