La ciudad italiana de Bergamo se prepara para poner en marcha uno de los proyectos de transporte eléctrico más avanzados de Europa. A partir del 3 de agosto de 2026, un nuevo corredor de Bus Rapid Transit completamente eléctrico conectará las estaciones ferroviarias de Bergamo y Verdellino, atravesando seis municipios de la región de Lombardía.
El sistema, denominado e-BRT, combinará colectivos articulados de gran capacidad con infraestructura exclusiva, prioridad semafórica, información en tiempo real y estaciones equipadas. El objetivo es ofrecer tiempos de viaje y niveles de regularidad comparables con los de un tranvía, pero utilizando vehículos sobre neumáticos.
El corredor tendrá una extensión total de 29,7 kilómetros sumando ambos sentidos y pasará por Bergamo, Lallio, Dalmine, Osio Sopra, Osio Sotto y Verdellino. También atenderá sectores estratégicos como el campus científico y tecnológico Kilometro Rosso.
Carriles exclusivos y prioridad en los semáforos
Una de las principales diferencias respecto de una línea convencional será la infraestructura. Aproximadamente el 73% del recorrido se desarrollará sobre carriles reservados, mientras que las intersecciones incorporarán sistemas de prioridad semafórica.
Cuando una unidad se aproxime a un cruce, el sistema podrá modificar las fases de los semáforos para reducir las detenciones y mantener la regularidad del servicio. Los colectivos, las estaciones y el centro de control permanecerán conectados mediante un sistema de gestión que permitirá seguir la ubicación de la flota y actuar ante demoras o interrupciones.

La combinación de carriles exclusivos y prioridad semafórica permitirá completar el viaje desde la estación de Bergamo hasta Dalmine en aproximadamente 22 minutos. El recorrido completo hasta Verdellino demandará alrededor de 39 minutos.
El proyecto contará con 36 paradas, distribuidas en ambos sentidos, que ofrecerán información sobre los próximos servicios. Las estaciones también incorporarán videovigilancia, dispositivos sonoros para pasajeros con discapacidad visual y soluciones de accesibilidad para personas con movilidad reducida.
Una flota de 15 articulados Yutong
La operación estará a cargo de una flota de 15 Yutong U18 eléctricos, colectivos articulados de 18 metros destinados a servicios urbanos de alta demanda.
Las unidades dispondrán de piso bajo, espacios reservados para sillas de ruedas y conectores USB-C. Su capacidad rondará los 120 pasajeros, dependiendo de la configuración utilizada, y estarán equipadas con baterías de 528 kWh.

Los espejos retrovisores convencionales serán reemplazados por cámaras exteriores conectadas con pantallas instaladas en el puesto de conducción. Esta solución busca ampliar el campo visual del conductor y reducir los puntos ciegos, especialmente relevantes en vehículos articulados de gran longitud.
Además, cada colectivo estará integrado al sistema de localización y gestión de flota. Los datos de circulación se enviarán al centro operativo y a las paradas para actualizar en tiempo real los horarios estimados de llegada.
Carga rápida mediante pantógrafos de 600 kW
El esquema energético combinará carga nocturna con recargas de oportunidad durante la jornada. En las cabeceras y puntos operativos se instalaron pantógrafos capaces de suministrar hasta 600 kW.
Cuando una unidad se ubique debajo del cargador, el pantógrafo descenderá automáticamente y establecerá la conexión con el colectivo. La alta potencia permitirá recuperar energía durante las pausas operativas, sin necesidad de retirar el vehículo del servicio durante períodos prolongados.

Por la noche, los colectivos utilizarán cargadores de 100 kW instalados en los depósitos. La combinación de ambos sistemas busca garantizar la autonomía necesaria sin sobredimensionar las baterías y permite sostener jornadas intensivas con vehículos de gran capacidad.
Este modelo de carga representa uno de los aspectos más relevantes del proyecto. En lugar de depender exclusivamente de una recarga nocturna, el e-BRT utiliza la infraestructura de las cabeceras para recuperar energía durante la operación cotidiana.
Una implementación por etapas
El servicio comenzará el 3 de agosto con una frecuencia aproximada de 15 minutos. A partir del 31 de agosto, el intervalo se reducirá a diez minutos.
La programación completa se aplicará desde el 14 de septiembre, coincidiendo con el inicio del período de mayor demanda. Durante las horas pico, las unidades podrían circular cada 7,5 minutos.
ATB, la empresa responsable del transporte público de Bergamo, realizará un seguimiento de la demanda y del funcionamiento operativo durante las primeras semanas. Los datos obtenidos permitirán ajustar frecuencias, tiempos de viaje y coordinación con los servicios ferroviarios.
La conexión entre ambas estaciones constituye otro componente central del proyecto. El corredor fue diseñado como parte de una red integrada, de manera que los pasajeros puedan combinar el colectivo con los trenes regionales y otros servicios urbanos.
Estaciones inteligentes y energía solar
Las nuevas paradas incorporan paneles informativos, iluminación, cámaras de seguridad y sistemas de accesibilidad. Parte de la infraestructura también utilizará energía producida mediante paneles fotovoltaicos.
El proyecto incluye instalaciones solares en los depósitos y otras estructuras vinculadas con la operación. Según las estimaciones oficiales, la circulación de los colectivos eléctricos y la reducción del uso del automóvil permitirán evitar alrededor de 780 toneladas de dióxido de carbono por año. La generación fotovoltaica aportaría una reducción adicional cercana a las 183 toneladas anuales.
El diseño urbano contempla además nuevas áreas verdes y la plantación de árboles para compensar los ejemplares retirados durante las obras.
El objetivo: quitar 1,8 millones de viajes en automóvil
Las autoridades esperan que el nuevo corredor pueda trasladar hacia el transporte público aproximadamente 1,8 millones de viajes anuales que actualmente se realizan en automóvil.
El desafío no consiste solamente en incorporar unidades eléctricas. Para competir con el vehículo particular, el sistema deberá ofrecer tiempos previsibles, frecuencias elevadas, conexiones eficientes y paradas confortables.
Por ese motivo, el proyecto de Bergamo representa una intervención más amplia que una simple renovación de flota. Los colectivos eléctricos son apenas uno de los componentes de un sistema que también incluye carriles reservados, prioridad semafórica, estaciones inteligentes, control centralizado y carga de oportunidad.
El resultado se acerca al concepto de un “metro ligero sobre neumáticos”: un corredor de alta capacidad que busca alcanzar prestaciones similares a las ferroviarias sin instalar vías ni una red aérea continua.
La experiencia será observada por otras ciudades que buscan electrificar sus sistemas sin limitarse a sustituir colectivos diésel por vehículos a batería. Bergamo intentará demostrar que la tecnología alcanza su mayor impacto cuando forma parte de una transformación integral de la infraestructura y la operación.







