Paula Chaves recorrió San Martín junto a Marta, la madre del futbolista argentino, para reconstruir el camino familiar que llevó a Enzo Fernández desde sus primeros entrenamientos hasta la consagración en el Mundial de Qatar.
Antes de convertirse en campeón del mundo, brillar con la camiseta de la Selección argentina y jugar en las principales ligas internacionales, Enzo Fernández fue un chico de San Martín que viajaba en colectivo para perseguir su sueño de ser futbolista.
Esa historia es la protagonista de una nueva entrega de “Madre Argentina”, el ciclo conducido por Paula Chaves y emitido por OLGA, en el que Marta, la mamá del mediocampista, repasa los esfuerzos, las emociones y los momentos que marcaron el crecimiento deportivo de su hijo.
Durante un recorrido por la ciudad natal del futbolista, ambas reconstruyen el camino que atravesó la familia Fernández para acompañar a Enzo desde sus primeros pasos en el fútbol infantil hasta su llegada a River Plate.
El 28, un viaje cargado de sueños
Uno de los recuerdos centrales del relato está relacionado con los viajes que realizaban en la Línea 28 para llegar a los entrenamientos de River.
Como sucede con miles de jóvenes futbolistas del conurbano bonaerense, el colectivo formó parte de una rutina marcada por los horarios, las distancias, el esfuerzo familiar y la ilusión de alcanzar una oportunidad en el fútbol profesional.
Cada traslado representaba mucho más que un simple viaje. Era una parte fundamental de un recorrido que comenzaba en San Martín y tenía como destino las divisiones inferiores del club de Núñez.
Con el paso del tiempo, aquel chico que viajaba para entrenarse logró avanzar en las categorías juveniles, debutar profesionalmente y consolidarse como una de las grandes apariciones del fútbol argentino.
De San Martín al mundo
La carrera de Enzo Fernández tuvo un crecimiento acelerado. Luego de formarse en River, el mediocampista sumó experiencia en Defensa y Justicia, regresó al conjunto millonario y posteriormente dio el salto al fútbol europeo.
Sin embargo, el momento que lo instaló definitivamente en la memoria de los argentinos llegó durante el Mundial de Qatar.
En el partido frente a México, correspondiente a la fase de grupos, Fernández convirtió uno de los goles más recordados del torneo. Su remate selló la victoria argentina y desató un desahogo colectivo en un momento decisivo para el equipo dirigido por Lionel Scaloni.
Para Marta, aquel gol tuvo una dimensión especial. Detrás del festejo aparecieron los recuerdos de los primeros entrenamientos, los viajes, las dificultades y el acompañamiento permanente de toda la familia.
La historia alcanzó su punto máximo con la consagración de la Selección argentina como campeona del mundo el 18 de diciembre de 2022.
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La mirada de una madre
“Madre Argentina” propone conocer a los protagonistas del deporte desde una perspectiva diferente: la de las mujeres que los acompañaron desde el comienzo, cuando todavía no existían los estadios llenos, los contratos internacionales ni el reconocimiento público.
En este episodio, Marta muestra el costado más íntimo de Enzo Fernández y recuerda los sacrificios realizados para sostener su vocación. El recorrido por San Martín funciona también como un regreso a los lugares donde comenzó una historia que, años más tarde, llegaría a lo más alto del fútbol mundial.
El programa vincula así la vida cotidiana del barrio con la dimensión internacional que alcanzó el futbolista. Del colectivo 28 a River, de San Martín a Qatar y de las divisiones inferiores a levantar la Copa del Mundo.
El episodio ya puede verse en YouTube
La entrevista completa de Paula Chaves con Marta ya se encuentra disponible en el canal de OLGA en YouTube.
El nuevo capítulo de “Madre Argentina” recupera una historia de perseverancia, apoyo familiar y sueños cumplidos. Un relato en el que el fútbol ocupa un lugar central, pero donde también aparecen el barrio, los viajes en colectivo y la fuerza de una madre que acompañó a su hijo durante todo el camino.
Porque antes de ser campeón del mundo, Enzo Fernández fue un chico que subía al 28 con una ilusión: llegar a River y convertirse en futbolista.








