Así viajaremos en colectivo después de la cuarentena

Así viajaremos en colectivo después de la cuarentena

Mascarillas para los usuarios, mamparas estancas para el conductor y pasajeros, un pasajero por cada dos asientos y nada de dinero en efectivo. Ésta será la ‘nueva normalidad’ en el transporte terrestre público y colectivo

No solo en Argentina se están realizando pruebas con asientos separados por mamparas de metacrilato o acrílico.

Leo Mattioli se convirtió en Trending Topic por un detalle que colocó una empresa de colectivos en sus asientos en medio del Covid-19

En España también evalúan agregar mamparas acrílicas que separen a los pasajeros.

La orden de Sanidad que Pedro Sánchez presentó el pasado 28 de abril determina, además, que todos los trabajadores del sector que mantengan contacto directo con los pasajeros, también deberán ir provistos de mascarillas y guantes, así como tener acceso permanente a soluciones hidroalcohólicas y utilizarlas con frecuencia. El nuevo criterio normativo de ocupación reduce el aforo al 50% de la capacidad habitual. Un pasajero por cada dos asientos dejando siempre libre el más próximo a cualquier otro previamente ocupado.

Pese a que no es obligatorio, la fisonomía interior de los autobuses pasará a distribuirse en espacios semiindividuales con barreras separadoras de metacrilato o plástico entre asientos. Con una especial atención a la distancia de seguridad con el conductor: se anula la fila inmediatamente posterior al puesto de conducción que quedará estanco gracias a una mampara 360º con la que se garantizará la máxima protección no sólo de los usuarios sino del propio trabajador.

Las empresas ya están desarrollando protocolos específicos para reforzar las exigencias legales mínimas: «Aunque las mascarillas son responsabilidad de cada usuario -como lo es el uso del cinturón de seguridad- ya se han instalado dispensadores de gel en todos los vehículos, se ha eliminado el efectivo a bordo para favorecer la compra anticipada de tarjetas de abono o billetes on-line y se están incorporando mamparas de protección entre los viajeros», detalla el presidente de la Confederación Española de Autobuses (CONFEBUS), Rafael Barbadillo.

«La desinfección de los vehículos es diaria y si en una misma jornada, son varios conductores distintos los que acceden al puesto de conducción, sin que el vehículo haya pasado por la central, los propios trabajadores se encargarán de limpiar con los productos adecuados palanca, volante y cuadros de mando», confirma Barbadillo. Ahora más que nunca hay que decir que «es seguro viajar en transporte público», añade.

Todas las precauciones se aplicarán tanto en los vehículos de transporte público urbano como interurbano, en líneas regulares y en servicios discrecionales. Las empresas garantizan que la puesta a punto culminará con éxito antes de que los ciudadanos podamos viajar fuera de nuestra provincia que no será, como mínimo, hasta el próximo 22 de junio. Una vez alcanzada la fase 3, del plan de desescalada del Gobierno, sólo se podrá viajar entre provincias que estén en el mismo nivel de clasificación. Por el momento, no hay fecha estimada para la autorización de los traslados internacionales.

Transporte escolar

Una de las mayores incógnitas es cómo se gestionará el transporte escolar, a partir del próximo curso. Los escolares no volverán a las clases presenciales hasta septiembre y por el momento, ni el Ministerio de Transportes, ni el de Sanidad han dado indicaciones específicas sobre esta cuestión. «Son muchos meses los que faltan para retomar la actividad normal, de manera que la situación puede cambiar de un momento a otro», apunta el presidente de Confebus.

Para aliviar las pérdidas que la situación ha provocado a los empresarios del sector, la Confederación solicitó a la ministra, de quien no han tenido respuesta desde el pasado 9 de marzo, que se adopten paquetes de medidas urgentes como el pago de los contratos de transporte suscritos con los centros públicos para este curso lectivo, así como la prórroga de los contratos vigentes durante dos años más. También se ha propuesto que el límite de antigüedad de los vehículos habilitados para transporte escolar se amplíe de 16 a 18 años, siempre que se garanticen los requisitos técnicos y de seguridad.

 

Fuente:

OK Diario

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