El pedido del Grupo Metropol para dejar de operar los actuales servicios nacionales abrió una discusión sobre recorridos, tarifas y conexiones en el oeste del Conurbano. La consulta pública terminó, pero Nación todavía debe decidir si acepta o no la propuesta.
Las líneas 136 y 163 siguen circulando y todavía no existe una fecha establecida para su eventual desaparición. Sin embargo, el proceso iniciado ante la Secretaría de Transporte de la Nación podría producir cambios importantes en dos corredores tradicionales del Área Metropolitana de Buenos Aires.
Sargento Cabral S.A. de Transporte, perteneciente al Grupo Metropol, solicitó dejar sin efecto las autorizaciones correspondientes a las actuales prestaciones nacionales.
El Gobierno abrió entonces un procedimiento participativo para recibir opiniones de pasajeros, municipios, empresas y organizaciones. Esa instancia terminó con 557 presentaciones.
A partir de ahora, Transporte deberá definir cómo continuará el expediente.
¿Por qué Metropol quiere dejar las líneas?
Uno de los argumentos centrales de la empresa es la reducción de la demanda. Según lo presentado en el proceso, las líneas experimentaron una caída sostenida cercana al 30% en el número de pasajeros.
También se mencionó la existencia de recorridos superpuestos con otros medios de transporte.
En el caso de la 136, una parte importante de su traza se desarrolla sobre el corredor del Ferrocarril Sarmiento, además de coincidir parcialmente con líneas provinciales, municipales y nacionales.
Para la empresa, ese escenario habría deteriorado la ecuación económica de la operación.
El problema de los transbordos
La discusión, sin embargo, no se limita a determinar si existen otras líneas o trenes que atraviesan las mismas zonas.
Una de las principales preocupaciones expresadas por usuarios, municipios y cámaras empresarias es que los servicios alternativos no necesariamente permiten realizar los mismos viajes de manera directa.
Eso significa que un pasajero que actualmente completa su recorrido en un único colectivo podría necesitar dos o más servicios.
Además del tiempo extra, el cambio podría incrementar el costo final del viaje.
Otra incógnita es la jurisdicción de los eventuales servicios que reemplazarían a las líneas nacionales. Si determinadas prestaciones pasaran a depender exclusivamente de la Provincia de Buenos Aires, podrían aplicarse cuadros tarifarios distintos.
Los municipios entraron en la discusión
General Las Heras fue uno de los distritos que se manifestó formalmente contra la modificación. El intendente Juan Manuel Cerezo presentó un documento acompañado por firmas de vecinos y concejales solicitando que se preserve la conectividad.
La inquietud se extiende a otras localidades del oeste y noroeste del Gran Buenos Aires alcanzadas por ambos corredores.
La discusión evidencia además un problema habitual del transporte metropolitano: un recorrido puede atravesar numerosos municipios y conectar dos jurisdicciones, mientras que las decisiones administrativas dependen de distintos niveles del Estado.
¿Van a desaparecer?
Por el momento, no.
El cierre de la consulta ciudadana no equivale a la eliminación de las líneas. El pedido empresario debe atravesar el análisis administrativo correspondiente y posteriormente la Secretaría de Transporte deberá adoptar una decisión.
Hasta que exista una resolución oficial, ambas líneas siguen siendo servicios vigentes.
Lo que ocurra con la 136 y la 163 será seguido de cerca porque podría convertirse también en un nuevo caso testigo sobre cómo se reorganizan las líneas nacionales del AMBA frente a los cambios de demanda, subsidios y jurisdicciones.




