La megaflota que prepara la minería: Vicuña proyecta contratar 200 colectivos cero kilómetro

Una flota comparable con la de una empresa de transporte completa podría comenzar a recorrer los caminos mineros de San Juan.

El proyecto Vicuña, que integra los depósitos de Josemaría y Filo del Sol, avanza hacia una futura contratación para transportar al personal que trabajará en sus operaciones en alta cordillera.

La existencia del proceso tiene respaldo oficial: la propia compañía confirmó que prepara una próxima licitación para el Servicio de Transporte de Personal a Sitio y durante los últimos meses realizó encuentros con proveedores de Iglesia y Jáchal para fortalecer la cadena de valor que podría participar de la contratación.

La dimensión que tendría la flota, en cambio, comenzó a conocerse a través de medios sanjuaninos.

Según información difundida en la provincia, el servicio podría requerir aproximadamente 200 colectivos cero kilómetro, una cantidad excepcional incluso para los principales operadores de transporte del país.

200 colectivos y una inversión estimada en US$70 millones

Las primeras características difundidas hablan de ómnibus de un solo piso, de alta gama y con capacidad para entre 50 y 60 pasajeros.

El valor de referencia utilizado en el sector rondaría los US$350.000 por unidad.

Multiplicado por una flota de 200 vehículos, la inversión necesaria alcanzaría aproximadamente los US$70 millones.

La cifra permite dimensionar el desafío logístico: no se trataría simplemente de incorporar algunos vehículos para trasladar trabajadores, sino de estructurar prácticamente una empresa de transporte completa dedicada a la movilidad minera.

Sin embargo, esos números todavía deben considerarse preliminares.

Hasta el momento no se encuentra publicado un pliego oficial de acceso público que confirme definitivamente la cantidad de unidades, las características técnicas exigidas, la duración del contrato o la inversión requerida.

Por eso, los 200 colectivos y los US$70 millones deben presentarse como estimaciones vinculadas a la futura contratación y no como una compra ya realizada o adjudicada.

Una flota demasiado grande para un solo operador

La escala puede modificar incluso la forma en que las empresas compitan por el contrato.

Medios sanjuaninos señalan que ya habría varias compañías interesadas y que, debido al volumen de inversión necesario, una alternativa sería la conformación de Uniones Transitorias de Empresas (UTE) o consorcios.

La comparación ayuda a entender la magnitud.

Las 200 unidades solicitadas superarían, según las referencias publicadas en San Juan, el parque de algunas tradicionales compañías argentinas de transporte de larga distancia consideradas individualmente.

Por eso, el futuro negocio podría tener dos niveles claramente diferenciados: por un lado, las compañías encargadas de operar el transporte de pasajeros y, por otro, los fabricantes, carroceros y proveedores responsables de suministrar los vehículos necesarios.

Todavía no existe públicamente una nómina oficial de transportistas, fabricantes o marcas habilitadas para participar.

Entre 400 y 500 choferes

Los vehículos son apenas una parte de la operación.

Una flota de semejante tamaño requeriría una estructura importante de conductores, personal técnico, mantenimiento, neumáticos, repuestos, abastecimiento y asistencia mecánica.

Las estimaciones difundidas en San Juan calculan que podrían necesitarse entre 400 y 500 choferes profesionales, teniendo en cuenta los sistemas de turnos y rotaciones propios de la actividad minera.

A eso deberían sumarse talleres y estructuras de mantenimiento capaces de garantizar disponibilidad mecánica en un entorno particularmente exigente.

La altura, las bajas temperaturas, los caminos cordilleranos y las grandes distancias imponen condiciones muy diferentes de las que enfrenta un colectivo urbano convencional.

Por ese motivo, las especificaciones técnicas definitivas del futuro pliego serán uno de los puntos centrales para determinar qué tipo de vehículos podrán utilizarse y qué fabricantes estarán en condiciones de proveerlos.

La logística detrás de una mina gigante

La futura contratación forma parte de una transformación mucho mayor.

Vicuña trabaja en el desarrollo conjunto de Filo del Sol y Josemaría, dos depósitos ubicados en la cordillera argentino-chilena que buscan conformar un distrito cuprífero de escala mundial.

El crecimiento del proyecto obliga a desarrollar paralelamente infraestructura vial, energética, campamentos y servicios para movilizar miles de trabajadores y proveedores.

En julio, la compañía ya había convocado específicamente a proveedores locales de Iglesia y Jáchal a participar de una ronda de negocios vinculada con la futura licitación del transporte de personal. Más de 90 empresas participaron posteriormente de esas instancias de vinculación.

Es decir que, aunque el contrato todavía no fue adjudicado, el proceso preparatorio existe y está oficialmente en marcha.

¿Quién fabricará y quién operará los colectivos?

Esa será probablemente una de las grandes preguntas cuando aparezcan las condiciones definitivas.

Una necesidad de aproximadamente 200 vehículos nuevos abre un negocio relevante no solamente para las transportistas, sino también para fabricantes de chasis, carroceros, importadores, compañías financieras y proveedores de mantenimiento.

La respuesta dependerá del pliego: autonomía requerida, potencia, configuración de ejes, capacidad de pasajeros, requisitos de seguridad, climatización, equipamiento para alta montaña, disponibilidad de repuestos y condiciones de mantenimiento pueden inclinar la elección hacia determinadas soluciones.

También será fundamental conocer si Vicuña exige algún porcentaje de integración o participación de proveedores locales.

Por ahora no existe una adjudicación ni una confirmación pública sobre qué marcas integrarán la eventual flota.

Lo que sí empieza a tomar forma es la dimensión del desafío: mover diariamente al personal de uno de los mayores proyectos mineros del país podría requerir una flota de alrededor de 200 colectivos cero kilómetro, cientos de choferes y una inversión vehicular estimada en US$70 millones.

Si esos números finalmente quedan plasmados en el proceso licitatorio, se tratará de una de las contrataciones de transporte privado de pasajeros más importantes vinculadas a la expansión minera argentina.

Artículos Relacionados

Redes Sociales

255,500FansMe gusta
52,600SeguidoresSeguir
10,360SeguidoresSeguir
spot_img

Últimas Noticias

spot_img