Paraguay dio un nuevo paso en su estrategia para posicionarse dentro de la industria de la movilidad sustentable. La empresa taiwanesa Master Bus inició la fase de ejecución de su futura planta de ensamblaje de colectivos eléctricos en Ciudad del Este, departamento de Alto Paraná, con una inversión estimada en US$30 millones.
El proyecto representa uno de los desarrollos industriales más importantes vinculados al transporte eléctrico en el país y busca transformar a Paraguay en un centro de producción para abastecer tanto al mercado interno como a otros países del Mercosur.
Producción local con visión regional
La compañía ya se encuentra formalmente constituida en Paraguay y avanza en la instalación de la fábrica, donde inicialmente se producirán tres modelos de colectivos eléctricos destinados a servicios urbanos e interurbanos.
Además, la empresa analiza la adquisición de un segundo predio en Asunción, lo que permitiría ampliar su capacidad productiva y fortalecer su presencia en el país.
Uno de los objetivos del proyecto es desarrollar una red de proveedores locales para incrementar la integración de componentes nacionales y consolidar una cadena de valor vinculada a la electromovilidad.
Hasta 2.500 nuevos puestos de trabajo
De acuerdo con las estimaciones oficiales, la iniciativa podría generar hasta 2.500 empleos, tanto directos como indirectos, impulsando el desarrollo industrial y tecnológico de Paraguay.
En una primera etapa, la producción estará orientada al mercado paraguayo, aunque el plan contempla que las unidades puedan exportarse posteriormente a otros países del Mercosur, entre ellos Argentina, Brasil y Uruguay.
Un nuevo jugador en la industria regional
La instalación de Master Bus refleja una tendencia que comienza a consolidarse en América Latina: varios países buscan atraer inversiones para fabricar localmente vehículos eléctricos, reduciendo la dependencia de las importaciones y desarrollando capacidades industriales propias.
Mientras Brasil concentra buena parte de las inversiones de fabricantes chinos y Colombia avanza con grandes flotas eléctricas para transporte urbano, Paraguay apuesta ahora por convertirse en un nuevo actor dentro de la producción regional de colectivos eléctricos.
¿Qué puede significar para Argentina?
La cercanía geográfica y la pertenencia al Mercosur convierten a Argentina en un mercado potencial para las futuras unidades fabricadas en Paraguay.
Si el proyecto alcanza la escala prevista, podría abrir la puerta a una nueva oferta regional de colectivos eléctricos con menores costos logísticos y mayores posibilidades de integración comercial dentro del bloque.
Para las ciudades argentinas que evalúan incorporar flotas de cero emisiones, contar con un fabricante instalado en la región podría facilitar el acceso a vehículos, repuestos y servicios técnicos, además de fomentar nuevas alianzas industriales.
La iniciativa también evidencia que la transición hacia la electromovilidad ya no depende exclusivamente de Europa o China: Sudamérica comienza a desarrollar su propia capacidad de producción, con proyectos que buscan abastecer a toda la región desde el Mercosur.







