La carrocera argentina fabrica actualmente 50 unidades mensuales, aumentó un 25% su producción y llevó su plantel a 220 trabajadores. Guillermo Farrapeira, ingeniero de la compañía, anticipó que el diésel perderá protagonismo frente al gas y la electromovilidad.
TodoBus atraviesa una etapa de fuerte transformación productiva impulsada por el crecimiento de los colectivos propulsados a gas y la aparición de nuevos proyectos eléctricos. Actualmente, la mitad de los vehículos fabricados por la empresa todavía utiliza motorización diésel, aunque la compañía proyecta modificar profundamente esa proporción antes de finalizar el año.
“Hoy estamos en un 50% de producción diésel. El resto está repartido en un 30% de gas y un 20% de eléctricos”, explicó Guillermo Farrapeira, ingeniero de TodoBus, durante una entrevista con El Expreso TV.
Según el especialista, la intención de la carrocera es adaptar progresivamente su producción a la nueva demanda del mercado.
“Vamos a migrar hacia un 80% o 90% de gas y el resto eléctrico, progresivamente de acá a fin de año”, anticipó.
La proyección refleja el cambio que comenzó a experimentar el transporte urbano argentino, especialmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires, donde diferentes operadoras incorporaron colectivos a gas natural y comenzaron a probar unidades eléctricas.
Una producción cada vez más diversificada
La transformación no se limita al tipo de combustible utilizado. TodoBus trabaja simultáneamente en vehículos urbanos de piso bajo, modelos interurbanos, unidades de 12 metros y colectivos articulados.
Esta variedad introduce nuevas exigencias dentro de la planta. De acuerdo con Farrapeira, la empresa optó por estabilizar el volumen de fabricación para absorber el aumento en la complejidad de los productos.
“No decidimos crecer solamente en número porque crecimos en dificultad, en variedad y en versatilidad”, señaló.

Uno de los ejemplos es el desarrollo de vehículos destinados a recorridos de media distancia. Estos modelos necesitan disponer de bauleras, algo que obliga a utilizar configuraciones de piso alto y que no puede trasladarse directamente a un colectivo urbano de piso bajo.
“La baulera está pensada para recorridos más largos, pero para eso tiene que tener piso alto, como un interurbano de la Línea 57. La idea es poder abarcar los dos mercados”, explicó el ingeniero.
TodoBus ya fabrica 50 colectivos por mes
La planta se encuentra funcionando entre el 80% y el 90% de su capacidad y produce actualmente unas 50 unidades mensuales.
“Creemos que podemos alcanzar un límite de 60 unidades por mes”, afirmó Farrapeira.
En comparación con el año anterior, la producción de TodoBus creció aproximadamente un 25%. No obstante, la compañía enfrenta una limitación física que condiciona la posibilidad de continuar expandiéndose.
“El espacio es la principal limitación porque es la más difícil de suplir. Para compensarla necesitamos organización y mayor capacidad productiva”, detalló.
La empresa lleva entre ocho y nueve meses trabajando para reorganizar los procesos y responder al incremento de los pedidos.
Entre los compromisos pendientes se encuentran cerca de 50 unidades vinculadas con el proyecto del Trambús, incluyendo vehículos articulados y modelos de 12 metros.
De 120 trabajadores a un plantel de 220 personas
El crecimiento también tuvo un impacto directo sobre la cantidad de empleados. En apenas un año, TodoBus pasó de contar con alrededor de 120 o 140 trabajadores a tener una dotación de 220 personas.
“Ese fue el primer gran cambio. Incorporamos muchísima gente y prácticamente se duplicó la cantidad de personas por sector”, destacó Farrapeira.
Cada vez que un nuevo producto ingresa a la línea, la empresa realiza capacitaciones internas. El entrenamiento comienza con grupos reducidos y posteriormente se traslada al resto de los trabajadores involucrados en la producción.
La diversificación de chasis, energías y configuraciones obliga a actualizar permanentemente los conocimientos técnicos de operarios, soldadores, electricistas y responsables de montaje.
Cómo se refuerzan los colectivos a gas
La incorporación de cilindros de gas sobre el techo de los colectivos requiere modificaciones estructurales y un análisis específico de las cargas.
Farrapeira explicó que los tubos no representan una carga significativa respecto de la capacidad estructural para la cual fue diseñada la carrocería. Sin embargo, la empresa decidió incorporar refuerzos adicionales.
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“El techo está reforzado para soportar la fatiga y los diferentes esfuerzos, especialmente las vibraciones, y para preservar las soldaduras de los anclajes”, precisó.
El trabajo no contempla únicamente el peso estático de los cilindros. También debe considerar el movimiento permanente de la carrocería, las irregularidades de la calzada y los esfuerzos acumulados durante toda la vida útil del vehículo.
Nuevos modelos en desarrollo
Además de atender el crecimiento de la producción, TodoBus cuenta con un sector dedicado específicamente a mejorar los modelos existentes y avanzar en nuevos desarrollos.
“Más allá de que ya estamos lanzando nuevos productos al mercado, estamos pensando en el que va a seguir”, adelantó el ingeniero.
Para Farrapeira, la capacidad de fabricar vehículos diésel, a gas y eléctricos constituye actualmente uno de los principales diferenciales de la compañía.
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“La visión de la dirección fue muy acertada al adaptarse a la nueva demanda del mercado. Hoy nos destacamos por ser una de las pocas empresas que puede ofrecer esta versatilidad”, concluyó.
La transición energética del transporte comienza así a modificar no solamente las flotas que circulan por las calles, sino también la organización interna de las fábricas argentinas. TodoBus busca posicionarse en ese proceso con mayor capacidad, nuevos trabajadores y una producción cada vez menos dependiente del diésel.







