El fabricante especializado en sistemas de asientos participó de Expo Transporte 2026 con diferentes soluciones destinadas al transporte de pasajeros. En su stand pudieron verse modelos para colectivos urbanos, vehículos turísticos y puestos de conducción. Entre las curiosidades se destacó una alternativa para minibuses y servicios de turismo equipada con cinturón de seguridad de tres puntos, una solución más cercana a la utilizada en automóviles.
En una exposición donde los colectivos completos suelen llevarse buena parte de las miradas, Grammer mostró que la evolución del transporte también ocurre puertas adentro de los vehículos.
La compañía especializada en asientos estuvo presente en Expo Transporte 2026 con un stand dedicado a diferentes segmentos del transporte de pasajeros, desde colectivos urbanos hasta vehículos destinados a recorridos interurbanos y turísticos, además de soluciones específicas para conductores.
El denominador común de la propuesta estuvo puesto en tres conceptos que la propia compañía destaca dentro de su filosofía de producto: seguridad, comodidad y ergonomía.
Compact Tall: un conocido para el colectivo urbano
Entre las alternativas destinadas al transporte público se encontraba el Grammer Compact Tall, desarrollado para aplicaciones en buses, trenes y transporte urbano.
Se trata de un asiento pensado específicamente para las exigencias de un servicio donde existe una elevada rotación de pasajeros durante toda la jornada.
Según la documentación presentada por Grammer, el Compact Tall combina un diseño ergonómico con confort para el uso cotidiano y está construido utilizando materiales reciclables. También dispone de distintas posibilidades de tapizado y cuenta con agarramanos integrados que facilitan la circulación de los pasajeros dentro de la unidad.
La firma ofrece además diferentes niveles de terminación: sin tapizado, estándar y lujo, permitiendo adaptar el producto al tipo de servicio y configuración elegidos por cada operador.
Innercity: desarrollo argentino con ingeniería alemana
Otra de las propuestas urbanas fue el Innercity, un asiento que tiene una particularidad industrial interesante: el proyecto fue iniciado y producido en Argentina junto con ingeniería alemana.
Grammer señala que el modelo fue probado y validado en el mercado argentino y que también utiliza materiales reciclables.
Entre sus principales características aparecen el bajo peso, las posibilidades de customización y la variedad de combinaciones de tapizados y accesorios. La compañía destaca además el trabajo realizado sobre la ergonomía y la posibilidad de personalizar elementos del asiento según la identidad del operador.
Para un colectivo urbano, donde cada componente debe combinar resistencia, facilidad de mantenimiento y bajo peso, este tipo de soluciones busca encontrar un equilibrio entre comodidad para el pasajero y necesidades operativas.
Del colectivo urbano al turismo
El stand permitía cambiar completamente de segmento en apenas unos pasos.
Grammer también mostró propuestas destinadas a servicios interurbanos, minibuses y vehículos de turismo, donde las prioridades comienzan a cambiar: los pasajeros permanecen sentados durante más tiempo y elementos como reclinación, apoyo lateral y accesorios cobran mayor relevancia.
Dentro de esta familia aparece el Intercity, un asiento reclinable que puede configurarse con diferentes niveles de terminación y equipamiento.
El producto está pensado para buses, minibuses y vans y puede presentarse desde una versión funcional hasta configuraciones destinadas a vehículos de las categorías M2 y M3.
Puede incorporar, entre otros elementos, mesas plegables, redes portaequipajes, reposapiés y diferentes terminaciones y colores, características asociadas fundamentalmente a servicios de media y larga distancia.
La curiosidad: cinturón de tres puntos para los minibuses
Uno de los detalles que llamó la atención durante la recorrida por el stand estuvo justamente relacionado con la seguridad.
Las configuraciones Intercity destinadas, entre otras aplicaciones, a minibuses y vehículos turísticos pueden incorporar cinturones de seguridad de tres puntos.

No se trata simplemente de un cinturón abdominal de dos puntos: es un sistema que sujeta tanto la zona pélvica como el torso del pasajero, siguiendo un concepto similar al utilizado habitualmente en automóviles.
La documentación técnica de Grammer especifica un sistema de cinturón de tres puntos con certificación internacional R14.
Además, dentro de las posibilidades de configuración del Intercity, el fabricante contempla tanto cinturones de tres puntos como de dos puntos, dependiendo de la aplicación y los requerimientos del vehículo.
Es uno de esos elementos que pueden pasar relativamente inadvertidos en una exposición repleta de colectivos, motores y nuevas tecnologías, pero que representan una evolución importante en materia de seguridad para los pasajeros.
También hubo lugar para el conductor
La exhibición de Grammer no estuvo limitada a quienes viajan detrás.
En el stand también pudieron observarse asientos destinados a conductores, un puesto especialmente relevante teniendo en cuenta la cantidad de horas que un chofer puede permanecer sentado durante una jornada laboral.
En este caso, las fichas técnicas suministradas para esta cobertura corresponden a los modelos de pasajeros Compact Tall, Innercity e Intercity, por lo que no detallan las especificaciones particulares de los modelos de conductor exhibidos en la muestra.
La presencia de estas diferentes familias, sin embargo, permitió mostrar la amplitud de aplicaciones de la marca: desde la butaca urbana diseñada para soportar un uso intensivo hasta un asiento reclinable para turismo.
La tecnología también está en el interior
Expo Transporte 2026 está dejando numerosas novedades vinculadas con electromovilidad, GNC, nuevos diseños de carrocerías y sistemas de transporte, pero no toda innovación necesita estar debajo del capó.
Los productos exhibidos por Grammer pusieron el foco sobre otro componente fundamental de cualquier colectivo: el lugar donde finalmente pasan buena parte del viaje tanto los pasajeros como el conductor.
Y entre modelos urbanos, butacas reclinables y soluciones ergonómicas, quedó además una pequeña curiosidad para observar hacia dónde también puede evolucionar la seguridad en los vehículos de menor porte:
un asiento de minibús turístico con cinturón de tres puntos.
Un detalle aparentemente sencillo, pero que demuestra que la modernización del colectivo también puede comenzar por el asiento.
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