Un análisis del archivo oficial de recorridos georreferenciados permite dimensionar la complejidad de la red de colectivos de jurisdicción nacional que circula por el Área Metropolitana de Buenos Aires. La base reúne 138 líneas, 90 empresas operadoras y más de 37.500 kilómetros de trazas.
La red de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires puede observarse como una extensa trama de recorridos que se concentra en la Ciudad de Buenos Aires y los partidos más próximos del conurbano, pero que también se expande hacia el norte, el oeste y el sur de la región.
El análisis del archivo georreferenciado, publicado en el Portal de Datos Abiertos de la República Argentina, permite dimensionar esa estructura: la base contiene 1.128 trayectos, correspondientes a 138 líneas nacionales y 569 variantes de recorrido.

Del total de trazas registradas, 566 corresponden a servicios de ida y 562 a servicios de vuelta. La diferencia entre ambos sentidos es pequeña, aunque muestra que no todas las variantes cuentan necesariamente con una representación idéntica en ambas direcciones.
La información también identifica a 90 empresas operadoras. Todas las trazas incluidas en el archivo aparecen bajo jurisdicción nacional, por lo que el relevamiento no representa la totalidad de los colectivos urbanos del AMBA, sino el universo específico contenido en esta base oficial.
Una red con cientos de ramales
Uno de los principales rasgos del sistema es la diversidad de variantes que puede tener una misma línea. El caso más destacado es el de la línea 96, que reúne 35 recorridos diferentes.
En segundo lugar aparecen las líneas 57 y 129, con 19 variantes cada una. Luego se ubica la línea 176, con 15; las líneas 88 y 160, con 14; las líneas 15 y 28, con 12; y las líneas 21 y 79, con 11 variantes.
Esta multiplicidad de ramales refleja la complejidad operativa del transporte metropolitano. Una misma línea puede ofrecer servicios cortos, largos, expresos, fraccionados o con desvíos, y conectar distintas cabeceras mediante recorridos parcialmente superpuestos.
Por ese motivo, la cantidad de líneas por sí sola no alcanza para describir la cobertura real del sistema. Las variantes permiten observar con mayor precisión cómo se distribuyen los servicios y qué sectores del territorio son conectados por cada operador.
Más de 37.500 kilómetros de trazas
La suma de las distancias aproximadas de todos los recorridos incluidos en el archivo alcanza los 37.584 kilómetros. En promedio, cada trayecto tiene una extensión cercana a los 33,3 kilómetros.
El recorrido más largo detectado en la base corresponde a la línea 57, ramal B, en sentido ida, con una distancia aproximada de 131,7 kilómetros. Su extensión da cuenta del alcance territorial que pueden tener algunos servicios nacionales, capaces de atravesar varios municipios y conectar zonas muy alejadas del centro metropolitano.
Las distancias fueron calculadas a partir de las coordenadas que componen cada traza, por lo que deben interpretarse como una estimación geográfica del recorrido representado en el archivo y no necesariamente como el kilometraje operativo informado por cada empresa.
Concentración en los corredores centrales
La visualización conjunta de los recorridos muestra una fuerte densidad de servicios en el núcleo conformado por la Ciudad de Buenos Aires y los municipios más próximos del conurbano.
Desde ese centro, las trazas se extienden de manera radial hacia distintos puntos del AMBA. Los principales corredores presentan una importante superposición de líneas y ramales, especialmente en los accesos a la Ciudad y en los ejes que conectan los grandes centros urbanos de la región.
El mapa también permite reconocer áreas con una mayor dispersión de servicios. En los sectores periféricos, los recorridos suelen ser más extensos y menos densos, mientras que en las zonas centrales varias líneas comparten tramos o circulan por corredores paralelos.
Esta configuración responde a la estructura histórica del transporte metropolitano, organizada en gran medida para conectar los municipios del conurbano con la Ciudad de Buenos Aires, aunque también existen recorridos transversales y servicios que vinculan distintas localidades sin ingresar al área central.
Una base para estudiar cobertura y conectividad
La publicación de datos georreferenciados permite realizar análisis que van más allá del listado tradicional de líneas y ramales. A partir de estas trazas es posible estudiar la cobertura territorial, la superposición de servicios, la extensión de los recorridos y la relación entre las distintas zonas del AMBA.
Sin embargo, la información debe leerse como una fotografía de la base disponible. Los recorridos pueden modificarse por cambios operativos, obras, desvíos o nuevas autorizaciones, y el archivo no incluye por sí solo datos sobre frecuencias, cantidad de pasajeros, horarios o calidad del servicio.
Aun con esas limitaciones, el conjunto de datos ofrece una imagen clara de la magnitud del sistema: 1.128 trayectos, 569 variantes, 138 líneas y 90 empresas, distribuidos en una red que supera los 37.500 kilómetros de trazas georreferenciadas.
La infografía que acompaña este artículo resume los principales indicadores y permite observar cómo se despliega la red de colectivos nacionales sobre el territorio metropolitano.
Fuente:
Portal de Datos Abiertos de la República Argentina: https://datos.gob.ar







