Un tema sensible donde el transporte escolar es ley sagrada: la National Transportation Safety Board (NTSB) abrió una investigación sobre Waymo (Alphabet) luego de reportes de que sus robotaxis habrían pasado ilegalmente a school buses detenidos con el brazo de STOP desplegado durante ascenso/descenso de alumnos en Austin, Texas. El caso puso de nuevo en primer plano el desafío de la conducción autónoma en entornos “de escuela”: reglas estrictas, situaciones impredecibles y tolerancia cero a errores.
Qué se investiga (y por qué escaló)
La NTSB dijo que enfocará su trabajo en más de 20 incidentes en Austin y que enviará investigadores a la ciudad para recopilar información.
En paralelo, ya existía una investigación de NHTSA por episodios similares (y esto suma presión regulatoria).
El distrito escolar local (Austin ISD) reportó múltiples violaciones documentadas por cámaras montadas en buses, y pidió medidas operativas alrededor de horarios escolares.
El punto técnico: “ver” un school bus no alcanza
La discusión no es solo sensores; es comportamiento: cuándo detenerse, cómo interpretar señalización, qué hacer si hay tráfico alrededor, niños cruzando y conductores humanos reaccionando. Medios especializados señalan que este tipo de escenario expone los límites de los sistemas autónomos frente a situaciones que requieren reglas duras + anticipación social.
Contexto adicional: recall y actualizaciones
Waymo ya había realizado un recall/actualización de software para abordar el problema de “pasar” buses escolares detenidos; aun así, siguieron apareciendo reportes y por eso el tema volvió a escalar a investigaciones.






