El Decreto 796/2026 reconoció documentación emitida por la autoridad de seguridad vial de Estados Unidos para acreditar requisitos de seguridad activa y pasiva en la Argentina. La medida simplifica el proceso para vehículos fabricados bajo normas FMVSS y puede tener impacto sobre automóviles, utilitarios, camiones, colectivos y ómnibus.
El Gobierno nacional modificó el régimen de homologación de vehículos y abrió una nueva vía para aquellos modelos que hayan sido certificados bajo las normas de seguridad vigentes en Estados Unidos.

La medida fue establecida mediante el Decreto 796/2026, publicado este 26 de agosto de 2026 en el Boletín Oficial, y comenzará a regir a partir del 27 de agosto.
El cambio central es el reconocimiento de la denominada “Blue Ribbon Letter”, emitida por la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) de Estados Unidos, como documentación suficiente para acreditar el cumplimiento de los requisitos de seguridad activa y pasiva correspondientes a vehículos fabricados bajo las normas estadounidenses FMVSS —Federal Motor Vehicle Safety Standards—.
La decisión puede simplificar el ingreso al mercado argentino de modelos desarrollados originalmente para Estados Unidos y modificar los procesos que actualmente deben atravesar fabricantes e importadores.
Qué cambia con el Decreto 796/2026
El decreto modifica la reglamentación de la Ley Nacional de Tránsito y establece que la documentación emitida por la autoridad estadounidense podrá ser utilizada para demostrar que un vehículo cumple con los estándares de seguridad exigidos.
La homologación deberá permitir identificar de manera precisa la marca, el modelo y los componentes correspondientes del VIN —Vehicle Identification Number—.
Uno de los puntos relevantes de la nueva normativa es que, dentro de esta vía de homologación, no podrán exigirse requisitos adicionales de seguridad activa o pasiva a aquellos ya requeridos por la NHTSA.
Sin embargo, esto no significa que cualquier vehículo certificado en Estados Unidos pueda ingresar automáticamente al mercado argentino.
La autoridad de aplicación local conservará la posibilidad de establecer condiciones relacionadas con el origen de fabricación, las categorías de vehículos alcanzadas y otros criterios necesarios para implementar el régimen.
Por ese motivo, todavía será necesario conocer la reglamentación operativa para determinar con precisión qué segmentos podrán aprovechar esta vía simplificada.
Puede alcanzar autos, camiones, colectivos y ómnibus
El alcance potencial de la medida es amplio.
Según las categorías que finalmente establezca la autoridad de aplicación, el nuevo procedimiento podría aplicarse a automóviles particulares, vehículos utilitarios, camionetas, camiones, colectivos y ómnibus que cuenten con certificaciones compatibles con los estándares estadounidenses.
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Se vería algo así…


¿Y los escolares?

Pero en versión Argenta…

Para la industria automotriz, esto podría reducir algunas barreras técnicas para introducir vehículos concebidos originalmente para el mercado norteamericano.
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También podría abrir alternativas para importadores de vehículos comerciales y pesados que actualmente deben realizar procesos específicos de homologación para ingresar determinados modelos al país.
En el caso del transporte de pasajeros, la relevancia dependerá especialmente de las categorías que sean incorporadas a la reglamentación y de la compatibilidad entre las configuraciones utilizadas en Estados Unidos y los requerimientos operativos argentinos.
Una oportunidad para algunas marcas chinas
La modificación también puede resultar relevante para las automotrices de origen chino.
Durante los últimos años numerosos fabricantes chinos comenzaron a desarrollar vehículos específicamente destinados al mercado estadounidense o bajo estándares internacionales compatibles con las exigencias FMVSS.
En aquellos casos en los que un vehículo de una marca china cuente efectivamente con certificación estadounidense, la nueva normativa podría facilitar su proceso de homologación en la Argentina.
Esto podría beneficiar tanto a automóviles como a vehículos comerciales producidos en China, México u otros países para mercados donde se utilizan estándares norteamericanos.
Sin embargo, el decreto no representa una habilitación automática para importar cualquier vehículo chino.
Para acceder al procedimiento será necesario contar con la certificación correspondiente y cumplir con las condiciones adicionales que determine la autoridad argentina.
Además, la modificación no elimina otros requisitos regulatorios, entre ellos los vinculados con la Licencia de Configuración Ambiental, cuando corresponda.
Las marcas deberán replicar los recalls en Argentina
La simplificación del proceso también viene acompañada por nuevas responsabilidades para fabricantes e importadores.
Las empresas deberán informar inmediatamente a las autoridades argentinas cualquier sanción, investigación, incumplimiento de normas de seguridad o campaña de retiro de vehículos —recall— que sea dispuesta en el país que emitió la certificación.
Además, deberán replicar en la Argentina las acciones correctivas correspondientes cuando los vehículos afectados se encuentren comercializados en el mercado local.
El incumplimiento de estas obligaciones podrá derivar en la suspensión o incluso en la revocación de la homologación.
De esta manera, el Gobierno busca que el reconocimiento de certificaciones internacionales no implique una reducción del seguimiento posterior sobre la seguridad de los vehículos que circulen en el país.
También libera la producción e importación de autopartes
El Decreto 796/2026 introduce además otro cambio significativo para el sector automotor.
La normativa establece que las autopartes, componentes y piezas podrán ser producidas, importadas y comercializadas libremente, sin necesidad de autorización previa.
La responsabilidad sobre el cumplimiento de los requisitos técnicos recaerá directamente sobre los fabricantes e importadores.
Este esquema implica un cambio desde un sistema basado en controles y autorizaciones previas hacia otro en el que aumenta la responsabilidad de las empresas sobre los productos que colocan en el mercado.
La modificación podría simplificar procesos administrativos relacionados con repuestos y componentes y facilitar el abastecimiento de determinadas piezas importadas.
Una nueva puerta de entrada para vehículos importados
El cambio se inscribe dentro de un proceso más amplio de flexibilización y simplificación de las regulaciones vinculadas con la industria automotriz y la importación de vehículos.
En términos prácticos, el reconocimiento de documentación estadounidense puede convertirse en una nueva puerta de entrada para vehículos que hasta ahora requerían procedimientos adicionales para obtener su homologación argentina.
El impacto real dependerá de cómo se implemente la normativa y, principalmente, de qué categorías de vehículos queden finalmente comprendidas.
Para los fabricantes de automóviles y vehículos comerciales, los importadores independientes y las empresas vinculadas con colectivos y ómnibus, el Decreto 796/2026 incorpora así una alternativa que podría reducir tiempos y costos de homologación.
Para las marcas chinas, en particular, aparece una oportunidad adicional: aquellos fabricantes que desarrollen productos bajo estándares FMVSS o destinados al mercado estadounidense podrían aprovechar esa certificación también para intentar ingresar esos mismos modelos a la Argentina.
La publicación del decreto, por lo tanto, no implica una apertura irrestricta del mercado, pero sí elimina una importante duplicación de requisitos técnicos y reconoce formalmente uno de los principales sistemas internacionales de certificación vehicular.







