La compañía integra una Unión Transitoria de Empresas junto con Sotur, Cominsa y Mitre Bus. El grupo presentó una oferta para hacerse cargo del traslado de trabajadores del proyecto minero y apuesta a incorporar mano de obra y proveedores de Iglesia y Jáchal.
El transporte de pasajeros vuelve a mostrar su importancia estratégica fuera de los servicios regulares de corta y larga distancia. Andesmar se asoció con tres compañías sanjuaninas para competir por uno de los contratos vinculados al desarrollo del megaproyecto minero Vicuña.
La empresa mendocina conformó una Unión Transitoria de Empresas (UTE) junto con Sotur, Cominsa y Mitre Bus, que presentó una propuesta para prestar el servicio de transporte del personal que trabajará en el proyecto.
La composición del grupo tiene una particularidad: las compañías sanjuaninas conservan la participación mayoritaria, mientras Andesmar aporta su escala operativa y experiencia en transporte de pasajeros, logística y servicios especiales.
El traslado de trabajadores es considerado una pieza crítica para las operaciones mineras, especialmente cuando se desarrollan en zonas alejadas, terrenos complejos y condiciones de alta montaña.
Micros preparados para operaciones exigentes
Las cuatro empresas cuentan con antecedentes vinculados al transporte de pasajeros y, en diferentes grados, con operaciones relacionadas con la actividad minera.
Sotur, originaria de Jáchal, posee más de dos décadas de trayectoria y dispone de vehículos preparados para el traslado de trabajadores, incluyendo buses 4×4 y unidades de larga distancia.
Cominsa tiene base operativa en Rodeo, departamento Iglesia, y ya desarrolla servicios vinculados con Vicuña y con empresas que trabajan en el corredor de acceso al proyecto.
Mitre Bus, por su parte, forma parte de un grupo empresario que reúne diferentes compañías de transporte sanjuaninas y cuenta con experiencia en corredores de la provincia.
Andesmar suma la infraestructura y el conocimiento acumulado por un grupo con más de seis décadas de actividad y operaciones de pasajeros, cargas y logística.
Prioridad para trabajadores de la zona
Uno de los ejes de la propuesta es la participación de las comunidades cercanas al proyecto.
La UTE informó que se avanzó en acuerdos vinculados con proveedores de Iglesia y Jáchal y anticipó que, en caso de resultar adjudicataria, buscará priorizar la contratación de trabajadores locales.
La decisión no es menor. Los grandes emprendimientos mineros generan una demanda considerable de servicios complementarios, entre ellos logística, alimentación, mantenimiento y transporte de personal.
En este último rubro pueden necesitarse numerosos micros, minibuses y vehículos especiales capaces de operar en caminos de montaña durante extensas jornadas.
Una licitación de gran escala
La propuesta encabezada por las compañías sanjuaninas no es la única presentada. Informaciones difundidas en San Juan señalan que existe otra UTE competidora integrada por PAP, Dream —la división minera de 20 de Junio— y Autotransporte San Juan.
Medios provinciales estiman que el contrato en disputa ronda los US$60 millones y tendría una duración aproximada de 36 meses, aunque las condiciones definitivas dependerán del proceso de evaluación y adjudicación.
Más allá del resultado, la licitación muestra una faceta cada vez más relevante para las empresas de colectivos y ómnibus: el transporte corporativo y minero aparece como un mercado de gran escala, con exigencias técnicas y operativas muy diferentes a las de los servicios regulares de pasajeros.








