La transición hacia los buses a hidrógeno en Norteamérica sumó un nuevo movimiento de escala. Ballard Power Systems anunció un acuerdo con New Flyer para suministrar 500 motores de pila de combustible FCmove-HD+, que serán integrados en los buses Xcelsior CHARGE FC de la marca a partir de 2026. Según el medio especializado, se trata del mayor compromiso individual asumido hasta ahora por New Flyer dentro de su relación con Ballard.
El contrato contempla una potencia total de 50 MW y no se limita únicamente al suministro de módulos. También incluye servicios asociados para flotas, entre ellos soporte técnico, provisión de repuestos y monitoreo operativo, un paquete pensado para acompañar el despliegue de estos vehículos en distintos mercados de América del Norte.
Los sistemas serán montados en la gama Xcelsior CHARGE FC, la familia de buses a hidrógeno que New Flyer lanzó en 2022. Con este acuerdo, ambas compañías profundizan una alianza de más de una década que ya permitió la incorporación de unidades de este tipo en distintas jurisdicciones del continente.
La noticia aparece en un contexto de crecimiento para el segmento. Sustainable Bus señala que los buses de cero emisiones crecieron 16% en Estados Unidos en 2025, mientras que los vehículos impulsados por hidrógeno mostraron un avance todavía más fuerte, de 49%, según datos citados del último informe de CALSTART.
Ballard, por su parte, aseguró que actualmente hay más de 2.200 buses con su tecnología en operación en todo el mundo, que ya acumularon más de 250 millones de kilómetros y muestran una disponibilidad del 98%. Ese dato refuerza el posicionamiento de la firma como uno de los principales proveedores globales de esta tecnología aplicada al transporte público.
Desde la compañía remarcaron que este nuevo paso busca responder a una demanda creciente de flotas de cero emisiones que necesitan autonomía elevada, repostaje rápido y confiabilidad operativa. Esa combinación es uno de los argumentos principales con los que el hidrógeno intenta ganar espacio frente a otras tecnologías limpias, sobre todo en aplicaciones donde el servicio intensivo y la necesidad de disponibilidad continua son factores decisivos. Esta última interpretación se desprende del tipo de prestaciones que Ballard destaca para estos buses.
Con este contrato, Ballard y New Flyer refuerzan una tendencia cada vez más visible en el mercado norteamericano: el hidrógeno sigue buscando consolidarse como una alternativa real dentro de la descarbonización del transporte público, no solo a través de pruebas piloto, sino también mediante acuerdos de volumen que empiezan a darle otra escala a la tecnología.







