Necochea busca renovar su sistema de colectivos: una concesión por 20 años, menos unidades y nuevos recorridos

El Concejo Deliberante analiza un nuevo pliego para el transporte público de Necochea y Quequén, luego de dos licitaciones que quedaron desiertas. La propuesta contempla nueve líneas, una flota de entre 16 y 30 colectivos y cambios en las condiciones para las empresas interesadas. También se debaten el precio del boleto, la antigüedad de las unidades y la continuidad laboral de los choferes.

El futuro del transporte público de pasajeros en Necochea y Quequén atraviesa una etapa decisiva. El Concejo Deliberante comenzó a analizar un nuevo pliego de bases y condiciones para concesionar el servicio urbano de colectivos, con el objetivo de encontrar una solución que permita garantizar su continuidad y atraer empresas interesadas en operarlo.

La iniciativa, elaborada por el Departamento Ejecutivo municipal, llega después de dos procesos licitatorios que finalizaron sin oferentes, una situación que obligó a revisar las condiciones económicas, técnicas y operativas del sistema.

El nuevo documento, compuesto por aproximadamente 150 páginas y más de 90 artículos, propone modificaciones importantes respecto de los llamados anteriores.

Una concesión que podría extenderse por más de 26 años

Uno de los aspectos más relevantes es la duración del contrato. El proyecto establece una concesión inicial de 20 años, con la posibilidad de extenderla por otros seis años y ocho meses, siempre que el municipio considere conveniente aplicar esa prórroga y se cumplan los requisitos correspondientes.

La intención es ofrecer un horizonte de explotación más prolongado, que permita a las empresas planificar inversiones y organizar la prestación del servicio.

Sin embargo, la duración del contrato no es el único cambio importante. También se propone reducir las exigencias sobre la cantidad de colectivos necesarios para operar.

Menos colectivos y nueve líneas para el nuevo esquema

El borrador plantea una flota de entre 16 y 30 unidades, frente al esquema anterior que contemplaba hasta 60 colectivos. Los vehículos deberán contar con una capacidad mínima de 20 asientos.

En cuanto a los recorridos, la propuesta establece nueve líneas, divididas entre servicios obligatorios y opcionales.

Las líneas 502, 510, 511 y 512 tendrán carácter obligatorio. En particular, la 502 incorporaría parte del recorrido que actualmente realiza la 503, y los interesados deberán ofrecer los ramales A y C o la totalidad de sus tres variantes.

Por otra parte, las líneas 513, 514, 515, 517 y 518 quedarían clasificadas como opcionales. Las empresas que se comprometan a operar más recorridos podrán obtener una mejor calificación durante la evaluación de sus propuestas.

Este esquema busca flexibilizar las condiciones de participación sin abandonar la cobertura de los trayectos considerados esenciales.

El proyecto también contempla la posibilidad de modificar frecuencias, introducir microbuses, establecer sistemas de trasbordo y habilitar recorridos temporales durante la temporada de verano, cuando la actividad turística incrementa la demanda de movilidad.

La antigüedad de las unidades, otro punto de discusión

Además de la cantidad de vehículos y la cobertura territorial, los concejales trabajan sobre los criterios que determinarán qué empresa obtendrá la concesión.

Uno de ellos es la antigüedad de los colectivos.

La intención es otorgar una mejor puntuación a los oferentes que propongan unidades más modernas, aunque todavía se discuten los límites de antigüedad que deberían establecerse.

También se analiza la cobertura de recorridos por calles de tierra, un aspecto que influye tanto en los costos operativos como en la accesibilidad del transporte para los vecinos de sectores alejados de las principales avenidas.

El desafío será encontrar un equilibrio entre las exigencias de calidad y las condiciones necesarias para que el servicio resulte económicamente viable.

El precio del boleto y la situación de los choferes

Durante las reuniones de la Comisión de Transporte también surgieron planteos vinculados con el impacto económico del servicio sobre los usuarios.

El concejal Julián Kristiansen, de Fuerza Patria-MDF, sostuvo que uno de los criterios importantes de evaluación debería ser la tarifa ofrecida por las empresas, priorizando las propuestas que permitan mantener un boleto accesible.

Otro tema es la protección de los trabajadores actuales ante un eventual cambio de concesionario.

Entre las propuestas debatidas aparece el reconocimiento de la antigüedad laboral de los choferes y la preservación de sus derechos en caso de que una nueva firma asuma la operación.

También se planteó incorporar criterios de igualdad de oportunidades para la contratación de mujeres conductoras, tomando como referencia la normativa municipal existente.

La accesibilidad para personas con discapacidad o movilidad reducida constituye otro de los puntos que los concejales consideran necesario garantizar en el futuro servicio.

Un sistema que continúa funcionando mediante prórrogas

La discusión del nuevo pliego se desarrolla mientras el municipio intenta sostener la prestación actual.

A fines de septiembre, el Ejecutivo municipal acordó una prórroga de 150 días para evitar la interrupción del transporte público mientras avanza el nuevo proceso licitatorio.

La extensión contractual contempla la continuidad de las líneas existentes, con la obligación de mantener la regularidad de los servicios y las unidades en condiciones adecuadas.

No obstante, la situación del transporte local también presenta dificultades laborales y económicas. Representantes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y trabajadores del sector expusieron recientemente ante los concejales sus preocupaciones por la continuidad de los puestos de trabajo y las demoras salariales.

¿Cuándo podría aprobarse el nuevo pliego?

Aunque inicialmente se buscaba acelerar el tratamiento legislativo, la extensión del documento y las observaciones formuladas por los diferentes bloques llevaron a continuar su análisis en comisión.

Los concejales mantuvieron reuniones incluso durante el feriado del lunes 12 de octubre y trabajan para incorporar modificaciones antes de emitir un dictamen.

Si se alcanzan los consensos necesarios, el proyecto podría llegar al recinto durante la semana próxima mediante una sesión especial.

Por el momento, el nuevo pliego no está aprobado y todavía no se abrió una nueva licitación.

Para Necochea y Quequén, la definición será fundamental. El municipio necesita encontrar un modelo que resulte atractivo para las empresas, preserve las fuentes laborales y, fundamentalmente, garantice a los pasajeros un servicio de colectivos regular, accesible y sostenible.

Después de los intentos fallidos, el nuevo proceso representa otra oportunidad para reorganizar el transporte público de ambas ciudades.

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