El Concejo Deliberante aprobó una ordenanza que amplía temporalmente las facultades del Ejecutivo municipal para intervenir sobre frecuencias, horarios, recorridos, compensaciones y tarifas. Las empresas advierten una fuerte caída en la venta de boletos y reclaman medidas urgentes.
El Concejo Deliberante de Tandil aprobó por mayoría la declaración de emergencia del transporte público de pasajeros por un plazo de 12 meses. La medida, sancionada el 10 de septiembre, busca acelerar la toma de decisiones ante la crisis económica y operativa que atraviesa el sistema urbano de colectivos.
Durante la vigencia de la emergencia, el Departamento Ejecutivo municipal estará facultado para readecuar frecuencias, modificar horarios y recorridos, establecer compensaciones económicas y adoptar decisiones vinculadas con el valor del boleto.
Esto no significa que todas esas modificaciones vayan a aplicarse de manera inmediata. La ordenanza crea un marco excepcional para que el Municipio pueda intervenir con mayor rapidez, evitando que cada cambio deba atravesar los tiempos habituales del debate legislativo.
Qué puede cambiar para los pasajeros
Las atribuciones otorgadas al Ejecutivo podrían traducirse en modificaciones concretas sobre la prestación cotidiana del servicio. Entre ellas se encuentran:
- Cambios en las frecuencias de las líneas.
- Reorganización de horarios.
- Modificaciones parciales o integrales de recorridos.
- Reasignación de recursos entre los distintos servicios.
- Implementación de compensaciones económicas.
- Revisión del cuadro tarifario y del precio del boleto.
El alcance de cada medida dependerá de las decisiones que adopte el Municipio durante los próximos meses. Por el momento, la declaración de emergencia no implica por sí sola un aumento tarifario ni una reducción automática de servicios.
El concejal Marcos Nicolini explicó que la herramienta busca evitar un eventual colapso del transporte y reconoció que no constituye una solución definitiva. También planteó la necesidad de discutir a futuro el esquema de concesiones bajo el cual funciona el sistema. El Eco de Tandil
Las empresas advierten una caída en la cantidad de pasajeros
La Cámara de Transporte de Tandil respaldó la aprobación de la emergencia y pidió que las nuevas facultades sean utilizadas con rapidez.
Según datos difundidos por la propia entidad empresaria, la venta de boletos registró durante julio una caída interanual cercana al 15%. Su presidente, Daniel Albanese, también afirmó que el patrimonio de las compañías prestadoras se redujo más de un 50%.
Estas cifras fueron aportadas por los operadores del servicio y no corresponden, hasta el momento, a una auditoría económica publicada por el Municipio.
Albanese sostuvo además que durante 2025 la inflación alcanzó el 31,5%, mientras que la actualización reconocida en los costos del transporte se ubicó alrededor del 16%. Para la Cámara, esa diferencia afectó la capacidad de las empresas para sostener la operación y renovar sus recursos. LU22 Radio Tandil
La situación de la Línea 502
Dentro del sistema tandilense, la Cámara identificó a la Línea 502 como uno de los servicios en situación más crítica. El deterioro de sus números operativos ya había motivado discusiones sobre cambios en su funcionamiento y la necesidad de revisar su recorrido.
La emergencia habilita al Ejecutivo a avanzar con este tipo de readecuaciones, aunque cada modificación deberá ser anunciada oficialmente antes de entrar en vigencia.
El escenario combina una menor cantidad de pasajeros, mayores costos operativos y la reducción de los subsidios nacionales que históricamente ayudaban a sostener los sistemas urbanos del interior.
Un año para intervenir y discutir el sistema
La ordenanza tendrá vigencia durante 12 meses. En ese período, el Municipio deberá definir cómo utilizará las facultades extraordinarias y qué medidas aplicará para evitar un mayor deterioro del servicio.
La declaración permite actuar sobre los problemas inmediatos, pero deja abierta la discusión estructural: cómo financiar el transporte público, qué nivel de servicio puede sostenerse y cuánto deberán aportar el Estado, las empresas y los pasajeros.
Para los usuarios, la principal consecuencia será un año con posibles modificaciones en líneas, horarios, frecuencias y tarifas. Cada decisión deberá observarse también en función de su impacto sobre los barrios que dependen del colectivo como principal medio de movilidad.







