Según la entidad que nuclea a las empresas del sector, la falta de renovación se vincula a la brecha entre los costos reales y los subsidios reconocidos por el Estado
El Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) atraviesa un proceso de desinversión en el transporte público que se refleja en dos datos clave: la reducción de la flota de colectivos y el envejecimiento de las unidades que circulan. Según datos de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (Aaeta), entre septiembre de 2021 y agosto de 2025 la cantidad de coches en servicio se redujo en 559 unidades, mientras que el porcentaje de colectivos con más de diez años casi se duplicó en ese período.

En septiembre de 2021, la flota total del AMBA alcanzaba las 18.321 unidades. Cuatro años después, en agosto de 2025, el parque móvil descendió a 17.762 colectivos. Esa diferencia de 559 vehículos equivale a la pérdida de más de medio millar de unidades en funcionamiento en las calles y rutas del área metropolitana.
La disminución se da en un contexto de dificultades para renovar los vehículos, debido a la falta de inversiones que reconocen los propios empresarios. Esto impacta directamente en la calidad del servicio, ya que menos colectivos en circulación implican mayores tiempos de espera y una menor oferta para los pasajeros.
Envejecimiento de la flota
El segundo dato relevante es el cambio en la composición etaria de las unidades. En 2021, los colectivos con más de diez años de antigüedad representaban el 15% de la flota total. Cuatro años más tarde, en 2025, ese porcentaje trepó al 29%. Esto significa que prácticamente se duplicó la proporción de vehículos considerados antiguos en relación con los estándares del sector.
En términos absolutos, en septiembre de 2021 circulaban 2.695 colectivos con más de una década de uso, mientras que en agosto de 2025 ese número se elevó a 5.171 unidades. El resultado es un parque más envejecido. La edad promedio de la flota también se incrementó: pasó de 6,7 años en 2021 a 7,7 años en 2025.

En la provincia de Buenos Aires, el costo real es de $1.531 frente a $1.138 reconocidos (26% de brecha), mientras que en los municipios bonaerenses los valores son de $1.380 y $1.033, respectivamente (25% de diferencia).
El promedio del sistema, el denominado Índice Bondi, marca un costo real de $1.668 frente a $1.204 reconocidos, lo que implica una brecha del 28 por ciento.
Fuente:
Infobae






