Delhi acaba de cruzar una nueva barrera en su transformación del transporte público. La capital de India incorporó 200 nuevos colectivos eléctricos y llevó su flota cero emisiones por encima de las 5.000 unidades en operación.
El dato adquiere otra dimensión cuando se compara con el tamaño total del sistema: Delhi cuenta actualmente con alrededor de 6.800 colectivos, por lo que los eléctricos ya representan aproximadamente el 74% de la flota.
En otras palabras, casi tres de cada cuatro colectivos que integran actualmente el parque de transporte público de Delhi son eléctricos.
Las nuevas unidades fueron presentadas el 19 de agosto de 2026 en el Delhi University Sports Complex, en un acto encabezado por el vicegobernador Taranjit Singh Sandhu y la jefa de Gobierno Rekha Gupta.
La incorporación no estuvo limitada a sumar vehículos: también incluyó nuevos servicios para mujeres, una conexión eléctrica interurbana, infraestructura pública de carga y unidades de menor tamaño destinadas a ampliar la cobertura de la red.
112 colectivos de nueve metros y 88 de doce
La nueva tanda está compuesta por 112 colectivos eléctricos de nueve metros y 88 unidades de doce metros.
La coexistencia de ambos tamaños responde también a una estrategia operativa.
Los vehículos convencionales de doce metros continúan atendiendo corredores de mayor demanda, mientras que las unidades más compactas permiten ingresar a sectores donde las características de las calles dificultan la circulación de colectivos grandes.
De esta manera, la electrificación comienza a utilizarse no solamente como sustitución tecnológica del vehículo convencional, sino también como una herramienta para reorganizar la oferta de transporte según las características de cada recorrido.
Todos los nuevos vehículos son de piso bajo, climatizados y accesibles, características que acompañan la modernización tecnológica de la flota.
De 1.970 a más de 5.000 colectivos eléctricos en dos años
La velocidad de la transformación es uno de los datos más llamativos.
En julio de 2024, Delhi contaba con 1.970 colectivos eléctricos. En aquel momento ya encabezaba el ranking de ciudades de India por cantidad de vehículos de este tipo.
Poco más de dos años después, la cifra superó los 5.000.
Esto significa que la ciudad incorporó más de 3.000 colectivos eléctricos adicionales en aproximadamente 25 meses, multiplicando por más de dos veces y media el parque que tenía a mediados de 2024.
La aceleración fue particularmente visible durante 2026.
Antes de estas últimas 200 unidades, el gobierno había incorporado 500 colectivos eléctricos en febrero, 300 en marzo, 200 en abril y otros 300 en julio, según datos oficiales citados por The Indian Express.
La sucesión de entregas muestra que Delhi ya abandonó la lógica de las pequeñas pruebas piloto.
La incorporación de eléctricos se convirtió directamente en la política principal de renovación y expansión de la flota.
56 servicios especiales para mujeres
La presentación también incluyó el lanzamiento de 56 servicios eléctricos destinados especialmente a mujeres.
De ellos, 30 viajes operarán sobre 15 corredores de alta demanda, mientras que otros 26 servicios University Ladies Special cubrirán 13 recorridos vinculados con instituciones educativas.
La iniciativa combina electromovilidad con una política específica de seguridad y movilidad.
Las unidades contarán con personal femenino, presencia de agentes y sistemas de emergencia. Los botones de pánico estarán integrados con el número de respuesta policial 112 de Delhi.
El programa recupera además un esquema de servicios especiales universitarios destinado particularmente a estudiantes.
De esta manera, una parte de la ampliación de la flota eléctrica se utiliza para atender necesidades concretas de movilidad en lugar de distribuir las nuevas unidades únicamente entre los servicios existentes.
Los eléctricos también salen de Delhi
Otro paso significativo fue el lanzamiento de una nueva conexión eléctrica Delhi–Karnal.
Cinco colectivos eléctricos climatizados fueron destinados al servicio interurbano, con recorridos desde Kashmere Gate hacia Karnal y paradas en sectores como Singhu Border, Murthal y Panipat.
Está previsto que las unidades realicen 10 viajes diarios en cada sentido.
La experiencia resulta particularmente interesante porque amplía el campo de utilización de los eléctricos.
Durante los primeros años, gran parte de las experiencias de electromovilidad se concentraron en recorridos urbanos con distancias controladas y retorno permanente a un depósito.
La aparición de servicios interurbanos exige otra planificación: mayor autonomía disponible, programación de carga, previsibilidad de las distancias y adaptación de la infraestructura fuera del núcleo central.
Una estación pública de carga en Rajghat
Precisamente, uno de los puntos centrales de esta nueva etapa es la infraestructura.
Junto con los 200 colectivos fue inaugurada una estación pública de carga para vehículos eléctricos en el depósito Rajghat de DTC.
A medida que crece la cantidad de colectivos eléctricos, el debate cambia.
Cuando una ciudad posee decenas de vehículos, puede resolver buena parte de la operación con algunos cargadores instalados en depósitos específicos.
Con más de 5.000 unidades, en cambio, la gestión energética se convierte en uno de los componentes centrales del sistema de transporte.
La disponibilidad de potencia eléctrica, la cantidad de cargadores, los tiempos de conexión, el espacio dentro de los depósitos y la coordinación entre carga y salida de vehículos pasan a ser tan importantes como la propia compra de colectivos.
Es uno de los aprendizajes que puede dejar Delhi para otras ciudades que buscan avanzar hacia flotas cero emisiones: electrificar miles de unidades requiere transformar también toda la infraestructura que existe detrás de ellas.
Delhi quiere llegar a 14.000 colectivos
El proceso todavía está lejos de terminar.
El gobierno proyecta llevar el sistema de transporte hasta aproximadamente 14.000 colectivos para 2028-2029, mientras avanza con el objetivo de convertir completamente la flota de Delhi Transport Corporation a propulsión eléctrica.
Si el plan se concreta, la ciudad no sólo aumentará considerablemente la proporción de vehículos eléctricos sino también la oferta total de transporte.
Ese punto es importante.
La transición energética no se plantea únicamente como una sustitución de colectivos a GNC por eléctricos. También aparece vinculada con la necesidad de incrementar la cantidad de unidades disponibles y ampliar la cobertura del sistema.
¿Qué ocurre después de comprar miles de eléctricos?
La experiencia de Delhi empieza a resultar especialmente relevante por una razón: permite observar qué sucede después de superar la etapa inicial de incorporación.
Con 100 o 200 unidades, el desafío principal suele ser demostrar que la tecnología funciona.
Con 5.000 vehículos, los problemas son diferentes.
Hay que electrificar depósitos, administrar simultáneamente miles de procesos de carga, capacitar personal, reorganizar mantenimiento, adaptar recorridos, dimensionar la red eléctrica y garantizar que las unidades estén disponibles durante las horas de mayor demanda.
También comienza a tener sentido contar con vehículos de distintas longitudes, como ocurre con los modelos de nueve y doce metros incorporados en esta última tanda.
La electromovilidad deja entonces de ser simplemente una tecnología aplicada al colectivo para convertirse en una transformación del sistema completo.
De uno de cada cuatro a casi tres de cada cuatro
La comparación con 2024 sintetiza la velocidad del cambio.
En julio de aquel año, los 1.970 eléctricos representaban aproximadamente una cuarta parte de la flota de Delhi, que entonces sumaba 7.683 vehículos.
Dos años después, los eléctricos ya superan las 5.000 unidades dentro de un parque cercano a 6.800 vehículos.
La proporción se acerca ahora al 74%.
Pocas cifras permiten mostrar con tanta claridad el ritmo que puede alcanzar una transición cuando la incorporación deja de realizarse en lotes experimentales y pasa a ejecutarse mediante cientos de vehículos por vez.
Delhi ya superó los 5.000 colectivos eléctricos.
Pero quizás el dato más significativo no sea solamente esa cantidad.
Es haber llegado al punto en el que la excepción dentro de su sistema de transporte ya no es el colectivo eléctrico, sino el que todavía utiliza un motor de combustión.
Fuente: datos oficiales del Gobierno de Delhi citados por The Indian Express.








