La primera línea del sistema eléctrico conectará Nueva Pompeya con Aeroparque y permitirá combinar con las líneas A, B, D, E y H. El proyecto busca reducir los tiempos de viaje, evitar el paso por el centro y fortalecer la integración entre los barrios del norte y el sur de Buenos Aires.
La llegada del TramBus no solamente sumará un nuevo modo de transporte eléctrico a la Ciudad de Buenos Aires. Uno de los principales objetivos del proyecto será completar conexiones transversales que actualmente requieren varias combinaciones o recorridos extensos por el centro porteño.
La primera línea, denominada T1, unirá el Centro de Trasbordo Sáenz, en Nueva Pompeya, con el Aeroparque Jorge Newbery. A lo largo de su recorrido permitirá acceder a las cinco líneas de Subte que atraviesan distintos sectores de la Ciudad: la D, B, A, E y H.
De esta manera, el TramBus funcionará como una especie de corredor distribuidor en superficie, capaz de vincular estaciones que hoy no cuentan con una conexión directa entre sí.
Las cinco conexiones con el Subte
En el extremo norte, el recorrido tendrá vinculación con la estación Palermo de la Línea D, una combinación estratégica para los pasajeros que se desplacen hacia Plaza Italia, Belgrano, Núñez o el centro porteño.
Más adelante, el servicio se conectará con Dorrego de la Línea B, en el entorno de Chacarita y Villa Crespo. Esta combinación permitirá acceder al corredor de la avenida Corrientes y continuar hacia sectores como Villa Urquiza, Almagro, Balvanera y el Microcentro.

En Caballito, el TramBus se integrará con la Línea A, mediante las estaciones ubicadas en el entorno de Acoyte y Río de Janeiro. Esta conexión facilitará los desplazamientos hacia Flores, Primera Junta, Once y Plaza de Mayo.
El recorrido continuará hacia la estación Avenida La Plata de la Línea E, que permitirá viajar hacia Retiro, Constitución, el Bajo porteño, Parque Chacabuco y Flores.
Finalmente, en el sur de la Ciudad, el corredor tendrá conexión con Hospitales de la Línea H, reforzando el acceso al área sanitaria de Parque Patricios y a una línea que cruza transversalmente gran parte de la red porteña.
Un recorrido sin pasar por el centro
Una de las principales ventajas del trazado será la posibilidad de unir diferentes barrios y líneas de Subte sin necesidad de viajar previamente hacia el centro.
La T1 atravesará Nueva Pompeya, Parque Patricios, Boedo, Parque Chacabuco, Almagro, Caballito, Villa Crespo y Palermo antes de llegar al sector de Aeroparque. El recorrido utilizará avenidas como Sáenz, La Plata, Rivadavia, Ángel Gallardo, Juan B. Justo, Honorio Pueyrredón y Dorrego.

La conexión transversal será especialmente importante para los pasajeros que actualmente deben realizar dos o más combinaciones para viajar entre el sur y el norte de la Ciudad.
Según las estimaciones oficiales, trayectos que hoy pueden superar los 90 minutos podrían completarse en menos de una hora. La reducción proyectada en los tiempos de viaje alcanza hasta un 40% entre Nueva Pompeya y Aeroparque.
Carriles exclusivos y prioridad semafórica
Aunque su nombre remite a un tranvía, el TramBus circulará sobre neumáticos y no necesitará vías ferroviarias. Esta característica permitirá implementar el servicio utilizando la infraestructura vial existente y realizar modificaciones en el recorrido con mayor flexibilidad.

Las unidades circularán por carriles exclusivos y preferenciales, complementados con semáforos inteligentes que otorgarán prioridad de paso en las principales intersecciones.
La frecuencia prevista será de un servicio cada cuatro minutos durante las horas de mayor demanda, mientras que las paradas estarán distribuidas aproximadamente cada 500 metros. El Gobierno porteño estima que la T1 beneficiará a unos 50.000 pasajeros diarios.
También conectará con los ferrocarriles
La integración no quedará limitada al Subte. El corredor tendrá conexiones con cinco estaciones ferroviarias correspondientes a los ferrocarriles Mitre, San Martín, Sarmiento y Belgrano Sur.
Entre los puntos destacados aparecen Palermo, Tres de Febrero, Villa Crespo, Caballito y Sáenz. También se vinculará con los corredores de Metrobus de Juan B. Justo y del Sur, ampliando las posibilidades de combinación con colectivos y trenes metropolitanos.
Este esquema busca consolidar al TramBus como una pieza de articulación entre distintos medios de transporte, más que como un servicio aislado.
Un sistema eléctrico fabricado en la Argentina
Las unidades destinadas al proyecto serán 100% eléctricas y fueron fabricadas en el país. Estarán equipadas con piso bajo, rampas y espacios para pasajeros con movilidad reducida, además de aire acondicionado, conexión wifi, puertos USB y sistemas de información visual.



También incorporarán asistentes de seguridad para el conductor, cámaras, monitoreo de puntos ciegos, alerta de colisión y sistemas de posicionamiento satelital.
Al no generar emisiones durante la circulación y producir menos ruido que un colectivo convencional, el sistema también forma parte de la estrategia porteña de descarbonización del transporte público.
Una nueva pieza para la red porteña
La importancia del TramBus estará menos vinculada con la creación de un vehículo completamente diferente y más con la manera en que se integrará a la red existente.
Al conectar cinco líneas de Subte, distintos ferrocarriles, corredores de Metrobus y barrios ubicados fuera del área central, la T1 podría convertirse en una alternativa para redistribuir viajes y reducir la necesidad de ingresar al Microcentro para realizar combinaciones.

La puesta en marcha está proyectada para fines de 2026. Mientras tanto, continúan las obras de repavimentación, construcción de paradores, adaptación de avenidas e instalación de nueva infraestructura semafórica en diferentes puntos del trazado.







