El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dispuso que los colectivos que circulan exclusivamente dentro del territorio porteño deberán garantizar una prestación mínima del 50% ante medidas de fuerza gremiales. La medida también alcanza al subte y al Premetro, en el marco de una nueva normativa que busca evitar la interrupción total de servicios considerados clave para la vida cotidiana de la Ciudad.
La decisión fue comunicada oficialmente por el GCBA y forma parte de un decreto firmado por el jefe de Gobierno, Jorge Macri. Según informó la Ciudad, el transporte público de pasajeros fue encuadrado como una actividad de “importancia trascendental” por su rol estratégico en la movilidad urbana.
Se terminó la extorsión de un grupo de sindicalistas que usan a millones de porteños como rehenes para defender sus privilegios.
Firmamos un decreto para que nunca más una minoría organizada pueda paralizar toda una Ciudad: subtes, recolección de residuos y colectivos de la… pic.twitter.com/VpOBPpbzbL
— Jorge Macri (@jorgemacri) June 23, 2026
En ese marco, ante una huelga, paro o reclamo gremial, las empresas deberán asegurar niveles mínimos de funcionamiento. Para el caso de colectivos, subte y Premetro, la prestación mínima será del 50%. En tanto, la recolección de residuos, considerada servicio esencial, deberá garantizar una cobertura del 75%.
Qué colectivos quedarían alcanzados
Uno de los puntos centrales de la medida es su alcance sobre las líneas de colectivos. Según el comunicado oficial, la exigencia regirá para todas aquellas líneas que circulan exclusivamente por el territorio de la Ciudad de Buenos Aires, cuya competencia regulatoria y de fiscalización fue asumida por el Estado porteño.

Esto significa que el nuevo esquema no apunta a todas las líneas que ingresan o atraviesan la Ciudad, sino específicamente a aquellas que prestan servicio íntegramente dentro de CABA y que se encuentran bajo la órbita regulatoria porteña.
La medida abre un nuevo capítulo en la discusión sobre la organización del transporte urbano, especialmente en un escenario donde la Ciudad viene avanzando en la administración directa de distintas líneas de colectivos que operan dentro de su jurisdicción.
El objetivo del decreto
Desde el Gobierno porteño sostienen que la iniciativa busca reducir el impacto de los paros sobre millones de usuarios que dependen del transporte público para trasladarse a sus trabajos, estudios, turnos médicos y actividades cotidianas.
El decreto adhiere a las modificaciones introducidas por la Ley de Modernización Laboral, que define qué sectores revisten carácter esencial y cuáles son considerados actividades de importancia trascendental. En ese marco, se establece la obligatoriedad de garantizar servicios mínimos para evitar la paralización total de determinadas prestaciones.
En el caso del transporte público, la Ciudad remarcó que su funcionamiento resulta clave tanto para los vecinos porteños como para quienes ingresan y salen diariamente de CABA.
Subte, Premetro y colectivos bajo el mismo criterio
La normativa también alcanza a cada una de las líneas de subte y al Premetro. Para su aplicación, el decreto instruye a Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado a definir junto con la concesionaria Emova Movilidad las modalidades operativas necesarias para garantizar la circulación mínima de trenes ante medidas gremiales.
En paralelo, la Secretaría de Trabajo y Empleo, dependiente del Ministerio de Justicia porteño, deberá arbitrar los medios necesarios y convocar a las partes involucradas para asegurar el cumplimiento de los porcentajes fijados.
Un nuevo escenario para los conflictos gremiales
La decisión del GCBA introduce un cambio importante en la forma en que podrían desarrollarse los conflictos gremiales vinculados al transporte porteño. A partir de esta medida, una protesta o paro no debería implicar la interrupción total del servicio en las líneas alcanzadas, sino que las empresas deberán organizar una operación mínima.
El punto que seguramente abrirá debate será cómo se implementará en la práctica ese 50%: qué frecuencias se tomarán como referencia, cómo se distribuirán las unidades durante el día, qué ocurrirá en horas pico y qué mecanismos de control tendrá la Ciudad para verificar el cumplimiento.
También será clave conocer la respuesta de los gremios del sector, ya que la medida impacta directamente sobre el ejercicio de medidas de fuerza en servicios considerados estratégicos para la movilidad urbana.
Una medida con impacto directo en los pasajeros
Para los usuarios, el anuncio representa la posibilidad de contar con un piso mínimo de servicio aun en jornadas de conflicto. Sin embargo, en la práctica, una prestación del 50% podría implicar demoras, menor frecuencia y mayor ocupación de unidades, especialmente en los horarios de mayor demanda.
Por eso, más allá del anuncio oficial, la aplicación concreta será determinante para saber cómo impactará en la experiencia diaria de quienes viajan en colectivo, subte o Premetro dentro de la Ciudad.
Con esta decisión, CABA busca fijar una nueva regla para el transporte público porteño: aun en días de paro, las líneas alcanzadas deberán seguir circulando.







