La electrificación del transporte público terrestre continúa avanzando a pasos firmes en los Países Bajos, donde los autobuses de cero emisiones —especialmente los impulsados por baterías eléctricas— han experimentado un crecimiento significativo durante 2025, consolidando al país como uno de los líderes europeos en flotas sostenibles de transporte urbano.
Según el último monitoreo del organismo sectorial CROW, en 2025 se contabilizaron 2.748 autobuses de cero emisiones en operación en todo el país, lo que representa un incremento de 853 unidades respecto a 2024. Este avance está acompañado de un aumento del uso de estos vehículos en términos de actividad: los autobuses eléctricos ya cubren aproximadamente el 26 % de todos los kilómetros recorridos por transporte urbano —una cifra que refleja la consolidación de la movilidad eléctrica sobre combustibles tradicionales como el diésel, cuya participación en el parque móvil sigue disminuyendo año tras año.
Un cambio estructural hacia flotas limpias
Los datos de CROW muestran que la tendencia de electrificación en el transporte público neerlandés es sostenida y estructural. Países Bajos se sitúa entre los países europeos donde prácticamente todos los autobuses nuevos registrados son de cero emisiones, lo que supera ampliamente los objetivos de adquisición establecidos por regulaciones comunitarias y nacionales. Esta política responde a compromisos nacionales de eliminar progresivamente los vehículos con motor de combustión y alcanzar una flota de buses 100 % sin emisiones antes de 2030, un horizonte que las autoridades consideran alcanzable si continúan las inversiones y las renovaciones de concesiones bajo criterios de sostenibilidad.
En este contexto, los autobuses eléctricos impulsados por baterías son la tecnología dominante en las licitaciones y en las operaciones diarias, representando cerca del 90 % del total de autobuses de cero emisiones. El resto corresponde en menor medida a autobuses de pila de combustible de hidrógeno o a modos con sistemas híbridos, aunque estos últimos mantienen una presencia reducida en comparación con los eléctricos puros.
Pedidos y expansión de flotas
Además del crecimiento cuantitativo registrado en la flota, operadores neerlandeses de transporte público han formalizado importantes pedidos de vehículos eléctricos para seguir impulsando la electrificación territorial. Por ejemplo, Arriva Netherlands ha encargado 167 nuevos autobuses eléctricos —128 de ellos de la marca Yutong y 39 de Irizar— que se incorporarán al servicio en la provincia de East Brabant, reforzando la transición de toda la concesión hacia una operación casi totalmente libre de emisiones.
Otros operadores, como Transdev Nederland, también han realizado pedidos de autobuses cero emisiones de diferentes tamaños para renovar y ampliar sus flotas, con entregas programadas para 2026 y más allá. Estas decisiones reflejan una dinámica de mercado donde los fabricantes y operadores se adaptan a las exigencias de sostenibilidad y a las regulaciones que favorecen la sustitución de vehículos tradicionales por tecnologías más limpias.
Rumbo a un transporte público más verde
El impulso de los autobuses eléctricos en los Países Bajos no solo tiene un impacto medioambiental directo —reduciendo emisiones locales de gases contaminantes y CO₂—, sino que también sienta las bases para un modelo de movilidad urbana más eficiente, silencioso y competitivo. Unido a inversiones en infraestructuras de carga y a políticas de planificación urbana orientadas hacia la sostenibilidad, el crecimiento de los autobuses de cero emisiones constituye un ejemplo de cómo los sistemas de transporte colectivo pueden liderar la transición energética en Europa.
A medida que se acerca la segunda mitad de la década, el ritmo de adopción de estas tecnologías, junto con el desarrollo de nuevas concesiones y la implementación de objetivos vinculantes, será clave para determinar si los Países Bajos cumplen con su ambicioso calendario de electrificación total del transporte público para 2030.







