La ciudad brasileña presentará este miércoles 30 de septiembre otros 250 vehículos eléctricos y llevará el total informado de su flota a 2.009 unidades. El colectivo elegido para representar el número 2.000 será un superarticulado de 21,5 metros. Pese al fuerte crecimiento, São Paulo todavía permanece por debajo de la meta de 2.600 unidades que había fijado para fines de 2024.
São Paulo está a punto de superar una nueva barrera en su proceso de electrificación del transporte público. La Prefeitura y SPTrans presentarán este miércoles 30 de septiembre 250 nuevos colectivos eléctricos, una incorporación que elevará de 1.759 a 2.009 vehículos eléctricos el total informado dentro del sistema municipal, contando tanto unidades a batería como trolebuses.
El crecimiento resulta especialmente significativo cuando se lo compara con la situación de hace menos de dos años. En diciembre de 2024, São Paulo contaba con apenas 502 colectivos eléctricos. Desde entonces, la flota prácticamente se cuadruplicó y durante 2025 y 2026 las entregas comenzaron a realizarse en lotes cada vez mayores.
El vehículo elegido para simbolizar la llegada a las 2.000 unidades también tendrá características especiales. Será un superarticulado eléctrico de 21,5 metros perteneciente a Via Sudeste, equipado con tecnología de tracción desarrollada e integrada por Eletra, carrocería Caio eMillennium y plataforma Mercedes-Benz O 500 UDA. Se trata de una configuración destinada a corredores y líneas de elevada demanda, con capacidad de referencia para alrededor de 143 pasajeros.
De 502 a más de 2.000 en menos de dos años
La evolución reciente permite dimensionar la aceleración del programa paulista.
A fines de 2024, el sistema contabilizaba 502 eléctricos, de los cuales 301 eran buses a batería y 201 trolebuses.
En noviembre de 2025, São Paulo alcanzó por primera vez el millar, con 1.009 unidades.
En marzo de 2026, la cifra subió a 1.259 colectivos eléctricos.
Tres meses después, en junio de 2026, la presentación de un paquete de 500 unidades llevó el total a 1.759 vehículos.
Ahora, con los 250 colectivos previstos para el 30 de septiembre, la cifra informada llegará a 2.009 unidades.
La línea de tiempo queda así:
502 → 1.009 → 1.259 → 1.759 → 2.009
En términos absolutos, significa sumar más de 1.500 colectivos eléctricos desde fines de 2024, una transformación de escala poco habitual para un sistema urbano de estas dimensiones.
El otro lado del récord: una meta que todavía no se alcanzó
El número 2.000, sin embargo, también permite poner en contexto los retrasos del programa.
En noviembre de 2021, la administración paulista había anunciado que esperaba contar con aproximadamente 2.600 colectivos eléctricos para diciembre de 2024, equivalentes entonces a alrededor del 20% de la flota.
Ese plazo terminó con apenas 502 unidades eléctricas en operación.
Incluso después de contabilizar las nuevas incorporaciones previstas para este miércoles, São Paulo llegará a 2.009 vehículos y continuará 591 unidades por debajo de aquella meta original de 2.600 colectivos. El nuevo total representa aproximadamente el 77,3% del objetivo anunciado años atrás.
La diferencia también aparece cuando se compara la electrificación con el tamaño completo del sistema. Frente a una flota contratada de aproximadamente 13.690 colectivos, tomando como referencia el último dato oficial disponible citado por Diário do Transporte, los 2.009 eléctricos representarían alrededor del 14,7% del total.
Es decir: São Paulo está avanzando rápidamente, pero todavía más de ocho de cada diez colectivos del sistema utilizan otras tecnologías.
La infraestructura, uno de los desafíos
La transición hacia los colectivos eléctricos no depende únicamente de incorporar nuevos vehículos. La transformación obliga a adaptar garajes, instalar cargadores, reforzar conexiones eléctricas y garantizar potencia suficiente para abastecer simultáneamente decenas o cientos de unidades durante los períodos de recarga.
Ese proceso ayuda a explicar por qué las incorporaciones comenzaron lentamente y se aceleraron posteriormente, a medida que operadores y depósitos avanzaron con la infraestructura necesaria.
También es importante distinguir entre la presentación de los nuevos vehículos y su ingreso efectivo a servicio: que las 250 unidades sean exhibidas el miércoles no implica necesariamente que todas comiencen a transportar pasajeros ese mismo día.
Una historia eléctrica que comenzó mucho antes de las baterías
Aunque el fuerte crecimiento actual está impulsado principalmente por los buses a batería, la relación de São Paulo con la movilidad eléctrica tiene más de siete décadas.
La ciudad inauguró su primera línea de trolebuses el 22 de abril de 1949, entre Praça João Mendes y Aclimação. Aquellos vehículos conectados a una red aérea convirtieron a la capital paulista en una de las pioneras de la tracción eléctrica en el transporte urbano brasileño.
Décadas después, los buses a batería comenzaron una nueva etapa. Las primeras pruebas fueron realizadas por SPTrans en 2013, mientras que la incorporación en mayor escala a una línea regular llegó en noviembre de 2019, con 15 unidades destinadas a la línea 6030/10.
Hoy, los modelos a batería representan ampliamente la mayor parte de la expansión.
São Paulo acelera la transición
La llegada a los 2.000 colectivos eléctricos constituye así un hito doble.
Por un lado, demuestra la enorme aceleración de la transición energética paulista: de 502 vehículos a fines de 2024 a más de 2.000 en septiembre de 2026, prácticamente cuadruplicando la flota eléctrica en menos de dos años.
Por otro, expone la dimensión del desafío pendiente. La ciudad todavía no alcanzó aquel objetivo de 2.600 colectivos que originalmente esperaba cumplir en 2024 y la electrificación sigue representando alrededor del 15% del sistema total.
La diferencia es que ahora el proceso parece haber adquirido otra escala. Después de necesitar años para llegar al primer millar, São Paulo sumó aproximadamente otros mil colectivos eléctricos en menos de once meses.
Y el vehículo encargado de marcar simbólicamente ese nuevo capítulo será uno de los más grandes de la flota: un superarticulado eléctrico de 21,5 metros que representará al colectivo eléctrico número 2.000 de São Paulo.




