La marca sueca exhibió en Lat.Bus 2026 el nuevo K 280 4×2 gMillennium, desarrollado junto a la carrocera brasileña Caio. Puede utilizar gas natural o biometano, transportar hasta 88 pasajeros y recorrer entre 300 y 350 kilómetros con una carga.
Scania aprovechó la última edición de Lat.Bus 2026, realizada entre el 11 y el 13 de agosto en el São Paulo Expo, Brasil, para presentar una de sus principales novedades destinadas al transporte público urbano: el K 280 4×2 Caio gMillennium, su nueva propuesta de piso bajo impulsada a gas natural y biometano.


El vehículo, desarrollado conjuntamente por Scania y la fabricante brasileña de carrocerías Caio, fue uno de los protagonistas del stand de la compañía durante la exposición latinoamericana y representa una nueva alternativa dentro de la estrategia de descarbonización del fabricante.
A diferencia de las soluciones eléctricas a batería, el modelo apuesta por la utilización de gas natural y, especialmente, biometano, un combustible renovable que puede producirse a partir del tratamiento de residuos orgánicos.
Un urbano de 13 metros y capacidad para 88 pasajeros
La unidad presentada en Lat.Bus fue configurada sobre un chasis Scania K 280 4×2 con carrocería Caio gMillennium, tiene 13 metros de longitud y capacidad para transportar hasta 88 pasajeros.
La plataforma admite carrocerías de hasta 14 metros y puede configurarse tanto con piso convencional como con piso bajo, una característica especialmente importante para operaciones urbanas por facilitar y acelerar el ascenso y descenso de pasajeros.

Scania planteó al nuevo modelo para servicios urbanos, corredores BRT e incluso determinadas operaciones intermunicipales, ampliando así las posibilidades de utilización de la tecnología a gas dentro del transporte de pasajeros.
Motor de 280 CV y 350 kilómetros de autonomía
El K 280 utiliza un motor de 9 litros de ciclo Otto, desarrollado para trabajar con gas natural, biometano o una combinación de ambos combustibles.
Entrega 280 CV de potencia y 1.350 Nm de torque y está asociado a una transmisión automática ZF EcoLife 2.

Uno de los datos más destacados es su autonomía.
Según Scania, el colectivo puede recorrer entre 300 y 350 kilómetros por carga, una cifra que permitiría cubrir una parte importante de las operaciones urbanas diarias sin necesidad de realizar una recarga intermedia.
Para conseguirlo, el vehículo incorpora cuatro cilindros Tipo 4 fabricados en fibra de carbono, instalados sobre el techo.
Estos depósitos son aproximadamente 70% más livianos que los cilindros convencionales, lo que permite incrementar la cantidad de combustible almacenada reduciendo al mismo tiempo el impacto del sistema sobre el peso total del vehículo.
La capacidad conjunta alcanza aproximadamente los 220 metros cúbicos de gas.
Suspensión neumática y asistencias de seguridad
La configuración presentada también incorpora suspensión neumática tanto en el eje delantero como en el trasero, apuntando a mejorar el confort de marcha en recorridos urbanos.
En materia de seguridad, cuenta de serie con frenado autónomo de emergencia (AEB) y puede incorporar opcionalmente otras asistencias, entre ellas control de velocidad crucero y alerta de salida involuntaria de carril (LDW).
Después de Lat.Bus, el próximo desafío estará en las calles
La presentación realizada en Lat.Bus no quedó planteada únicamente como una exhibición tecnológica.
La unidad de 13 metros destinada a São Paulo se encontraba, al momento de la feria, atravesando las etapas finales del proceso de homologación solicitado por SPTrans, el organismo que administra el transporte público de la capital paulista.

Una vez completado ese procedimiento, Scania prevé utilizar el colectivo para realizar demostraciones en condiciones reales de servicio en las calles de São Paulo, con pruebas previstas a partir de septiembre.
De esta manera, el fabricante podrá evaluar el comportamiento del sistema de propulsión, la autonomía y el consumo dentro de una de las redes de transporte público más grandes de América Latina.
El biometano gana terreno como alternativa al diésel
La aparición del K 280 gMillennium también volvió a poner sobre la mesa una discusión cada vez más presente dentro de la industria: la transición energética de los colectivos no parece tener un único camino.
Mientras numerosos fabricantes avanzan con plataformas 100% eléctricas, Scania continúa apostando a una estrategia que incluye distintas tecnologías y combustibles.
En ese esquema, el biometano ocupa un lugar particular porque puede obtenerse a partir de residuos orgánicos y utilizar infraestructura y tecnologías asociadas al gas, permitiendo reducir considerablemente la huella de carbono sin depender exclusivamente de la electrificación de las flotas.
Scania considera al biometano no sólo como un combustible renovable sino también como una herramienta vinculada con la economía circular, al permitir transformar residuos locales en energía para el transporte.
Scania también llevó la tecnología Super a sus buses
El urbano a gas no fue la única novedad importante que Scania mostró durante Lat.Bus 2026.
La compañía también presentó oficialmente en Brasil su nueva generación de chasis Super para buses de media y larga distancia, trasladando al transporte de pasajeros parte de la tecnología que ya había incorporado en su gama de camiones.
La familia quedó conformada por los K 350, K 390 y K 430, equipados con motores de 11 litros, y los K 460 y K 500, con propulsores de 13 litros y potencias de hasta 500 CV. Scania asegura que el nuevo tren motriz permite obtener una mejora de aproximadamente 8% en el consumo de combustible respecto de la generación anterior Euro 6.
Así, la participación de Scania en Lat.Bus 2026 dejó en evidencia dos caminos paralelos dentro de su estrategia para el transporte de pasajeros: mayor eficiencia para los motores convencionales y una expansión de las alternativas a gas y biometano para las operaciones urbanas.
El K 280 gMillennium será ahora una de las unidades a seguir de cerca cuando abandone el ámbito de las exposiciones y comience a demostrar, en el tránsito cotidiano de São Paulo, hasta dónde puede llegar el biometano como alternativa para la próxima generación del transporte público.







