La Ciudad de Buenos Aires se prepara para incorporar un nuevo sistema de transporte público eléctrico. Se trata del Trambus T1, un corredor que conectará el sur y el norte porteño entre Estación Sáenz / Nueva Pompeya y el Aeroparque Jorge Newbery, con unidades 100% eléctricas, carriles exclusivos y prioridad semafórica.
El proyecto apunta a transformar la movilidad en superficie con un esquema que combina características del colectivo, del Metrobus y del tranvía moderno, aunque con una diferencia clave: no necesitará vías. Las unidades circularán sobre neumáticos y estarán diseñadas para operar en corredores preferenciales, con paradores específicos y tecnología aplicada a mejorar los tiempos de viaje.
Un corredor eléctrico de 20 kilómetros
La primera línea del sistema, denominada T1, tendrá un recorrido aproximado de 20 kilómetros y atravesará distintos barrios porteños, entre ellos Nueva Pompeya, Parque Patricios, Boedo, Parque Chacabuco, Almagro, Caballito, Villa Crespo y Palermo.
A lo largo de la traza se instalarán más de 70 paradores, ubicados cada 500 metros aproximadamente, con el objetivo de ordenar el ascenso y descenso de pasajeros y mejorar la integración con otros medios de transporte.

El nuevo corredor buscará cubrir una demanda transversal de la Ciudad, uniendo zonas que actualmente requieren combinaciones o recorridos más extensos para conectarse entre sí.
Cómo serán las unidades
Las unidades del Trambus serán 100% eléctricas, una característica central dentro de la estrategia de movilidad sustentable. Al no utilizar combustibles fósiles durante su operación, permitirán reducir emisiones contaminantes y disminuir el ruido urbano en los corredores donde circulen.

Además, estarán equipadas con prestaciones pensadas para mejorar la experiencia de viaje: piso bajo y accesible, rampas para personas con movilidad reducida, aire acondicionado, WiFi, puertos USB, información en tiempo real, sistema multipago, cámaras, GPS y detección de puntos ciegos.
La incorporación de tecnología también será clave para la operación diaria. El sistema contará con monitoreo y asistencia para mejorar la seguridad, la frecuencia y la regularidad del servicio.
Frecuencia, tiempos de viaje e impacto
Uno de los principales objetivos del Trambus será reducir los tiempos de traslado. Según las estimaciones difundidas, el corredor permitiría ahorrar hasta un 40% del tiempo de viaje, con la posibilidad de unir el sur y el norte porteño en menos de una hora.
En hora pico, la frecuencia prevista será de una unidad cada 4 minutos, lo que lo ubicaría como un sistema de alta capacidad para la movilidad urbana. La demanda estimada alcanza los 50.000 usuarios diarios, una cifra que lo convertiría en un nuevo eje estratégico dentro de la red de transporte público de la Ciudad.
Conexión con subtes, trenes y Metrobus
El Trambus no funcionará de manera aislada, sino como parte de una red integrada. Su recorrido permitirá combinar con las líneas de subte A, B, D, E y H, además de vincularse con estaciones ferroviarias como Sáenz, Caballito, Villa Crespo, Palermo y Tres de Febrero.

También tendrá conexión con corredores de Metrobus como Juan B. Justo, Cabildo y Del Sur, ampliando las posibilidades de combinación entre distintos modos de transporte.
De esta manera, el T1 busca convertirse en una alternativa eficiente para viajes largos dentro de la Ciudad, pero también en un complemento para recorridos más cortos entre barrios.
Caballito, uno de los puntos clave de la transformación
La llegada del Trambus también traerá cambios en la circulación vehicular. Uno de los barrios donde más se sentirá la reconfiguración será Caballito, donde se modificarán sentidos de calles y avenidas para adaptar la infraestructura al nuevo corredor.
Entre los principales cambios se destaca la avenida Acoyte, que pasará a tener mano única y sumará un carril exclusivo para el Trambus. También habrá modificaciones sobre Honorio Pueyrredón, que tendrá mano única entre Neuquén y Gaona.

Además, se prevén cambios en calles cercanas: Felipe Vallese pasará a tener doble sentido entre Acoyte y Ambrosetti; Ambrosetti tendrá mano única hacia el sur entre Jauretche y Rivadavia; y Balcarce será mano única hacia el norte entre Yerbal y Rivadavia.
Estas modificaciones forman parte de una reorganización más amplia del tránsito, pensada para permitir la circulación del nuevo sistema y mejorar la fluidez del corredor.
Una nueva etapa para el transporte porteño
El inicio del Trambus está previsto para fines de 2026. Si los plazos avanzan según lo proyectado, Buenos Aires sumará un nuevo sistema de movilidad sustentable, con unidades eléctricas, infraestructura exclusiva y tecnología aplicada al transporte público.
Más allá de la incorporación de vehículos modernos, el proyecto representa una intervención urbana de mayor escala: reorganiza avenidas, crea nuevos paradores, mejora conexiones y busca ofrecer una alternativa más rápida, accesible y sustentable para miles de pasajeros.
Con el T1, la Ciudad apuesta a un modelo que combina eficiencia, conectividad y menor impacto ambiental. Un nuevo capítulo para el transporte público porteño, donde el Trambus promete convertirse en protagonista de la movilidad entre Nueva Pompeya y Aeroparque.
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