Las empresas fueron autorizadas provisoriamente durante 90 días para incorporar ramales y cubrir sectores afectados por la interrupción de diferentes servicios. Los cambios conectarán Carapachay, Boulogne, Villa Adelina, Martínez, Beccar, Acassuso, Garín y otras localidades de la zona norte.
El sistema de transporte público de San Isidro comienza una nueva etapa con la ampliación de los recorridos de las líneas 228, 314, 338 y 343, que incorporarán servicios destinados a recuperar conexiones que habían quedado sin cobertura tras la suspensión de distintas líneas comunales y provinciales.
Las autorizaciones fueron firmadas por el Ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires y tendrán una vigencia inicial de 90 días. Durante ese período se evaluará el funcionamiento de los nuevos ramales, la demanda de pasajeros y la posibilidad de avanzar hacia una reorganización definitiva del esquema operativo.
La medida busca garantizar la movilidad de miles de usuarios de San Isidro y otros municipios de la zona norte, especialmente en los sectores que dependían de los servicios prestados por las líneas 333, 407, 437 y 707.
La Línea 343 suma nuevos ramales y absorbe recorridos
La Línea 343 mantendrá sus servicios habituales, pero tendrá un papel central en el nuevo esquema. La empresa incorporará los dos ramales que pertenecían a la Línea 333, aunque con una modificación importante: los nuevos recorridos partirán desde la terminal de Carapachay, en lugar de comenzar en el Bajo Boulogne.
Desde Carapachay, las unidades pasarán por la estación Villa Adelina, la estación Boulogne y Camino Morón, donde se integrarán a las antiguas trazas de la 333 con destino hacia Acassuso y Olivos.

También se agregará una variante del ramal 304. A la altura del Hospital Materno Infantil, los colectivos se desviarán por las calles 3 de Febrero y Diego Palma, para continuar por Rolón y José Ingenieros antes de retomar su recorrido habitual.
Por otra parte, el ramal conocido como 343 por Lourdes incorporará un desdoblamiento que continuará por avenida Mitre hasta avenida Santa Fe, utilizando la calle Edison. Este tramo recuperará parcialmente la cobertura que ofrecía la antigua Línea 407 antes de volver a conectarse con el recorrido hacia Carupá.
La Línea 343 sumará además un nuevo ramal desde su terminal, pasando por Camino Morón, el Batallón de Arsenales de San Isidro —BASI—, La Horqueta y Beccar, hasta llegar a la rotonda de Acassuso, donde iniciará el regreso.
Un nuevo ramal de la Línea 314 llegará hasta Martínez
La Línea 314 también conservará sus recorridos actuales y agregará un nuevo servicio entre Boulogne, Villa Adelina y Martínez.
El ramal partirá desde la terminal de Boulogne, pasará por el centro comercial Soleil y llegará a la estación Boulogne a través de la calle Yrigoyen. Luego continuará por el Hospital Municipal Ciudad de Boulogne y avanzará hacia Villa Adelina.

Posteriormente, cruzará la autopista Panamericana por Fondo de la Legua y seguirá por las calles Entre Ríos y Libertad hasta llegar a Martínez, donde comenzará el recorrido de regreso.
La incorporación permitirá mejorar la conexión transversal entre diferentes localidades del partido y facilitará el acceso a centros comerciales, estaciones ferroviarias, hospitales y barrios residenciales.
La Línea 338 tendrá un servicio corto por Márquez
La Línea 338, conocida tradicionalmente como La Costera, incorporará un recorrido corto entre la zona de Márquez y Centenario y la intersección de Sarratea y Avelino Rolón.
San Isidro: La Línea 338 tendrá un servicio corto por Márquez
El nuevo servicio funcionará como un recorte de su recorrido habitual y permitirá reforzar la circulación dentro del corredor, ofreciendo una alternativa para los pasajeros que realizan trayectos de menor distancia dentro de San Isidro y Boulogne.
La 338 continuará prestando sus servicios tradicionales, por lo que esta variante se sumará a la oferta existente sin reemplazar los recorridos de larga distancia.
La Línea 228 incorpora el recorrido de la 437
Por su parte, la Línea 228 absorberá la totalidad del ramal de la antigua Línea 437 que conectaba Garín con el Bajo de San Isidro.
El servicio mantendrá la traza que atravesaba Boulogne y distintas zonas del norte del conurbano, recuperando una conexión importante entre los partidos de Escobar y San Isidro.
La incorporación representa una solución provisoria para los pasajeros que utilizaban la 437 para llegar a centros comerciales, establecimientos educativos, hospitales, estaciones ferroviarias y zonas laborales.
Una solución transitoria mientras se redefine el sistema
La reorganización se produce en el marco de las negociaciones impulsadas por el Ministerio de Transporte bonaerense para recuperar los servicios y los puestos laborales afectados por la crisis de la Línea 707.
Según informó oficialmente la Provincia, las cuatro empresas fueron habilitadas provisionalmente para garantizar la cobertura mientras se trabaja en la normalización definitiva del sistema.
Durante los próximos tres meses, las autoridades analizarán el comportamiento de los nuevos ramales y su capacidad para responder a las necesidades de los pasajeros.
La modificación representa una de las reestructuraciones más importantes de los últimos años para el transporte de San Isidro. Aunque se trata de una solución transitoria, los nuevos recorridos permitirán restablecer conexiones estratégicas y ofrecer alternativas a numerosos usuarios que habían quedado afectados por la interrupción de los servicios anteriores.







