El incremento del 2% comenzó a regir el 15 de julio para los colectivos que cruzan entre la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. Fue la última etapa del aumento acumulado del 6% dispuesto por Nación.
Viajar en las líneas de colectivos de jurisdicción nacional que circulan por el Área Metropolitana de Buenos Aires volvió a ser más caro. Desde el 15 de julio, el boleto mínimo para un recorrido de hasta tres kilómetros pasó a costar $742,84 para los pasajeros que utilizan una tarjeta SUBE registrada.
Para quienes no tengan la tarjeta nominalizada, el valor mínimo informado es de $852,02. La diferencia forma parte de la política oficial destinada a incentivar el registro de la SUBE y mejorar la trazabilidad de los beneficios y subsidios.

El aumento alcanza a las líneas nacionales que cruzan los límites entre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la provincia, es decir, aquellas que atraviesan la avenida General Paz o el Riachuelo. No se aplica de manera automática a los colectivos que dependen exclusivamente de CABA, de la provincia o de los municipios, cuyas tarifas son definidas por sus respectivas autoridades.
La actualización del 2% completó el esquema escalonado dispuesto por la Secretaría de Transporte, que contempló tres aumentos consecutivos en mayo, junio y julio. En total, el ajuste acumulado fue del 6%.
Una nueva tarifa técnica para el sistema
Tras el incremento del boleto, la Secretaría de Transporte actualizó la denominada tarifa técnica, el indicador que busca representar cuánto cuesta transportar a un pasajero considerando los gastos operativos del sistema.
El nuevo valor reconocido quedó establecido en aproximadamente $1.816 por viaje, frente a los $1.778 contemplados anteriormente. La diferencia entre ese costo y lo abonado directamente por el pasajero es cubierta principalmente mediante compensaciones estatales.

Sin embargo, las cámaras empresarias sostienen que el cálculo continúa por debajo de los costos reales. Según estimaciones del sector, la tarifa técnica debería ubicarse cerca de los $2.300 si se utilizaran valores de mercado para el material rodante, los repuestos, el combustible y otros insumos.
Otro punto cuestionado es el precio asignado a las unidades nuevas. Mientras la estructura oficial tomaría como referencia un valor cercano a USD 132.000, los operadores aseguran que actualmente un colectivo cero kilómetro puede costar alrededor de USD 200.000. Esta diferencia también repercute en el cálculo del mantenimiento y la renovación de las flotas.
Más subsidios, pero sin descartar futuras subas
Las compensaciones destinadas a las líneas nacionales pasaron de aproximadamente $74.000 millones en junio de 2025 a $98.500 millones en el mismo mes de 2026. El incremento interanual fue del 33%, aunque se produjo sobre una red que, según datos del sector, opera con menos vehículos y kilómetros recorridos.
Por el momento no fueron anunciados nuevos aumentos para los pasajeros. No obstante, la evolución del boleto dependerá de cómo decida el Gobierno distribuir el financiamiento entre recaudación tarifaria y subsidios.
Una reducción de las compensaciones obligaría a trasladar una mayor parte de los costos al boleto. En cambio, sostener o ampliar la asistencia estatal permitiría moderar las próximas actualizaciones, aunque con un mayor impacto sobre las cuentas públicas.







