Los registros oficiales muestran que la cantidad de tarjetas utilizadas en colectivos, trenes y subtes todavía no recuperó los niveles previos a la pandemia. El retroceso es especialmente fuerte en los modos ferroviarios.
La cantidad de personas que utilizan diariamente la tarjeta SUBE en el Área Metropolitana de Buenos Aires atraviesa una etapa de contracción luego de la recuperación registrada tras la pandemia. Según datos de la Dirección Nacional de Desarrollo Tecnológico del Ministerio de Transporte, el promedio diario de tarjetas usadas en el AMBA alcanzó su nivel más alto reciente en 2023 y comenzó a descender a partir de 2024.
La base analizada comprende información diaria entre el 1 de enero de 2020 y el 6 de junio de 2026, desagregada por colectivo, subte y tren. Los datos contabilizan tarjetas únicas y no necesariamente viajes: una misma persona puede realizar más de un traslado o utilizar distintos medios de transporte durante una jornada.

En 2023 se registró un promedio de aproximadamente 3,25 millones de tarjetas por día en el conjunto del sistema. Fue el mayor valor anual del período analizado. En 2024, el promedio descendió a cerca de 3,18 millones y en 2025 volvió a bajar, hasta ubicarse en torno a los 2,99 millones diarios.
La tendencia negativa continuó durante los primeros meses de 2026. Entre el 1 de enero y el 6 de junio, el promedio fue de aproximadamente 2,73 millones de usuarios por día, un 5,4% menos que en el mismo período de 2025.
El subte y el tren, los modos más afectados
La caída no fue igual en todos los medios de transporte. El colectivo continúa siendo el modo con mayor cantidad de usuarios y también el que muestra una mayor capacidad de recuperación.
En la comparación entre los primeros meses de 2026 y el mismo período de 2025, la cantidad de tarjetas utilizadas en colectivos cayó cerca de un 5,9%. En el caso del subte, la reducción fue del 13,2%, mientras que en los trenes alcanzó el 11,8%.
La diferencia se mantiene incluso al comparar únicamente los días hábiles, lo que permite reducir el efecto de fines de semana y feriados. Bajo ese criterio, el total de usuarios cayó alrededor de un 4,3%, pero el subte y el tren continuaron mostrando retrocesos superiores al 10%.
La situación del subte es particularmente significativa. En 2025, su promedio diario disminuyó aproximadamente un 28% en relación con el año anterior. Fue, por amplia diferencia, el modo con la mayor caída relativa.
Una recuperación que quedó incompleta
La serie permite observar con claridad el impacto de la pandemia. El 12 de marzo de 2020, pocos días antes del inicio de las restricciones sanitarias, el sistema había registrado cerca de 4,48 millones de tarjetas en una sola jornada. Diez días después, el 22 de marzo, el número cayó a apenas 234 mil.
Desde entonces, la utilización del transporte público comenzó una recuperación gradual. El promedio diario pasó de 1,49 millones de usuarios en 2020 a 2,20 millones en 2021 y superó los 3 millones en 2022. Sin embargo, la recuperación perdió fuerza después de 2023.
Al comparar los días hábiles de los primeros meses de cada año, el nivel de 2026 todavía se encuentra cerca de un 20% por debajo del registrado antes de la pandemia.
La brecha es diferente según el modo. Frente a comienzos de 2020, el uso del colectivo se encuentra aproximadamente un 18% por debajo, mientras que el tren presenta una caída cercana al 36%. En el subte, la diferencia ronda el 58%.
Los datos sugieren que los cambios en los hábitos de movilidad posteriores a la pandemia no afectaron a todos los medios por igual. El trabajo remoto, la menor frecuencia de traslados hacia las áreas centrales y la modificación de las rutinas laborales y educativas podrían haber tenido un mayor impacto en el subte y en los ferrocarriles metropolitanos.
Martes, miércoles y jueves concentran la mayor demanda
El análisis por día de la semana muestra una fuerte concentración de usuarios durante las jornadas laborales.
En 2025, el martes fue el día con mayor utilización promedio, con cerca de 3,55 millones de tarjetas. Los miércoles y jueves presentaron valores similares, mientras que los viernes mostraron una leve reducción.
Durante los fines de semana, la demanda cayó de manera marcada. El sábado registró alrededor de 2,26 millones de usuarios diarios y el domingo apenas 1,29 millones.
En comparación con el martes, el uso del transporte público disminuyó alrededor de un 36% los sábados y un 64% los domingos. El patrón refleja el peso que todavía tienen los viajes asociados al trabajo, el estudio y las actividades administrativas.
Una misma tarjeta puede aparecer en más de un modo
Los datos por tipo de transporte no deben sumarse de forma directa. Una misma tarjeta puede ser utilizada, por ejemplo, primero en un colectivo y luego en un tren o en el subte.
En 2025, el total diario fue de aproximadamente 2,99 millones de tarjetas únicas, pero la suma de usuarios registrados por modo alcanzó unos 3,56 millones. La diferencia, cercana a 569 mil registros, responde en buena medida a personas que combinaron distintos medios durante el mismo día.
Este dato permite aproximarse al nivel de multimodalidad del sistema. La superposición entre medios fue más alta en 2022 y 2023 y luego comenzó a disminuir. Eso podría indicar una reducción de los viajes combinados, aunque para confirmarlo sería necesario contar con información más detallada sobre las secuencias de uso de cada tarjeta.
Faltantes y jornadas atípicas
La base presenta algunas limitaciones. No incluye registros para agosto de 2022 ni para enero de 2024, lo que representa un total de 62 días faltantes.
La ausencia de esos períodos afecta las comparaciones anuales, especialmente la de 2024. Enero suele ser un mes de menor demanda por las vacaciones, por lo que su falta puede elevar artificialmente el promedio de ese año.
También aparecen jornadas con valores extremadamente bajos en algunos modos. En determinadas fechas de 2024 y 2026, los registros de subte o tren fueron prácticamente nulos. Estos casos podrían estar relacionados con paros, interrupciones del servicio, problemas operativos o errores de carga, aunque la base no incluye información suficiente para determinar la causa.
Un cambio estructural en la movilidad metropolitana
Los datos muestran que el transporte público del AMBA logró recuperar una parte importante de los usuarios perdidos durante la pandemia, pero no consiguió volver de manera sostenida a los niveles anteriores a 2020.
El pico de 2023 marcó el final de la recuperación acelerada. Desde entonces, la cantidad de tarjetas utilizadas por día comenzó a caer, con un impacto mucho más fuerte en el subte y en el tren.
La evolución futura dependerá de múltiples factores: el precio de las tarifas, la calidad y frecuencia de los servicios, el nivel de actividad económica, el empleo, la presencialidad laboral, la inseguridad, los paros y los cambios en la organización urbana.
Por ahora, la información oficial permite señalar una conclusión clara: en el AMBA se viaja menos en transporte público que antes de la pandemia y, dentro del sistema, los medios ferroviarios son los que más dificultades encuentran para recuperar pasajeros.
Fuente:
Portal de Datos Abiertos de la República Argentina: https://datos.gob.ar







