La carrocera brasileña, con más de 20 años de trayectoria y presencia internacional, inicia una nueva etapa en el mercado argentino a través de su representante oficial.
El mercado argentino de buses suma un nuevo jugador de peso regional. La carrocera brasileña Mascarello Carrocerías e Ônibus desembarca oficialmente en el país de la mano de Buswagen S.A., que será su representante en Argentina.
La llegada de la marca representa un movimiento relevante para el sector, especialmente en un contexto donde las empresas de transporte buscan alternativas para renovar flotas, incorporar nuevas configuraciones y acceder a productos con respaldo industrial, posventa y experiencia comprobada en distintos mercados.

Fundada en 2003 en Cascavel, estado de Paraná, Mascarello se consolidó como una de las carroceras más importantes de Brasil. La propia compañía destaca que fue la primera encarroçadora de ônibus del Paraná y que trabaja sobre una línea completa de vehículos urbanos, rodoviarios, de fretamento, midis y micros, con foco en innovación, confort, seguridad y sustentabilidad.
El desembarco local se canaliza a través de Mascarello Argentina, plataforma que ya presenta modelos para el mercado nacional, entre ellos el Gran Micro S3, el urbano Gran Via y los buses Roma R6, Roma R4 y Roma M4. En su sitio local, la marca resume su propuesta bajo el concepto “Transportando sueños” y remarca que cuenta con más de 20 años de experiencia, presencia en 23 países y desarrollo de autobuses y carrocerías de alta calidad y tecnología.
Para Buswagen S.A., el acuerdo implica ampliar su propuesta comercial con una marca brasileña de fuerte crecimiento. En redes sociales, la firma presentó el arribo como el “desembarco oficial” de Mascarello junto a Buswagen, destacando la llegada de una nueva alternativa para el transporte argentino.
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La entrada de Mascarello se da, además, en un momento de expansión para la compañía en Brasil. Según información publicada por la propia firma, durante el primer bimestre de 2026 alcanzó una producción de 582 unidades, superando en ese período a Marcopolo, que registró 538 unidades, un dato que la empresa presenta como señal de su crecimiento dentro del mercado brasileño de carrocerías urbanas.
Más allá del dato industrial, la llegada de Mascarello abre una expectativa concreta: ver cómo se adaptarán sus productos a las necesidades del transporte argentino, tanto en servicios urbanos como en segmentos de media distancia, turismo, charter y transporte institucional. La clave estará en la disponibilidad de unidades, la homologación, el soporte técnico, el abastecimiento de repuestos y la respuesta de los operadores locales.

En un mercado históricamente competitivo y con fuerte tradición carrocera propia, el arribo de una marca brasileña con escala regional no pasa inadvertido. Mascarello llega con una propuesta basada en diseño, tecnología y variedad de modelos; Buswagen, por su parte, será el puente comercial para insertar esos productos en Argentina.
El tiempo dirá si este desembarco se convierte en una presencia puntual o en el inicio de una nueva etapa para la oferta de carrocerías importadas en el país. Por ahora, el dato ya marca una novedad para el mundo del transporte: Mascarello empieza a rodar en Argentina.







