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Ida y vuelta desparejas: Qué colectivos recorren más kilómetros en un sentido

La mayor diferencia aparece en el expreso N de la línea 160: entre Ciudad Universitaria y Plaza Italia, uno de sus sentidos es casi un 84% más largo que el otro. Las manos únicas, los accesos a las autopistas y la circulación alrededor de grandes centros de transbordo explican por qué dos viajes entre las mismas cabeceras pueden seguir caminos muy distintos.

En la red de colectivos, la ida y la vuelta rara vez son imágenes perfectamente invertidas. Aunque el punto de partida y el destino sean los mismos, cada sentido debe adaptarse a las reglas de circulación, los giros permitidos, las manos únicas y los accesos disponibles.

Un procesamiento de la base geográfica de recorridos permitió comparar 547 pares completos de ida y vuelta, correspondientes a servicios que circulan por la Ciudad de Buenos Aires. El resultado revela diferencias que, en algunos casos, superan los cinco kilómetros.

Línea 160: el caso más extremo

El ejemplo más llamativo es el ramal expreso N de la línea 160, entre Ciudad Universitaria y Plaza Italia.

De acuerdo con la geometría del recorrido, el trayecto desde Ciudad Universitaria hacia Plaza Italia alcanza aproximadamente 11,5 kilómetros. En sentido contrario, desde Plaza Italia hasta Ciudad Universitaria, la distancia se reduce a unos 6,2 kilómetros.

La diferencia es de 5,24 kilómetros. Dicho de otra manera, el sentido más largo tiene un 84% más de recorrido y demanda casi el doble de distancia para unir las mismas cabeceras.

La particularidad no aparece solamente en el ramal N. Otros servicios de la línea 160 también registran diferencias importantes:

  • Ramal K, Ciudad Universitaria–Estación Lanús: 4,1 kilómetros.
  • Ramal A, Ciudad Universitaria–Barrio Don Orione: 4 kilómetros.
  • Ramal G, Ciudad Universitaria–Nueva Pompeya: 3,6 kilómetros.
  • Ramal B, Ciudad Universitaria–Barrio Don Orione: 3,3 kilómetros.

La repetición muestra cómo los accesos y egresos de Ciudad Universitaria, sumados a las distintas alternativas de circulación a lo largo de la traza, pueden modificar considerablemente cada sentido.

La vuelta más larga del ramal B de la 42

El segundo lugar corresponde al ramal B de la línea 42, que conecta Nueva Pompeya con Ciudad Universitaria.

Desde Nueva Pompeya hacia Ciudad Universitaria, la traza suma unos 18,2 kilómetros. En la vuelta, desde Ciudad Universitaria hacia Nueva Pompeya, el recorrido crece hasta aproximadamente 22,9 kilómetros.

En este caso, el regreso es 4,7 kilómetros más largo, una diferencia cercana al 26% respecto del trayecto más corto.

La línea 57 y una diferencia de 4,4 kilómetros

El tercer caso es el ramal L de la línea 57, entre Plaza Italia y la Terminal de Ómnibus de Mercedes.

El sentido desde Plaza Italia hacia Mercedes mide aproximadamente 120,5 kilómetros, mientras que la vuelta alcanza los 116,1 kilómetros. La diferencia es de 4,4 kilómetros.

Aunque ocupa el tercer puesto por distancia absoluta, la asimetría representa solamente un 3,8% del recorrido más corto. El impacto proporcional es mucho menor que en el expreso N de la línea 160, debido a la enorme extensión del servicio hasta Mercedes.

Los cinco recorridos con mayor diferencia

Según el análisis del dataset, las primeras posiciones quedan conformadas de la siguiente manera:

PuestoLínea y ramalCabecerasSentidos comparadosDiferencia
1160 NCiudad Universitaria–Plaza Italia11,5 / 6,2 km5,2 km
242 BNueva Pompeya–Ciudad Universitaria18,2 / 22,9 km4,7 km
357 LPlaza Italia–Mercedes120,5 / 116,1 km4,4 km
451 IConstitución–Cañuelas69,5 / 65,2 km4,2 km
5160 KCiudad Universitaria–Estación Lanús29,4 / 25,3 km4,1 km

¿Por qué la ida y la vuelta son diferentes?

Las diferencias no necesariamente representan errores ni desvíos. Son, en muchos casos, una consecuencia directa de la infraestructura urbana.

Las calles de mano única obligan a utilizar corredores paralelos; determinados giros están prohibidos; las entradas y salidas de autopistas se encuentran en puntos diferentes; y las terminales, estaciones o centros de transbordo pueden exigir circuitos específicos para ingresar y retirarse.

En los servicios expresos también puede suceder que cada sentido utilice accesos diferentes para incorporarse a una vía rápida. Unos pocos cambios de calle, multiplicados a lo largo del recorrido, pueden terminar agregando varios kilómetros.

Tampoco debe suponerse que el trayecto más largo demanda siempre más tiempo. Un recorrido con mayor distancia podría utilizar avenidas o autopistas más rápidas, mientras que el más corto podría atravesar sectores con más semáforos y congestión.

La comparación confirma que, en Buenos Aires, viajar entre dos puntos no siempre implica recorrer la misma ciudad. A veces, ir y volver son dos viajes geográficamente distintos.

Nota de Redacción:

Metodología: procesamiento propio sobre 1.104 trazas direccionales del dataset de recorridos de colectivos. Se compararon 547 pares completos de ida y vuelta y se calcularon las longitudes aproximadas sobre las geometrías georreferenciadas en WGS84.

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