Los autobuses escolares norteamericanos son un elemento esencial del sistema educativo del país. Son vehículos seguros, eficientes y accesibles que permiten transportar a miles de estudiantes a sus escuelas todos los días.
1. Color: Desde 1939, por ley, deben ser de color amarillo «National School Bus Glossy Yellow». Esto facilita su visibilidad en la carretera.
2. Tamaño: Son considerablemente más grandes que los autobuses regulares, con capacidad para 40 a 80 estudiantes.
3. Seguridad: Cuentan con cinturones de seguridad y asientos elevados para una mejor protección en caso de accidente.
4. Puertas: Tienen dos puertas de emergencia, una delantera y otra trasera.
5. Luces: Poseen luces intermitentes de color ámbar para indicar que se están deteniendo o reanudando la marcha.
6. Stop: La señal de «Stop» en la parte trasera se extiende automáticamente cuando el autobús se detiene para que los niños puedan cruzar la calle de forma segura.
7. Chofer: Los conductores de autobuses escolares deben tener una licencia especial y recibir capacitación en seguridad vial y primeros auxilios.
8. Rutas: Los recorridos se planifican cuidadosamente para minimizar el tiempo de viaje y maximizar la seguridad.
9. Financiamiento: La mayoría de los autobuses escolares son financiados por el gobierno local o estatal.
10. Cultura: Son un símbolo cultural importante en Estados Unidos y forman parte del paisaje cotidiano.
Bonus:
- Propulsión: La mayoría funcionan con diésel, pero cada vez hay más modelos eléctricos e híbridos.
- Historia: Su diseño actual se estableció en la década de 1940.
- Regulaciones: Existen estrictas normas de seguridad que rigen su diseño, operación y mantenimiento.
- Accesibilidad: Algunos autobuses están equipados con rampas y elevadores para estudiantes con discapacidades.
- Tecnología: Algunos modelos modernos incorporan cámaras de seguridad, GPS y sistemas de comunicación.






