Las patinetas eléctricas quieren ‘subir’ a los colectivos

Las patinetas eléctricas quieren ‘subir’ a los colectivos

El Observatorio de la Movilidad discutió ayer la ordenanza que regulará la convivencia entre peatones, bicicletas y vehículos de movilidad personal. Entre estos últimos, los patinetes eléctricos, un nuevo elemento cada vez más presente en las calles de Granada y otras ciudades. El portavoz de estos usuarios pidió que los autobuses urbanos y metropolitanos recojan en su normativa la posibilidad de introducir estos vehículos de dos ruedas en su interior, siempre que haya espacio suficiente para no causar molestias al resto de viajeros.

El metro, por ejemplo, permite la entrada de bicicletas, siempre que respeten al resto de pasajeros. Y los buses metropolitanos han instalado portabicis. Como explicó Sergio Ruiz, presidente de la Federación Nacional de Vehículos de Movilidad Reducida, los patinetes pueden quedarse sin batería o sufrir otras averías, lo que les obliga a utilizar el transporte público para continuar el trayecto. O bien, los usuarios podrían optar por un transporte intermodal que combine ambos medios.

El gerente de Transportes Rober, Francisco Gámez, se comprometió a analizar el modelo que siguen los autobuses urbanos de otras ciudades para sopesar incluir en la normativa nuevos usos como el del patinete. El gerente del Consorcio de Transporte Metropolitano de Granada, Jorge Saavedra, se pronunció en el mismo sentido.

Casco obligatorio

También se debatió acerca de la obligatoriedad del casco para los conductores de patinetes eléctricos. La asociación granadina de usuarios votó a favor de que sea obligatorio, aunque, como explicó Sergio Ruiz, la medida creará un agravio comparativo con respecto a los ciclistas, que no están obligados a portarlo. El borrador de la ordenanza contempla el casco obligatorio sólo para los menores de 16 años y quienes circulen por vías interurbanas. Por encima de esa edad, mantiene que es «recomendable».

Tras el visto bueno de la asociación, y salvo cambios en la fase de alegaciones, el casco será obligatorio para los usuarios de VMP, al igual que la iluminación delantera y trasera. Los cambios de dirección se deberán señalizar con las manos o dispositivos eléctricos.

El texto mantiene el veto de estos vehículos en las aceras, calles y zonas peatonales «con carácter general». Es decir, tendrán que circular por la calzada. Sólo podrán subir a ellos los mayores de 15 años, salvo que los aparatos estén adecuados a su edad y peso, y siempre en espacios cerrados al tráfico y bajo la responsabilidad de sus tutores legales.

Sí podrán transitar por carriles bici, aceras bici por debajo de 10 kilómetros por hora y ciclocalles con velocidad limitada a 30. Con respecto al aparcamiento, la prioridad es que puedan quedar estacionados en la banda de aparcamiento junto a la calzada. No se podrán estacionar en las aceras si dificultan la circulación de peatones –un ancho de tres metros libre para el tránsito–. El Ayuntamiento se reserva la posibilidad, según el borrador de la ordenanza, de crear un registro de este tipo de vehículos –ya existe con las bicicletas– para evitar robos y extravíos.

La ordenanza también regula el uso de los ‘segways’, dispositivos de dos ruedas empleados por las empresas turísticas para hacer recorridos por la ciudad. Tendrán un horario limitado: en la Carrera del Darro sólo funcionarán de 17 a 20 horas en días laborables y en los fines de semana, festivos y vísperas, de mediodía hasta la noche. En Gran Vía y Reyes Católicos se acota a fines de semana, festivos y vísperas de 12 a 21 horas.

Puestos de trabajo en peligro

El representante de estas empresas en el Observatorio manifestó su preocupación«porque hay limitaciones al normal servicio turístico». Habrá un máximo de 6 personas en cada grupo, entre otros requisitos. El portavoz considera que, además, remite a una «hipotética»licitación pública que excluiría a las empresas poniendo en peligro los puestos de trabajo de estas empresas.

Por otro lado, la portavoz del PSOE, la concejala Raquel Ruz, transmitió la petición de su grupo municipal de mejorar la conexión peatonal –ahora inexistente– y por transporte público con los polígonos El Florío y Paraíso Industrial, donde trabajan 4.000 personas.

Los colectivos presentes en la sesión –casi una veintena– agradecieron ayer el trabajo de los técnicos del área para desarrollar el borrador de la ordenanza y analizar las peticiones que les han trasladado. Como explicó el concejal de Movilidad, César Díaz, el borrador pasará por junta de gobierno local en diciembre y más tarde por la comisión de movilidad. Por último, se aprobará inicialmente para pasar al periodo de alegaciones.

Díaz expuso el compromiso de trabajar por una ciudad para ciclistas, bicis y peatones, y menos para los coches. Para ello, estudia crear más plazas de aparcamiento para motos, bicis y VMPs. Asimismo, habló del desarrollo de carriles bici y líneas interurbanas como la ’33’. También advirtió de «importantísimos pasos» en materia de peatonalización y para constituir una «gran área central» con limitación de 30 por hora.

 

Fuente:

Ideal

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