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Belice quiere llevar su nueva empresa nacional de colectivos a una flota 100% eléctrica en 2027

Belice puso fecha a uno de los proyectos de electromovilidad más ambiciosos de Centroamérica: la National Bus Company (NBC) pretende operar con una flota completamente eléctrica hacia fines de 2027.

El plan combina dos transformaciones simultáneas. Por un lado, el país está reorganizando buena parte de sus antiguos operadores dentro de una empresa nacional bajo un modelo público-privado. Por otro, pretende utilizar esa nueva estructura para acelerar el reemplazo de los colectivos convencionales por unidades eléctricas.

El Gobierno acaba de dar un paso clave: aprobó modificar su aporte patrimonial a la NBC y destinar aproximadamente BZ$20,9 millones a colectivos eléctricos e infraestructura de carga, en lugar de transferir a la empresa la propiedad de las terminales de transporte.

Con esos recursos se adquirirían aproximadamente 24 colectivos eléctricos junto con sus estaciones de carga, según explicó el ministro de Transporte, Louis Zabaneh.

Pero esa será solamente la primera etapa.

La nueva compañía calcula que necesita alrededor de 75 vehículos, por lo que todavía deberá conseguir financiamiento para unas 50 unidades adicionales.

De las terminales a los colectivos eléctricos

La decisión adoptada por el Gabinete modifica la forma en que el Estado participará en la nueva empresa.

Originalmente, la contribución gubernamental estaba vinculada con el valor de las terminales. Ahora esos activos permanecerán bajo propiedad estatal y está previsto que sean cedidos a la National Bus Company mediante contratos de arrendamiento de largo plazo.

En cambio, los BZ$20,9 millones correspondientes al aporte estatal serán convertidos directamente en colectivos eléctricos y sistemas de carga.

La modificación tiene una consecuencia concreta: el Estado pasa de aportar principalmente infraestructura inmobiliaria a financiar activos directamente vinculados con la operación y la transformación energética de la flota.

De acuerdo con Zabaneh, ese monto permitiría comprar alrededor de 24 unidades eléctricas, prácticamente un tercio de los 75 vehículos que la empresa considera necesarios.

Los primeros colectivos llegarían en enero de 2027

El cronograma también sufrió modificaciones.

Inicialmente, las autoridades esperaban comenzar a recibir los primeros vehículos eléctricos en septiembre de 2026.

Sin embargo, los cambios introducidos en el mecanismo de aporte estatal demoraron la operación y el Gobierno ahora proyecta que las primeras unidades comiencen a llegar alrededor de enero de 2027.

Esto deja un calendario particularmente exigente.

Si la meta continúa siendo contar con una flota completamente eléctrica hacia fines de 2027, la NBC deberá adquirir, recibir, poner en servicio y desarrollar la infraestructura necesaria para decenas de vehículos en menos de un año.

Y existe otro desafío importante: todavía no está financiada toda la flota.

La empresa tendrá que financiar los otros 50 colectivos

Una vez incorporadas las primeras 24 unidades mediante el aporte estatal, quedarán aproximadamente 50 colectivos por financiar.

La estrategia oficial apunta a que la propia National Bus Company utilice su capacidad de generación de ingresos y rentabilidad para acceder a nuevo financiamiento.

En paralelo, el Gobierno mantiene conversaciones con Taiwán para conseguir cooperación mediante aportes no reembolsables y también negocia con la Unión Europea, aunque esos fondos adicionales todavía no están cerrados.

La apuesta, por lo tanto, es que la primera etapa permita poner en marcha una especie de círculo financiero:

comprar eléctricos, reducir costos operativos, mejorar la rentabilidad y utilizar esa diferencia para financiar más vehículos.

Ese mecanismo será uno de los puntos decisivos para saber si el objetivo de 2027 resulta alcanzable.

Un eléctrico consumiría apenas el 22% del costo energético de un diésel

Uno de los argumentos centrales del Gobierno es precisamente el ahorro operativo.

Belice ya realizó una experiencia piloto con colectivos eléctricos respaldada por la Unión Europea y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El proyecto incluyó la introducción de los primeros vehículos eléctricos en rutas de carretera y comenzó formalmente en 2025 con tres unidades asignadas mediante un proceso competitivo a Westline Bus Company.

Según los resultados citados ahora por Zabaneh, el costo energético de operar un colectivo eléctrico equivale aproximadamente al 22% del correspondiente a un vehículo diésel.

La diferencia es enorme.

Si esa relación se mantiene a gran escala, cada unidad eléctrica podría liberar una parte significativa del dinero actualmente destinado a combustible.

Y allí se encuentra buena parte de la lógica económica del proyecto.

No se trata únicamente de reducir emisiones.

Belice espera que el menor costo de funcionamiento permita sostener financieramente la propia transición.

La National Bus Company ya cambió la estructura del transporte

Para entender la magnitud del proyecto hay que observar qué es la NBC.

La National Bus Company comenzó a operar el 1 de marzo de 2026 como una asociación público-privada formada inicialmente por 17 de los 31 operadores de colectivos existentes en el país.

Según las autoridades, esos operadores representaban aproximadamente el 65% del mercado en términos de pasajeros transportados y kilómetros recorridos.

Las empresas privadas que ingresaron al esquema no fueron simplemente absorbidas por el Estado.

Sus activos fueron valuados y transformados en participaciones accionarias, de manera que los antiguos operadores pasaron a ser accionistas de la nueva compañía junto con el Gobierno de Belice.

El proyecto fue presentado desde el comienzo como una consolidación del sistema y no como una nacionalización.

La NBC permite centralizar cuestiones como planificación, mantenimiento, compra de vehículos, administración y eventualmente infraestructura de carga.

Y esa escala puede resultar decisiva para la electrificación.

De pequeños operadores a una compra centralizada

La estructura del transporte tradicional de Belice estaba caracterizada por numerosas empresas que operaban corredores individuales.

Para cada una de ellas, comprar uno o dos colectivos eléctricos, desarrollar cargadores y asumir individualmente el riesgo tecnológico podía resultar difícil.

La National Bus Company cambia esa ecuación.

En lugar de que cada operador negocie por separado, una única empresa puede concentrar la compra de decenas de unidades, estandarizar mantenimiento, construir estaciones de carga y acceder a líneas internacionales de financiamiento.

También puede utilizar las economías de escala para comprar energía, repuestos y equipamiento en mejores condiciones.

Ese aspecto explica por qué el proyecto beliceño puede convertirse en un caso interesante para otros países pequeños.

La electrificación no se aborda exclusivamente como una cuestión de vehículos, sino como parte de una reestructuración completa del modelo empresarial del transporte público.

La flota convencional comenzará a salir

La transición implicará también desprenderse de parte del parque existente.

Zabaneh informó que la NBC cuenta con una lista de aproximadamente 38 colectivos convencionales que serán subastados y vendidos.

La decisión muestra que el proyecto no apunta a mantener indefinidamente dos flotas paralelas.

A medida que ingresen los eléctricos, una parte de los vehículos tradicionales comenzará a salir de la compañía.

La velocidad con que pueda realizarse ese reemplazo dependerá, nuevamente, de la llegada efectiva de las nuevas unidades y de la disponibilidad de infraestructura.

Porque comprar 75 colectivos eléctricos supone simultáneamente definir dónde cargarán, cuánta potencia necesitarán, cómo se distribuirán los cargadores y qué autonomía requiere cada corredor.

El antecedente: tres eléctricos en las rutas nacionales

Belice ya dio sus primeros pasos antes de anunciar este salto de escala.

En agosto de 2025, el Ministerio de Transporte formalizó un acuerdo con Westline Bus Company para poner en servicio los primeros tres colectivos eléctricos sobre las carreteras nacionales.

La iniciativa contó con apoyo de la Unión Europea y el PNUD y había atravesado un proceso iniciado en agosto de 2024 para seleccionar al operador.

Aquellas tres unidades funcionaron como experiencia para evaluar el comportamiento de la tecnología en condiciones reales de operación.

Ahora la discusión es completamente diferente.

El país pretende pasar de tres colectivos experimentales a decenas de vehículos eléctricos integrados dentro de una única compañía nacional.

Un laboratorio particularmente interesante por su tamaño

Belice tiene una característica que diferencia su experiencia de los grandes casos internacionales.

No posee una flota comparable con los miles de colectivos de Santiago, Bogotá, São Paulo o Delhi.

Precisamente por eso su modelo resulta interesante.

Mientras las megaciudades avanzan mediante grandes compras urbanas, Belice intenta demostrar si un país pequeño puede transformar de manera integral su transporte interurbano mediante una empresa público-privada y una flota eléctrica relativamente reducida.

El menor tamaño puede facilitar determinados aspectos.

Una flota de 75 unidades resulta mucho más sencilla de electrificar que un sistema compuesto por varios miles de colectivos.

Pero aparecen otros desafíos: menor capacidad financiera, necesidad de cooperación internacional y un mercado mucho más pequeño para absorber inversiones.

El financiamiento será la verdadera prueba

Sobre el papel, el plan tiene una lógica clara.

El Gobierno aporta el equivalente a unas 24 unidades y sus cargadores.

Esos eléctricos reducen significativamente los gastos energéticos.

La NBC utiliza esa mejora operativa para aumentar su rentabilidad.

Luego obtiene financiamiento para adquirir los restantes vehículos.

Al mismo tiempo, Taiwán, la Unión Europea u otros organismos podrían aportar recursos adicionales.

El problema es que una parte de esa cadena todavía depende de dinero que no está asegurado.

Los BZ$20,9 millones fueron aprobados oficialmente.

Las aproximadamente 24 primeras unidades tienen así una fuente concreta de financiamiento.

Las siguientes 50, en cambio, todavía dependen de la capacidad de la empresa para obtener créditos, generar recursos o cerrar acuerdos con socios externos.

Y todo debe ocurrir en un plazo muy corto si la meta de fines de 2027 se mantiene.

Del diésel al eléctrico en menos de dos años

El objetivo de Belice puede resumirse en una transformación particularmente ambiciosa.

La National Bus Company inició operaciones en marzo de 2026 con una flota heredada principalmente convencional.

Las primeras unidades de la nueva compra eléctrica llegarían alrededor de enero de 2027.

Y hacia fines de ese mismo año, el Gobierno pretende que toda la flota operativa de la NBC sea eléctrica.

Eso implica intentar completar en meses una transición que en numerosas ciudades está programada para una década o más.

Belice todavía tiene que conseguir buena parte del financiamiento y desarrollar toda la infraestructura necesaria.

Pero el proyecto introduce una idea novedosa: utilizar el propio ahorro operativo generado por la electromovilidad como motor para financiar la siguiente etapa de electrificación.

Si funciona, el país no solamente habrá cambiado la tecnología de sus colectivos.

Habrá demostrado que la reorganización empresarial y la electrificación pueden avanzar juntas.

De tres eléctricos experimentales en 2025 a una empresa nacional con 75 unidades cero emisiones: ese es el salto que Belice pretende completar antes de que termine 2027.

Fuente: Gobierno de Belice; Unión Europea y Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

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