Cada 21 de septiembre, la llegada de la Primavera tiene un detalle particular para quienes viajan en los colectivos de Metropol: las rosas vuelven a ser protagonistas. Una tradición que este año adquiere un significado especial, al coincidir con los 30 años de la empresa brindando servicio en Buenos Aires.
Hay imágenes que, con el paso del tiempo, terminan convirtiéndose en pametropolmetropol
Parte de la identidad de una empresa. En Metropol, una de ellas es inevitablemente la rosa.

No sólo porque la flor forma parte de su imagen y acompaña desde hace años a sus colectivos por las calles del Área Metropolitana de Buenos Aires, sino también porque cada llegada de la Primavera se transforma en una oportunidad para llevar ese símbolo directamente a sus pasajeros.

Como ya es tradición, durante el Día de la Primavera la empresa sorprende a sus pasajeras con rosas, un pequeño gesto que rompe por algunos minutos con la rutina cotidiana del transporte público: esperar en la parada, subir al colectivo, apoyar la SUBE y comenzar otro viaje.
Esta vez, sin embargo, la fecha tiene un condimento especial.
Una Primavera en el año de los 30
En 2026 se cumplen 30 años de la llegada de Metropol a Buenos Aires.
La historia comenzó en 1996, cuando los hermanos Eduardo y Javier Zbikoski desembarcaron desde Misiones y adquirieron la Línea 65, que por entonces contaba con una flota de 50 colectivos, aunque solamente 30 se encontraban funcionando.

Aquel fue el punto de partida de una expansión que, con el correr de las décadas, llevó a la rosa a convertirse en una de las imágenes más reconocibles del transporte público del AMBA.

Tres décadas después, el símbolo vuelve a encontrarse con su significado más literal.
Una rosa entregada en Primavera.
De un símbolo empresarial a una postal del colectivo
La elección de la rosa no es casual.
Metropol la adoptó como símbolo asociado a la amistad y al embellecimiento del transporte público, hasta convertirla en un elemento inseparable de su identidad visual.
Está en sus colectivos, en sus comunicaciones y en buena parte de la historia reciente de la empresa.
Por eso, cuando llega septiembre, regalar rosas a quienes utilizan sus servicios termina cerrando un círculo particular: la flor que identifica a los colectivos sale por un día de la carrocería y llega a las manos de sus pasajeras.

La iniciativa se repite desde hace años y se convirtió en una de esas pequeñas tradiciones que acompañan al transporte público más allá de recorridos, frecuencias y unidades.
30 años viajando por Buenos Aires
Desde aquella primera Línea 65 de 1996 hasta la actualidad, la presencia de Metropol se extendió a numerosos corredores de la Ciudad y la provincia de Buenos Aires.
Cambió la flota, aparecieron nuevas tecnologías, nuevas líneas y diferentes generaciones de colectivos.
Pero la rosa permaneció.

Y quizá por eso la Primavera de 2026 tiene un significado particular: mientras Metropol celebra tres décadas de servicio en Buenos Aires, uno de sus símbolos más característicos vuelve a las calles de la manera más sencilla.
Una rosa, un colectivo y un pasajero comenzando otro viaje.
Porque algunas tradiciones también forman parte de la historia del transporte.








