El fabricante sueco Volvo Buses ha logrado un nuevo hito comercial con la adjudicación de 15 autocares eléctricos de batería por parte de seis operadores del mercado noruego, marcando un avance significativo en la electrificación del transporte interregional y turístico en el país nórdico. Estos vehículos están basados en la última plataforma eléctrica de Volvo para autocares de largo alcance y cuentan con carrocería suministrada por Carrus Delta, un reconocido fabricante europeo de carrocerías.
Autocares eléctricos para rutas exigentes
Los autocares, designados comercialmente como Volvo BZR Electric – CD, están construidos sobre el chasis eléctrico Volvo BZR Electric, una extensión de la familia de vehículos cero emisiones de Volvo que permite capacidades de batería de hasta 720 kWh. Esta configuración proporciona una autonomía de hasta 700 km según el ciclo de pruebas SORT 3, lo que abre posibilidades para rutas de larga distancia y servicios interurbanos que tradicionalmente dependían de combustibles fósiles.
Los operadores noruegos que realizaron pedidos incluyen empresas como Jenssen Mobility, Schaus Buss, Charterbuss.no AS, Stjørdal Meråker Trafikkskole y Bussring, que planean utilizar los autocares eléctricos para una variedad de servicios, entre ellos traslados desde y hacia aeropuertos, servicios turísticos, viajes chárter y transporte de pasajeros vinculados con el tráfico de cruceros.
Una solución integral con enfoque en sostenibilidad
Además de los vehículos en sí, los clientes han optado por paquetes integrales de servicios que incluyen contratos de mantenimiento y el “Usable Energy Commitment” de Volvo Buses, un compromiso de gestión energética que abarca aspectos como la salud de las baterías y el uso de energía aprovechable a lo largo de la vida útil del vehículo. Este enfoque busca mejorar la eficiencia operativa y reducir el costo total de propiedad de los autocares eléctricos.
Para los operadores noruegos, la elección de estos autobuses eléctricos responde tanto a la creciente demanda de soluciones sostenibles como a la necesidad de contar con vehículos robustos y fiables que puedan operar con autonomía competitiva en condiciones reales de servicio. Según representantes del sector, esta ola de pedidos demuestra que las propuestas eléctricas de largo alcance están alcanzando madurez comercial y técnica en el mercado europeo.
Camino a la electrificación del transporte
Este suministro simboliza un paso más en la transición hacia transportes libres de emisiones en Europa, especialmente en mercados con objetivos ambiciosos de reducción de CO₂ y contaminación local. Con la incorporación de estos autocares eléctricos, Noruega refuerza su posición como uno de los países pioneros en adoptar tecnologías limpias para modos de transporte más allá de los autobuses urbanos, extendiéndolas también a los segmentos de larga distancia y turismo sostenible.







