Un proyecto que obtuvo despacho favorable en la Comisión de Servicios Públicos del Concejo Municipal propone modificar la regulación vigente para los transportes escolares de Rosario. La iniciativa plantea extender a seis años la duración de las habilitaciones, unificar en 20 años la antigüedad máxima de los vehículos y mantener controles técnicos y administrativos anuales.
El Concejo Municipal de Rosario comenzó a avanzar en una modificación del régimen que regula el transporte escolar en la ciudad. La Comisión de Servicios Públicos otorgó despacho favorable a un proyecto presentado por la concejala Carolina Labayru que propone introducir cambios en la Ordenanza 7465/02.
Uno de los principales puntos de la iniciativa es extender la duración de las habilitaciones de los transportes escolares. Actualmente, los permisos tienen una vigencia cercana a un año, mientras que el proyecto plantea llevar ese plazo a seis años.

La modificación apunta a brindar una mayor previsibilidad administrativa a los titulares de las unidades y facilitar la amortización de las inversiones realizadas en los vehículos.
Sin embargo, una habilitación más extensa no implicaría eliminar los controles periódicos.
Habilitación por seis años, pero controles anuales
Según la propuesta, los vehículos deberán continuar realizando las revisiones técnicas correspondientes y los prestadores tendrán que seguir abonando anualmente la tasa de fiscalización.
Además, se incorporaría como requisito la presentación anual del certificado de antecedentes penales de quienes presten el servicio.
De esta manera, el proyecto diferencia la duración administrativa de la habilitación de las condiciones que cada vehículo y transportista deberán cumplir regularmente para continuar circulando.
El objetivo es que el permiso general pueda extenderse durante seis años, pero manteniendo mecanismos de fiscalización periódica sobre las unidades y los responsables del servicio.
Qué cambiaría con la antigüedad de los vehículos
Otro de los puntos centrales de la iniciativa es establecer en 20 años la antigüedad máxima para todas las unidades afectadas al transporte escolar.
En este aspecto existe una diferencia importante respecto de la regulación actualmente vigente.
La Ordenanza 7465/02 ya permite una antigüedad máxima de 20 años para los vehículos pertenecientes a la categoría M3, mientras que fija un límite de 15 años para las categorías N, M1 y M2.

Por ese motivo, la reforma no significaría una ampliación de cinco años para todos los vehículos escolares.
En el caso de las unidades M3, el límite permanecería sin modificaciones. El cambio alcanzaría principalmente a las restantes categorías, que pasarían de un máximo de 15 años a uno de 20.
La propuesta busca así establecer un criterio uniforme para todo el parque habilitado.
Renovación de flotas y amortización
La discusión abre también un debate sobre la relación entre la antigüedad de las unidades, las inversiones necesarias para prestar el servicio y las exigencias técnicas que deben cumplir los vehículos.
Para los transportistas, extender el plazo administrativo de las habilitaciones puede ofrecer mayor previsibilidad para amortizar la compra y mantenimiento de las unidades.
Al mismo tiempo, mantener las inspecciones técnicas periódicas permite separar dos cuestiones diferentes: la edad del vehículo y sus condiciones efectivas para prestar servicio.
Una unidad podría contar con una habilitación administrativa por varios años, pero seguiría obligada a superar los controles establecidos para continuar operando.
Todavía no está vigente
El despacho favorable de la Comisión de Servicios Públicos fue informado oficialmente el 31 de agosto de 2026 y posteriormente difundido durante el 1° de septiembre.
Se trata, sin embargo, de un avance dentro del proceso legislativo municipal.
La modificación todavía no fue aprobada definitivamente por el Concejo Municipal y, por lo tanto, no se encuentra vigente.
El proyecto deberá continuar su tratamiento dentro del cuerpo legislativo antes de que las modificaciones propuestas puedan incorporarse formalmente a la normativa que regula el transporte escolar de Rosario.
La discusión pondrá así sobre la mesa tres aspectos centrales para el sector: la duración de las habilitaciones, la renovación y amortización de los vehículos y el mantenimiento de controles periódicos para garantizar las condiciones de prestación del servicio.
Fuente:







