El nuevo esquema comenzó a funcionar el 1 de noviembre e incluye cambios en las líneas B, M y P. Además, el antiguo ramal P2 pasó a identificarse como Línea R, lo que permite incorporarlo al sistema de boleto combinado.
El transporte urbano de Paraná comenzó a operar el domingo 1 de noviembre bajo un nuevo esquema de recorridos, con la incorporación de la Línea S, la transformación del ramal P2 en Línea R y modificaciones en las líneas B, M y P. La reorganización de los servicios, operados por San José UTE, busca ampliar la cobertura y mejorar las conexiones entre distintos sectores de la ciudad.
Luego de los anuncios municipales realizados durante octubre, el diario UNO Entre Ríos informó el inicio de la circulación bajo la nueva configuración. Los cambios combinan la creación de una línea con ajustes en servicios existentes y nuevas posibilidades de transbordo.
La Línea S conecta la Escuela de la Base Aérea con el centro
Una de las principales novedades es la puesta en marcha de la Línea S, que conecta la Escuela de la Base Aérea con el centro de Paraná.
Según las características anunciadas para el servicio, está prevista su operación con tres colectivos y frecuencias estimadas de entre 25 y 30 minutos. Se trata de la programación informada para la línea: el cumplimiento efectivo de esos intervalos deberá evaluarse durante su funcionamiento.

La incorporación corresponde a un nuevo servicio dentro de la red y no implica, por sí misma, que los vehículos asignados sean unidades cero kilómetro.
Del ramal P2 a la Línea R: una nueva posibilidad de combinación
Otro cambio relevante es la conversión del antiguo ramal P2 en Línea R. La modificación permite incorporar ese recorrido al sistema de boleto combinado, que contempla viajar en una segunda línea sin cargo dentro de los 90 minutos posteriores al primer viaje.

Para los usuarios de ese servicio, la nueva identificación tiene así una consecuencia que va más allá de la denominación: habilita su integración al esquema de transbordos, una herramienta para realizar desplazamientos que requieren utilizar dos líneas.
Qué cambia en las líneas B, M y P
La reorganización también alcanza a tres líneas existentes. La Línea B extiende su recorrido hacia La Toma, mientras que la Línea M amplía su cobertura para compensar las modificaciones de la B.


Por su parte, la Línea P modifica su itinerario con el objetivo de mejorar las conexiones barriales. Estos ajustes forman parte de una intervención conjunta sobre la red, en la que los cambios de un recorrido se complementan con modificaciones en otros servicios.

Con el nuevo esquema en funcionamiento, la atención estará puesta en su desempeño cotidiano: la regularidad de paso, la disponibilidad de unidades y la aplicación del boleto combinado en las nuevas conexiones permitirán evaluar el alcance de la reorganización para los pasajeros.





